ARTÍCULO: Erradicar el jurgol (fútbol de élite) para tener una mínima esperanza de vida humana sobre la Tierra.

Jamas me cansaré de decir – y difundir y demostrar – que el jurgol es el mejor medido social. En él está toda la podredumbre de esta pútrida suciedad, SOSciedad sociedead… ¡mundial, ojo! esto afecta a todo el orbe por igual.
Mirad el sonrojo de esta noticia, donde un iletrado (entrenador multimillonario) recibe el aplauso de decenas de miles de indoctos del equipo rival… por el mérito de que un jugador suyo (¡el capitán! jaja, rangos siempre, por supuesto, a sus órdenes, señor) se ha desplomado en el terreno de recreo de estos analfabetos multimillonarios. Y se le unen todos: jugadores propio, el equipo local y toda la afición. No van a preguntarse por la PLANdemia y por si este multimillonario se ha desmayado debido al jeringazo, a su mala dieta, al abuso de anabolizantes u otros tóxicos que hacen que su cuerpo sea tan atlético. Qué va… ellos sólo se rigen por lo emocional y seguro que el speaker se lo dijo por megafonía: «Un fuerte aplauso para los jugadores» Abandonaron los estadios, durante años y, luego, fueron todos embozalados; y ni rechistaron. «Salieron más fuertes» está claro. Han muerto miles de seguidores, dentro de los estadios, por actos vandálicos y/o mala organización de los dirigentes de los estadios y los «caballero,caballero». ¡Y el jurgol sigue su curso!. Al final os pongo mi imprescindible vídeo sobre este tema, que ya he compartido varias veces en este mismo libérrimo BLOG.
El partido se suspendió… ¿exactamente por qué se suspende un partido? A ver… si a un jurgolerdo le parten la pierna de una patada, tarjeta roja al rival y el agredido al hospital… pero el partido sigue. ¿Por qué se suspenden partidos ante desplomes de jugadores o aficionados, incluso (como el fallecido en las gradas del campo del Graná)? Pues por el caos y esa sensación de ENORME FALSA SEGURIDAD de que «papá Estado» vela por ti. Sois todos una purria de borregos mecidos por Satanás, y ni os dais cuenta. Los jurgolerdos son tan pueriles que me da vergüenza hablar de esto… ¡pero no queda más remedio porque «esto» es todo!
Con la erradicación del jurgol, el ser humano tendría una ocasión para abandonar su infantilismo, su disonancia cognitiva y sus emociones mal enfocadas; tendríamos una oportunidad para que el intelecto, el raciocinio, el sentido común, la espiritualidad y todo lo necesario para ser adultos; adviniera. Pero qué va… eso es imposible. Estamos abocados a esta indigencia intelectual, a este sometimiento total. Aplauden a Satán creyendo que es Dios. Y así nos va.
Malditos parásitos jurgolerdos. Carnaza de tiburones. O tiburones que, destripados, se comen a sí mismos, que esas cosas acontecen.
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