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ARTÍCULO: ¡Feliz daño nuevo!

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on enero 3, 2022 by César Bakken Tristán

Una de las hijas de uno de mis mejores amigos me acaba de escribir “Feliz año!” y, claro, le he contestado con la de antes de la a, porque hay que ser realistas.  Me he acordado de “la nueva normalidad” tal vez el oxímoron más tétrico de la historia, junto a “enfermos asintomáticos”. Y, como no, pues eso: ¡Feliz daño nuevo!.

¿Qué sorpresas molonas nos tendrán reservados estos satánicos para el año de los 3 patitos (3 tristes tigres)?

Al padre de esta mujer no le veo desde febrero de 2020, la última vez que la locura del NOM me dejó volar a Eivissa. 4 días me tiré en la casa de este espectacular payés eivissenco. La última vez que he olido a leña quemándose y visto un firmamento puro.

Hace 21 años que pisé Eivissa, y no he faltado a mi cita con la isla ningún año y, de media, una semana cada 2 meses, con gloriosas etapas de 3 meses intentando vivir allí para siempre de las maneras más rocambolescas. Hasta fui flautista callejero. De esta etapa de perroflauta sin perro, en la bahía de Sant Antoni, recuerdo a un quiosquero que, al cerrar su chiringo, silbaba (creo que de manera inconsciente) “El adagio de El Concierto de Aranjuez” pues yo lo toco en flauta. Sólo por eso ya mereció la pena mi indigencia. También recuerdo a unos hooligans que me echaron piruletas (tal cual) en mi gorra pedigüeña. Y yo les correspondí tocándoles “había una vez un circo” y los gilipollas bailaban, sin saber que era yo el que me estaba riendo de ellos.

Me costó horrores no meterle la flauta por la tráquea al más imbécil de ellos, que babeaba su estupidez con la boca abierta. Pero es que yo necesitaba mi flauta para comer. No es mala cosa ser tan precario como para depender de una puta flauta de hueso (plástico de mierda, pero las llaman así que mola más).

Cuando vives en la indigencia todo lo que te suceda parece un lujo. Jodidas tiendas de campaña, cuantos meses he habitado en ellas , años si los sumo. Y cómo los echo de menos. Cómo me echo de menos a mí y al mundo que conocí y como me han hecho de menos, con hache. ¿Tú no echas de menos ni he han hecho de menos?

Pero nunca ha habido manera de echar raíces en Eivissa,  la vida me reclama en otras partes y son citas igual de ineludibles. No soy ubicuo y tú, tampoco. Aprovecho la coyuntura para despollarme de los que presumen de haber dado la vuelta al mundo y haber vivido en decenas (sino cientos) de países. Joder… los turistas llaman vivir a cualquier cosa. Yo anhelo conocer cada rincón de las tierras que he pisado y la mayoría de gente creen conocer todas las tierras sin haberlas pisado, a penas.

La foto de cabecera tiene 20 años. Yo era ayudante de cocina de un hotel de 5 estrellas de Eivissa. La cubierta de ese barco es un lugar donde viví bastantes veces, en periodos no mayores de 15 días. Mi gran amigo es el del cigarro en la boca. Pocas veces le he visto sin eso en la boca, igual lo tiene pegado.

En la foto se aprecia que no respetamos distancia social y si os choca mi aspecto, os digo que casi nunca llevaba el bañador, o sea que imaginad cómo vivía yo antes. ¿Van a embozalar a un tío como yo? ¿Por qué te embozalas tú? El NOM debería mirar nuestro pedigrí para saber que hay algunos a los que o bien nos dejan por imposible o nos pegan ya el tiro de gracia. Pero habitar en esta tierra de nadie no me interesa ni a mí ni a ellos. Así que decidíos.

¿Por qué nadie podrá vivir ya como yo, y otros tantísimos más, hicimos? ¿Por qué habéis dejado que el totalitarismo acabe con todo y con todos? Sin vida no hay vida y si a esto de ahora le llamáis vida… pues tenéis un serio problema tanto con la vida como con la muerte; porque estar muerto en vida no es vida y estar vivo en muerte sí es muerte.

Jodida y asquerosa sociedad necrófila.

ARTÍCULO: Juventud, divino teSOROS.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on enero 3, 2022 by César Bakken Tristán
El infierno es terrenal y este hijo de puta es uno de sus principales demonios

Los que fuimos jóvenes antes de ser ahora viejos, sabemos lo molana que era la vida. En nuestros tiempos éramos dueños de nuestro destino, más o menos. Podías intentar ser cualquier cosa en la vida, pero lo más importante era que no te impedían vivir e intentar ser y hacer lo que quisieras, siempre que tu querencia no fuera meterle el dedo en el ojo al prójimo.

¿Qué te ibas al monte a vivir cazando gamusinos? ¡Pues adelante!

¿Qué hacías carrera en un banco y te convertías en tiburón usurero? ¡Pues adelante! Pero ese tiburón no pretendía, jamás, cazar tus gamusinos, ni tú atracar su banco. Armonía. Vivir y dejar

Cuando yo era joven tenía unas cuantas décadas, de edad, menos que ahora. Obvio. Pero, aún así, mi infancia tuvo más vida que todas las edades humanas que viven ahora.

¿Qué les hemos hecho a los infantes? De verdad, pensadlo bien sea cual sea vuestro estatus Quo, banda resultona y nada más (padre, familiar, vecino, amigo…)

¿Qué cojones, pero qué putos cojones les hemos hecho a los infantes?  Ya ni uso el pretérito, porque ya no les estamos haciendo nada, ya se lo hemos hecho todo; y ese todo es el mayor mal posible que hemos sabido hacerles.

Sí, queridos niños, los adultos somos mucho peor que un pedófilo violador y asesino, pero muchísimo peor. Somos tan perversos y psicópatas que ni siquiera tenemos que mataros porque os hemos dejando sin vida. Y eso jamás lo sabréis, mis queridos niños.

Yo sí lo sé, porque antes de tener 46 años tuve menos. Antes de ser un adulto hijo de puta fui uno de los vuestros. Y os aseguro que la vida era algo encantador a vuestra edad. Pero eso jamás lo podréis entender. No tenéis manera de medirlo. Y no busquéis el medidor en una aplicación de vuestros inseparables móviles.

Estáis totalmente condenados y lo peor es que no lo sabéis. Igual es algo bueno vuestra ignorancia sobre la muerte en vida que os han preparado los putos adultos.

Os dejo con unas letras de un celebérrimo poema de un sudaca (Rubén Darío), cuyo título titula este artículo, pero sin la S final.

ARTÍCULO: el porcentaje de fallecidos COVID ridiculiza la pandemia (ya de por sí ridícula como enfermedad).

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on enero 2, 2022 by César Bakken Tristán

Artículo del 28 de agosto. Lo re-publicaré todas las semanas, para que no lo olviden, quienes lo hayan leído, y para que lo conozcan, los que no. AQUÍ ESTÁ LA CLAVE DE LA PLANDEMIA y, por lo tanto, su erradicación.

Hay un hecho innegable en toda enfermedad que se precie, máxime cuando es una pandemia mundial: ha de ser mortal. Por ejemplo, los problemas cardiacos y el cáncer afectan a todo el orbe y matan por doquier, pero sus causas no son víricas, que falsamente ha sido engalanada como la condición sine qua non para catalogar pandemias. Pero al igual que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, el analfabetismo no exime de responsabilidades intelectuales, por lo cual voy a mostraros la definición de los conceptos básicos de esta pandemia:

condición sine qua non

1. f. condición sin la cual no se hará algo o se tendrá por no hecho.

pandemia

1. f. Med. Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

epidemia

1. f. Enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a gran número de personas.

2. f. Mal o daño que se expande de forma intensa e indiscriminada.

mortalidad

1. f. Cualidad de mortal.

2. f. Tasa de muertes producidas en una población durante un tiempo dadoen general o por una causa determinada.

mortandad

1. f. Gran cantidad de muertes causadas por epidemiacataclismopeste o guerra.

Según la segunda acepción de “epidemia” tanto los problemas cardiacos como el cáncer son una pandemia… ¿entonces por qué no es catalogada como tal y se prohíben, por ejemplo, el tabaco y la dieta grasienta. ¿Por qué no se obliga a una dieta equilibrada y a hacer ejercicio? Muy sencillo: porque los intereses económicos son lo que mueven el mundo (y la sanidad está a su servicio) y porque cada persona es dueña de su cuerpo y puede autodestruirse como le dé la gana, sin que ello suponga menoscabo de la salud de los demás. ¿Alguien se imagina el caos fenomenal que se liaría si estas enfermedades fueran declaradas pandemias y se aplicaran protocolos para erradicarlas? Sólo el síndrome de abstinencia de los enfermos de tabaquismo destruiría la sociedad…

La principal causa de mortalidad en España son los infartos ( 120.859 fallecidos en 2020) y por tabaquismo fallecieron más de 60 mil personas. La analogía con la pandemia COVID-19 es inevitable y, sobre todo, paradójica; pues fumar y comer mal son eximentes de seguir el protocolo COVID (no hay que usar mascarilla cuando se realizan estas actividades suicidas).

A día de hoy (computando año y medio, datos oficiales del INE y el Ministerio de Sanidad), las muertes oficiales por COVID fueron 83.861 (no entro en la veracidad de estos datos – que no lo son – ni en que han confundido., torticeramente, mortalidad con mortandad; pero los acepto para demostrar el tremendo engaño pandémico, aún así). España tiene una población de 47.394.223 habitantes, por lo cual el porcentaje de mortandad de la COVID es 0,16% muertos en España… ¡en año y medio!

¡ni siquiera un 0,2 % de fallecidos!

En este mismo periodo el porcentaje de mortalidad por infartos es mayor, 0,38% ¿qué ocurre aquí, pues, si hay el doble de fallecidos por enfermedad cardiaca que por COVID? Y estos decesos ocurren anualmente, de (casi) toda la vida, vaya… ¿Por qué sólo nos dan “consejos” para evitar morir de infarto y no nos obligan a nada para evitarlo?

A nivel mundial los muertos oficiales por COVID, en el último año y medio, son un porcentaje todavía más irrisorio: 0,06% (4.463.719 de 7 mil 800 millones de personas).

Aún con todo, en España se muere muy poco. En 2020 la mortalidad fue del 1,038%. (492.572 finados), muy poco más de 1 de cada 100. Y eso que hasta hace unas semanas los datos del Ministerio de Sanidad eran de 80 mil fallecidos menos… pero aún con este inflado “mágico” el porcentaje no es para que vayamos por la vida acojonados… sino que, básicamente, morimos porque somos mortales, más allá de los malos hábitos o conductas temerarias. ¡La vida sigue, coño! El muerto al hoyo y el vivo al bollo, de toda la vida de Dios.

Ante los datos expuestos cualquiera que no sea negacionista es covidiota. La pandemia es PLANdemia y España, Espena. El liberticidio y el menoscabo de la salud física y mental de todo el orbe es colosal y aumenta a diario, en base a la superchería, el adoctrinamiento y la cultura al miedo y el amor a “Papa Estado”.

¿Ante estos datos oficiales que analizo… cómo es capaz alguien de vacunarse? (de la vacuna – terapia génica experimental en base a un virus inexistente, como todos – ni hablo ahora, pues los dogmas de fe, que encima enferman y matan no es un tema que quiera tocar en este artículo. No entro en destrozar la COVID en base a la ciencia, la lógica, la economía, la filosifía, la ética y moral, la sociopolítica y la medicina… de eso podéis encontrar decenas – si no cientos ya – de artículos en este BLOG. No comento la atrocidad de la desaparición de la gripe y las neumonías clásicas, ni en la aberración del bozal, ni del PCR, ni la tortura infantil, ni el gerontocidio, ni la iatrogenia, ni el cierre de la sanidad primaria y parte de la secundaria, ni la psicopatía de los galenos y enfermeros del «TIKTOK», ni y 1001 níes.

El que no despabila es o porque no quiere, gana pasta con la PLANdemia o porque es oligofrénico. ¿Qué eres tú, lector? La elección es meramente empírica, es fácil de hacer.

PUEDES SEGUIRME EN TELEGRAM: https://t.me/BakkenTristan

RELATO: Soy el satélite de una copa de vino.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO, Relatos on enero 2, 2022 by César Bakken Tristán

Precisamente hoy que no tengo vino blanco, me he parado a pensar (condena eterna) en por qué me tiré más de una década sin catar vino blanco y ahora raro es el día que no lo soplo. Aclaro que me hinchaba a vino tinto, por si alguno denotó algo abstemio (¡anatema!). El caso es que, ni caso, pero por si a caso, sigo.

“In vino veritas”.” Ningún vino es malo: los hay buenos y superiores. Este es bueno”. “Con pan y vino, se hace el camino”.

 Caminé por el Camino Francés del Camino a Santiago, 3 veces, desde León. Recuerdo con especial simpatía mis paradas para tomar vino blanco, digamos cada 10km. y en pueblos encantadores. Yo ando mucho, bien, rápido y cargado. Recuerdo a otros “peregrinos” que pernoctaban conmigo y salían de la cama a la par que el sol, o un poco antes. Yo retozaba hasta bien entrada la mañana y luego, pues caminaba. Y adelantaba a todos los madrugadores. Iba yo con banda sonora, pues tengo unos cachivaches (vulgo amuletos ancestrales) metálicos en la mochila, que hacen “Tilín, tolón, tralarí, trilorero” cada vez que me muevo. Había peña que se giraba al oírlo y, al pasar a su lado, me decían: “Sabía que eras tú”.

El caso es que ni caso, como os he dicho hace un rato.

Yo tomaba vino blanco porque en los bares/restaurantes de España era imposible tomar vino bueno, salvo ese que nunca es malo. Digo en los bares / restaurantes donde una sabandija económica como yo tiene acceso. Cuando he estado en lares más caros que el amor, cualquier vino es cojonudo. En este caso el precio sí que es una pista de virtud.

Ya en tiempos de pesetas sabía yo que mi alcancía no alcanzaba, así que si quería soplar (cosa que siempre he hecho, desde los 17 años, salvo 15 días en el Sahara y porque esos gilipollas sólo permiten beber te, refrescos de mierda, café y agua) lo mejor era tomar brebajes que, por lo menos, no devastaran mi paladar. El vino blanco fresquito es el mejor amigo para estos casos. Puedes marear las neuronas de cualquier camarero de España (de Espena ya ni te cuento) para explicarle qué y por qué quieres tal o cual vino. Y no hay manera. Ninguno sabe ni leer la etiqueta. A duras penas saben abrir las botellas (he tenido que abrir muchas. Os juro que muchos ni saben el arte de descorchar). Una vez, en un velero de madera (un Llaüt), en Eivissa, fondeados en Formentera tuve que abrir botellas sin sacacorchos. Éramos 3, como Juan, Periquito y Andrés. Una tía y 2 maromos, yo uno de ellos, a pesar de todo sigo siendo machirulo y heterosexual. Me decía la gabacha que no manchara la cubierta al abrir el vino sin sacacorchos. Manchar yo mi casa… yo vivía en ese velero pese a que el barco era de uno de ellos. Mi única propiedad son miles de libros y una bici de montaña.  Encorchar es algo más difícil de descorchar, y se pierde algo de “buqué” al catar, pero en tiempos de guerra todo agujero es trinchera. Hundir corchos se me da bien.

El caso es que, a parte de que ni caso, tu culo para mi aparato.

Os quería contar esto del vino blanco porque me resulta muy curioso que tras tantos años sin catarlo ahora sea parte esencial de mi dieta. No hay nivel. Todo es, básicamente, podredumbre y cieno. Un vino tinto malo (que son casi todos) es muy difícil de trasegar para un paladar más o menos honrado. Una vez soplé 30 litros de calimocho en 2 días (ni uno más ni uno menos, pues los preparé yo y eran 15 cartones de vinacho infame, en perfecta proporción de 50% con cocaculo, por el culo te la estrujo. Mi querido y fallecido amigo Juandi hacía los porros y yo el calimocho, en algo que, jocosamente, denominamos: “pacto de caballeros”.)

Era una acampedo en Ávila (Piedralaves). Cerca de nuestra tienda de acampedo había una con 2 punkis (una parecía una mujer y le hacía ilusión liarnos los petas, liberando así de carga a mi amigo) Fijaos cómo no seríamos de cabrones y pasotas yo y mi querido amigo que 2 punkis de mierda “nos cuidaban”. Ellos fueron los que nos hacían la comida, porque nosotros estábamos todo el día pedo, tal cual. Y cuando desmontamos el chiringo ellos hicieron lo mismo: «Si os vais vosotros ya no tenemos nada que hacer aqui» Tal cual. Y en la cola del autocar, nos colamos, obvio… íbamos con 2 putos pankis «El punki guachipuri de la chupa guachipanchi» algo así llamábamos a este capullo, a colación de un glorioso capítulo de los Simpson.

¡Cuidado con los vientos! Yo antes casi no dormía. Cuando la vida molaba era una estupidez estar dormido. Recuerdo 3 meses en Eivissa (verano del 2001 donde sólo dormía 4 horas al día, o a la noche). Digo lo de los vientos, en referencia a los de las tiendas de campaña. En esa acampedo de los 30 litros de calimocho (más medio de güisqui que nos regalaron los punkis ángeles de la guarda y 6 botellines de un bareto camino al camping y 4 litronas) una madrugada tropecé con los vientos de una tienda con 4 titis dentro. ¡Eso fue muy bueno! En medio del monte, más de noche que por la noche, un viento en el medio del camino de un borracho campero. Me caí, con todo lo grande que soy, sobre la tienda. Menudo despiporre fue eso. Yo tratando de levantarme metiendo mano (para incorporarme) a 4 tías. Son muy débiles las paredes de una tienda de acampedo, el lobo ni necesita soplar y soplar para derribarlas.

No es fácil levantarse de un lugar así. Digamos que una vez asumido donde y cómo has caído, no sabes si tratar de explicar lo ocurrido o, simplemente, dejarte llevar y disfrutar. Yo estaba entre Pinto y Valdemoro y trababa de decirles a las féminas que había sido un accidente pero que no se preocuparan, que no pasaba nada grave. Pero claro, ponte en su lugar. Estás sobando y, de repente, se te cae la casa encima con un King Kong que tal vez sea ese impresentable que sabes está junto a otro cabrón,  en una tienda a 20 metros… acojona. Las tías se fueron antes de amanecer, casi. Que las vi yo todavía junto a la hoguera aledaña a mi tienda. Sí… antes podíamos hacer fuego en el monte. Ahora los queman y no nos dejan hacer fuego.

El caso es que tu culo sigue siendo para mi aparato.

Me voy por los cerros de Úbeda, para contaros lo del vino. Úbeda, por cierto, es el apellido de 1 compañero del insti. Una vez en Blanes (Gerona) no sé por qué cojones yo me duchaba con esponja y se me olvidó meterla en la mochila. Lo dije y Úbeda me dejó la suya, que estaba sin estrenar, envuelta en su derivado del petróleo. Tras ducharme se la devolví con más vello que bellezas en un desfile de modelos. “No son pelos de los huevos, Úbeda”. Siempre me ducho con las manos, no sé esa etapa de imbécil que tuve y, por suerte, no retuve. ¡Ah! La mejor ducha que me he dado en la vida fue en Bignona (un pueblucho del sur de Senegal), con una jarra de agua, de litro y medio. La sujetas en con el pulgar y la vas escanciando levemente para desenjabonar. No hace falta más agua para una buena ducha, os lo aseguro. Eso sí… un día antes de eso me duché en una ducha más grande que cualquier cuarto de baño normal. Una ducha de 4 o 5 metros cuadrados en un hotel de lujo de Dakar. Qué contrastes nos da la vida. La jefa de personal del hotel cenó conmigo y, literalmente, me dijo que eligiera a cualquiera de las mujeres que trabajaban allí, que subiría a mi habitación al momento. Tela, ¿eh? Y yo con una pulsera de barra libre y sin haber pagado 1 pavo (mi socio del docu – estaba allí para el docu que es foto de portada del BLOG – es multimillonario y el hotel de lujo era, más o menos, de su padre). Por cierto, esa noche México dejó de ser Norteamérica y no sé si fue Sudamérica o centroamérica, no quedó clara la cosa. Los imbéciles comensales (los gerifaltes del hotel y alguna zorra chupapollas) dijeron que México no era Norteamérica… es que la jefa de personal era mexicana y como yo tuve una novia regia, pues… salió el tema de México y, no sé por qué, de su ubicación. Y nada… que como yo era el único comensal que sabía donde estaba ese país, pues ese país no estaba donde estaba. A la noche mi socio, el muchimillonario, se empeñó en irse de putas por Dakar, pero eso es otra historia.

Lo del vino blanco, como os dije antes, es porque fresquito entra bien y embriaga lo mismo. “¿Martini? ¡Eso no embriaaaaaaaga! ¡Vodka, güisqui, gineeeebraaaaaaaa!!” eso gritaba un pibón italiano en Ciudad Real capital queriendo yo comprar Martini para un botellón.  Mira que soy maricón, a veces. Qué buena estaba la rubia italiana. No me la follé, pero sí la vi despertarse de un sofá cuando yo me estaba enrollando con una compañera suya de piso, otra rubia, por cierto, pero manchega. Menos glamur, está claro. Y tu culo, ya sabes, para mi aparato.

Se pasa muy mal cuando tomas un tinto malo. Pero con el blanco… probad. Es diferente. Por eso lo tomo tanto ahora. Sé que todo lo que puedo comprar es vino malo, así que, fresquito y blanco.

Pero no todo el blanco es orégano… una vez caté uno que no servía ni para cocinar. Fue en Eivissa, esperando yo la salida del ferry a Denia que me devolvía a Madrid, tras otra incursión fallida de varios meses para intentar vivir en mi isla. Mis incursiones nunca han sido muy prolíficas, porque a mí trabajar a cambio de dinero no me va. Y así donde coño voy a ir… está claro. Lo asumo.

Pedí un blanco en la terraza de un bar del puerto, no de marineros, de eso ya no queda, sino de pijos de mierda, de esos los hay por doquier. Iba con un maletón y un mochilón y mejor esperar sentado, leyendo y soplando. Pero hostia, qué malo era. Era tan malo que me divertí mucho con él. “Dime que te debo y tráeme el libro de reclamaciones y el tique”. Eso le dije al camarero tras enfrascarme el brebaje. Me trajo sólo el tique (2 euros. En 2002 eso era dinero). “Te falta el libro, pero aún así cóbrate. Por este vino malo de cocina te voy a pagar 50 céntimos. No por el vino, sino por tu trabajo de servirlo en la terraza. Tráeme las vueltas y el libro (le di 1 euro)”. El caso es que el camarero no era el dueño, hay gente que no es dueña de ná. Yo, por lo menos, soy dueño de mi momento. No me quería dar el libro porque que si tal y cual Pascual. Que su jefe no se qué y no sé cuantos. Así que me apiadé de él y no insistí con el inservible libro. Eso sí, el notas me dijo que si quería otro vino, invitaba la casa. Nunca sabré si era sutil ironía o infame servilismo. 50 céntimos por un vino blanco, en ese lugar, no fue mal trato aunque maltratara un poco mi cuerpo por esa infame ingesta.

La penúltima vez que pedí una hoja de reclamaciones (es que ahora se llaman así a los libros de reclamaciones) fue en Ciudad Real capital. Me cobraron una barbaridad por un tercio de birra (Alhambra 1927, la mejor birra del mundo, y no me pagan por decirlo). Era un bareto de mierda, pero de madrugada aplicaba precio de discoteca de Manhatan. No te jode el manchego de los cojones. Timarme a mí… más manchego que él. El caso es que, tras lo de tu culo para mi aparato, el notas me dio la hoja de reclamaciones y, viendo la cara de capullo que tenía, como temiendo que lo que yo escribiera ahí iba a acabar con su puto bareto… escribí, en grandes letras y en horizontal.: “Esto es una puta mierda”. No cogí las 2 copias, obvio. Pero pedí otra birra de esas timo. Esta vez me cobró un precio razonable, el muy gilipollas. Ya sabía que yo no era un cliente borrego.

¡Quien dijo miedo! Qué antes no había virus voladores asesinos que no matan.

Quien fuera yo, otra vez, en esos años. Cuando había vida humana sobre la Tierra. Cuando podían pasar estas cosas que os he despotricado.

Yo tengo mucha vida a mis espaldas. Qué pena que jamás volvamos a tener vida, más que en nuestros recuerdos. Y qué pena que haya tantos jóvenes (y, sobre todo, niños) que jamás sabrán lo maravilloso que es estar vivo sobre la Tierra. O fue. Yo tengo más que claro que toda mi vida es pasado. Aún así, atisvo una mínima esperanza de que unos cuantos valientes amantes de la vida podemos sobrevivir entre tanto zombi y, más o menos, con mediana felicidad humana. Pero hay que moverse para ello. El que quiera peces, que se moje el culo. Y ya sabes, para mi aparato.

ARTÍCULO: Año nuevo, costumbres machistas viejas.¡Feliz 2019!

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on enero 1, 2022 by César Bakken Tristán

No hay manera, queridos niños.  A penas medio día en el año de los 3 patitos (3 tristes tigres) y mi mujer sigue siendo un machirulo emporedado. No es que mi mujer sea como Begoño, nuestra “primera dama”, y se haya emasculado. Y no es que yo sea maricón perdío como Perro Sandez, cosa que me parece muy respetable pero que lo oculte es el mayor insulto que le pueden hacer a un homosexual… y ningún colectivo trucha ha dicho nada al respecto.

Lo mío es mucho peor:  mi mujer (os aseguro al 100% que, desde que la conozco, es hembra, que una vez la vi desnuda saliendo de la ducha – ella, que yo me ducho en bañador – ) sigue refiriéndose a mí como “nosotros” cuando habla en plural de cosas que nos atañen a los 2 (o a más personas y/o personajes) y cuando habla de algo que atañe sólo a mujeres, dice “nosotras”. Manda huevos, como dijo el pepero. Estoy por denunciarla al Ministerio de Ipene Moncerdo, que igual me dan una paguita.  

Esta soberana gilipollez sabéis que lleva años no siendo baladí en este adoctrinado y sojuzgado país, otrora nación, llamado Espena. Un lugar donde si los oligofrénicos volaran, no dejarían ver los chemtrails (las estelas químicas con las que nos riegan por nuestro bien).

Ayer me aposté más de una hora junto al tejado de la casa de mis putos y maltratadores caseros que alquilamos y pagamos a precio de oro. Subido en la albardilla y aferrado, más o menos, a la estructura metálica de los tercermundistas toldos, contemplé un Madrid en llamas y en una aparente guerra. Era la pirotecnia propia de esta noche. Cosa que está (casi) prohibida, ¡hay hasta 1 Real Decreto de 2015 y millones de regulaciones municipales! ¿Hay algo que no esté prohibido o, cuanto menos, regulado y gravado? NO.

Bajando y subiendo de la albardilla, para escanciarme zumo de uvas fermentadas, medité un momento: “Dios mío, qué solos se quedan los muertos”. Iba a hablaros de otra gilipollez, pero al escribir lo de “medité un momento” me acaba de venir el mejor poema de Bécquer a la memoria. La rima 73 (para los puristas: ele, equis, equis, palito, palito, palito. Mi respeto a la numeración latina se menoscabó desde que vi en el aeropuerto de Barajas a un montón de pibones con crucifijos entre sus hermosas tetas, bajo las cuales no había más tela que en el bañador que uso yo para ducharme… gritando, a la par que saltaban y mostraban sus tetas y sus nalgas: “ ¡Viva Benedicto, equis, uve, palito!”).

Os dejo con la rima. Pero antes mis muñecos os quieren felicitar el año, con una foto de familia, que no familiar (la de cabecera de este primer artículo-insulto del año viejo, porque ya nada bueno puede ser nuevo).  Ellos, que son más listos que los covidiotas, es decir, que el 90% del orbe, felicitan el 2019, porque saben que ese fue el último año de vida humana sobre la Tierra. Partiendo de esa base.. ¿somos o no somos todos, en mayor o menor medida, zombis? Yo lo asumo, pero todavía no me alimento de cerebros sino que uso el mío y no dejo que nadie lo añada a su dieta.

ARTÍCULO: Feliciano 2022.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on diciembre 31, 2021 by César Bakken Tristán

Qué mejor manera de felicitar el año que usando el humilde juego de palabras con el buen cantante hispano-yanqui José Feliciano y su inmortal “¿Qué será?”(1971). Este nuevo año, de los 3 patitos, que más bien es el de los 3 tristes tigres, porque la tristeza mundial es desoladora y los tigres satánicos están cada vez más hambrientos, amén del trabalenguas que es la vida plandémica.

José Feliciano es ciego, como el 90% de la humanidad, los covidiotas. La pena de éstos es que no sean, también, mudos, y así nos dejarían de dar tanto por el culo a los que amamos la vida y no menoscabamos la de los demás. ¿Qué era eso de la libertad, cabrones? Supongo que una heredera de uno de los acontecimientos más nefastos para el ser humano: la liberticida y genocida revolución gabacha, con su hipócrita: “Libertad, igualdad y fraternidad” Y de aquellos asquerosos polvos estos ponzoñosos lodos.

Como reza el estribillo de esta inmortal canción, que tantas veces (en ocasiones en muy buena compañía) he cantado (yo canto bien, por cierto): “¿Qué será de mi vida, qué será…?”

Os animo a cantarla, y por eso os la enlazo. Y os animo a dejar de ser ya tan gilipollas y siervos del NOM (a ese 90% de covidiotas) y a tomar el toro por los cuernos DEUNAPUTAVEZ a los negacionistas, que tras 25 meses la broma ya no es tal, y la vida abruma. Yo tengo un plan de (medio) huida. En cuanto lo logre no volveréis a saber nada más de mí para estos asuntos sociopolíticos. Estoy cansado de remar (casi) sólo y ser el único que jamás ha tocado 1 bozal (sí, la inmensa mayoría de negacionistas lo usan “cuando les interesa”. Mi dignidad no está en venta ni es negociable, ni disfraza su cobardía de “estrategia”… por eso sigo siendo el único que conozco que jamás ha tocado, ni tocará, el mayor símbolo de opresión de la historia de la humanidad. Es tan fácil como eso: no tocar jamás un bozal. Pero cuando se hacen concesiones al enemigo, lo que sucede es que se le fortalece y hasta se legitima su barbarie. Por eso jamás saldremos de esta barbarie, a no ser que el NOM decida sacarnos… y eso es como pensar que un lobo hambriento va a lamerle las heridas a un cordero.

Por eso yo me alejaré todo lo que pueda de un bando y del otro; y que mi vida vaya, como la nave de Fellini.

VÍDEO: Vox, el poli bueno del NOM.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on diciembre 30, 2021 by César Bakken Tristán

Espinoso Yogui de los Montes de Yellowstone haciendo de poli bueno del NOM. Bueno… algo es algo, por lo menos deja claro que en el Congreso (y resto de prostíbulos políticos) nadie sigue normas covidiotas. ¿A qué esperáis para daros cuenta de esta puta farsa que está asesinando a millones de personas y causando la esclavitud de todos los que no somos la puta élite y sus adláteres y esbirros?

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ARTÍCULO: Sigue el circo del absurdo. Se reduce el aforo a recintos deportivos, al 75%.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on diciembre 29, 2021 by César Bakken Tristán

Queridos niños: si salís vivos de las escuelas, tras el maltrato físico y psicológico que sufrís (amén del adoctrinamiento), tened en cuenta la diferencia entre «del» y «al». En este esperpéntico caso (un día más en la oficina covidiota) el aforo de los recintos deportivos SIGUE IGUAL QUE SIEMPRE, porque ninguno se llena más del 75%, jamás, salvo alguna rara excepción cada 2-3 años (tal vez un F.C.Barçalunya – Real Florentino Madrid). Una vez más la intención de los satánicos es METER MIEDO… UUUUUUUUUUHHHHHHH

Es como lo del bozal obligatorio, otra vez, en la rue… salvo si mantienes la distancia de seguridad (despollante término) de metro y medio (yo suelo medirla sacándome el miembro…). O sea, que desde el inicio de esta barbaridad la norma es la misma, pero la camuflan y retuercen un poquito, es decir, retruécano al canto, Onorato: «No es lo mismo 2 pelotas negras que 2 negras en pelotas».

De verdad que jamás imaginé vivir esta época de total decadencia del intelecto y, por añadido, la libertad. Jamás imaginé que la aristocracia era, en realidad, tamaña oclocracia camuflada. Sí, no he dicho «democracia», ni memocracia… porque estos hijos de puta que nos desgobiernan creen ser los más listos de todos. Vosotros sólo procurad que no os meta la polla por el culo… QUE ESTOS HIJOS DE SATANÁS, ADEMÁS, SON PEDÓFILOS.

ARTÍCULO: Macarena Olona enseña la pol*a en el Congreso.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on diciembre 28, 2021 by César Bakken Tristán

Macarena Tetona luciendo una polla por escote. Lo mejor es remarcar el capullo, pequeño detalle para los televidentes que no se pispen . Eso, en mis tiempos, se llamaba «paja cubana». Y no… os garantizo que no es casualidad ese escote, pero para nada…

Satanismo y sexo empiezan por ese. Ahí lo dejo.

Lo mejor es ver el vídeo, pero no os quiero torturar y, por lo tanto sólo os pongo 2 capturas de pantalla del mismo: