ARTÍCULO:vivimos en 1 Estado de sitio (con mayúscula).
Todos conocemos el concepto bélico de sitiar un territorio para que el enemigo colapse y acabe rindiéndose, sin necesidad de seguir gerreando, mucho, con armas. En España (y resto de Europa, pero yo sólo me preocupo de mi Patria, soy autárquico) han sublimado el concepto: vivimos sitiados de manera endógena, es nuestro Estado quien nos sitia.

Durante la PLANdemia, hasta el más tonto de la clase oyó los conceptos: «estado de alarma, de excepción y de sitio». El más grave es el último (sobre todo por la brutal amenaza a nuestra soberanía y territorio) y engloba a los otros 2. Padecemos una suerte de enorme caballo de Troya transparente, cristalino y rimbombante; donde nuestros políticos, los funcionarios y los votontos jalean – a bombo y platillo – a nuestros sitiadores y futuros sátrapas; a los que en un orden normal de las cosas deberían estar, desde hace décadas, invadiéndonos a tiro limpio… y no… los traidores patrios les han acomodado, a la fuerza en muchos casos (como los menas), en el enorme caballo de Troya transparente que asola la mal llamada «piel de toro» (otra falacia más, porque nuestra patria no tiene forma de piel de res).
Salvo 4 gatos mal contados (y que al final caerán igual) los oriundos de España estamos siendo devastados por Espena. Sufrimos todas las carestías de un territorio sitiado: hambre, escasez de todo, falta de cobijo y libertad de movimiento, enfermedades y etc. Y nadie nos está sitiando. España está sufriendo el mayor tumor con metástasis inopinadas y furibundas de la historia sociopolítica: el socialcomunismo sionista, globalista y satánico. Jamás soñaron en el averno con la implantación de semejante oxímoron destructivo.
Lo único que me extraña es que hayan tardado tanto. Estuvieron apunto hasta 1936. La fórmula es muy sencilla, es una mezcla de: indoctos, psicópatas, paniaguados, pusilánimes, desalmados y oligofrénicos. En términos psiquiátricos, y groso modo, mezcla de: síndrome de Estocolmo (¡enemigos bienvenidos!), síndrome de Procusto (¡fachas reaccionarios!) y síndrome de Munchausen (¡vivan los impuestos!).
APOSTILLA
Cada hora que pasa nos acercamos más a nuestra derrota definitiva. Los españoles impasibles e indolentes que tengáis descendencia no tendréis perdón de Dios. Os lo dice 1 agnóstico. 1 ácrata patrio que, sin duda, tiene más cojones y espiritualidad que millones de españoles aborígenes (espero, y confío, que no sea tu caso, lector; porque sé que mis artículos solo son del agrado de gente sensata, intelectual, noble, gallarda y espiritual).
REAPOSTILLA
Para combatir, primero hay que identificar al enemigo.
enero 28, 2026 a 5:29 pm
Querido don César, España tiene muchos enemigos, aún ello no impide su identificación.
De todos modos, fiel a mi criterio de que es el mayor causante del mal es quién, pudiéndo evitar, consiente que suceda, considero que el principal enemigo de España es el putrefacto régimen del 78, orquestado, manipulado y apesebrado por esa piara del contubernio bipartidista pp-psoe. Son ellos, en sus voraces ansias de crear redes clientelares inmensas, quienes han consentido, consienten y consentirán este estado de cosas.
En los medios peperos suelen hablar de que el «problema» en sanchez; en los medios del centro-derecha se atribuye la culpa al psoe; sin embargo, ni unos ni otros tienen razón, porque el cáncer que devora el solar patrio es ese partido bicéfalo ppsoe. Hasta que no desaparezcan lo único que tenemos asegurado es que su tesis sobre el devenir de España acontecerá más pronto que tarde.
Un abrazo,
enero 28, 2026 a 9:01 pm
Recuerda un artículo mío, de no hace mucho, sobre el PPSOE. Precisamente por su existencia es ya imposible su destrucción. Se han adueñado de todo. Pero la parte PSOE ha sido más lista, al crear sus marcas blancas: IU, Podemos, Sumar y toda esa purria. Y las marcas blancas de ambos, del PPSOE son los separratas y etarras… esos fluctuan pero siempre con la preminencia de los partidos creados por la parte PSOE.