ARTÍCULO: el niño de la sobredosis era pandillero e hijo de un magrebí.

Según datos oficiales, muchos compartidos por los propios compañeros pandilleros del fallecido, este niño era pandillero, vestía con esa misma estética y su padre es magrebí. Con esta información – lógicamente deducible por el tipo de suceso – la preocupación debería aumentar en este país desquiciado, sin intelecto, valores ni ética. Las palabras de la madre del menor resultan todo un insulto al raciocinio y denotan la absoluta crisis mental de este país.
Los piezas ( y las piezas) de la foto de arriba son los amigos del finado. Unos pandilleros multiraciales, pertenecientes a una banda oriunda de delincuentes afroamericanos yanquis. Según la madre del joven yonqui, no eran amigos… claro, por eso le hacen ese ya clásico homenaje «altar» entre estas pandillas de jóvenes delincuentes amorales. Mirad la pinta del fallecido:

Dista mucho de esa idílica imagen vendida por su madre, de deportista sin ninguna relación con pandillas. A no ser que las fotos que han publicado sean todas de años de carnaval…
¿Cómo puede una española casarse con un magrebí?
Esta aberración cultural se da cada vez más y trae las funestas consecuencias ya conocidas por todos. Aún así, todo esto no es lo más lamentable de este suicidio involuntario. A espera de la autopsia – tras 5 días todavía no tienen los resultados, impresionante – todo indica que el chaval sufría una enfermedad coronaria que tras la ingesta de mierda química fue fatal. Sus 2 colegas yonquis consumieron como él, pero no se vieron afectados. Lo peor, decía, es que desde el minuto 1 trascendió que eran 2 gramos de «tusi». Clavaron tanto la cantidad como el producto… cuando no se sabe ni lo uno ni lo otro. Amén de que se afirmó que fue un homicidio cometido por sus amigos o «los otros que acababan de conocer». ¿Por qué esta aseveración, esta especulación frívola sobre la muerte de un menor yonqui?
¿Por qué alguien le iba a regalar 200 euros – el precio de 2 gramos de este veneno – y cómo se engaña a alguien para que se beba una lata con semejante cantidad de droga en su interior? ¿Era la primera lata del veneno energético que sabía y no notó el cambio de sabor y textura? Menos mal que verdad solo hay una y los menores implicados han dejado claro a los maderos que todo fue consentio por los 3, y que los 3 lo tomaron. Aún así, lo de los 2 gramos no se lo cree nadie que tenga el mínimo conocimiento dentro del melón. Es más, en menores de edad, con 50 kilos de peso, 2 gramos ingeridos de sopetón tumbarían a los 3, tal cual. ¿Qué se esconde en este clarísimo caso de muerte involuntaria por una afección cardiaca no diagnosticada o que se oculta? ¡Ni que fuera la primera, si – precisamente – es el principal motivo de fallecimiento por sobredosis de este tipo de mierda estimulante! Y pese a que el finado era de familia pudiente, nadie se cree que entre 3 vayan a gastarse 200 pavos para consumir de una sentada, encima un viernes… «el primer día de fiesta politóxica». Estos chavales de la foto serán indoctos, iletrados, ágrafos, inmorales, pendencieros, traficantes y etc. PERO SON YONQUIS y, por lo tanto, muy listos para no morir de sobredosis.
¿Nadie se plantea la causa más natural de fallecimiento para este tipo de yonquis, la adulteración del producto? Porque toda esta mierda química, a parte de ser un veneno en sí mismo, está cortada con todo tipo de tóxicos, para abaratar gastos de producción. A ver si los maderos, de una puta vez y sin que sirvan de precedente, hacen su trabajo. Supongo que tomarían sangre a los otros 2, para saber si consumieron y qué tomaron. De estar adulterada hubiera matado a los 3, a no ser que por esos problemas coronarios sólo afectara al fallecido.
Y, por favor, que mujeres como la madre de este chaval no puedan tener la custodia de nadie, ni de ellas mismas. Son un absoluto peligro social, no sólo para los menores a su cargo. Una mujer pudiente casada con un sarraceno y con un hijo claramente pandillero… fiel reflejo de la sUcieadad que los satánicos han implantado en este país. Pobre chaval, qué vida más errática le hizo llevar esta puta sociedad y su entorno familiar y de amistades. La droga no crece en los árboles. Todo esto lo hacen los adultos. Tal vez él podría haberlo hecho igual de mal que los adultos que le han matado al fabricar y vender el veneno, si hubiera llegado a adulto y joder la vida de otros menores.
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