RAFAEL LÓPEZ: (cine) El Buñuel mejicano.

Comentaba, en mi anterior recomendación cinematográfica, que yo también he sido un torpe borrego al tener infundadas filias hacia el cine yanqui, ya que, en la mayoría de las ocasiones, era inmerecida.
También he comentado, en más de una ocasión, la formidable utilidad del blog de Don César para vigorizar el espíritu crítico y no seguir las turbias señales de la mediocridad reinante.
Realizo este prefacio porque estos errores también los he cometido con “los de casa”. Me refiero a mi paisano don Luis Buñuel, cuya obra ha sido glorificada a los altares del Séptimo Arte, por tirios y troyanos, y que, desde mi punto de vista, esa sublimación de su figura debe realizarse más mesuradamente. No cuestiono su calidad y originalidad como director, porque, saber, ¡vive Dios! que sabía. La cuestión es que a sus películas más valoradas, esas más personales, les ocurre, salvando las distancias, lo mismo que a “La pasión de Cristo”, es decir “con una vez basta”.
Cintas como “Un perro andaluz”, “Los olvidados”, “La edad de oro”, “Viridiana”, “Belle de jour”, “Nazarín” etc., es decir, las más auténticamente buñuelianas, son difícilmente digeribles para repetir en su visionado (al menos eso es lo que me ocurre a mi). Indudablemente, sus imágenes quedan nítidamente registradas en la retina del espectador para siempre y, por eso mismo, no todo el mundo está dispuesto a auto zaherirse gratuitamente.

Me propongo, en este artículo, realizar un viaje por la parte de la obra del calandino desarrollada en Méjico. El germen del mismo fue la satisfacción que me produjo ver una cinta suya, de esta etapa, desconocida hasta ese momento, “Ensayo de un crimen”, que ya tuvo acogida en este magno blog, hace unas semanas.
Cuando descubrí la película antes mentada, me sorprendí porque pensaba que había visto todas sus cintas mejicanas. Así que el planteamiento ha sido muy sencillo: abordar, íntegramente, todas sus obras y ver las 4 ó 5 que, para mi, todavía eran inéditas. Ya les anticipo que, en total, son 20 los títulos que componen el periplo del de Calanda y que los desconocidos se debían, principalmente, por ser coproducciones con Francia o destinadas al mercado estadounidense.
Antes de continuar, les contaré una anécdota que todavía me hace sacar una sonrisa: buceando en el averno cibernético me encontré que a Buñuel lo califican como director de cine hispano-mejicano, jajaja. No consideren mi risa una falta de respecto hacia el país hermano hispanoamericano, es que la obra de Buñuel es profundamente aragonesa, por ende española. Resulta impensable que, nadie que vive cuatro lustros en otro país, no fagocite parte de su cultura, costumbres, etc., pero de éso a lo otro hay una distancia muy grande.
Haré una cronología y después ampliaré las tres nuevas recomendaciones que les hago hoy (son las que su título aparece en negrita):

- Gran Casino. 1947 → No la había visto.
- El gran calavera. 1949 → mi favorita y que ya tuvo acogida en el blog hace casi un lustro.
- Los olvidados. 1950 → ganadora del Festival de Cannes. Una película que retrata la amoralidad y la maldad de una manera áspera y sin concesiones. Una película muy dura, pero que recomiendo para quien no la conozca.
- Susana. 1951 → no la conocía. Trata sobre una mala mujer que consigue (al final no lo consigue, pero poco le falta) corromper a los hombres de una familia (padre e hijo) y al hombre de confianza de la misma. No la recomiendo, me resulto previsible y tediosa.
- La hija del engaño. 1951 → No la había visto.
- Una mujer sin amor. 1952
- Subida al cielo. 1952 → un bodrio.
- El bruto. 1953 → es una cinta interesante que retrata la tosca brutalidad en contraposición a la perversa y sibilina. Para quien no la conozca, la recomiendo.
- Él. 1953 → trata sobre la terrible influencia de los celos. Si no la conocen, véanla.
- La ilusión viaja en tranvía. 1954 → el lenguaje de los personajes acaba de echar a perder lo poco destacabable de esta obra insustancial. No la recomiendo.
- Abismos de pasión. 1954 → el imponente Jorge Mistral en una recreación del clásico literario “Cumbres borrascosas”. Sólo por la presencia del galán español, ¡qué década la suya!, ya se justifica su visionado. Es una historia seca y áspera pero totalmente recomendable, aunque requiera de estómagos resistentes para posteriores visionados.
- Robison Crusoe. 1954 → es una producción de Óscar Dancigers (su principal mecenas) para el mercado estadounidense. No pude encontrar ninguna copia cuyos diálogos no fuesen en inglés. Es su primera película en color y su duración es contenida, por ello, la recomiendo, pero sólo una vez.
- Ensayo de un crimen. 1955 → como he dicho antes, la descubrí hace poco y ya forma parte del blog.
- El rio y la muerte. 1955 → ¡al menos una vez!
- La muerte en el jardín → 1956 → es una coproducción mejicano-francesa, también de Óscar Dancigers y en color. Es lo mejor que puedo decir. No la recomiendo.
- Nazarín. 1959 → también premiada en Cannes. Un trabajo marca de la casa y, por lo tanto, sí hay que verla, pero sólo una vez.
- Los ambiciosos. 1959 → es otra coproducción mejicano-francesa. Al final no sé si hice artículo sobre esta cinta, pero estoy seguro que la mencioné, de refilón, cuando trataba la relación de la imponente María Felix con los directores españoles. Si no fuese por la presencia de la actriz mejicana, no la recomendaría, porque los únicos minutos aprovechables de la cinta son los suyos.
- La joven. 1960 → me ha costado mucho encontrar una copia con diálogos en español, porque está en ingles y con actores, principalmente, estadounidenses. Tiene algo de interés, pero muy justico. Hagan lo que les parezca mejor.
- El ángel exterminador. 1962 → otra obra marca de la casa. Si no la conocen, ¡véanla!
- Simón del desierto. 1965 → obra que se quedó a medias por falta de presupuesto y también muy personal del calandino. Si han llegado hasta aquí, por una más que no quede.

Gran Casino está considerada como una obra menor y un fracaso de público y critica. Participan en la cinta muchos rostros conocidos del Buñuel de aquellos años y cuenta con la presencia de dos fulgurantes estrellas de actores-cantantes, de aquellos años, como son Libertad Lamaque y Jorge Negrete. Me ha sorprendido muy agradablemente esta cinta. Es una historia sencilla, muy bien contada y que, siendo un musical, es de esos títulos privilegiados porque la mano de Buñuel consigue que las canciones no supongan un lastre, sino todo lo contrario. Me sorprende que no fuese valorada en su momento porque, a mi, me ha gustado mucho.
La hija del engaño junto a la anterior, ha sido el otro descubrimiento en este viaje. Sin ser una comedia pura y dura, me he podido reír, con algunas de sus escenas, como hacia tiempo.
Una mujer sin amor es la historia de una mujer que se casa, por las apreturas económicas de su familia, con un hombre mayor de agrio carácter. Tienen un hijo y, después de 10 años, conoce a un hombre que le brindará el cariño que nunca ha tenido con su marido y con el que mantendrá un relación extra conyugal de la que nacerá un segundo hijo. Al final, la película narra el conflicto entre los hermanos porque el de la relación ilícita recibirá una cuantiosa herencia de su padre. En fin, relaciones humanas complejas muy bien tratadas por Buñuel para mostrarnos el alma humana y los conflictos morales. Totalmente recomendable.
Como siempre les adjunto los enlaces para poder ver estas películas.
https://m.ok.ru/video/2463462722062
abril 23, 2026 a 3:39 pm
En agradecimiento al siempre formidable acompañamiento visual que Don César realiza a mis artículos, les comentaré algo sobre Buñuel.
Que era un tipo con talento, está claro. Sin embargo, buena parte de su éxito fue debido a su mecenas. Así su Madre fue quien le aportó los fondos para hacer «Un perro andaluz»; su amigo oscense, el anarquista Ramón Acín, puso el dinero para hacer «Las Hurdes, tierra sin pan» y Óscar Dancigers fue generoso mecenas en su étapa mejicana.
Es decir, tuvo una ayuda de cojones, hablando claro. Esa ayuda le permitió obtener un estatus que le abrió las puertas para desarrollar sus proyectos más personales e icónicos. Sin ella, estoy convencido que sus obras habrian sido muchas menos y hubiesen quedado entre la rareza y el ostracismo.
Hay talentos que, por su independencia y carencia de mecenas, sufren ese estigma de no poder desarrollar todas sus potencias. Yo conozco a uno y siento una gran tristeza cada vez que pienso en ello.
Rafael López
abril 24, 2026 a 1:21 pm
Buñuel era un pijo de cuna, por eso pudo hacer cine (y, literalmente, lo que le salió de los cojones). En su talento cinematográfico no entro, porque a mí no me gusta, salvo contadísimas excepciones.
Su etapa surrealista es tan aborrecible, que hasta él mismo la despreció al final de su vida.
En Toledo se metió en la pija Residencia de estudiantes, donde coincidió con otros pijos de postín, los más destacados el chalado Dalí y el insoportable Lorca (aunque su poesía y teatro, en esa época, tal vez tenga un pase… ¡pero qué mal ha envejecido»).
Sin padrino nadie se casa ni se bautiza. En el mundo «artístico» se nota más que en nada. Porque un pijo que es nombrado cargo administrativo de una empresa que ni pisa… bueno… pues la empresa no lo nota mientras él se forra rascándose los cojones. Pero en «el arte» siempre quedan los resultados, la obra. Y eso, pese a los gustos de cada cual, está subyugado al criterio artístico, según el cual ninguno de estos 3 debería haberse dedicado a sus profesiones, de nacer en un pesebre.
abril 24, 2026 a 4:37 pm
Buenas tardes.
A mí no me cuadra Buñuel, pero le daré otra oportunidad, cuando pueda, viendo las recomendaciones de don Rafael.
En cuanto a Dalí y a García Lorca, tan «queridos» por don César, je, je, … pienso que son dos personajes todavía desconocidos.
https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/alocucion-al-pueblo-de-fuente-vaqueros-discurso-leido-por-la-inaguracion-de-la-biblioteca-publica-de-fuente-vaqueros-septiembre-1931-998622/html/a5692ac7-3664-4749-84da-9837f987e46d_2.html
abril 24, 2026 a 5:03 pm
Lo mejor de Dalí es su invento, «el ovocípedo». Y sus anuncios. Pintores buenos hay muchos, no destaco en la pintura, en absoluto.
https://www.youtube.com/watch?v=lmpcn_2WcB8
abril 24, 2026 a 5:47 pm
Hay que ser muy selectivo a hora de acercarse a las obras de Buñuel y, desde luego, desmitificarlo completamente.
Sus obras destacan, casi en su conjunto, por una aspereza que las invalida para sucesivos visionados y éso para mi es un lastre. Porque una película que no pueda ver más de una vez es para mi un material de segundo nivel (aunque gane premios y oropeles).
En parte, por eso quise hacer este monografico sobre el Buñuel mejicano, para quitar la paja del grano (y grano hay poco, 5 ó 6 títulos)
Un cordial saludo, don Carlos.
Rafael López