No me he vacunado, le tengo bastante aprecio a mi vida (Alejandro Sousa)
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela (1978-84) con la calificación de sobresaliente, Alejandro Sousa Escandón ha realizado un estudio con fecha 14 de julio que arroja la siguiente conclusión: los países más «vacunados», masacre; los naciones apenas «vacunadas», felicidad. Tan obvio. Y, para quien tenga curiosidad, puede comprobar que el galeno Sousa no es ningún mindundi «terraplanista». Juas.
Disfrute de su veneno
Sintetizando su imprescindible estudio desgajado por países: la incidencia de la espectral covid-19 durante las últimas semanas fue de 15,7/100.000 habitantes en los países menos «vacunados» (media, 0,65% de la población) y de 515 casos/100.000 habitantes en los países más «vacunados» (media, 53,6% de la población). Fríos datos, gélidos, clarividentes. Y ojo, teniendo que asumir la fastuosa trola de las fraudulentas pruebas diagnósticas (PCR señera) para mostrar los anteriores datos…
El monstruo se agranda, acaece satánica lógica. 30.455 plazas, oferta pública de empleo. El elefantiásico Gran Leviatán (del hebreo לִוְיָתָן, liwyatan, enrollado, engendro aparecido en Génesis y en Job), nuevos parásitos en nómina. Inservibles perros extremadamente dóciles. Chupaculistas a mayor gloria del Poder represor, opresor, fiscalizador, punitivo, castigador, expoliador, controlador.
Vivir feliz, destruir el Estado aliado al Gran Capital
Se ansía la «estabilidad» de tal chusma parasitaria, promoción interna mediante. Traduzcan: mejor domesticados para domesticar mejor a la plebe. Hablamos ya de más de 2.700.000 innecesarios esbirros del Estado: un enorme ente de poder descomunal, que todo lo controla, hobbesianamente “el rey de todos los soberbios”.
El Estado: el engendro más falsario, más ponzoñoso, que cabe disponer para la justificación (legitimación) de la coerción gubernamental y de la explotación social, para la perpetuación de la títere castuza política y del repelente canon de vida de los sectores burgueses.
Solo sirve para un sostener un injustísimo orden económico y social fracturado, una dominación de clase, una modalidad específica y asaz siniestra de la división del trabajo. Sólo hay Estado donde hay hondísima opresión, y los férreas trituradoras administrativos tienen por objeto la reproducción de la forma de injusticia social imperante. Sin más.
Hacia la granja tecnotrónica
Las actividades STEM, es decir, aquellas relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, registran un crecimiento del 37% en el número de puestos ofertados. La tiranía tecnológica aliada a la tiranía del Gran Leviatán: atroz hidra de dos cabezas.
Y, por supuesto, de las citadas 30.455 plazas, 6.954 para las Fuerzas Armadas, la Policía y la Guardia Civil. Una cuarta parte, además de carceleros y sicarios del fisco ladrón…Y no incluimos dos indispensables piezas “autonómicas”, las más domesticadoras: dictadura sanitaria e idiotización escolar…
…Siempre contra tiranos y su brazo armado, el Estado. En fin.
Momento culmen de su devenir musical, las Seis Piezas que concluyó entre 1859 y 1862. Preludio, Fuga y Variación, opus 18, número 3. Incomparablemente hermosa, tercera de las Seis, dedicada a Camille Saint-Saëns, un brillante, brillantísimo organista, a fuer de grandioso compositor.
Saint-Saëns
Intensa, intensísima melancolía
La imperturbabilidad y la ponderación, el esmero y el fulgor del Preludio, la Fuga y la Variación apuntalarían la orientación más arrebatadoramente clásica de su maestro Saint-Saëns. El translúcido Preludio en si menor posee grácil y enternecedora melancolía, valga el aparente oxímoron, resonando poderosamente la aurora del exordio del Liebster Jesu de Bach, BWV 731: terna de repeticiones de asimétrico pespunte, más enjundioso quinteto de compases. Y, sobrevolando, el preludio y fuga para órgano del difícilmente superable Clave Bien Temperado. BWV 846, pues.
La Fuga de Franck posee, también, propio y recatado y menudo proemio, límpidas texturas, la polifonía siempre tan llevadera. La Fuga, embelesando. Y puliendo la obra de Franck, tripartita estructura, la eminente Variación: grosso modo, una «peculiar» y enigmática reiteración del Preludio con un “séquito” melodioso más brioso. Y todo ello disipándose en la etérea y portentosa alborada de un si mayor…
…Y siempre, cómo no, acertaron, Johann Sebastian Bach en perenne lontananza. En fin.
Embrollando, enmarañando, creando aún más miedo sobre este asunto legal. Pero recordemos de nuevo. Al menos por ahora no existe en España una normativa legal que pudiera imponernos la vacunación obligatoria (de todas formas, en ese caso, lo de siempre: desobediencia, autodefensa y abierta insurrección).
De momento, no pueden
Tal locura liberticida violaría los tratados internacionales sobre bioética y otras convenciones internacionales suscritas por el estado español y que, en consecuencia, forman parte firme, indisoluble e incólume del ordenamiento jurídico español, resultando en puridad plena y completamente vinculantes.
Repito, plena y completamente vinculantes. Y mi apreciado Antonio lo explica con suficiente claridad. En fin.
Chivatos, soplones, acusicas, delatores, fuelles, bocas, bocones, bocazas, bocotas, confidentes, malsines, chismosos, acusones, confites, snitches. En Málaga, piojosos. Los putos chotas de toda la vida, felices, muy felices, con Varguitas. No el prodigioso escritor peruano, Mario Vargas Llosa. No uno de los miembros de la banda asesina GAL, fundada por Mister X, Julián García Vargas, a la sazón, ministro de Sanidad (¿?).
Gestapo y Stasi, anverso y reverso del Mal
Joder con Bartolín
Hablo de otro Varguitas, el peor. Bartolomé Vargas Cabrera. Bartolo Varguitas, a la sazón Fiscal de Seguridad Vial. Ojo con el carguito. Y fomentando, con un par, la delación de masas. Al plandémico estilo balconazi, Bartolo anhela una Stasi vial. Vargas quiere que los ciudadanos, cual perrunos gestapillos, anoten la matrícula y se paren para comunicar conductas como hostigamiento o acoso a otro vehículo, adelantamientos indebidos, elevada velocidad en zonas con presencia de peatones, derrapes, acciones exhibicionistas y el larguísimo etcétera que ustedes quieran agregar…
…Pues ya ven, lectores del blog de César, una fiscalía todavía más innecesaria, absurda, opresiva, represiva y liberticida que la del odio (¿ ?). Y Bartolo, con su flauta, sacando a relucir lo más sórdido y oscuro de la humana naturaleza. Y se sentirá orgulloso. Presuponiendo el ente dizque humano tenga orgullo, que es mucho presuponer. En fin.
En otros lares, les hablé desde el inicio de las milimétricas concomitancias entre el Timosida y nuestro actual sainete plandémico. También, les hablé de un magnífico documental, La casa de los números, dividido en dos partes: magnífica la primera, todavía mejor la segunda. Con el buen César quedaba pendiente este asunto. Entonces, pues, sin duda, el mejor docu sobre el asunto, La ciencia del pánico.
Obra maestra
A finales de 2007 Patricia Monzani, egregia documentalista dejaba escritas las siguientes palabras sobre el proyecto que tenía en mente. «Es la historia de una mujer seropositiva que, después de varios años tomando todo tipo de medicamentos, decide dejar los fármacos porque no puede soportar los efectos secundarios; empezca así a recuperar su salud, a cuestionarse sobre lo que le ha pasado y a tomar consciencia de que muchas cosas no cuadran en la medicina oficial».
Isabel Otaduy
Cuatro años después, proyecto adelante. Prodigioso sin más. Documental dedicado a Isabel Otaduy Sömme (1965-2009), coautora del mismo y que luchó tenazmente hasta su fallecimiento para que todos conocieran la genuina verdad sobre el pufo denominado SIDA (Síndrome de InmunoDeficiencia Adquirida). Lo dicho, docu de Isabel Otaduy Sömme y Patrizia Monzani con Arantxa Martínez, rotunda obra maestra de investigación independiente sobre uno de los mayores engaños planetarios jamás vistos.
Un virus que no existe (VIH, SARS-Cov-2 y tutti quanti)
Versión oficial. Se dice que el SIDA es el síndrome de una etapa avanzada de una aguda deficiencia del sistema inmunitario, y que la estúpida y falsa bandera oficial asocia a que se debe a un virus, el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). Completamente falaz todo. Al igual que con el SARS-CoV-2, al día de hoy todavía continuamos esperando que alguien demuestre CIENTÍFICAMENTE la existencia del VIH.
Docu con numerosos testimonios de pacientes (y ex pacientes, personas ya recuperadas sin necesidad de medicación alguna), gente de múltiples países, médicos, virólogos y largo etcétera, abordando con valentía y honor una gran variedad de cuestiones. Nucleares. Decisivas. Ineludibles. A saber. ¿Cómo funcionan los test del VIH? ¿Realmente detectan algún virus? ¿Porque hay falsos positivos? ¿Haber pasado la gripe afecta a los test? ¿Y la vacunación? ¿Por qué se pregunta a los que dan positivo si han tenido gripe recientemente?
El alucinante fraude de los test PCR, ¿les suena?
Y más. ¿La carga viral se puede observar correctamente con test PCR? ¿Por qué el propio inventor de la técnica PCR y premio nobel, Kary Mullis, afirma que su test no servía para medir carga viral del VIH ni de ningún virus, tal la entelequia SARS-Cov-2?)? ¿Y por qué los mortíferos tratamientos se ajustan en función de esta prueba PCR?AZT / Retrovir: he visto el horror, tan Conrad, memento El corazón de las tinieblas.
¿“Error” o deliberado genocidio de ciertos sectores “raros” de la población? Y más sal en la herida. ¿Qué oscuro vínculo guarda la asesina FARMAFIA con las atrabiliarias e ilógicas decisiones políticas, con los corrompidos “estudios” sobre el inexistente VIH, y qué técnicas emplean para sus ensayos y desarrollo de sus atroces drogas legales? Y muchos más interrogantes durante todo el deslumbrante metraje del documental.
La muy dolorosa y desnuda verdad vence a la mentira mejor vestida
¿A qué la farsa del timosida les suena de algo? Todo tan concomitante. Qué decir, por ejemplo, de las falsas malosas anilinas/anilidas del aceite de colza, tan ochentero también. Y, la verdad, hasta la presentación del documental de la llorada Otaduy y Monzani, de nácar. «¿Sabías que muchos seropositivos viven bien y sanos durante muchos años sin tomar ningún medicamento? Los autores del documental han descubierto muchas otras cosas que tú probablemente no sabes«. Muchas no, muchísimas, agrego. En fin.
Los gerifaltes de la sinagoga ofrecieron a Spinoza una pensión de nueve mil florines si abandonaba Van den Ende y retornaba al judaísmo jasídico; pero Spinoza no transigió. El 27 de julio de 1656, la congregación de Talmud Torá de Ámsterdam formuló una orden de cherem (en hebreo: חרם, una suerte de ostracismo, prohibición, anatema, rechazo o expulsión) contra el genio.
Ética, un libro totalmente actual
Expatriado judío por los mismos hebros holandeses del XVII, Spinoza va desmontando -deconstrucción refinada y fiera – en toda la obra, Ethica ordine geométrico demonstrata, los conceptos religiosos, siempre tan afectados y aparentes: espíritu, milagro, pecado, infierno…Dios se trueca causa inmanente del mundo y se identifica con él. Actúa con absoluta necesidad, más allá del bien y del mal. No existe el alma, causa de la voluntad libre. Alma y cuerpo son la misma cosa desde dos puntos de vista diferentes: el pensamiento y la extensión. La misión del hombre es buscar el goce a través del conocimiento, alcanzar la beatitud a través de la razón, libertad mediante. Es la iluminación del amor dei.
A diferencia de Descartes, que consiente la razón moderna pero no la piensa aplicable a temas religiosos y políticos, Spinoza no (se) reconoce límite alguno. Los inconvenientes variados – la fe, la creencia, el cristianismo, la piedad, los milagros, la oración, el Estado, la democracia, la monarquía, el soberano, el príncipe – se hallan bajo el examen de una razón eficaz utilizada tan solo como instrumento de soberanía personal intransferible y de indomeñable libertad. No hay límites ni tabúes.Solo la alegría y el placer. Como expresa en una de sus frases más conocidas: “Ni reír ni llorar, sino comprender”.
La Ética de Spinoza es un libro complejo en su estructura, pero que transparenta una profunda sencillez. Spinoza trata de la salvación personal. El estilo y sistema del libro es, como Spinoza dice,” demostrada según el orden geométrico”, con prefacios, definiciones, axiomas y lemas. Estas son seguidas por proposiciones que pueden contener notas, demostraciones, corolarios y escolios. Se van utilizando también apéndices que contienen explicaciones complementarias. Este tipo de presentación emula los Elementos de Geometría de Euclides. Cinco son las partes que dividen el libro (De Dios; De la naturaleza y el origen del alma; Del origen de la naturaleza de las afecciones; De la servidumbre del hombre o de la fuerza de las afecciones; De la potencia del entendimiento o de la libertad del hombre).
Ejercer virtuosamente la libertad nos hace mejores…y eternos
Ninguna de estas partes es baladí. Todo el libro gira en torno al concepto de sustancia. Tres son las sustancias (Dios, pensamiento, extensión) para Spinoza. Mejor expresado, una Sustancia con tres ramificaciones distintas. A partir de ahí sigue la lógica del eudemonismo clásico. En la primera parte habla de la relación del Universo y Dios. La segunda, deudora de Descartes, reflexiona sobre los conceptos que definen el dualismo antropológico.
El fascinante concepto de conato define la tercera parte y cómo ciertas afecciones humana (alegres o tristes) persisten en su ser. La cuarta parte nos detalla como esas pasiones nos hacen mejores o peores. Y, por último, la quinta parte tratando el gran asunto de la libertad. Una libertad que aliada a la razón podemos ver las cosas, según Spinoza, como realmente son, sub species aeternitatis, “bajo el aspecto de la eternidad”.
La alegría venciendo a la tristeza
Las dos postreras partes de su tratado son un combate contra las pasiones tristes. El deseo, la alegría y la tristeza vertebran todo el sentido. Mientras la alegría dota al ser de mayor perfección, la tristeza lo empequeñece. Spinoza enumera una serie de pasiones tristes de las que debemos huir si no queremos un ser mermado.
Alguna de estas pasiones tristes son las siguientes: el desprecio, el dolor, la melancolía, el horror, la envidia, la censura, la cólera, el arrepentimiento. En el extremo opuesto nos hallamos con las pasiones alegres, aquellas que aumentan el ser: la libertad, la gloria, la admiración, el amor, la devoción, la gratitud, el contento, el orgullo, la satisfacción interior.
Con estas pasiones alegres se aspira al amor hacia sí mismo, a la relación feliz y dichosa con el mundo que nos rodea, a tender a la expansión de la propia fuerza en un ejercicio desbordante de admiración a la vida. Avant la lettre, Spinoza rechaza las freudianas pulsiones de muerte. Contra uno mismo, contra el otro y contra el mundo. Se trata de ser (co)partícipe de la Naturaleza, de su Fuerza rebosante, de lo Divino. Participar de la Divinidad genera un sentimiento de beatitud y dicha plena.
Un ser que no ha de renunciar a nada. El hombre sabio que come y bebe con gusto, disfruta de la música, de los perfumes, de las pequeñeces cotidianas. La ética de Spinoza es, en definitiva, consecuencialista y nominalista, no prescriptiva, sino descriptiva. La virtud y el vicio (ausentes ambos conceptos en la obra del filósofo holandés) se vinculan con la utilidad. Bueno es lo que potencia mi ser. Malo es todo aquello que lo disminuye.
Spinoza lee mientras el mundo conspira
La virtud, nuestra única salvación
¿Cómo el hombre sometido a la necesidad puede recobrar la libertad? ¿No resulta cuanto menos algo antípoda? ¿Cómo el hombre sometido al Destino (a Dios, a la Naturaleza) se alza concluyentemente libre?
Este hombre dependiente de todo (y del Todo) se erige como un ser que sabe cuál es su lugar en el mundo. Con esta plena consciencia, asumiendo los exiguos escaques que le permite Dios (el Destino) jugar en el ajedrez de la Naturaleza, su ceñido filo de maniobra se amplía espectacularmente. Con su Razón, el hombre aprovecha las angosturas del camino. Se vuelve esencialmente virtuoso.
Obedecer las leyes de la naturaleza, vislumbrar y “conocer” a Dios, ejercer la connatural libertad, practicar la verdadera y buena religión significa ser moral, decoroso, ecuánime y venturoso. La beatitud no es ninguna recompensa, es la propia virtud. Es, sin duda, la manera de alcanzar la salvación. Nuestra propia e innegociable salvación. Libertad mediante. Qué decir en liberticidas tiempos de plandemia. En fin.
En la saga Space jam(1996), primer fragmento, memorable encontronazo contra un equipo de disparatados y atrabiliarios y biliosos alienígenas. El rotundo relato devino, de alguna manera, el Regreso al futuro de los años noventa o el Dirty Dancing epocal, aunque las únicas coreografías concurrentes las radiografiaba Air a cadencia de mates y triples. En tal cinta noventera, el prodigioso Jordan se convertía en impagable auxilio de los portentosos Looney Tunes.
Echar unas canastas, triunfar y recuperar a su hijo y a su familia
Cinco lustros después, el escolta de los Lakers, LeBron James, es quien solicita ayuda a los magistrales cartoons de la Warner Bros para echar unas canastas, triunfar, salvar su mundo y recuperar a su hijo y a su familia. LeBron deberá enfrentarse a un pérfido y megalómano algoritmo con forma humana cuyo exclusivo interés es obtener nombradía y dudosa reputación en el denominado serviverso. En tal y paralelo mundo virtual, abducidos por Al-G Rhythm (Don Cheadle), LeBron y su retoño Dom (Cedric Joe) deberán enfrentarse a un desafío canastero que determinará inexorablemente su inmediato futuro.
Enfrentados por su disparidad de opiniones, la relación padre-hijo, hadal quiebra, dará lugar a heroica epopeya en la que las normas del baloncesto quedan definitivamente eclipsadas, el juego queda presidido por los cánones de los videojuegos y el universo ‘gen z’, mientras saturan la pantalla y estragan nuestras retinas con la Inteligencia Artificial y la realidad aumentada a través de estroboscópicas luces de neón, extrañas levitaciones, power ups, trucos «mágicos» y plurales y letales delirios tecnológicos: hacia el transhumanismo y más allá.
Cameos, guiños y lobregueces
Pulula por la cinta abundante panoplia: desde Bugs Bunny y Porky a Coyote y Correcaminos, sin olvidar al más grande: el pato Lucas. Y por supuesto cameo de Michel Jordan. O la aparición, también, de otros grandes baloncestistas: Anthony Davis, Klay Thompson, Damian Lillard. Y, sobre todo, la jugadora Diana Lorena Taurasi, Phoenix Mercury de la WNBA (la NBA femenina) y UMMC Ekaterinburg, Liga rusa, pues. Cameos aderezados con innumerables guiños: Juego de Tronos, los personajes de DC Comics, Matrix, Buscando a Nemo y, sobre todo, Harry Potter: de baloncesto a quidditch, toque genial. Y la evangélica parábola lucana( 15, 1-3, 11-32) pululando en el ambiente: el hijo pródigo. Padre misericordioso, mejor expresado.
Y en el bando rival de los malotes, aparte del citado algoritmo con apariencia humana, emergen un hombre de hielo y fuego, una arácnida hembra y un androide capaz de controlar y diferir el tiempo. Hermoseado con prescindible toque vintage, en esta nueva peripecia de Space Jam, Nuevas Leyendas, dirigida a la sazón por Malcolm D. Lee, brota dolorosa sombra: la historia, cinematográficamente hablando, agoniza bien pronto, la trama no da para dos larguísimas y excesivas horas, además producirse la acre sensación de que algunas secuencias acaecen forzadas. Otras, extremadamente predecibles.
Lo mejor
Y luz: relato, glorioso basket aparte, que retrata una seductora y poderosa historia paterno-filial: un enojo padre-hijo que desemboca en acometida virtual acontecida en entretenida y difusa entelequia tecnológica. Tecnocrática, pues. Y, por supuesto, tal vez todos necesitemos un Dream Team. Pero de verdad. En fin.
Paradigmáticas obras entretejidas dentro del ubérrimo talento de Beatrix Potter, las aventuras y desventuras del travieso conejo Peter Rabbit. En esta segunda adaptación cinematográfica, Peter se adentra más allá del jardín, búsqueda y conocimiento y “acabado” discernimiento de su ser. Indagando meticulosamente sobre su pasado, pues.
Una cojonuda tropa de colegas
Ditirámbica y abracadabrante peripecia en compañía de un conejo ladronzuelo que le introduce en un abigarrado y dickensiano lumpen donde se topará a sin par tropel formad por felinos, ratas y tejones, buscavidas de todo tipo y pelaje. Rememoremos a algunos de estos tipos, ora ridículos ora entrañables: el primo Benjamín, las mozas Pelusa, Pitusa y Colita de Algodón, la señora Bigarilla, la oca Carlota, Cerdito Amable, Tomi Tejón. O el señor Jeremías Fisher, Y, cómo olvidarlos, los “epilépticos” gallos.
Peter Rabbit 2: a la fuga se adentra en londinense metrópoli, mixturándose en ella personajes humanos y entes animados creados por ordenador. Como su digna predecesora, esta segunda parte se deja ver con gusto, aunque no termine jamás de arrancar (eso sí, poderosos diez minutos iniciales, simpática reyerta entre humanos y animales en la boda de Bea y Thomas).
Si quieres, como Peter Rabbit, aprenderás algo de todo
La peli no desclava, lo dicho, mucho menos consigue alzar potente y sólido vuelo, siempre sobrevolando, por desgracia, o afortunadamente, la fascinante e hipnótica inventiva visual de Paddington y su espléndida secuela. Will Gluck (Rumores y mentiras, Con derecho a roce, Annie), el director de ambas conejiles cintas, un quiero y no puedo. Entretenido, cierto. Sin más, también cierto.
Nuestro granuja y zascandil protagonista, en palabras del director de la película, Will Gluck, «comete muchos fallos, pero siempre sigue adelante. Eso es lo que hace que sea un personaje tan divertido de ver. Es divertido ver como alguien tira hacia adelante sin preocuparse por las consecuencias. Y aun así, al final siempre aprende algo».
Quienes somos
Certera reflexión del director, la imagen que ofrecemos a los demás revolotea, en todo momento, sobre todas las cosas, en los fotogramas que impregnan el filme. «Todo el mundo sabe que es un conejo travieso, pero él no tiene por qué verse así necesariamente. La percepción de quiénes somos se enfrenta a la que otros tienen de nosotros. Sólo porque la gente te vea de una forma no significa necesariamente que seas así»…
…Ya saben, todo ser humano poseería tres personalidades: Aquella que conoce, aquella que cree que conoce y aquella que no conoce en absoluto. Y, aunque no se lo lleguen a creer, Peter Rabbit 2, ahonda con sencillez, no exenta de sima, en el doloroso, abisal e ininteligible asunto de la identidad humana. Quién soy: el origen es el destino. En fin.
Nos están asesinando deliberadamente con las armas biológicas «vacuna» covid, tan evidente. Y todos a una, títere arriba, títere abajo, quien se mueve no sale en la satánica foto. Súperagenda de vacunación en todo el mundo mediante planificadas genocidas armas biológicas genocidas disfrazadas de vacunas. Exterminio a cámara lenta de la raza humana, pues. Los que no fallezcan por las inyecciones asesinas se verán sin duda seriamente debilitados cuantas más letales chutes reciban. Y recuerden, armas cuaternarias, armas combinadas. Arma biológica COVID-19 + Vacunación gripal año 2019 + Chemtrails, terrorismo geoingenieril+Frecuencias 5G + “Vacunas” Covid = ELE, Evento de nivel de extinción, siglas traducidas del inglés.
Armas cuaternarias
“Vacuna” grafenadora: terrorista arma biológica
Las «vacunas» covid no son vacunas en absoluto; nunca se pretendió que lo fuesen. Cada una de las inyecciones de la FARMAFIA ha sido prescrita como un arma biológica altamente sofisticada diseñada para matar, debilitar, enfermar, incapacitar y/o lesionar a sus incautas víctimas.
» Vacuna» covid» cuidadosamente diseñada por bioingeniería militar de altísimos vuelos que ha sido impuesta a la humanidad para despoblar el planeta. Y grafenando, no vacunando. Un ejemplo reciente: la “vacuna” de Pfizer contiene un 99% de óxido de grafeno después de exhaustivo análisis con microscopio electrónico. Y su indisoluble vínculo con la letal 5-G, otra arma de bioingeniería…
Igor Shepherd lo clavó
…Y el doctor Igor Shepherd, sobre asuntos de guerras biológicas, siempre certero. Nos advertía que la «vacuna» covid -19 devenía devastadora arma biológica. Mortal. En fin.