RAFAEL LÓPEZ:(cine) «Para siempre amor mío».

Están de enhorabuena porque les traigo una nueva perla cinematográfica. Es una producción hispano-mejicana con un elenco de primer orden, encabezado por el imponente Jorge Mistral, deliciosamente acompañado por Rosario Granados.

Hay quienes realizan búsquedas sicalípticas por internet y esta herramienta luciferina les devuelve imágenes de cantantes líricas con unos escotes de vértigo. Por suerte, como no realizo las primeras, me veo libre de las segundas, un peaje visual que me resultaría altamente perturbador. En mi caso, mi muy confesable filiación por el cine español e hispanoamericano de los años 40 y 50, permite que la herramienta del averno me venga brindando selectas perlas. Me resulta imposible no ofrecérselas a ustedes, acompañadas de algunas impresiones personales, en forma de artículo.

Como ya me he manifestado varias veces sobre mi consentido, les hablaré de su compañera de reparto. Rosario Granados es una actriz muy de mi agrado, que trabajo para Buñuel (don Luis) en dos ocasiones, la sublime “El gran calavera” del año 49 y en otra de sus producciones más destacadas “Una mujer sin amor” del año 52. También el Señor Mistral trabajo para el calandino en el año 54 en la película “Abismos de pasión”.

Después de tantas fechas, les diré que la cinta recomendada es del año 1955 y es una auténtico deleite de principio a fin. Las imágenes de Madrid, Segovia, Córdoba, Sevilla y Cádiz entre otras capitales españolas resultarán entrañables para cualquiera que conozca mínimamente esas ciudades y, a la vez, les producirá una profunda tristeza por la involución y degradación manifestadas en estos catorce lustros.

La calidad técnica en imagen y sonido es más que notable. Por supuesto está rodada en delicioso blanco y negro y tiene el “pero” de esos siniestros subtítulos que ponen ahora en todos los videos y suponen un total lastre. Para mi que los hacen con la estúpida ‘inteligencia asintomática’.

Recomendación primorosa como pocas que, además de maridar con cualquier estado de ánimo, vigorizará su amor por el séptimo arte.

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