ARTÍCULO: 2 guardias civiles muertos y otro herido grave… por violencia de género.
Al igual que los 2 géneros humanos (hombre y mujer, o viceversa) han sido denostados y multiplicados por infinito, casi cualquier asesinato de una mujer es violencia de género, es decir: es asesinada por ser mujer. Este lamentable sucedo policial deja en evidencia a todos los oligofrénicos que abanderan la falsa premisa de la violencia de género.

Y digo «casi cualquier asesinato de una mujer» porque las que mueren a manos de otra mujer, menores, o son lesbianas o transexuales, no son asesinadas por ser mujeres, sino POR LA REALIDAD QUE HAY TRAS CUALQUIER ASESINATO, que es todo menos el sexo del finado, malditos indoctos.

El lo que va de siglo, una media de 20 agentes se suicidan anualmente en España. Este dato espeluznante contrasta con otro igual de lamentable pero muy inferior: una media de 7 agentes mueren en acto de servicio, y la mayoría a consecuencia de accidentes de tráfico. Todo esto son datos oficiales. Oficiosamente es inescrutable el número de muertos que la actividad policial deja en el país, tanto en víctimas civiles como policiales.
El asesinato de hoy (miércoles 5 de agosto), la muerte posterior del asesino y el agente herido de gravedad se han producido porque TODOS portaban armas de fuego y, lo que es peor, licencia para dispararla. ¿Eso es violencia de género? Sí… del género gilipollas para los que así la tilden. Este picolerdo (por supuesto que hay que usar este adjetivo jocoso y peyorativo, neologismo mío, ante un anormal así, que es todo lo contrario a un guardia civil, si es que ya queda alguno…), tras asesinar a su mujer (estaban en trámites de divorcio), a la madre de sus 3 hijos, se lió a tiros con otros agentes del cuartel, y fue abatido mortalmente. ¿Todos estos disparos, tras el asesinato, también son violencia de género?
Resulta lacerante para cualquier alma noble, e intelectualmente válida, hablar de violencia de género. Que nos traten, constantemente, como a subnormales profundos tiene estas consecuencias: casi nadie ve la verdadera maldad del asesino o la asesina. El asesino de hoy tenía retirada la licencia de armas, precisamente por la causa judicial abierta de maltrato a su mujer. Aún así… mirad la que ha liado.
Todos los que no somos gilipollas, sabemos que todos los miembros, y exmiembros, de los cuerpos de seguridad del Estado, van armados hasta los dientes, las 24h. del día. Algunos agentes locales cumplen con su obligación de dejar en el armero su arsenal, tras su servicio diario. Pero la pistola glock la llevan todos. Los maderos y picolerdos, además de ésta, pueden llevar la raglamentaria, ya que siempre tienen la obligación de intervenir en delitos.
A la gente mentalmente sana ni se nos pasa por la cabeza elegir una profesión en la cual haya que ir armado y con licencia para matar. Yo jamás mataré a nadie con un arma reglamentaria de fuego. ¿Y tú? Hay que dejarse ya de eufemismos y justificaciones torticeras. «Policías y ladrones» son iguales, cortados por el mismo patrón de ultraviolencia cobarde. Existen para sojuzgar a la mayoría de la población aunque, a veces, se matan entre ellos. Las personas honradas vivimos de milagro, amenazados constantemente por criminales armados, o no, por el Estado. ¡Cómo para no creer en Dios y, por supuesto, en el Diablo!
agosto 5, 2026 a 11:27 pm
Querido Don César:
Me resultan terriblemente llamativos los suicidios entre agentes de la policia o la guardia civil, cuando a ninguno de ellos se le ocurre, antes de semejante crimen, disciplinar a sus corruptos y traidores mandos.
Este salvaje que mató a su mujer, posiblemente lo hubiese hecho igual aunque no tuviese un arma de fuego, pero nadie tiene potestad para matar a nadie por unas desavenencias conyugales (¡y además con tres hijos!)
Suscribo de la primera a la última letra de su última frase.
Un abrazo,
agosto 6, 2026 a 9:12 am
No razones como si fueras uno de ellos, es imposible empatizar con alguien que decide vivir armado y jodiendo la vida a los inocentes y expoliados… «porque sigo órdenes». Y, en otro orden de cosas, lo único que habilita a un ser humano a matar son 2 cosas: a humanos en legítima defensa, cuando no se puede reducir al agresor. A resto de animales, para alimento.
PD: el legítima defensa incluyo la venganza (sobre un hecho delictivo previo de asesinato o violación DEMOSTRADOS AL 100%) y anulo lo de reducir al agresor. Y otra excepción: la pena de muerte.
agosto 6, 2026 a 4:21 pm
Amén (como siempre) Don César.