ARTÍCULO: Odiar a España debería ser el undécimo mandamiento.
Parece mentira que tenga que ser un agnóstico como yo quien diga lo más obvio, que es romper el ancestral decálogo. Porque es algo judío y, como tal, padre de nuestro destructor, el siosarracenismo. Mientras que cientos (si no miles) de iglesias arden en Europa y ni le echan la culpa al truño climático, vemos como la teocracia islámica (la única oficial ya) lo invade todo y sin cimitarra, sino con guitarra, la que tocan los pijuarros que adoran a Alá, por odiar al Dios cristiano. Hemos pasado del curi «alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alaaaaaaaabareeeeeé al Señoooooooor» al «Alá ujbak» (o como pollas lo escriban estos bárbaros indoctos y ágrafos).
Estamos sentenciados por nosotros mismos. Somos suicidas oligofrénicos. Ya ni si quiera podemos hacer la táctica bélica de la tierra quemada, porque esa tierra es la que pisamos ahora, la que les hemos regalado a nuestros peores enemigos.
Qué vuestro Dios os perdone a todos. Yo no lo haré y mi dios, muy modesto pero con suficiencia, tampoco.
marzo 2, 2026 a 6:16 pm
Querido Don César:
Observo más FE en ti, que en la piara que manosea el legado de Jesucristo en la tierra de Maria.
Un abrazo,
marzo 2, 2026 a 8:16 pm
Hace tiempo que te dije que alguien me dijo (mis adoradas cacofonías) que yo era el perfecto cristiano. Fue un desconocido (actual amigo) al que ayudé, como he hecho con tantos otros que me han merecido la pena. Ayudar con todo el dinero que no tengo ni tendré y buscando su mejor confort, desde mi modestia total. 1 agnóstico como yo siguiendo el rebufo del Carpintero… manda huevos, maño.