Posted in ARTÍCULO-INSULTO on mayo 31, 2021 by César Bakken Tristán
Queridos niños, el nivel de patetismo, victimismo, alarmismo, sonrojo e infantilismo de esta sociedad es ENORME. Cometeré la osadía de enlazaros la noticia del mass mierda de ofendiditos «La SinRazón», otrora medio de ultraderecha y monárquico y ahora un mero siervo más del NOM. Sale un vídeo… que por el titular y la estúpida redacción de la noticia, parece no apto para vosotros, queridos niños… pero, realmente, no pasa absolutamente nada… ¡si veis lo que ocurre en los «debates» de la puta tele o yendo a comprar el pan sin bozal, sí que flipáis con gente violenta, agresiva, ofensiva y mezquina!
¿Pero esta italiana que, además, nos agasaja con lo que parece ser un cuerpo monumental? ¡y encima va a mi isla! donde tenía que estar yo hoy mismo, pues en estas fechas (casi) siempre he estado allí en los últimos 21 años… y ya acumulo 2 sin que me dejen ir estos esbirros del NOM y el analfabetismo médico y científico. Esta sí es una di noi…
Anda que si en vez de esta italiana buenorra, y con cojones, soy yo el que va en ese vuelo… no hubieran necesitado manipular la noticia para hacerla sensacionalista /viral, porque yo sí que sé liarla para hacerle el favor al perrodista de turno y que no tenga que mentir ni manipular burdamente nada. ¡Encima nos agasaja con el vídeo, para que veamos que todo lo que escribe es falso! ¡Por lo menos podría haber escrito: «tía buena enseña cuerpazo en avión ante el estupor del pasaje» Algo así, gilipollas perrodista. Que tu objetivo al mentir es lograr visitas y ganar pasta con ello. Tendrías más si escribes lo que digo yo… pero como encima es verdad, no puedes escribir nunca la verdad. Te sugiero, entonces, esto: «Tía buena italiana hace el amor, en pleno vuelo, con un azafato y una azafata, ante el estupor del pasaje, la mitad del cual acabó incorporándose a la orgía y aquello fue una Babilonia». Algo así, tontolculo del artículo.
Posted in ARTÍCULO-INSULTO on mayo 30, 2021 by César Bakken Tristán
El satánico Maradona marcó el gol más ilegal de la historia, conocido como “la mano de Dios”, en el Mundial de México 86 contra la pérfida albión. La mano de la que yo os hablo estaba en el cuerpo de mi amigo “Chicky” y en el pub de macarras “SIMBA” de Leganés y a principios de los 90 (podéis ver su fachada en este falseo de mi corto. en el 1´ 12´´. Ya no existe el Pub). ¿Os acordáis de los antiguos tercios de Mahou roja, los de culo gordo? No eran los de Flandes pero se daban, con ellos, hostias como panes. La mano amiga me paró justo bajando yo a dar el golpe de gracia a ese tipo que, previamente, me había agredido (*).
A ver… usó sus 2 manos el Chicky, pero he dicho lo de la mano por la analogía con lo del drogata jurgolerdo. Y lo hizo por detrás ya que había olido la jugada de gol-peo (queridos niños, ni os imagináis la violencia real que había antes, cuando no había videojuegos y, por cierto, las salas de juegos recreativos donde estaban los ancestros de los putos videojuegos de ahora, eran lugares de cita para liarse a hostias y trapichear con drogas o ligar y comer pipas, que no todo era malo). El que no recibió mi botellazo era “El Pepe”, nada de Pepe, “El Pepe” y era bizco (como un personaje de la inmortal trilogía madrileña :“La lucha por la vida” de don Pío Baroja), no tenía estrabismo como le dije yo un día a otro macarra, amigo suyo y mío, que me dijo: “¿Qué El Pepe tiene qué…? El Pepe es bizco de toda la vida y punto”. Amén.
Seguramente lo hubiera matado pues estaba tan drogado y borracho el notas que con el botellazo me lo cargo, fijo . Le da “una bajada de tal “ o “una subida de cual” y muere, porque estando tan drogado y borracho un cuerpo que recibe este impacto dice: ¡basta! Y yo iba a darle en la zona de la sien, para hacer daño, lo reconozco. Igual le hubiera quitado el estrabismo, quien sabe…
Como odio la violencia y lo único que hago en mi vida es usar la autodefensa, fue curioso el caso este de marras, porque hay veces que te vas a pegar y te para alguien, pero tú sabes que no te quieres pegar sino que buscas que te paren… ya me entendéis. Pero esta vez yo le iba a reventar la cocorota el tipo, tal cual y como si no hubiera mañana, y aparecieron las manos salvadoras. Por suerte para mí pues la vida del otro tampoco es que me importara demasiado, porque él se lo buscó (aunque luego fuimos coleguillas, no era mal tipo, pero sí muy analfabeto y eso nunca es buena señal, os lo aseguro pese a las excepciones que haya, como en toda regla).
La bronca es apta para todos los públicos: En las nocheviejas yo me mamaba en un sitio concreto y luego hacía alguna visita a locales donde había amigos. En este caso el local de amigos era el pub que digo, donde yo pasé tantísimos momentos y ya contaré historias de él ya… Llegué con mi pedo y un sombrero de hongo (de plástico, de cotillón, pero qué bien me quedaba… qué elegancia…) y al que casi le rompo la crisma, resulta que no le gustó mi sombrero – debido a un mal viaje de ácido, porque ya os reitero que me quedaba fenomenal el atrezo de cotillón barriobajero – y empezó a meterse conmigo y a intentar quitármelo. Obviamente, si tanto le molestaba mi jodido sombrero de bufón, pues se lo dejé. Pero qué va, la cosa no iba de ridículos sombreros, sino del mal viaje suyo que digo y de la violencia que le provocó (amén de que era un macarra de tomo y lomo 10 años mayor que yo, pero nos conocíamos de vista y había buen rollo). Literalmente el tipo tenía los ojos en sangre ese día, tal cual. Y no quiso ponerse mi sombrero que tanto le molestaba, y me lo volví a poner yo. ¡Qué bien me quedaba, os lo aseguro!
Atrocho la discusión estúpida que provocó su colocón y digo que me agarró del cuello y empezó a estrangularme con una fuerza bastante jodida para mi salud. Tuve el cuello con un moratón unos días, con eso os lo digo todo. El caso es que cuando noté que me estaba matando, pues me rebelé y como debido a su colocón estaba tenso a tope el notas, pues era imposible zafarme de él. Le di un par de hostias en la cara y nada (además, estaba tan cerca y enganchado a mí que dar hostias así es inútil) y ya estaban los colegas aledaños intentando separarnos (bueno, separarle a él de mí, porque ya os digo que tenía mi cuello como apéndice unívoco a su mano, y encima se me cayó el sombrero de hongo con el ajetreo). Y cuando lograron separarnos y tras comprobar yo que mi traquea seguía siendo mía, pues más hostias y más separación de colegas. Un toma y daca pero en muy poco espacio.
Y en cuanto me dejaron en paz “los separadores”, como quiera que este tipo estaba como un toro enfurecido que venía a por mí pero no podía al estar sujeto por 4 o 5… pues agarré mi tercio de birra y a cascarle el melón; algo para mí muy normal en esos casos y esos años, no sé para vosotros. Bueno, ya sé que para vosotros, queridos niños, no es normal esto porque os habéis criado con los putos videojuegos que digo antes, con las pelis de superhéroes amariconados pero a la par chunguísimos… y no habéis dado una hostia en vuestra vida ni os la han dado. Vosotros hubierais salido corriendo o llamado a los maderos, fijo. Panda de maricones es lo que sois.
El Chicky y “El Pai” (iban siempre juntos y eran colegas míos de pub, nada más y nada menos, que no era poco y luego compartimos buenos momentos fuera de Madrid) me sacaron del pub, porque yo quería ejercer mi derecho a cascar la almendra de mi agresor. Y como ya amanecía nos fuimos a tomar los protocolarios churros con chocolate.
Al día siguiente volví al pub y un amigo –el dueño del garito y amigo de toda la vida del estrangulador – me dijo, literalmente: “Chamber, ¿qué haces aquí? El Pepe vino antes y me ha dicho que quiere matarte”. “Pues aquí estoy, que no sabe donde vivo”. El caso es que no vino (aunque reconozco que yo fui con un pincho, por si las flys…) pero a los pocos días nos encontramos en otro pub atestado de gente, tanta como la mayor hora punta del metro de Osaka era “El Bulevar” (a la sazón pub corrupto pues era oficialmente la cafetería de un Centro Cívico de rojos… y no pagaba impuesto alguno y fue construido con dinero público…. pero era explotado como negocio privado. ¡Pelotazo molón! Me he acordado del cabronazo que fue uno de mis mejores amigos durante varias décadas, que hace lo mismo , pero con la excusa del tenis y el padel… aquí lo podéis ver).
“El Pepe” me vio y yo a él. Y fuimos a encontrarnos. Y cuando cualquiera puede pensar que seguiríamos con la bronca… todo lo contrario. Me pidió perdón y que no recordaba nada de lo ocurrido, salvo que le habían contado que se había pegado conmigo en “El Simba” y me reiteraba su perdón “porque iba hasta arriba, Chámber” (ese es uno de mis motes). Y nada, que no tuve jamás mayor problema con él, sino todo lo contrario. Eso sí… no sé a qué vino eso que me dijo mi amigo y dueño del pub… pero es que este tío es un flipado de pelotas y no hay que hacerle mucho caso en estos casos (sigo con mis queridas cacofonías, sí) o tal vez «El Pepe» reculó con los días. Nunca se lo pregunté, me la sudó.
(*) sobre tercios pendencieros lo mejor que me han contado fue el dueño de un restaurante de Ciudad Real, que de veinteañero pululaba por Leganés y en el disco/pub “Lobo”, me dijo que estando soplando en la barra , un amigo le dijo: “¿quieres ver una pelea de bar? Pues mira”. Cogió un tercio y lo tiró hacia atrás, sin mirar, cual ramo de flores de novia recién casada… Y empezó la tremenda pelea de bar.
Os enlazo un buen tema, igual no tan bueno para los puristas de Loquillo… pero “borra si es que puedes mi sonrisa de la cara…” “huelo a pelea en el bar…” “contento de existir hoy…”.
Tumbado en el camastro de la casa de mis caseros que alquilo a precio de oro, veo un «cachocielo» (orientación oeste desde ahí). Todos habréis observado el cielo tumbados. Yo puedo hacerlo desde todas las partes de esta casa enana, ridícula excusa para una vivienda… pero como he vivido muchas veces a la intemperie o en tienda de campaña… para mí esta puta mierda es un palacio (asediado, eso sí, pero tengo pez hirviendo para escaldar por doquier).
Quería deciros, queridos niños, que tras tumbarme en el camastro podría haber salido a la enorme terraza de la casa (enorme a proporción, claro) y tumbarme en una de las tumbonas que traje a hombros del Almango de la zona. Qué bella se ve la vida en esa posición aquí, porque no parece que esté donde estoy. He estado tantas veces bocarriba bajo el cielo que no entiendo cómo me sigue admirando eso. Podría escribir líneas llenas de vida sólo en los lugares y en la compañía (humana y/o entorno natural) donde lo he hecho.
Por eso me ha tocado la fibra ver hoy ese mismo cielo y tener la absoluta certeza de que jamás podré mirarlo así desde otro lugar que no sea esta puta casa en esta asquerosa ciudad que es Madrid. Y como tengo el defecto de pensar muy rápido y activar mi hipermnesia, he visionado las mejores visiones (amante de la cacofonía, de la redundancia…¡sí qué pasa!) a este respecto y me he estremecido al ser consciente de que no tengo 546 años, año arriba año abajo. Resulta que TODO lo que he vivido ha sido CON COETÁNEOS, pues resto 46 años a mi vida.
Sal, arena y mar, en la piel y pelo de ella; en Sa pedrera «Atlantis», Eivissa
Mientras veo la luna decreciente, enorme todavía por su perigeo, escribiendo esto… no puedo creer lo que le ha pasado a «mi gente». Es decir, todas esas personas con las que me he criado, todos los que dejaron que yo fuera yo y, al serlo, colaboré en que ellos fueran ellos. Todos los que ahora me maltratan, me odian, me quieren muerto (lo sé, pero ninguno me lo dice) por no llevar bozal, por no ser como ellos cuando yo no les pido que ellos sean como yo. ¡Cómo pueden ser tan egoístas! y que decepción la mía al haber crecido entre ellos y seguir vivo… porque jamás pensé que alguien querido por mí pudiera ser un psicópata, y resulta que el 95% (y me quedo corto) de mis amigos/familiares lo son. ¿Por qué odian tanto la vida y no me he dado cuenta hasta la plandemia?
Qué suerte tuve de vivir hasta hace 15 meses y sobrevivir a la satrapía de mis conocidos. Joder… ya entiendo por qué hay tantos crímenes familiares y entre amistades. Ahora lo tengo más que claro. La gente se odia.
Recuerdo una noche follando en una cala de Eivissa (Cala Xuclar). Obviamente no había gente, casi ni estábamos ni yo ni mi novia pues éramos paupérrimos no, lo siguiente, y por lo tanto insignificantes (ella no tanto, pues su familia tenía algo de pasta y era arquitecta la moza… pero era yo el que ganaba la pasta esos días, así que imaginad… Me encanta ser indigente en zonas paradisíacas, pero no oculto que no tenia «ande caerme muerto» por eso me caía siempre vivo). Queridos niños, antes a los pobres se nos dejaba en paz. Si acaso se nos repudiaba «de aquella manera» al pasar al lado de los socialmente aceptados, pero podíamos vivir y, curiosamente, en los mejores lugares para hacerlo.
El sol se unió a esa fiesta corporal y natural que era ella
Esa noche del polvo que digo yo estaba bocarriba viendo la bóveda celeste, y encima con una preciosa mujer –por fuera y por dentro – a horcajadas. La arena era, yo era arena, ella colchón (la arena) yo huésped. El mar, cuidado con el mar al lado. Ese sonido mezclado con el jolgorio de ramas. Menuda sinfonía. Eso es la nada defendiendo su todo. El sabor a sal de los besos, el olor a sal de los besos, el jadeo inaudible entre tanta naturaleza. Su pelo arañando mi cara. Saber que daba igual el saber. Estar convencido de que ese es el mejor momento de tu vida y que ese momento se podía repetir siempre que quisieras. Y nada ni nadie iba a impedir que así fuera, pues ser indigente era decisión personal. Follar así y, luego, bañarse en el mar, era decisión vital ineludible para nosotros e inabarcable para vosotros. ¿Qué más os da nuestra vida? ¡dejadnos en paz! ¡yo no soy un okupa de vuestra puta vida, dejad de okupar la mía porque donde estoy yo nunca querréis estar vosotros, no hay servicio de habitaciones, malditos cabrones!
«Yo también quiero follar viendo el cielo» me espetó ella al decirle yo lo precioso que era estar así y ahí, con ella. Cambiamos de postura. En una cala remota de Eivissa, sin bípedos a varios km. a la redonda, el aire te abraza, te da un masaje de pino, sabina y brisa. El mundo carece de sentido o cobra todo el sentido del mundo. La vida estaba ahí, la vida mía, no la tuya. Dejad que cada uno haga su vida sin vilipendiar la de los demás. Hay tanto paraíso vaciado y tanta ponzoña habitada… qué estúpido es el ser humano y qué imbécil yo por no haber seguido mis instintos, como hice siempre. No vi venir la PLANdemia, os lo juro, queridos niños. Y el Mundo es TAN grande que lloro de rabia sabiéndolo tan deshabitado y que tanto desalmado nos impida habitarlo.
Anoche estaba hablando con mi mejor amigo, que es y vive en Eivissa. De momento el tlf. nos dejan seguir usándolo (previo pago, obvio). Vi en el cielo una línea luminosa y rampante. Iba de oeste a este. Se lo comenté a mi amigo, que es astrónomo algo más que aficionado (los 2 somos vernianos y hemos leído todos los libros de Jules y los apócrifos y los de Michel). Resulta que esa anomalía astral eran satélites lanzados por un satánico del que habló la gran Karen García en un artículo. ¡Qué diferencia lo que se veía antes en el cielo y lo que se ve ahora! ¡Qué patetismo lo que ve el cielo ahora y lo que veía antes! Debería esfumarse de nuestra vida, el cielo. No merecemos su presencia.
Y sin menospreciar a mi adorado Vicent, qué diferencia ver el cielo agarrando un teléfono o a una mujer preciosa.
¿Por qué me estáis obligando a dejar de ser humano?
Jamás os lo perdonaré. Quedan muchas dimensiones por delante de esta terrenal. Ya nos veremos, covidiotas, ya…
PD: la nena de las fotos, la del pelo que acariciaba y tal y cual y que si la sal y el mar y eso… pues resulta que era etarra. Vaya tela, ¿eh? Y yo sin saberla. Benet Salellas (un etarra de la CUP que podéis googlear) era el amor de su vida… pero como no me lo dijo la nena… tuve que descubrirlo por mí mismo ante tanto embuste. ¿Por qué es la gente tan hija de la gran puta? Pero a este, al Benet Salellas, ya le reventaré a hostias porque el día que él quiso hacerlo conmigo no se dio la ocasión… No me escondo. Sorpresas te da la vida… Quien quiera ampliar información, aquí
Posted in ARTÍCULO-INSULTO on mayo 29, 2021 by César Bakken Tristán
Eugenio, ese gran contador de chistes catalán, de cuando Cataluña no era Qatarlunya… ¿qué pensaría él al ver estas 2 noticias que publica el Mundo Deprimido (prensa deportiva separrata) enlazando a La Vanguarrada?
Ese GENIO del humor fallecido hace 20 años, al que la vida le llevó al alcoholismo agudo, el tabaquismo severo y la drogadicción (en general, vaya)… qué bien está donde está, porque estar aquí y ahora es apabullante.
Estas 2 noticias se pueden pinchar, tan tranquilamente, y ampliar la información, desde cualquier dispositivo de bolsillo. Por supuesto yo no lo he hecho ni os pongo el enlace.
¿Cómo hemos llegado a esto?
Poner juntas esas 2 noticias es de estar MUY ENFERMO DE LA ALMENDRA…o, peor todavía, de ser un ejemplar ciudadano del NOM, un ejemplo a seguir en su nueva anormalidad.
Fijaos en la foto de la noticia de arriba. Todos animales embozalados. ¿Alguien se extraña de que un animal así (hembra en este caso, parece) despiece a su cría (para tener HIJOS primero hay que ser un ser humano) y que otro animal cuente 53 puñaladas en el bebé? Sin leer jamás esta noticia, me surge una duda razonable que cualquier persona no embozalada tendrá: ¿cómo se le pueden dar 53 puñaladas a un bebé sin dejarlo como ajo picado, por el tamaño de la pobre criatura asesinada y un puñal y el número de puñaladas?
De verdad os digo que el asco que me dais, HUMANOS, ni os lo imagináis.
¡Menos mal que ya tengo 46 palos y, por lo tanto, estoy bajando la cuesta de mi puta vida!
Posted in ARTÍCULO-INSULTO on mayo 28, 2021 by César Bakken Tristán
Hace 15 meses YO tenía el control del mundo, pese a estar él del revés
Nunca he estado en la cárcel, pues no se me ha perdido nada allí, pero he oído mucha rumba en la que hablan siempre de “libertad” y suelen enfrentarla a su antagonismo: la trena.
Supongo que para el preso culpable de un delito la cárcel es una prolongación más de su vida.Supongo que para el preso inocente de un delito la cárcel es una prolongación más de su muerte.
“Hay más lágrimas derramadas por los deseos concedidos que por los no concedidos”. Este aforismo (o axioma vital según se mire) representa el castigo por exceso de celo, por pretenciosos, por gula, por y tantos pores de cosas que realmente nos han hecho dividir, minar nuestra vida, ya de por sí viciada de origen al nacer bajo la enorme paradoja de la cual, parece, sólo los sapiens sapiens somos conscientes no mucho después de aprender a caminar. Curioso que la mayoría de especies nazcan caminando y vivan inconscientes de la gran paradoja que es nacer para morir.
“Tanto nadar para morir en la orilla”. Vaya tela, ¿eh? Yo que he sido nadador durante décadas, hasta que mi espalda dijo ¡basta! sé de qué va la vaina. Quien pudiera ahora, por lo menos, nadar; pasara lo que pasara en la orilla. Ahora que nuestra vida es un orillar covidiota parecen más apetecibles que nunca los riesgos intrínsecos a toda vida, eso que ahora nos han quitado para proteger nuestra salud.
“Inserte su contraseña para proteger su seguridad”. Esta tétrica redundancia me la escribe el puto móvil una vez al día, más o menos, desde hace años. Ya le he dado mi huella digital al móvil, para hacer esas labores y estar yo bien rastreado cada vez que lo desbloqueo. ¿A qué viene cebarse conmigo de esa manera? ¿por qué he de soportar que, encima, me hagan escribir una puta contraseña? ¿Queréis saber el por qué? Porque el mal nunca se sacia. Siempre quiere más, más, más… El mal es adicto al bien que le genera su obrar.
“Virgencita, virgencita, que me quede como estoy”. Cuanto hecho de menos estar tan mal como hace 15 meses. Vivir en un país grosero, grotesco, analfabeto y liberticida. Pero por lo menos eso: vivir. Veo desde donde tecleo el libro de Ayn Rand homónimo. El que lo haya leído (supongo que nadie) sabrá que menudo vaticinio fue leerme ese libro hace eso: 15 meses. Precisamente es un libro que canta a la vida individual desde la muerte social, esa sociedead que sufrimos ahora más que nunca. Qué mala suerte habernos parido justo en esta época, ¿eh?
De pequeño ya sabía YO quien tenía el control de MI vida
A mí me parieron en la capital madrileña de Bolivia. Nací pelirrojo (ahora ni peli ni, por supuesto, puto rojo). En esa época las matronas y demás dementes asistentes de parto prohibían a las madres dar el calostro a los neonatos, hasta pasadas 24h. ¿Por qué, no lo sé ni me importa, pues yo no respeté esa puta norma, LA PRIMERA PROHIBICIÓN ME LA IMPUSIERON AL SEGUNDO DE NACER… bien empecé, cojonudamente, vaya.
Nací con hambre (mi novela de cabecera, por cierto. ¡Cuidado! que es de un nazi… Knut Hamsun. Os recomiendo leer, “Por los viejos caminos” de este mismo autor, para saber el por qué “era nazi”) ¿y qué se hace cuando se tiene hambre y tienes comida? Pues eso quise hacer yo y nada… que no me dejaban morder la teta. ¿Qué hice yo con unos minutos de vida y esa pinta: negruzco como todo neonato, el pelo que os dije de punta… y uñas (nací con zarpas. Nací, sin Z)? Pues me arañé la cara, supongo que de rabia e impotencia al no poder comer estando “vivo de hambre”. Y mi madre, sin que la vieran los gilipollas galenos y sus secuaces maltratadores ya hasta de un neonato, me dio de mamar ¿Qué podemos esperar de una gentuza abortista, eutanásicos y amantes de la iatrogenia como son los galenos? Y mamé. “¿Quién no llora no mama?” y una polla, en mi caso, “quien no sangra no mama”. Hay seres humanos que nacimos guerreros y nos matarán guerreros. Pero no les será fácil, vaya que no y vaya sí lo saben bien estos cobardes genocidas. Con un puñado como yo, game over para los psicópatas, lo tengo más que claro, al igual que tengo todavía más claro que estoy más sólo que la luna en Madrid. Pero qué bonita es la luna, ¿a qué sí?
Hasta en Noruega saben que soy un AS (foto de uno de mis primos maternos)
Mi madre tuvo la imprudencia de asomarme al mundo por una cristalera de la habitación del hospital, desde la cual se veía la ciudad deportiva del Real Madrid… y como iban vestidos del mismo color que los torturadores del hospital, pues me hice antimadridista. Mi abuela materna, que en mi mente siempre echaba carreras para ver quien era la mejor mujer sobre la Tierra, si ella o mi madre, cuando me vio, todo sanguinolento por los arañazos, con el peloputo-rojo de punta, exclamó:”¡Es el niño más bonito del mundo!” Y no contenta con su barbaridad, añadió: “¡Qué hermoso es!”. Era su primer nieto, luego nacieron 2 más (mis primos maternos) más guapos que yo, pero yo tuve el privilegio de la novedad… jajajajajaja Y mi madre, sabia ya sin yo saberlo pues, obviamente, todo esto me lo contaron ellas cuando ya tenía yo edad para ser gilipollas, le dijo a su madre: “Pero mama, si es horrible”. JAJAJAJA y re JAJAJAJAJ.
Queridos niños, que nada ni nadie os ciegue. Si vuestro hijo es un gremling, lo es. Si vuestros gobernantes son unos torturadores, lo son. Si y tantos síes que deberéis asumir, reconocer y razonar para poder decir la palabra más importante que hay en la vida humana: NO.
Jamás renunciéis a vuestra sacrosanta LIBERTAD. Y el que crea que su libertad es mi liberticidio, que se vaya parapetando bien, que sabe que fui, voy e iré a por él. En defensa de MI vida.
Os enlazo mi vídeo poema de “Elogio al no”. Os jodéis si lo veis, o no… En la puta tele seguro que hay cosas mucho más interesantes que mis vídeos.
Perros maltratados sin bozal ni distancia social. Dueños maltratadores con bozal y distancia social.
Resulta enternecedor ver tropa embozalada en bares y/o fumando en la calle. Yo les miro: unos engullendo bozal en codo, otros en la garganta (así no cogerán faringitis…), otros en la mesa y los más divertidos bajándolo para ingerir y subiéndolo para masticar y tragar (¡ahí se atraganten, coño!). Otros dando por culo con el cigarro en ambiente común, sin importarle una minga la salud de los demás, pero con el bozal en la barbilla, por supuesto. Y todos, indefectiblemente, con el bozal puesto como Satán manda al levantarse de la mesa y/o salir de los garitos de trasiego y engullimiento.
Vamos a ver, queridos niños, cuidaos mucho de cualquier adulto, o de cualquier niño, embozalado. Guardad siempre la distancia de seguridad con ellos, que no ha de ser menor de 1 km. a la redonda. El embozalado de divide en múltiples grupos, los principales: el covidiota y el cobarde. En los bares es donde más gracia hacen, pues todos creen que al sentarse en la mesa el virus espera atado al árbol de al lado, cual perro de amo torturador. Y los que fuman creen que el cigarro espanta al virus cual hoguera a las fieras.
6 gilipollas brindando por su esclavitud (y la de los vitalistas)
En fin (o en principio, que es más progresista, como dice Mafalda), los embozalados me han hecho regresar a mi infancia y comienzo de adolescencia, cuando iba recurrentemente al puto Zoo de Madrid (debido a que siempre había algún familiar foráneo a quien llevar “había que ir al Zoo, por supuesto. Eso sí, la primera vez que fui lo hice en parvulitos, que nos llevaron los adultos del cole – y algún adúltero… que como pasé en el cole 10 años y los profes casi no cambiaron, me pispé de cada cosa que hacen los adultos, que tela, telita, tela –. Como veis, ya por entonces la educación era una mierda: ¿a quién se le ocurre llevar a nenes de 5 años a ver la tortura animal? Tengo fotos tremendas, a la par que entrañables, de mis estancias en el Zoo, pero no en la casa de mis caseros que alquilo y pago a precio de oro, así que no puedo ponerlas ahora, una pena).
Mis principales recuerdos del zoo son el mal olor generalizado, del cual nadie parecía percatarse (eso era como una gran cuadra). Luego el foso de los mandriles que estaban todo el rato fornicando. Hacían cabriolas alucinantes para acabar siempre de la misma manera: dándole matraca a una “mandrila” por detrás. Luego estaban los gorilas en un pasadizo, tras una cristalera (los primeros negros que vi, en persona, se parecían mucho a ellos. No es racismo, es una realidad facial innegable, que no se me enfaden los animalistas…) y luego las aves enormes –águilas, buitres, cóndor… ¡en jaulas de canario –comparando el tamaño – ! Y, como no, “mi favorito”: un pobre oso polar, totalmente al sol (más de 40 grados, temperatura ideal para un oso polar). Debido al maltrato el oso estaba –obviamente – más trastornado que el que vota a Podemos y su rutina era siempre ir de un lado al otro de su foso, hacer un giro con gruñido y alzamiento de cabeza al llegar a un extremo, y vuelta a lo mismo. Los gilipollas exclamaban: “Mira qué gracioso el oso”. Y yo pensaba: “cuánto imbécil hay y los que me quedan por conocer”.
Pero sin quitar mérito a lo antedicho, y a otras muchas cosas que no narro para no hacer este delirio muy largo, el mejor momento del Zoo era cuando daban de comer a los leones y fieras parecidas. ¡Lo anunciaban a bombo y platillo! A tal hora, en la jaula de tal bestia, podrán ver como se les da de comer. Y ahí iba todo cristo, a la hora indicada.
A esa hora, entraban en escena varios hijos de puta humanos (¡cuidadores les llamaban! jajajaja, joder, deja de cuidarme) que portaban enormes pedazos de trozos de vaca crudos y los tiraban a las bestias… pobres animales que nunca sabrán lo que es cazar ni vivir en libertad… y pobres de aquellos que no nacieron en cautiverio y sí lo supieron. Es aquí donde hago una analogía con los embozalados de bares. La única diferencia entre las bestias del Zoo y ellos, es que la carne se la dan algo más hecha y, encima, les cobran por echársela. Nada más. El embozalado –covidiota o cobarde que no se atreve a enfrentarse al NOM ni al covidiota – vive en una enorme jaula, tan grande que algunos la recorren en coche o avión. Pero la vida es cualitativa, no cuantitativa. ¿Qué cualidad –momento calidad incluido – vital tienen estos seres del averno? Por mí que se la pique un pollo a todos… el problema, queridos niños, es que ahora nosotros, los vitalistas, ni siquiera podemos ser como esos animales maltratados del Zoo, porque esos animales son quienes os he dicho. ¿Quiénes somos nosotros, entonces? NADA. Y ser la nada, es demasiado (malo).
Los vitalistas sufrimos a los mismos cuidadores que las bestias del Zoo. Pero que sepan que alguna bestia se ha rebelado contra su torturador y lo ha hecho pedazos. Y no olvidéis, covidiotas torturadores, que TODOS compartimos la misma jaula… o sea, que las probabilidades de que un vitalista os despedace son enormemente mayores a las del Zoo.. y allí ya ha ocurrido… cuando veas los pedazos del torturador cortar, pon los tuyos a remojar…
Y termino con la zozobra del titular, que me recuerda esta expresión marinera sobre la zozobra de un barco: más vale que zozobre que fafalte.
Posted in ARTÍCULO-INSULTO on mayo 26, 2021 by César Bakken Tristán
Ayer, por fin y en la capital del país fracasado que es Espena, me reencontré con don Luys Cotelo. Fue una cita espectacular, porque –tristísimamente –éramos un espectáculo al ser las 2 únicas personas sin bozal que vi en Madrid (para NO variar y ojo, que mi viaje de ida/vuela, a pata desde Hediondo Puente de Bellacos a Aluche da para ver a mucha tropa). A Luys y a mí nunca nos gustó destacar, pues la discreción es un don divino para todo aquel hombre que se precie de tal, para todos los demás: instagram.
Resulta desalentador ver que tras 15 meses de plandemia oficial (empezó antes, en diciembre de 2019, que se dice pronto) la peste está embozalada y encantada, quise decir “la gente”, perdón… ¿quise decirlo…? No, la verdad es que no fue un lapsus, pues esto no es una chapa en directo, sino escrita y –por lo tanto – en diferido. ¡Cuánto apestado hay! Pobrecicos míos qué enfermicos están ellos, oye; que han de llevar bozal para no contagiarnos a Luys y a mí, las 2 únicas personas sanas ayer en Madrid (añado que, sobre todo, de mente, pese a ser 2 dementes, sobre todo yo que estoy fatal de lo mío y de lo vuestro).
Espero que pronto se os pase la enfermedad, o que os muráis de una puta vez, joder, que me da mucha pena veros sufrir así, no puedo con tanto sufrimiento humano a mi alrededor. ¿Sois víctimas de la celebérrima maldición gitana: “ojalá no te mueras nunca y te pases la vida enfermo”? Estar todo el día en el patio del hospital es algo que me saca de quicio. Y pedazo patio: tiene parques, carreteras, ciudades, supermercados, montañas, ríos, mar… ¡para que luego digan que la Sanidad Pública no tiene medios!
Paradójicamente los centros sanitarios están cerrados ¡ahora que está todo el paisanaje enfermo! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ La madre del cordero asado… los espenoles son los que asaron la manteca. ¿Para qué sirven los centros sanitarios, entonces? ¡ah, coño! qué son sets de rodaje de “TIK-TOK” Todo en orden en este desquiciado país. Iré a Mediaset cuando me duela la barriguita y etc. ¡A ver si no nos tiene paciencia el Lord!
Por cierto, hacía casi 1 año que no estaba en un bar… y fue también con Luys. Resulta que por algún extraño motivo es abstemio y cafetero, y en los chinos todavía no venden café… y hablando de chinos, ayer en uno de la Avda. de Oporto me reí un buen rato con 2 especímenes de esta especie animal tan rara. Estos 2 ultramarinos tenían el ultramarinos (¡qué ingenio tiene! me diría mi conocido Antonio Ozores, cómo decía cada vez que alguien decía una gilipollez que crecía ingeniosa) blindado, en plan Apocalipsis… espera Ozores que voy, otra vez: En plan amuchalipsis. Sólo tenían habilitada la entrada para los clientes, con carros de la compra como infranqueable muro y todo, todito, todo, plastificado (ya sabéis que los plásticos que antes se usaban para tapar la ropa secándose bajo la lluvia ahora aíslan del más terrible virus de la historia…) Eran una pareja (estos cabrones siempre van como los picoletos…. bueno, como iban los picolos). Al verme entrar: caos, gritos, pavor , mucho… el hombre salió huyendo hacia los confines de sus estantes repletos de comida basura, al grito de: “¡fuela, fuela!” Mientras la mujer, que le echó más cojones que el varón, desde el mostrador y tan sólo protegida por esos plásticos cogidos con celo en el techo, y con su bozal, me gritaba: “sin mascalilla, no, sin mascalilla no!” “¿No qué?” –les dije atónito – “Sin mascalilla no podel estal: fuela, fuela!” Esto lo decían a la par, ¡menuda sincronización molona!
“Sólo quiero una cerveza y me voy, lo juro” dije retrocediendo al quicio de la puerta y con las manos arriba. Y como eran covidiotas y retrasados mentales severos, pero no gilipollas ya que están ahí para vender, la china dijo: “sí, qué queler”. Y yo, para tocar un poco los cojones le pregunté por varias marcas raras de birra y la china buscándolas todo nerviosa y el chino desesperado entre la penumbra de las estanterías, con su sempiterno: “¡fuela, fuela!” “esto no es Fuenla, es Madrid capital” debí decirles, pero no lo habrían pillado.
Para que no les diera un soponcio, le dije “una mahou roja”. Y me la sacó, con mucha habilidad, entre varias capas de plástico. Y cogí la birra, avisando “Voy a entrar, ¿eh?” y despollado. Cogí la birra como el que atrapa una cobra del cuello, así de rápido y eficaz fui, y volví al quicio. “¿Y ahora cómo coño os pago?” dije sacando 1 euro de mi mágico bolsillo (digo mágico porque un paupérrimo como yo hace magia para sacar dinero). “¿Cuánto es?” “85”. Me acerqué a donde antes cacé la cobra y solté el euro como el que juega “al juego de la rana” (queridos niños, no lo conoceréis, mirad en vuestro móvil). La china lo atrapó hábilmente y se lo quedó. Y yo, desde el quicio: “Oye, dame las vueltas” Y ella, que a duras penas se sostenía ya en pie: “¿Queler vueltas?” “Pues claro, no te jode” Ahí me arrimé y las cogí, mientras ella, sabia mujer de esa puta cultura milenaria de gilipollas amarillos me espetó: “En casa no mascalilla, en calle sí”.
Lo que me pude reír. A ver si no es grande la vida, joder.
(*) Don Rafael López, nos llama “Malditos”. Karen García todavía no nos ha llamado nada, ,mujer, ponnos un mote…
Queridos niños, cuando yo era uno de vosotros el primer libro que recuerdo haber leído – y de manera voluntaria – fue “ Las aventuras de Huckleberry Finn” de Mark Twain, en la edición que veis en la foto de cabecera, que es muy reducida y con dibujos; al ser infantil/juvenil.
Precisamente estoy ahora leyendo ese libro en su edición íntegra, y me he encontrado con esta joya, que transcribo eliminando algunas palabras y líneas, para agilizaros la intención que tengo con ella (perdón, Mark Twain, y gracias por toda tu labor de escritor). En este diálogo entre el protagonista, “Huck” (es el que dice que las paperas van a matar a otro personaje) y una chica, se EXPLICA PERFECTAMENTE LA INFANTIL FALACIA DE LOS MUERTOS POR COVID.
Pasen y lean:
-¿Está muy mala?
-Peor que mala, no creo que sobreviva muchas horas.
-¡No me digas! ¿qué es lo que tiene?
No pude pensar nada razonable, así, de pronto, y dije:
-¡Paperas!
– ¡Paperas tu abuela! nadie se muere por tener paperas.
– Estas paperas son distintas, son de una clase nueva. Porque están mezcladas con otras cosas: sarampión, tos ferina, erisipela, tisis, la ictericia, meningitis y no sé qué cosas más.
-¡Por Dios! ¿ y porqué diablos lo llaman paperas?
-Bueno, porque son paperas. Empieza con paperas.
-Pues no tiene sentido. Un individuo puede tropezar y luego tomar veneno, y luego caerse en un pozo, y romperse el cuello, y se le saltan los sesos; y otro viene y pregunta de qué murió, y algún bobo le contesta diciendo: “¡pues de un tropezón!” ¿Tendría eso sentido? No. Pues tampoco tiene sentido lo que cuentas.
¿Cómo puede alguien creerse que (casi) todos los fallecimientos desde el inicio de esta plandemia se atribuyan a la falsa enfermedad causada por un virus inexistente. En este diálogo, Mark Twain nos dice que:
¿Cómo un resfriado puede matar? ¿Cómo por dar positivo en congojavirus (a parte de ser falso) o tener síntomas de resfriado se dice que cualquier fallecimiento es por COVID? ¿Por qué han desaparecido la gripe y la posterior neumonía que sí matan a personas mayores y/o severamente inmunodeprimidas? ¿cómo pudieron asesinar a las personas con respiradores, quemándoles directamente los pulmones, cuando su falta de oxígeno era en sangre? ¿cómo no pudieron ver que los trombos son la causa de los fallecimientos? Amén de que los datos OFICIALES dejan claro que no han fallecido más personas en este año y medio de plandemia (salvo el brutal gerontocidio de la primavera de 2020)
¡CÓMO HABÉIS PODIDO DENEGAR LA ATENCIÓN MÉDICA A LOS ANCIANOS y matarlos con morfina o abandonados como perros en las residencias o en sus domicilios? Porque “tenían síntomas COVID”
Un tor@ de lídia médica, a punto de ser banderilleado por un@ psicópata
¿Por qué ni siquiera los que tienen síntoma alguno, son declarados enfermos COVID? ¡ES QUE YA NI SIQUIERA OS HA HECHO FALTA DECIR QUE ERAN PAPERAS! ¡es qué sois tan criminales y retrasados mentales severos, tan psicópatas, tan cabrones, tan genocidas, que ni siquiera tenéis que aplicar el ingenio que sí aplicó el escritor yanqui para que su protagonista inventara lo de las paperas (por cierto, la supuesta enferma moribunda no lo estaba, era una estratagema de Huck para ayudar, precisamente, a la que estaba engañando)
¡Cómo me suena esto también en vosotros, satánicos y covidiotas! que todo lo hacéis por nuestro bien… por nuestra salud. Nos matáis, nos habéis quitado toda libertad, trabajo y alegría y sentido de estar vivos… y tenéis los santos cojones de creer que, encima, nos estáis engañando. Por supuesto que habéis engañado a cientos de millones de covidiotas. Y como no habéis llegado a vuestro objetivo de asesinatos, miedo social, caos, liberticidio y el genocidio ha sido inexistente, y queréis más beneficios económicos… ¡LAS VACUNAS! Ahora sí que os lo estáis currando, satánicos.
Los covidiotas que conozco personalmente, que son miles –porque por desgracia he conocido de cerca a muchísima gente en mi prolífica vida de ser humano y tengo contacto directo o inderecto a través de conocidos o de los massmierda (sí, muchos son famosetes) – NO HAN COGIDO UN LIBRO EN SU PUTA VIDA.
Sí, esa expresión tan manida deviene clave en esto –pese a que haya alguna excepción en ambos polos humanos de leer en papel –. Yo leo desde casi tengo uso de razón, supongo que a los 7 años que calculo tenía ya comprensión lectiva suficiente para leer novelas adaptadas para niños. Y no ha pasado 1 sólo día en mi vida sin leer así.
Leer en papel es imprescindible para la vida de los seres racionales. Es una forma excelsa y amena de conocimiento, salvo algunos ensayos o libros científicos, filosóficos o novelas enrevesadas. Es la mejor manera de meditación, para mí. Estás tú sólo junto a un objeto que palpas, que cuidas y almacenas en tu casa –y por lo tanto tu vida – enfrentando millones de palabra que alguien escribió un día. Vidas ajenas o paralelas a la tuya, aventuras, desastres, emociones, risas, llantos y etc. de sentimientos y conocimientos INDISPENSABLES para un ser humano actual. Alcanzas un nivel de concentración y unión con la vida humana sobre la Tierra y su entorno, que no se alcanza de otra manera intelectual ni casi vital, una vida que se torna erudita en teoría y praxis; libre de filibusteros que ante una mente preclara de tanta lectura y tanta práctica se torna muralla infranqueable y objetivo de asedio de «analfetos letrados» y gentuza socializada amantes de papi Estado, asesinos del individuo y el libre pensamiento.
Tu cerebro se ensancha. Empatizas con vidas y entornos que jamás conocerás en esta dimensión , porque el tiempo en ella es muy limitado, demasiado. Y, lo más importante, adquieres una capacidad brutal de hacer ANALOGÍAS sobre todo lo que le ocurre a tu vida, y sobre lo que otros provocan que le ocurra.
PD: hay una ingente literatura basura y afamadísima que, de vez en cuando, consumen los idiotas a los que critico negativamente en este artículo. Obviamente, esos libros son la excepción que confirman mi regla, y la confirmación que confirma mi expresión: «analfabetismo letrado»
Y no, no me refiero al sobrenombre peyorativo de los colchoneros («Patético de Madrid») sino al jurgol de élite, concretamente el espenol que es el único que conozco un poco.
Las 5 noticias de la foto de cabecera (del massmierda La SinRazón de hoy) ilustran a las claras en qué país vivimos y que demasiado bien estamos, pero mucho más que demasiado visto el paisanaje y a nuestras «élites sociales».
En tiempos de atroz plandemia sólo los estúpidos motivos jurgolerdos han hecho que cientos de miles de embozalados se salten todo el genocida protocolo covidiota. Lo vimos en vascongadas y lo hemos vuelto a ver con la Liga que desde hace lustros patrocinan los bancos… ¡la usura sacando tajada de los jurgolerdos! a ver si no nos tiene paciencia el Señor.
A las concentraciones antiPLANdemia, 4 gatos vamos, mientras que para «celebrar títulos de jurgol» (comillas porque… ¿qué coño celebran en la calle los obreros, parados y resto de desheredados? Cada vez que veo gente en la calle celebrando esto, muere un poco más mi esperanza en el ser humano. Ya cuando les veo adorando a los jurgolistas, entierro mi esperanza que luego resucita un poco cuando me dedico a mi vida y no sufro la de los demás).
Mirad este vídeo, seguramente la mayor vergüenza que he visto en años (sin muertos de por medio, claro). No se salva ni uno de los que sale, ni en la calle, ni en el plató de la puta tele, con el siniestro cocainómano Pedrerol al frente (menuda pedrá en la cabeza que tiene este inteligente asintomático). Las imágenes rebuznan por sí solas. 4 minutos de bochorno constante. 4 minutos para gritar, sin parar: ¡yo soy espenoooolllll, espenoooooollll, espenoooooooooolll!
Lo del joven muerto (llamar «niño» a alguien de 14 años es fiel reflejo de esta sociedad infantilizada). No pienso indagar en tan desagradable y luctuosa noticia, máxime en estos tiempos de maltrato infantil y juvenil con el fenómeno POLÍTICAMENTE CREADO y SOCIALMENTE CONSENTIDO llamado «menas». Espero que el conductor de la furgo se pudra en la cárcel, porque estoy más que seguro que estando donde estaba dio positivo en el control de alcoholemia y que iba a toda hostia bajando una rampa con límite a 10km/h. con menores sin cinturón de seguridad y asomando medio cuerpo por las ventanas mientras él tocaría el claxon de su puta furgo (este vehículo me da la pista de que será un currela de esos de labio inferior colgante, escoria intelectual, siervo del sistema, criminal y asesino en potencia. Ahora en acto, por desgracia para el joven del que él era responsable. ¿qué hacen a las 12 de la noche varios menores con 2 adultos aparcando en un parking público para ir luego a una fuente a hacer el imbécil porque un grupo de multimillonarios ha ganado el título de un Banco?
¡Además en plena PLANDEMIA! Obviamente rebelarse ante la plandemia es lo que hay que hacer y no respetar ni una sola norma del liberticida protocolo COVID, pero he ahí a lo que hicieron cientos de miles de capullos anoche, por toda Espena, media un abismo. ¡Covidiotas embozalados saltándose las normas de su religión covidiana! Se puede ser más cretino en la vida? Y la noticia llamando «ángel» al menor asesinado tanto por su imprudencia como, sobre todo, la de sus padres (amigos de los adultos descerebrados de la furgoneta). Resulta que el pobre chaval era otro jurgolerdo en ciernes cuyo sueño sería ser pronto un multimillonario en ridículo pijama de verano. Por cierto, jugaba en un equipo de Parla, ergo supongo sería de Parla… y ese suburbio madrileño no está, precisamente, al lado de Neptuno.
¿Pero qué hacían ahí? La de delitos de imprudencia cometidos por ese conductor le van a llevar a la trena sí o sí. De momento, ya tiene toda una vida por delante de sufrimiento moral por lo que él, y sólo él, ha provocado. O igual no, no es esta gente de tener sensibilidad y sentimientos humanos más allá de hacerse socio del «Aleti» y llorar como Luis Suárez.
Las 3 veces «oficiales» que Suárez ha mordido a rivales
Voy con el dentón plañidero.. ¡un delincuente «buscado» en Italia por fraude documental para obtener el pasaporte italiano y así poder jugar en la puta Juve. Le trincaron y en vez de acabar en la cárcel, acabó en Madrid… y gratis. Y, encima, despotrica contra el club que permitió su salida, el F.C. Barçalunya, al no pedir traspaso por él y, encima, darle un pastón y PAGAR 6 MILLONES DE LOS 14 QUE HA COBRADO SÓLO DE FICHA ESTOS 8 meses de colchonero… Los separatas no sólo regalaron al jugador (y ya son reincidientes, y con el «Aleti» en varias ocasiones) sino que le pagaron casi media ficha en el Aleti… ¿Pero cómo se puede ser tan desagradecido y despotricar contra el equipo que te ha hecho ese enorme favor? Claro… es un retrasado mental severo, uruguayo para más señas…mordedor de rivales y etc.
Y por ganar el título, el «Aleti» se lleva casi 70 kilos limpios de la Federación Espenola de jurgol (que pagamos todos, de manera directa y –sobre todo – indirecta) y ha gastado en 7 años mil milloncejos en fichajes, para ganar un título, jugando peor que un equipo de patio de colegio, y concretamente en el partido de ayer con mucha suerte por los fallos, tanto en defensa como en ataque, de un equipo descendido. Lo único que hizo el dentón plañidero es aprovechar un clamoroso error de la defensa rival y meter un gol. Ya está. Cualquiera que siga mínimamente el jurgol español de élite sabe que es una enorme vergüenza deportiva y, sobre todo, social y económica. El fracaso de una sociedad, el finiquitado del intelecto, el triunfo de la barbarie.
Pues nada, barra libre para los jurgolerdos, que hoy hay caravana por Madrid para aclamar a estos millonarios tuercebotas, analfabetos y delincuentes que jamás van a la trena.
Posted in ARTÍCULO-INSULTO on mayo 22, 2021 by César Bakken Tristán
Hay paciencias grandes, pequeñas y –después – está la mía, que es inescrutable. Todavía hay gente que cree que yo soy violento y descerebrado. Sí a las 2 cosas, lo reconozco, pero no como piensan que ejerzo esa violencia y esa falta de cerebro. Todo lo contrario a lo que creen, de hecho. Queridos niños, el valor (de cojones) de un hombre se mide por la calidad de los enemigos que enfrenta, no por los enemigos que aventa. Digamos que no puedes clavar al suelo a un enano –de una hostia – por muy capullo y agresivo contigo que sea un enano. Hay que tener categoría hasta para ser violento barriobajero o barrioaltero.
Ayer uno se libró de mi merecido sopapo, en respuesta a una agresión que me hizo. Espena ha caído en lo peor que puede caer una sociedad: normalizar la barbarie e, incluso, santificarla y –de alguna manera ilegal – legalizarla. ¿En qué país del mundo puedes infringir la ley, sistemáticamente y legitimar tu liberticidio? Pues en Espena. De todos es sabido que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. ¡Y eso que la ley es injusta, laxa y liberticida de por sí! Pero el poquito margen legal que todavía nos ampara… ¿cómo puede ser menoscabado?
Ha sido, por enésima vez, en un súper, en este caso el GastaMenos al que voy todas las semanas. Ya he discutido allí con cientos de empleados (sí, los van rulando para que crean que su vida no es la asquerosa rutina que es, y tan mal pagada –yo fui reponedor hace más de 20 años, sé de lo que hablo) y todos saben que la única persona en Hediondo Puente de Bellacos que va sin bozal por las tiendas (yo) está exento LEGALMENTE a no llevarlo. Y hasta hace unos meses llevaba mis informes médicos, QUE NO TENGO OBLIGACIÓN DE ENSEÑAR ABSOLUTAMENTE A NADIE y alguna vez los he enseñado, para que me dejaran comprar en paz, o ir por la calle en paz y no acabar mutado y luego recurriendo la ilegal multa, o a hostias, que así es literalmente como se acaba con los covidiotas y, la verdad, es lo que deberíamos de hacer. ¿Por qué narices tenemos que soportar su tiranía, su continua violación de nuestros derechos y su abrumadora agresividad? No… ya hace tiempo que me negué a entrar en su psicopatía, y si me tengo que dar de hostias con 1,2,3,4… segurratas, maderos, ciudadanos de a pie… pues al lío pero jamás volverán a ver mis informes de exención médica.
Y a sacar la mano a paseo, que ya hace tiempo que no la saco… y ahora los más agresivos se envalentonan pese a ser timoratos y cobardes… pero como son abrumadora mayoría y los que van armados son de ellos… pues creen que pueden sojuzgar al que ellos creen débiles. ¿De verdad creen que un tipo que jamás ha seguido su estúpido protocolo covidiota y que da la cara y no se esconde –como puedo ser yo pero he visto vídeos de otros como yo y olé por ellos – les va a tener miedo? ¿No saben que si no acaban desmayados en el suelo es porque yo y los que son como yo no queremos que así sea, porque somos personas CIVILIZADAS no como ellos que se han cargado, en tan sólo 15 meses, 2mil años de evolución humana.
“Caballero” –me dijo un casi imberbe reponedor (con el bozal no sé esa condición, pero lo poco que se le veía de cara denotaba algo más o algo menos de 20 años) – “¿la mascarilla.?” me dijo lleno de pavor… ¡a 15 meses de plandemia todavía están acojonados los putos embozalados! Como cree el tontorrón que sus interpelados son de su condición, siempre añaden a esa pregunta el gesto de tocarse su bozal. Y yo: “Sí, te queda muy bien, qué guapo estás” Y el chaval, con ojos de asombro (odio lo de “ojiplático” y si lo digo es para que quede claro y no decirlo más… ¿a qué lo borro?) se fue por donde había venido y a seguir colocando latas de tomate, pringao.
Pero tras 4 pasos noto la ausencia de un vino aceptable en la estantería y le pregunto a otro triunfador vital que estaba cerca colocando cartones de leche (enorme labor, gente imprescindibles son para la vida en la Tierra). “Perdona, ¿os queda más vino de este en el almacén?” “La mascarilla” Eso me responde y como soy gilipollas pues no pillo qué tiene que ver esa respuesta con mi pregunta. Vuelvo al vino y él a su respuesta rara: “No puede estar aquí sin mascarilla, caballero”. Y yo, ya cansado de hacerme el gilipollas, le suelto: “¿Ah, no? Pues ya ves que sí que estoy aquí, sin bozal. Sí que puedo estar aquí sin bozal, ¿lo ves o no?”. Y el jodido embozalado, que era la primera vez que veía a alguien sin su querido bozal, erre que erre y muy chulito: “Es obligatorio ir con mascarilla” Y yo, vuelta al vino: “Ve al almacén y tráeme este vino, que eres reponedor y trabajas para mí que soy tu cliente”. “No le traigo el vino” dice muy alterado y reclamando la presencia de otros triunfadores de la vida . “No sirves ni para reponer, o qué, embozalado”. “No me provoque, caballero, déjeme en paz” “Déjame tú en paz a mí y haz tu trabajo”
Bueno… siguió una pequeña discusión y yo diciendo que nadie me toca los cojones –ya gritando, que sino no les queda claro –, a él se lo llevaron entre 2… yo le quise dar el sopapo pero se achantó el pobre cuando fui a por él y se piró junto a 2 empleados más; me jiñé verbalmente en ciertas deidades y los clientes aledaños, tutti embozalattis… se apartaban asustados, no sé si por temer recibir ese sopapo mío incontrolado o por temor a que les contagiara de su virus inexistente del cual se protegen como el niño que se tapa con la sábana y cree ser inmortal.
Glorioso y famoso sopapo al imbécil este que insultó «cara-anchoa» a un trabajador honrado. ¡Ese podría haber sido yo, pero yo le tumbo o le arranco la cabeza al petimetre. Supongo que el otro supo controlar su fuerza… pero qué buen sopapo fue, a fin de cuentas.
Más o menos habría 30 empleados en el súper… ¿y yo sólo puedo con tantos? Y un segurrata entre ellos… pero este ya me conoce de sobra y evita toparse conmigo. Se hace el sueco de manera antológica, pero a veces le busco y salgo justo frente a él, traicioneramente de un pasillo y le saludo pegado a su cara, jejeje. Y para evitar mi sopapo– que ya iba yo tras él a dárselo, decido irme y me piré a otro pasillo para no cruzarme con la tentación que era este imbécil irracional y agresivo achantado. Porque odio la violencia física… ¡cuántos no se han salvado ya de ir al suelo en estos 15 meses, por ser yo un pacifista. “Joder, qué enfermos están, se juegan la vida sin saber por qué y les da igual. Si topan con alguien violento, les infla y algunas gloriosas imagen así de autodefensa ante el covidiota pululan por las redes…” Vamos… como si eres negro y te metes len una reunión del ku-klus-klan preguntando que donde está el baño…
Recuerdo hace ya 1 mes o así, a un maromo segurrata del Carrefuck “que no se acordaba de mí», y eso que soy el único que va sin bozal y todos me conocen y yo sí lo conozco a él, pero se ve que sus neuronas caducan pronto”. Y como pasé de su “Caballero, Caballero”… ¡se puso a gritarme como el puto tarado que es! Mala idea gritarme a mí… y no contento con eso salió de su garita de triunfador de la vida a envestirme a grito pelado. Claro, en vez de asustarme o recular como él pensaría que haría… fui hacia él gritándole yo ahora “no me grites, estoy exento y te jodes” ¡qué paradojas tiene la vida! gritar que no te griten… y el notas me hizo reír a base de bien, pues se frenó en seco y empezó a darse unas hostias fenomenales con su pezuña en la palma de su otra zarpa, al grito vehemente de : “¡Los papeles, a ver los papeles!”. “No te pienso enseñar nada, a ti no tengo que enseñarte nada salvo modales y deja ya de tocarme los cojones o te reviento” Oye, mano de santo, y como se lo dije riendo por lo de “¡los papeles, los papeles!” y mira que me intenté poner serio, pero era muy gracioso el gorila Maguila este… huyó despavorido al grito de: “¡Ya verás, ya verás, voy a avisar a mis compañeros!” “ Vas a ir al profesor (pensé sin poder contener la risa) y espeté: “Ve a por quien quieras y ya sabéis donde estoy”. Huelga decir que nadie vino a molestarme más.
Le tenía que haber dado tanto a uno como al otro, porque odio la violencia, y por lo tanto me defiendo de ella, como es lógico… ¿Cuánto más vamos a aguantar los que estamos respetando la ley? ¿Por qué tenemos que seguir soportando que los fascistas covidiotas nos amedrenten y maltraten? ¡Y encima que no se dan cuenta de lo que hacen! ¡actúan como autómatas! “Caballero, caballero…” jamás pensé que la abulia sería la tónica entre los fascistas de ahora. Por lo menos los de antes tenían ideales y gallardía… equivocadas o no… pero no la total falta de personalidad de los fascistas de ahora: los covidiotas y siervos del NOM.