
¿Qué podía salir mal en esta moción de caraduras? Fijaos sólo en la muestra que es el botón de la foto de cabecera del artículo: El líder histórico del PCE, y diputado nacional con este partido, y mano derecha del genocida Tierno Galván “el máximo responsable de la heroína en Madrid y, por ende, España” en su primera alcaldía madrileña, y co-fundador de IU y diputado nacional con este partido… y luego transfuga para apollar al PP madrileño e irse escopetado a UCD.
Este era el candidato a ser presidente del Gobierno, eso sí, de manera simbólica pues así de despreciable es la política espenola, que el mayor cargo político espenol (el Rey no sirve ni servirá para nada) puede ser este nonagenario, con ese pedigrí tan “democrático”.
El verdadero candidato a presidir la corrupción espenola, al servicio total del NOM, sentado junto al abuelo intelectual comunista… un pepero de toda la vida, Santiago Abascal, expoliador y corrupto colosal demostrado y demostrable en su etapa madrileña de la mano de Esperanza Aguirre. De las 2 de abajo (son 2 mujeres aunque Iceta sea muy fea) no hace falta comentar nada. Así como de la foto de la derecha… propaganda satánica institucional del Gobierno comunista de Espena… ¡en el ABC!

¿No os dais cuenta de qué son todos los mismos, tanto politicuchos traidores a España, como mass mierdas al servicio de ellos y, todos juntos, del NOM?
“Sus señorías” se llaman entre ellos. Y juntos expolian al pueblo, cometen ilegalidades impunes y se descojonan de todos nosotros. Pero que sepáis, gentuza nauseabunda, que vuestro único poder reside en los esbirros “caballero-caballero” que os apoyan os mecen y os protegen. Nada nuevo bajo el sol, pues todos los dictadores de la historia – que son todos los gobernantes habidos y en todos los ámbitos administrativos, desde una pedanía a la Unión Europea – están blindados y tienen licencia infinita para expoliar y masacrar a su pueblo y, encima, a hacer estas pantomimas y que algunos insensatos crean que vivimos en democracia real… sí… es misma democracia que defendían la mitad o más de los 350 no-imputados (vulgo Diputados) justo antes de trepar hasta sus actuales cargos.










