ARTÍCULO: ¡Viva la amnisT.I.A.!

Una vez consumado el auto-golpe de Estado y la traición del Gobierno de Espena y sus criminales socios, toca analizarlo. ¿Hay algún politólogo en la sala? Sí. Yo, licenciado en la UAM (de chiripa, casi me expulsan, por contestatario y libérrimo pensador… pero sólo me expedientaron… pobres mentecatos, no me remataron).

Los que de no ser calvos ya peinaríamos canas (nací el domingo de Resurrección de 1975) nos «empapamos» en espectaculares lecturas como «Mortadelo y Filemón», que educaban tanto o más que le EGB y, encima, con un humor, ironía y sarcasmo inigualables (solo superado por «Mafalda», al otro lado del charco). Era la época donde un adolescente como yo podía aprender / descojonarse leyendo ambas publicaciones, no como ahora donde un antropoide «declara la guerra» a Argentina, sin haber leído nada, di de tebeos ni de otra cosa, pedazo de orangután indocto y maleducado. O donde en la escuela te enseñan como se chupa bien una polla y como se lame bien un coño, por supuesto enseñan lo primero a los hombres y lo segundo a las mujeres.

Era la época donde todavía existía España, aunque Espena asomaba la patita.

Aunque tengo hipermnesia (lo contrario a amnesia) no necesito recurrir a ella para saber que cualquier tiempo pasado fue mejor y, en este caso de la sociopolítica patria ni les cuento. Eran años donde los asesinos de ETA mataban españoles como el que mata mosquitos en verano. Tiempos donde los catalufos rebuznaban pero sin muchos efectos políticos a nivel nacional, aunque ya estuvieran recuperando el «espíritu» del genocida Lluis Companys (a quien Satán tenga en su gloria), gracias al criminal Pujol, entre otros muchos psicópatas iletrados.

Tiempos donde el comunismo era la misma puta mierda que es ahora, y fue siempre, pero sin a penas poder… porque iban disfrazados de socialdemocracia, lo que ahora dicen ser progresismo, y el tétrico Julio Anguita tenía un discurso más próximo a Blas Piñar que a Carrillo. ¡Ni Mortadelo – el genio del disfraz – les iguala!

¿Cómo es posible que ahora que ETA no nos mata, estemos mucho más reprimidos que antes?

Muy fácil respuesta: la memocracia globalista. Ahora que los nacidos este siglo son gilipollas integrales (salvo alguna extraña excepción), los viejos de 49 años – o los jóvenes de la misma edad – sabemos que antes, pese a todo lo malo que había, se vivía de manera radicalmente opuesta a la de ahora. Eran tiempos de libertad, de absoluta y pura libertad heredadas del Franquismo, la mejor etapa de nuestra historia contemporánea, hasta 1955 con la «invasión» de la ONU.

Pero hay gente que nos pasamos la vida enfermos, que es lo que le pasaba a este país, en esta época que describo. Ahora, por desgracia, los que habitábamos la España enferma sabemos que vivimos en un país muerto, Espena, que pronto será un país zombi; que es peor aún.

Lamento, profundamente, la herencia que los padres honrados les habéis dejado a vuestros hijos y nietos. Sólo preguntaos a vosotros mismos: ¿podríamos haber hecho algo más para no llegar a este Estado liberticida donde nuestros hijos y nietos son esclavos, como mal menor?

Apostilla

¡Qué viva también la «amnisQué Tía la Cia!

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