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LUYS COLETO: Clase magistral de Cristina Martín Jiménez desmontando minuciosamente la plandemia (además de falsa pandemia).

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on junio 16, 2021 by César Bakken Tristán

Mi admirada (y guapa) Cristina Martín Jiménez. La escritora, periodista, doctora en comunicación y minuciosa conocedora del deplorable Club Bilderberg ofreció en la bellísima localidad guipuzcoana de Oñate, el pasado 27 Abril de 2021, portentosa conferencia, para enmarcar, sobre las diabólicas estructuras de poder que hay detrás de la plandemia ( además de falsa pandemia) covid(iota).

Sociópatas y genocidas élites

En dicha conferencia examinó exhaustivamente las estratagemas de manipulación y propaganda en todo el orbe terrestre y cómo la tiranía tecno-sanitaria en curso se ha convertido en el primordial instrumento de Ingeniería Social en manos de las sociópatas y genocidas élites globalistas. Ineludibles dos horas para entender, siquiera mínimamente, lo que está acaeciendo en nuestra autocracia planetaria, en nuestro regímenes de terror(istas)…

Inteligente, guapa y sensual.

…Y, los que prefieran el papel, como es mi caso, su indispensable libro: La verdad de la pandemia, quién ha sido y por qué.

En fin.

LUYS COLETO: El gobierno británico llevó a cabo ¡¡¡hace cinco años!!! un «simulacro» de una epidemia de coronavirus.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on junio 15, 2021 by César Bakken Tristán

Harto se ha escrito y hablado sobre el Evento 201, demasiado tal vez, maniobra de distracción, prestidigitadora “misdirection”. Un mes antes del inicio del cuento chino pangolinero. Pero más allá del 201, Bill Gates y el Foro Económico Mundial  mediante, la farsa plandémica posee larga data. Y preparación. Aquí se lo expliqué, hace ya muchos meses, demasiados también: documentos plurales y variados. Todo cristo, pringado. Y, por supuesto, las guindas del pastel: simulacros militares para apuntalar el sainete.

Simulacro Alice

Cuatro años antes de la plandemia, tuvo lugar el ejercicio Alice. En él participaron funcionarios del británico Public Health England (PHE) y del Department of Health and Social Care (DHSC), y en él se “consideró” una epidemia de síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), causado por un coronavirus.

Se trataba de uno de los diez ejercicios de planificación de pandemias, todo ello un lustro antes a nuestra actual astracanada plandémica. Los otros ejercicios incluyen tres sobre el ébola, cuatro sobre la gripe pandémica, dos sobre el Lassa, una enfermedad hemorrágica viral aguda, tres sobre la gripe aviar y uno sobre un incidente de “radiación” denominado como Ejercicio Cerberus.

Acabo de aislar el virus… jejejeje

El citado PHE siempre se había negado a revelar los detalles de estos ejercicios, alegando la necesidad de preservar la seguridad nacional vinculando tan difuso término, en esta ocasión, a «adversarios extranjeros». Y brota ineludible interrogante ¿Qué coño tiene que ver una operación de combate contra un virus – el falso enemigo perfecto: invisible – con «adversarios extranjeros» a menos que haya alguna cosa oculta verdaderamente turbia?

La década “prodigiosa”

Por supuesto, realizar estos ejercicios de los siniestros payasos milikitos no prueba que el coronavirus fuera una estafa planificada. Eso sí, no se necesitan muchas más pruebas para saber al menos una cosa. La falsa pandemia de coronavirus, pretexto: totalitarismo planetario, mantenernos a todos bajo vigilancia. Y tiránico control. Preparándonos para un decenio vertiginoso. Y genocida.

En fin.

LUYS COLETO: Una valiente doctora en Menorca denuncia el masivo encubrimiento de los brutales efectos adversos de la “vacuna” anticovid.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on junio 14, 2021 by César Bakken Tristán

La doctora Nadiya Popel, suspendida seis meses de empleo y con un expediente disciplinario abierto por el IB-Salut debido a sus declaraciones contrarias a la vacunación, un paso más y lleva su caso a la junta de personal del Hospital Mateu Orfila.

No siempre ganan los malos

La facultativa especialista de área de Urgencias denuncia, en un escrito dirigido al órgano de representación, que se están cometiendo “graves irregularidades” en el Área de Salud, como es la ocultación a la población de los efectos secundarios que acarrean las vacunas contra la covid-19.

Popel exige la suspensión de su administración, además de ser restituida en el trabajo para poder formar parte de un comité científico de investigación y seguimiento de las personas afectadas por las vacunas, un comité que considera debería crearse en el hospital menorquín de manera urgente porque ahora mismo, añade, no hay ningún seguimiento.

Escrito completo

Nadiya Popel (Remitido).-  (Dirigido a La Junta del Personal del Hospital Matéu Orfila, Menorca, Islas Baleares)

Yo, Nadiya Popel, FEA de Urgencias del Hospital Matéu Orfila en presencia de la Junta del Hospital, incluyendo los representantes sindicales, denuncio las graves irregularidades que están sucediendo en estos momentos en el Hospital y en toda área de salud de Menorca. Las irregularidades son:

Ocultación ante la población de los efectos secundarios de las vacunas experimentales anti COVID.

– Ocultación del hecho que las vacunas son experimentales, ensayo clínico en Fase III. El ensayo clínico acaba en el año 2023.

– Ocultación de los compuestos tóxicos en las vacunas como SM-102, cloroformo.

–  Ocultación de que las vacunas anti COVID producen afectación genética con rotura de ADN y cambios en el genoma humano.

– Incumplimiento de 30 artículos del Código deontológico Médico.

Incumplimiento del Juramento Hipocrático.

– No dar información sobre la imantación en zonas de la inyección de las vacunas anti COVID y por todo cuerpo en los vacunados.

– Incumplimiento del Código de Núremberg sobre la experimentación en los humanos.

– No asignación de un médico y un enfermero que vaya a realizar / hacer seguimiento de este ensayo clínico.

– No realización del consentimiento informado antes del procedimiento / o consentimiento informado incompleto.

– No tomar responsabilidad y no hacer seguimiento de las personas afectadas. Politización de la medicina.

– Convocar un debate científico sobre el tema ni asignar un equipo de investigación urgente.

Trasgredir mis derechos fundamentales de la constitución española a la libre expresión y manifestación.

– Dar directrices incorrectas sobre el manejo de esta situación socio-sanitaria. Transgredir la ley de protección de datos personales utilizando el teléfono personal de las personas para llamarles a su domicilio, sin que ellos lo hayan solicitado. Repetir las llamadas hasta 4 veces.

Ocultación de las muertes por las vacunas anti COVID.

– No realización de las autopsias en personas fallecidas afectadas por la iatrogenia de las vacunas.

Incumplimiento del Convenio de Oviedo (nota: el Convenio del Consejo de Europa para la protección de los derechos humanos y la dignidad del ser humano respecto de las aplicaciones de la biología y la medicina)

Exijo

– Suspensión inmediata de la administración de las vacunas anti COVID.

–  Restitución inmediata de mi persona en el trabajo para que pueda formar parte de un comité científico de investigación y seguimiento de las personas afectadas.

–   Formación de un comité científico urgente sobre las vacunas anti COVID.

Urgente comunicación a la población de la situación de iatrogenia de las vacunas anti COVID.

Exposición de la información sobre los compuestos tóxicos de las vacunas anti COVID y mecanismo de acción.

Realización de las autopsias en los fallecidos sospechosos de iatrogenia con especial atención sobre el cerebro (contiene nanoparticulas).

– La búsqueda urgente de la reversión / la neutralización de los efectos dañinos de las vacunas anti Covid

– Denuncia de los protocolos incorrectos.

– Divulgación de la información a la población sobre las terapias génicas

–  Divulgación de la información sobre el uso de nanopaticulas en las vacunas anti COVID.

–  Divulgación sobre el contenido de grafeno en las vacunas anti COVID

Pedir perdón a la población por olvidar los principios éticos de la medicina y elegir obediencia ciega a los intereses políticos.

(Se adjunta la documentación mencionada en la denuncia)…

…Gracias, valiente. Y noble. En fin.

LUYS COLETO: Jamás fue una vacuna: siempre fue un sistema digital de control (4ª parte y última)

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on junio 13, 2021 by César Bakken Tristán

Identidad digital 2020, tercera extremidad del trípode tras la vacunación universal y los impulsores genéticos. ID 2020, megalómano  proyecto de la Fundación Gates acompañado, curioso, por  el clan de los Rockefeller y Gavi, la “Alianza para las vacunas”.

Tecno-matarratas transgénico

ID 2020 dio comienzo en el año 2017. Y cuenta con las compañías más importantes en el sector de los blockchains, organizaciones dedicadas al uso de datos biométricos para la identidad digital; la ICC, International Computing Center de Naciones Unidas; entre otras. ¿El objetivo? identificar a cada persona, puenteando los registros de identidad de cada Estado Nacional, registros ya de por sí odiosos. De acuerdo a los propios desarrolladores, en un futuro, esta identidad digital será necesaria para acceder a educación, salud, beneficios sociales, derechos políticos como votar ( bota el voto) y realizar transacciones económicas.

Esta identidad digital pretende enlazar nuestras huellas digitales, iris de los ojos, registros médicos, fecha de nacimiento, nivel educativo, viajes realizados, tarjetas de crédito, historiales de empleo, licencias de conducción y cuentas bancarias. Tendrá la característica de la “persistencia”, “desde el nacimiento hasta la muerte” y de ser “portable”. Lo que supone un gran y sórdido salto a la sociedad tecno totalitaria en el que cada uno de nuestros movimientos estará vigilado y controlado y pasarán a formar parte de los millones de datos que ya configuran y desfiguran el mundo. Todo ello supone la digitalización absoluta de nuestras vidas.

Cómo quieren implantarnos un microchip

¿Y entonces qué pintan las vacunas en todo esto? Y…¿La “Alianza para las Vacunas”? Porque el proyecto ID2020 – aterrador  “pasaporte” y liberticida salvoconducto del mundo futuro – resulta ideal para que los grandes laboratorios puedan tener, más allá de cada Estado, un detalle preciso de cada individuo que ha sido vacunado, cuándo, cómo, dónde. Al mismo tiempo hará posible la implantación de la vacunación obligatoria y, sobre todo, de su control. Control “verde”, of course. Refresquen el caletre: The Digital Green Certificate.

De momento este proyecto se puede llevar a cabo gracias al control de nuestros datos mediante nuestros aparatos tecnológicos “inteligentes”. Sin embargo el ambicioso proyecto pretende introducirnos microchips en el cuerpo mediante la técnica del “tatuaje cuántico”.  Exactamente, vacunación con micro – agujas de puntos cuánticos. Para la correcta implantación del monstruoso engendro – que aúna indivisiblemente los citados controles vacunero y tecnológico– se requiere de la ineludible enzima Luciferasa. Peculiar nombre, el precursor de la enzima, luciferina. Obviamente, estos microchips pretenden ser introducidos junto a la vacuna que “combate” el inexistente Sars-Cov-2.

Es decir, nos quieren implantar un microchip, tamaño nano, con todos nuestros datos insertado en nuestro cuerpo. Me temo lo peor. Solo queda la abierta insurrección contra este futuro inhumano. ¿Nos negaremos ahora? Con la burda excusa de la seguridad y la salud somos convertidos en seres digitales, mutantes andantes, adaptados a las inapelables necesidades de trazabilidad del mundo-máquina.

Recuerden que gran cantidad de animales domésticos, incluso salvajes, ya lleva un microchip. Incluso los árboles de París ya cuentan con uno para saber su estado de salud y necesidades de agua o nutrientes. Los siguientes seremos nosotros. Si no luchamos a muerte. El siguiente objeto en entrar en la lógica de la trazabilidad, tras plantas y animales no humanos, somos nosotros. Solo resta oponerse.

Vacunas, nuclear fragmento de la contaminación generalizada

El desarrollo de las vacunas, grosso modo, proviene del deshumanizado desarrollo del capitalismo industrial. Tal despliegue proviene de la necesidad de este sistema que produce unas condiciones de vida tan nocivas que exigiría otra nocividad, aún peor: las vacunas. Buscar soluciones tecnológicas a los problemas de la sociedad industrial sólo retrasa la caída al abismo, al mismo tiempo que el viaje al mismo se hace más duro y penoso. Un sistema que ha devenido tecno científico y que en su afán de mercantilizar y artificializar cada proceso, relación, ser vivo, ha arrasado el mundo y llevado a una catástrofe ecológica social que hace tambalearse al mundo.

Esta catástrofe destruye el mundo natural, altera la biodiversidad, aniquila el planeta y sus habitantes mediante miles de productos químicos, radioactivos, electromagnéticos, nucleares… Pura toxicidad en todo. Esta terrible mezcla de productos dañinos y sus consecuencias permiten la propagación de enfermedades cada vez más numerosas y en estas circunstancias la vacunación constituye la excusa ideal de la invivible sociedad tecno industrial. Es un producto más de ella.

La “vacuna”, pieza esencial del totalitarismo presente…y futuro

La vacunación jamás fue un proceso neutro es una técnica que se configura dentro del totalitario sistema tecno científico. Es imposible imaginarla de forma aislada. Sin laboratorios y científicos, sin fábricas y obreros, sin la industria de la extracción, de la distribución, de la propaganda, del control. Sin una sociedad organizada y planificada racionalmente, sin la maquinización de nuestras almas. Sin el mundo-máquina.

Como decía Jaime Semprún, hablando de los automóviles, devendría grave error ver en la vacunación “sólo un objeto aislado, de una utilidad ocasional, benigno y de pocas consecuencias”. No se puede aislar a las vacunas del mundo que las crea y requiere y exige. Las vacunas al igual que al resto de los artefactos industriales asolan la tierra, mediante la despiadada extracción de los materiales necesarios para su fabricación, distribución y elaboración. No sólo su producción devasta la tierra, además del turbio asunto del trabajo esclavo, incluido el infantil, también supone el sufrimiento y matanza de millones de animales convertidos en objetos en los laboratorios de FARMAFIA, utilizados para experimentos de vacunas y otros fármacos.

Es altísimamente seguro que el matarratas transgénico contra el Sars-Cov-2 transporte nano partículas horrendamente peligrosas para nuestra salud que serían capaces de alcanzar el interior de células y otras partes del organismo (incluso la sangre que circula por el cerebro) pudiendo afectar al funcionamiento de las mismas. Inclusión, desde luego, de OMC (Organismos Modificados Genéticamente) en la futura vacuna contra el fantasmagórica contra el Sars- Cov-2 .La vacunación no es una técnica para “mejorar” nuestra salud. Suculenta y averiada mercancía, de la cual extraer espaciosos beneficios, que además se convierte en una inmejorable técnica de control social.

Nací libre, moriré libre

Vacunas, intrínseca nocividad, por ser inexcusable pieza para el funcionamiento del mundo-máquina. Y rechazo ser un ser desposeído de mi capacidad de curarme, de mi innegociable e intangible soberanía, rechazando la colonización de mi cuerpo por la medicina que nos hace cada vez más dependientes de su espantoso mundo. Decidir sobre mi cuerpo y sobre mi vida.

La sociedad industrial nos hace total dependientes de ella y sus artefactos y absurdos cachivaches. Sustrayéndonos de nuestra capacidad de curarnos, seguimos dependiendo del Sistema Sanitario. Heil! Seig Heil! Elijo libertad y verdad porque ambas no caben en sus “racionales” y genocidas cálculos. Ni cabrán.

En fin.

LUYS COLETO: 40 años del Caso Almería (o cuándo la Guardia Civil masacró a tres jóvenes inocentes).

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on junio 12, 2021 by César Bakken Tristán

El Caso Almería, coincidente en el tiempo con el timocolza, tan semejante al coronatimo. Mi repudiada Malamérita, pringada, cómo no. Y gracias por otorgarme tal premio de «tonto del año». Y, ahora sí, gracias de verdad a César, por su imprescindible artículo. En mi caso, antes muerto que sencillo. Juas. Y antes tonto que torturador y verdugo trisecular. Cuatro décadas de otro «caso aislado» que confirma la completa impunidad de los verdugos de un siniestro y totalitario y liberticida Estado como el español que siempre mira hacia otro lado cuando de guerra sucia se trata. Los  despóticos mecanismos de opresión y represión, la plandemia agigantándolo todo, vuelta de tuerca, amenazando nuestro futuro. Y nuestro presente.

Camino del sur

Tres chavales que viven en Santander- Juan Mañas Morales, Luis Montero García y Luis Cobo Mier- raptados  en Roquetas de Mar, a las nueve de la tarde, a la salida de una tienda de recuerdos turísticos. Torturados hasta la muerte en un cuartel abandonado junto a la playa de Retamar. Devueltos muertos y desmembrados al Ford Fiesta alquilado en que viajaban. Ejecutados a balazos, vaciando una lata de gasolina sobre los tumescentes cuerpos, transformados poco después en piras para que no quedase rastro alguno de las heridas. Era la madrugada del 9 al 10 de mayo de 1981. Los muertos se llamaban Juan Mañas Morales, Luis Montero García y Luis Cobo Mier. Al menos once pikoletos participaron en el crimen. Solo tres de ellos fueron condenados. Lo dicho, Caso Almería.

A las cuatro de la tarde del día 7 de mayo de 1981, tres jóvenes trabajadores se citan en Santander y dan comienzo infausta singladura hacia el sur. Juan Mañas curra en FEVE, tiene 24 años y espera reunirse con su familia en su almeriense pueblo natal, Pechina, para celebrar la primera comunión de su hermano Francisco Javier. Luis Montero es salmantino, trabaja en FYESA, y tiene 33 años y carné del PCE y de CCOO. Luis Cobo es santanderino, trabaja en ACERIASA, y tiene 29 años y un Seat 127 a punto para la carretera. La primera noche de viaje pernoctan en Madrid. El coche de Cobo, que ya ha flojeado seriamente durante la aciaga ruta, se avería sin solución posible en la conquense villa de El Provencio,

Desgraciado infortunio

Tal revés terminará costándoles la vida. Confían el deteriorado vehículo a un taller y un mecánico los acerca hasta la hermosa localidad albaceteña de Villarrobledo para que desde allí puedan viajar en tren hasta el ciudadrealeño pueblo de Alcázar de San Juan y, de esta manera, consigan una conexión ferroviaria rápida y segura con Andalucía. Pero el próximo tren sale de madrugada, así que optan finalmente por alquilar un coche. En la estación de Alcázar de San Juan, unos taxistas y trabajadores de Renfe les remiten a la localidad vecina de Manzanares. Llegan en tren a Manzanares y en Viajes Dian alquilan a nombre de Luis Cobo un Ford Fiesta verde matrícula CR-1625-D donde varias horas más tarde aparecerán sus carbonizados cadáveres.

El día 9, después de que los jóvenes ya hayan llegado a Pechina, los periódicos publican los rostros de dos miembros de  Eta militar a quienes la policía atribuye el atentado contra el teniente general Valenzuela. Y abramos paréntesis. A las diez de la mañana del 7 de mayo de 1981, cuando nuestros tres masacrados protagonistas habían dado comienzo su periplo hacia el sur, el teniente general Joaquín Valenzuela, jefe del Cuarto Militar del Rey, sobrevive a una explosión mientras circula con su vehículo por la madrileña rúa de Conde de Peñalver. Los tres militares que le acompañan mueren en la explosión. Son el teniente coronel Guillermo Tevar, el soldado conductor Manuel Rodríguez y el suboficial de escolta Antonio Noguera.

Malhadado equívoco

Pues lo dicho, difusión de los rostros de dos etarras: José María Bereciartúa, Chema, y José León Mazusta, Fresku. Y, mientras, en Alcázar de San Juan, los taxistas y operarios de Renfe examinan las fotografías. Y recuerdan a los tres forasteros del vehículo averiado y creen encajar las piezas. Se convencen de que, por fuerza, deben ser ellos. Presentan denuncia. A las dos de la tarde, la Guardia Civil llega a Viajes Dian y se apodera de la documentación del Ford Fiesta alquilado.

La Dirección General de la Malamérita, entretanto, emite una orden de búsqueda y la Comandancia de Almería recibe el aviso. A las ocho y media de la tarde, localizan el automóvil en Roquetas de Mar. A las nueve, la Guardia Civil arresta a los tres jóvenes en la puerta de la tienda de souvenirs Renate. No se vuelve a saber nada de ellos hasta la madrugada siguiente, cuando aparecen muertos dentro del Ford Fiesta calcinado en una cuneta a la altura del kilómetro ocho de la carretera C-326 de la almeriense Gérgal. Lo sucedido entre la detención y la aparición de los cadáveres: algunas poderosas certezas y demasiadas (dolorosas y amargas) meditaciones.

El 14 de junio de 1982, trece meses después de los hechos, la Audiencia Provincial de Almería abre el juicio contra tres de los once guardias civiles que participaron en la operación. El proceso se prolonga hasta el 27 de julio. Todos los implicados han pactado hace tiempo una versión única, inconsistente y fantasiosa, que el Ministerio de Interior defiende sin pudor ni rubor alguno.

Todo embustes en la planificada versión oficial

Que los tres jóvenes asesinados eran miembros de ETA. Que iban armados (y para demostrar la inculpación, deslizan entre las pruebas dos viejas pistolas Astra 9 mm cubiertas de óxido). Que los once guardias civiles organizaron un convoy de cuatro vehículos, entre ellos el Ford Fiesta, con el propósito de transportar a Madrid a los detenidos y entregarlos a la Dirección General. Que si se desviaron por aquella carretera fue para recoger las pertenencias de uno de los detenidos. Que los jóvenes esposados aprovecharon un descuido para atacar a los guardias civiles y escapar en el Ford Fiesta. Que fue necesario disparar a las ruedas para evitar la fuga. Que el coche se salió de la carretera y ardió al explotar el depósito.

Pero no siempre ganan los malos

Pero aparecen algunos testimonios que trastornan el falsísimo y delirante relato policial. A las seis de la madrugada, seis pescadores del club El Palmeral advierten las llamas del Ford Fiesta y se acercan con un extintor para ayudar a reducir el fuego. No obstante, el guardia civil Fernández Llamas rehúsa su colaboración y les exhorta a abandonar el lugar porque, según les asegura, los heridos ya han sido evacuados a hospitales. Más tarde los trabajadores de la funeraria acudirán al levantamiento de los cadáveres y hallarán dentro del coche los cuerpos mutilados y abrasados. La versión acordada por los implicados termina de derrumbarse del todo cuando uno de ellos revela por error que los detenidos han sido conducidos a Casas Fuertes, un añejo cuartel abandonado junto a la costa.

El abogado de la familia, Darío Fernández, jamás llega a creer el relato de los guardias civiles y mantiene la teoría de que los han asesinado. No en vano, apenas tres meses antes del Caso Almería, la Policía Nacional ha torturado hasta la muerte al miembro de ETA militar Joseba Arregui durante nueve días de interrogatorio incomunicado. Cositas de Torturocracia, vulgo España.

De modo que el abogado Fernández, convertido ahora en detective privado, visita de noche el antiguo edificio de la Malamérita y encuentra irrigaciones de sangre. De inmediato, comunica su hallazgo a la justicia, pero el juez se demora dos semanas en ordenar una investigación. Las paredes del viejo cuartel aparecen, entonces, encaladas y ha desaparecido de un plumazo toda evidencia. Destruir pruebas ciertas y construir pruebas falsas, tan de manual. El ABC de la falsa bandera.

A falta de concluyentes pruebas para imputar un delito de asesinato, el juicio concluye con tres condenas por homicidio. El Tribunal Supremo ratifica en 1983 la sentencia. En primer lugar, el teniente coronel Castillo Quero, responsable de la Comandancia de Almería, recibe una condena de veinticuatro años. El teniente Gómez Torres obtiene quince años. Al guardia civil Manuel Fernández Llamas le corresponden doce. Al primero se le aplica atenuante de «cumplimiento del deber»; a los dos últimos, atenuante de «obediencia debida». Todos ellos son apartados de la Guardia Civil y, sin embargo, mucho más tarde se sabe que han recibido varios millones de pesetas a cargo de los fondos reservados del Estado como ayuda del Gobierno para afrontar su condena.

Incluso hay guardias civiles decentes

En un último giro de guión, y con el caso ya cerrado, la familia del joven Juan Mañas recibe una misiva con la confesión anónima de un guardia civil. La epístola confirma que torturaron salvajemente a los jóvenes en el cuartel de Casas Fuertes. Los asesinaron. Les sustrajeron dinero y compraron cinco litros de gasolina en San Silvestre. En la carretera de Gérgal, introdujeron los cadáveres en el Ford Fiesta y vaciaron sobre ellos dos cargadores de treinta cartuchos para simular un tiroteo. Arrojaron el coche a la cuneta y lo hicieron arder.

Así es como se acredita la razonable hipótesis del abogado Darío Fernández, que ha tropezado siempre contra un impenetrable pacto de silencio y un proceso judicial atestado de irregularidades, destrucción de pruebas y encubrimientos plurales.

Durante la instrucción del caso, Fernández pone todo su empeño en desenmarañar los hechos y castigar a todos los culpables. Incluso llega a reclamar un proceso contra el director general de la Guardia Civil, José Luis Aramburu Topete. Su justa obstinación le sale cara. Tanto él como la familia de los jóvenes como otros allegados padecen toda clase de intimidaciones y amenazas. Un día, Fernández descubre un explosivo debajo de su vehículo. Decide apartarse de su personal investigación.

Un chivo expiatorio, cual cortina de humo

El teniente Gómez Torres cumplió siete de los quince años de condena. Fernández Llamas cumplió apenas cinco de los doce que le impusieron. El teniente coronel Castillo Quero, jefe del operativo, pasó once años en prisión. Murió en Córdoba en 1994, cuando llevaba dos años de libertad condicional. Tal vez Castillo Quero vislumbró en la salvaje operación policial/militar una oportunidad para usurpar méritos y cubrirse la pechera de medallas. Infame chatarra, vamos.

Sea como sea, sobre él recayeron la mayor parte de las responsabilidades de un crimen institucional que ningún alto mando se atrevió a asumir. Además de crimen, perpetua cobardía. Habían transcurrido poco más de dos meses desde el autogolpe del Rey Elefante y el atentado contra un jefazo de las Débiles Mamadas tan cercana al turbulento Emérito requería una despiadada réplica que serenara las estremecidas y turbias aguas del siniestro entorno castrense. Se les fue todo de las manos. Como tantas, tantísimas veces. Y menos mal, así al menos podemos intuir la puntita del iceberg del Mal(emérito).

Contra la impunidad oficial

Treinta y siete años del asesinato transcurrieron para que el parlamento cántabro rindiera por fin un sencillo homenaje a las tres víctimas. Un acto público para los familiares y una declaración institucional. Demasiado tarde, desde luego. Y se pudo realizar, en parte, gracias a la benemérita (ahora sí) labor de Desmemoriados, colectivo cántabro que consiguió asombrosamente poner de acuerdo a los cinco grupos políticos de la cámara. A día de hoy, intolerable e infame asimetría: el Estado sigue sin reconocer a Mañas, Montero y Cobo como víctimas del terrorismo.

Asevera la madre de Juan Mañas, María Morales, que a su hijo lo mataron tres veces. “A palos, a tiros y quemado». En la zanja de la carretera de Gérgal donde se hallaron los aniquilados cuerpos existe un modesto monolito. A veces tiene flores. Casi siempre, nada de nada. Cuatro decenios de amnesia oficial, como siempre en España. Pero las familias continúan exigiendo verdad, justicia y memoria para las tres víctimas del Caso Almería. Porque recordarlos es un imperativo moral de improrrogable data. Y porque olvidarlos, y la subsiguiente impunidad, es una forma de asesinarlos infinitas veces.

¿Por qué me lo habéis matado?, gritaba desconsolada una madre

Les recomiendo el ineludible libro de Antonio Ramos Espejo, El Caso Almería – Mil Kilómetros al sur. Si prefieren el celuloide, la película dirigida en 1984 por Pedro Costa. Y, sobre todo, el soberbio documental La verdad del Caso Almería.

En fin.

LUYS COLETO: La FARMAFIA al completo, al servicio del genocida Bill Gates (3ª parte, Vacunas)

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on junio 12, 2021 by César Bakken Tristán

La Fundación Bill y Melinda Gates dilata narcótico e incuestionable papel de liderazgo en el desarrollo de la política sanitaria mundial: es el principal financiador y principal impulsor de la Alianza para las Vacunas (GAVI), en palabras del propio Bill Gates “la mejor inversión que hemos hecho”, una “asociación público-privada” entre la Organización de Mata Sanos y la brutal industria de las vacunas.

Bill Gates es el que manda de verdad

Desde luego, este no el único vínculo de la Fundación Gates con las vacunas ya que igualmente tiene una estrecha relación con las cardinales compañías farmacéuticas (Pfzizer, AstraZeneca, Moderna, Johnson&Johnson, Merck&Co y GlaxoSmithKline…) de algunas de la cuales es generoso inversor y financiador. El objetivo de la Fundación es propagar la vacunación obligatoria a lo largo y ancho del planeta. Al mismo tiempo estas nucleares piezas de FARMAFIA pertenecen a mega-conglomerados capitalistas que gobiernan el mundo imponiendo incuestionadamente sus políticas genocidas. Un delegado de la Organización Mafiosa de la Salud señaló a la sazón que Bill Gates “es tratado como un jefe de Estado, no sólo en la OMS sino también en el G20”.

La Fundación Gates posee el monopolio absoluto en el campo de la denominada salud pública. Gigantesca empresa multinacional, controla, inspecciona, fiscaliza cada etapa de la cadena de suministro, producción y distribución de vacunas y demás drogas (las llaman medicamentos) hasta que llegan nosotros y especialmente a los pobladores más desposeídos y saqueados de las aldeas africanas y del sureste asiático. Gracias a su poder, Bill Gates pudo lanzar en sus días un minucioso y detallado plan de financiación de vacunas, que inevitablemente transfiere fondos públicos a manos privadas mediante la subvenciones estatales a determinados medicamentos que la feroz propaganda farmacéutica se ha encargado de convertir en necesarios.

Gates, mediante este diabólico y hábil proceso, ha anegado África de vacunas, literalmente desbordada con la mierda vacunera de este psicótico desgarramantas, algunas de ellas con consecuencias y efectos tan devastadoress como la vacuna combinada conocida como DtwP-hepB-Hip (para la prevención de la difteria, el tétanos, la tosferina, la hepatitis B y el Haemophilus influenzae B9 que causó en 2002 diversas reacciones adversas y la muerte de 25 niños en Sri Lanka y la India). Gates vende estas vacunas a precios abultadísimo, sabiendo a la perfección que serán subvencionadas por el Estado. Y sus marionetas corruptas de turno.

Bill Gates, el amo del mundo (uno de ellos)

El proyecto de Gates, hegemonía del mundo, bajo la excusa de la filantropía, construcción de un mundo tecno totalitario. Bajo el dominio de la Salud pretende conseguir el dominio absoluto de la población. Gates no es ningún filántropo es un neomalthusiano que pretende reducir la población más pobre (y de paso, la más rica) y es un ferviente defensor de la eugenesia aunque siempre se encubra tras el afable velo del humanitarismo. Un paradigmático ejemplo es la vacuna anticonceptiva Depo-Provera que fue inoculada a cientos de mujeres en Ghana sin que estas conociesen los efectos anticonceptivos de esta vacuna y la continua propaganda anticonceptiva para evitar la reproducción de la población africana.

Detrás de estas campañas y vacunas anticonceptivas también está la organización eugenésica estadounidense Rebecca Project, dato clave. Existe una guerra por el control de la natalidad en África, una atroz guerra eugenésica. Otros proyectos de Bill Gates y la tecnocracia para dominar el mundo son los gen drives (impulsores genéticos) e ID2020 (identificación electrónica). Ambos asuntos, inescindibles de la vacunación universal y obligatoria. El ceñidísimo e irrompible vínculo entre la vacunación internacional, la tecnología 5G y el transhumanismo.

Los impulsores genéticos: otra forma de desguazar nuestro sagrado ADN

A saber, los impulsores genéticos son una técnica de ingeniería genética con la que Bill Gates pretendía, en principio, acabar con el mosquito transmisor de la malaria. Sin embargo los gen drives, en puridad, son una técnica para modificar y alterar el ADN de poblaciones enteras, de esta forma poder controlar la población. Un impulsor genético es una secuencia genética cuyo propósito es imponerse ventajosamente (por medio de la reproducción sexual) a través de una población de organismos, transfiriendo un rasgo genético particular a toda o a la mayoría de su descendencia, mediante esta técnica un rasgo prediseñado puede diseminarse deliberadamente a través de una población entera, liberando un puñado de especímenes modificados.

Existirían propuestas, que avanzan apresuradamente, utilizando impulsores genéticos sintéticos con el objetivo de descomponer poblaciones silvestres y domésticas de insectos, mamíferos, peces y otras especies, lo cual arruinaría los ecosistemas y acabaría con la biodiversidad tan importante para nuestra salud afectando también a la agricultura. Esta técnica que permite rediseñar la vida misma, trastocando el ADN, significa controlarla, moldearla según la ilógica lógica del sistema tecno científico. Y según las psicópatas visiones de la élite.

La Fundación Bill y Melinda Gates ya realizó en su momento experimentos con impulsores genéticos en Burkina Faso. Otra vez sin el conocimiento ni el consentimiento de la población, estos experimentos hechos en laboratorios a cielo abierto, como son en muchas veces los territorios que habitamos y especialmente África, corren el riesgo de descontrolarse y llegar a otros territorios y especies. A nosotros, por ejemplo.

En fin.

LUYS COLETO: Vacunas: ineficaces y letales (SEGUNDA PARTE).

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on junio 11, 2021 by César Bakken Tristán

La vacunación masiva se ha transfigurado en un significativo programa del capitalismo industrial, siempre aliado al Gran Leviatán, las dos gigantescas cabezas de la Hidra de Lerna. Y siempre a pesar del prisma erróneo y reduccionista que sostiene todo el criminal andamiaje. Y siempre a pesar de la ausencia total de estudios apropiados sobre la seguridad y eficacia de las vacunas.

Vacunas, ineficaces: mucho poder, mucho dinero

Vacunas, primer punto. Nunca curaron nada. Las mejores higiénicas y alimentarias en cualquier población las hacen absolutamente innecesarias. Ineficaces, pues. Y letales. La vacunación se ha considerado la solución milagrosa para los habitantes de la sociedad industrial contagiados por enfermedades infecciosas, ello a pesar de los efectos muy perjudiciales de estas vacunas que en muchas ocasiones son infinitamente peores que los de la propia enfermedad que buscaban evitar. Y que el sistema tecno-industrial sostenido por ellos habían generado. Muchas han sido las campañas de vacunación forzosa y obligatoria que han tenido resultados nefastos. Mucho crimen, pues.

Dos ejemplos, viruela y poliomielitis. La “erradicación” de la viruela y la (casi) desaparición de la polio no se puede atribuir a las vacunas ya sea exclusiva o principalmente. Ningún estudio científico mínimamente riguroso ha respaldado que las vacunas sean las responsables de la disminución de las enfermedades. Los efectos combinados de determinantes sociales y ambientales fueron las causas más probables de la disminución de estas enfermedades infecciosas.

El uso de las vacunas (entre las que se incluye el matarratas transgénico “acabará” con la supuesta covid-19) es impulsado por intereses, económicos y científicos y no por la salud de los habitantes de nuestro tenebroso mundo presente. Sin embargo, lo que sí está perfectísimamente demostrado es que la extensión de la inmunidad natural y las mejoras de las condiciones de vida – como las antes citadas- suponen una considerable reducción de las enfermedades infecciosas.

Vacunas, letales efectos adversos

Las vacunas producen efectos perniciosos agudos y crónicos (desde parálisis, hasta reacciones alérgicas y convulsiones que pueden llevar a la muerte) y que probablemente tienen el efecto de demorar la disminución de las enfermedades infecciosas. Contraproducentes, pues. Obtienen, buscándolo con ahínco, valga la aparente paradoja, aquello que dicen “curar”.

La aparición de cepas de microorganismos muy virulentos junto a la interrupción de la inmunidad natural de la población son las principales consecuencias de la vacunación. La arraigada creencia en el imaginario popular de que la vacunación obligatoria ha erradicado enfermedades infecciosas ha permitido que la totalitaria y liberticida tecnocracia reclame falaces y babosas “razones humanitarias” para la vacunación ocultando su genuino plan: el control total planetario y la maximización de beneficios. Poder (genocida) y guita. Muy originales.

Inequívoco vínculo entre vacunación y autismo más de 100 estudios

Los militares siempre están detrás de lo peor

La salud, vinculada a diversas organizaciones y fundaciones filantrópicas detrás de las cuales se esconden suculentos intereses económicos, científicos y políticos. Poder, en definitiva. Mareante y avasallador poder. La parcial y afortunada desestructuración de los sistemas estatales de salud, y su consiguiente privatización, emprendida por el capitalismo en la primera década de este siglo, ha acelerado en gran parte la participación de estas fundaciones en los diversos ámbitos de la salud.

Al mismo tiempo la preocupación mundial por la amenaza del bioterrorismo ha vinculado el sector de la salud con el de la seguridad nacional e internacional, así hemos visto como en los últimos tiempos las fuerzas militares se movilizan regularmente en respuesta a desastres sanitarios (bajo el embozo humanitario hemos visto intervenir a la Unidad Militar de Emergencias, UME, en diferentes partes del territorio nacional ante la situación generada por la falsa pandemia), también hemos visto la colonización de diferentes países mediante operaciones militares con la excusa de “razones humanitarias y sanitarias”. Nada cambia.

Los “filántropos”: juas

Detrás de estas organizaciones y fundaciones que se esconden bajo el antifaz de la filantropía encontramos tanto a miembros de instituciones estatales como a los gestores de grandes multinacionales, multimillonarios, tecnócratas, científicos. Y largo etcétera. En otras palabras aquéllos que gestionan y dominan nuestras vidas.

Están desarrollando el proyecto del Gobierno Mundial de la Salud, es decir, la sumisión total bajo el pretexto de la salud. Imponiendo una estrategia basada en una patologización de la sociedad, una sociedad ya hondísimamente enferma por la devastación tecno industrial, ahora en mano de tecnócratas que nos querrán manduquear bajo la excusa de la salud. Creando el miedo a través de la enfermedad, obteniendo innúmeras legiones de hipocondriacos, han conseguido crear la hoja de ruta mundial en cuestiones de salud. De destrozo definitivo de la salud, traducción exacta.

Así vemos como gran cantidad de estas organizaciones filantrópicas han colonizado, en una suerte de neo-imperialismo sanitario, diversos países de África y América del Sur acompañadas de la USAID (la agencia de los EEUU para el desarrollo Internacional), desarrollo y progreso para someter a aquellas sociedades no lo suficientemente civilizadas, parafraseando al Presidente de la fundación Bill y Melinda Gates nada mejor que profesores y médicos para domesticar a aquellos que todavía se resisten a ser democratizados. A aquellos que como diría Bernard Charbonneau “ya no pueden ser primitivos pero quieren seguir siendo bárbaros”.

Gates, el genocida, desde luego

El apoyo de Bill Gates, el segundo hombre más rico del mundo, según Forbes, a este proyecto de dominación y domesticación mundial, bajo coartada sanitaria, ha sido especialmente significativo. Su fundación está ahora a la vanguardia de este proyecto. La omnipresente Fundación Bill y Melinda Gates (FBMG) es, con diferencia, la fundación privada más grande del mundo. La mayoría de sus actividades están dirigidas a la población de los países que han sido colonizados por el imperialismo, donde su misión consiste, supuestamente, en “ayudar” a la anticoncepción y luchar contra las enfermedades infecciosas. Esta fundación está formada por una compleja red de “organizaciones asociadas” que incluyen organizaciones sin ánimo de lucro, agencias gubernamentales y empresas privadas.

Bill Gates decide los planes y proyectos de la Organización Mafiosa de la Salud ya que desde la reciente retirada de Usa es el principal financiador de esta organización al igual que de la ONU (que también es financiada por Rockefeller).

Ambas, la ONU y la Organización Mafiosa de la Salud son las responsables en materia de sanidad en el mundo. Ambas son dirigidas por gente tan despreciable como Bill Gates y Rockefeller. Entonces, qué podemos esperar entonces de aquéllos que quieren dirigir nuestras vidas basándose únicamente en la maximización de beneficios, una deplorable codicia y un demente afán de poder omnímodo. La ONU y la OMS, bajo excusas humanitarias, colonizan mercados, territorios y a la población. Rockefeller y Gates obtienen como consecuencia del saqueo y la explotación enormes beneficios. Y, en el ínterin, poder, control, reducción y sustitución poblacionales. Y mutaciones antropológicas.

En fin.https://www.youtube.com/watch?v=dGPYp0rsLNU&feature=emb_title

LUYS COLETO: Vacunas, una criminal historia de control, rapacería y destrucción (PRIMERA PARTE)

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on junio 10, 2021 by César Bakken Tristán

Denomínese FARMAFIA, cabal exactitud: término proveniente de la mixtura de FARMA + MAFIA y que se refiere a una asociación con características de mafia o cartel —al más puro estilo de los llamados carteles de la droga—, que comprende, entre otros, el monopolio de grandes distribuidores, la industria global productora de fármacos y la organización mafiosa de la salud (OMS). Medicina «organizada» o complejo industrial médico/farmacéutico que deviene un fiero, extensísimo y variopinto mosaico de grupos de especial interés que ejerce una desproporcionada influencia para maximizar ganancias y perpetuar el statu quo en todos los totalitarios campos de la medicina. Y más allá de ella. Y siempre sin eludir el hecho de que, como todo, por supuesto, «Inteligencia» militar pululando en derredor.

Vacunas: dominio y destrozo de nuestros cuerpos (y almas)

Nada que ver salud con sanidad, pues. Hoy, absoluta antinomia. Insalvable contradicción. S.S. Sistema Sanitario, cabeza del monstruo. Intereses plurales, nada decentes, desde luego. Económicos y políticos, preferentemente. Poder. Patologizar a la sociedad, enfermarla. Y, más tarde, crear el “remedio”. Iatrogenia, el remedio peor que la misma enfermedad generada por ellos. O, directamente, inventada. Creas enfermos crónicos- reales o imaginarios- y te forras a su costa. Maximizar beneficios y, sobre todo, poder. Desposeídos y despojados de nuestra sacrosanta salud. Y de nuestras vidas. FARMAFIA, en ese sentido, procura una vuelta de tuerca. Vidas despojadas. Y cuerpos definitivamente expropiados.

Ante la Mega Máquina Trituradora, nos hallamos perdidos. Con su mema visión reduccionista y fragmentaria de la medicina, observa, trocea y coloniza nuestros cuerpos. Tratados como partes de una máquina estropeada o con fallos que debe ser arreglada o mejorada, incluso se debe “corregir” la muerte, su inexorabilidad, a la que una parte de la Medicina ve como una enfermedad (por lo tanto un negocio más).

El transhumanismo, siempre de fondo

Matar a la muerte es parte de la fatua ideología transhumanista, aquella que anhela “biomejorarnos” y “aumentarnos”, aquella para la que todo lo vivo dato que debe ser artificializado. Esta visión mecanicista  y patológicamente narcisista de nuestros cuerpos (ya sin alma) corresponde a la lógica híper-capitalista que sólo pretende que sigamos trabajando y consumiendo para que la Gran Trituradora no se detenga. Desde luego, no aguardemos a que se vaya a la raíz del problema o de la enfermedad que es causada por la catástrofe ecológica y social del sistema tecno industrial del que forma parte inescindible el totalitario (a fuer de corruptísimo) Sistema Sanitario. La tecnociencia, configuradora del mundo, nos modela, previo vaciado. Y de paso, estructura férrea e inapelablemente la sórdida Sanidad.

Es harto sencillo de comprender, muchísimo antes del coronatimo plandémico. Es este sistema es el que nos quiere, condicionados por el miedo y las apelaciones seguridad, vacunarnos contra el inexistente virus. Tan obvio, sobre nuestros cuerpos solo debemos decidir nosotros. Ninguna pandemia – y mucho menos, la actual falsa pandemia- puede hacer que nos traguemos su bazofia química y de control social bajo la forma de vacunas o medicamentos.

La vacunación es guerra, capitalismo depredador, atroz colonialismo…

La historia de la vacunas, desde el inicio, vinculada a la historia del capitalismo industrial, imperiosa necesidad del sistema para poder seguir funcionando. Es la eterna cantinela del capitalismo. Nos substrae de una capacidad para después vendernos la solución. Necesidad de arreglar piezas (personas) para que sigan funcionando (trabajando y consumiendo) y obteniendo suculentos beneficios. El capitalismo industrial necesita expandirse, derribar fronteras, para colonizar y saquear nuevos mercados, derrocar cualquier forma de vida que no se adapte a su lógica. Explotar lejanos “recursos naturales”, mientras explota al mismo tiempo a la población de lejanos territorios.

La historia de las vacunas, pues, es también la historia de la expansión de la economía, de la guerra, del capitalismo más depredador, de la colonización de tierras no industrializadas. Rockefeller, el patriarca partidario de la impía eugenesia, a principios del siglo pasado XX, da comienzo a una serie de programas “médicos”, inspirados, cómo no, en las vacunas, para acabar con las enfermedades tropicales que contraían sus trabajadores, los funcionarios y los miembros del ejército que habían invadido determinado país.

Repito, invadido. La función de las vacunas jamás fue “mejorar” la salud sino la mejor manera de controlar a los habitantes originales del territorio colonizado, reducir la resistencia de éstos mediante vacunas y otros tóxicos medicamentos. La fundación Rockefeller descubrió que la medicina era una fuerza casi irresistible en la ocupación de los países no industrializados. Y, pasado, la mitad de la centuria, amplió el destrozo a las naciones industrializadas.

En fin.

LUYS COLETO: Vivimos una tiranía planetaria dirigida por terroristas.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam on junio 10, 2021 by César Bakken Tristán

Etimología, bisturí. Fobocracia. Del griego Fobos, que significa miedo o terror. Cracia, gobierno. Es el régimen en el cual vivimos, creado por la Dictadura Sanitaria Global. Los Medios de Comunicación, los gobiernos y los médicos de la plandemia aterrorizan a la población, utilizando feroces e inhumanas técnicas de propaganda y guerra psicológica.

Terrorismo sanitario (entre otros terrorismos)

El miedo deriva en infinidad de consecuencias físicas y psicológicas, y ninguna buena. Desde el punto de vista físico acrecienta la presión sanguínea, los latidos del corazón, contrae los músculos, se respirar mal (agreguen el bozal) y peligrosamente rápido. La sangre se atiborra de adrenalina, originando inmensidad de males. Por otro lado se produce la disminución de testosterona: los hombres más débiles, sumisos y complacientes. Las mujeres cada vez más infértiles.

Desde el punto de vista psicológico transforma a la basca en pueril, limita pavorosamente el razonamiento, la capacidad de obrar como adultos, forja parálisis, autismo y depresión. El miedo mata lentamente. El miedo mata. El miedo nunca es bueno. Histéricos hipocondriacos a nuestro alrededor. Utilizaron descarnadamente el miedo, manipulando, exagerando y mintiendo. Para lograr completo acatamiento.

Deben pagarlo

Todo terrorista, sea político, médico, juez, militar, policía o periodista, debe ser juzgado y eventualmente condenado, como así lo establecen los principios de ética médica de Núremberg.

Ha de arribar el instante  en que la gente deje de temer, se sacuda las inducidas fobias, y vaya a buscar a los tiranos opresores. Es el momento de que ellos comiencen a temer. Que el miedo cambie de bando.

En fin.

LUYS COLETO: La única verdad de la «vacunación»: convertirnos en una granja humana.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on junio 9, 2021 by César Bakken Tristán

Devanando, ovillando, hilando los razonamientos del tantas veces resplandeciente y apreciado Ricardo Castillo. Matiz arriba, matiz abajo, coincidiendo en bastantes aspectos con él. O nos hundimos todos. O nos salvamos todos. «Todos formamos un equipo. Estoy convencido de que así debe ser en momentos históricos, excepcionales, como éste. No me importa quién descubra lo que está pasando, que cuente conmigo. Ciertamente, muchos cerebros piensan más que uno solo. Algunos piensan equivocadamente. Pero la verdad tiene algo que la hace brillar más aún que la Luciferasa que contiene la vacuna, la llamada “marca de la Bestia”, Lucifer. La verdad brilla con su propia luz sin necesidad de explotar luciérnagas. La verdad tiene la característica de alertar la mente y el cerebro humano hace el resto para encajar todas las piezas disponibles. Y sabe cuándo le faltan piezas y las busca».

Hechos, hipótesis, combate

Y Ricardo sostiene que conocemos fehacientemente ciertos hechos. Perfectamente constatables. También poseemos ciertas hipótesis que el paso del tiempo irá confirmándose. O desechándose. Y, sobre todo, subraya lo que nadie ha de perder bajo ningún concepto o circunstancia: guerrear sin descanso por continuar siendo hombres. Libres. Y les dejo su aguda reflexión sobre los animales de granja del Nuevo Orden Mundial en que se transformarán los humanos si no luchamos. Sin descanso. Y a muerte, claro.

Lo que sabemos

1. La enfermedad existe. Se caracteriza por una trombosis generalizada de tejidos vasculares con alta incidencia de mortalidad y graves secuelas en los que superan la enfermedad. Hay muchas recaídas.

2. La enfermedad no la produce un virus, aunque se hayan asignado a la Covid19 todos los fallecidos por gripe común durante el invierno 2019-2020. Su sintomatología no es de virus aeróbico.

3. Dicha sintomatología o clínica que presenta la Covid19 existe en medicina, pero es la correspondiente a individuos altamente radiados, como en Chernobyl, con falla por sepsis sistémica.

4. Las torres de telecomunicaciones por microondas, fuente de tales radiaciones. Pero si hace años no sucedía, ¿por qué ahora sí? Una hipótesis es haber convertido las torres en el arma pulsante utilizada en todos los ejércitos: portadora de microondas de entre 2,4 y 300 GKz modulada en amplitud a 50 Hz entre máxima potencia y mínima. Hipótesis actualizada: Las personas fallecidas en la “primera ola” habían sido vacunados de gripe estacional y contra neumonías y eran casi todos ancianos. Y esas vacunas eran portadoras de “algo”. El resultado fue imputar esos fallecimientos al Sars-Cov-2 y obligar recurrir a la vacunación generalizada. Las vacunas ya estaban listas con ese “algo” dentro.

5. Ese “algo” son micropartículas imantadas o imantables a la temperatura y el pH humanos. Probablemente (no es seguro ahora mismo) se trate de nanotubos de grafeno funcionalizados.

6. Tanto si es grafeno como otra nanopartícula metálica de hierro, niquel o cobalto:

a).- Convierten en magnética la zona del cuerpo que ha recibido el pinchazo. Esto es un hecho absolutamente conocido en todo el mundo, con millones de vídeos en los que vacunados muestran imanes de nevera que quedan adheridos a sus brazos.

b).- Circulan por el torrente sanguíneo y acaban siendo retenidos por la grasa del organismo en venas, tejidos adiposos perirrenales y de otros órganos, pero principalmente en la grasa cerebral.

c).- Esas nanopartículas tienen una o más frecuencias de resonancia electromagnética (basta con que sean de dos o más tamaños). Existe una frecuencia que convierte las nanopartículas en altamente lesivas para el organismo, produciendo dolor, desconcierto y muerte. La reacción del organismo es envolverlos en trombos, pues la sangre contiene ferrita. Son las partículas que produjeron los fallecidos de la “primera ola” Covid-19 por trombos en la grasa del tejido vascular, retenidas por el colesterol, por ejemplo. El resto de síntomas encaja: desconcierto, pérdidas del conocimiento, infartos, embolias, asfixia …

Hasta aquí, hechos constatables.

Las hipótesis a comprobar

1. Se trata de nanotubos de grafeno, capaces no solamente de obrar como otras nanopartículas magnéticas, sino de liberar sustancias contenidas en sus nanotubos.

2. Esas sustancias que liberan los nanotubos funcionalizados de grafeno pueden ser también gratificantes a base de endorfinas. La obediencia se logrará mediante la técnica del premio/castigo que utilizan todos los adiestradores de animales.

3. ¿Cómo sirve la tecnología 5G de altas frecuencias a esa técnica?

3.1. La tasa de información y sobre todo la latencia son óptimas.

3.2. Las frecuencias son las perfectas para resonar con las nanopartículas.

3.3. Pero es que hay algo aún más importante: La red 5G se dispone a distancias de 50 m. entre antenas. A veces, menos. Si se conociera en qué punto está situada una persona concreta a la que se está buscando (y se puede saber por posicionamiento GPS de su celular) podría hacerse radiar a las antenas más próximas al individuo y “cazarlo” literalmente, hacerlo desplomarse, aunque cayeran algunas personas próximas, y detenerlo sin posibilidad de resistencia.

O, caso de encontrarse solo, castigarlo con un dolor insoportable durante unos minutos y dejarlo luego libre. Proceso educativo: sincronicidad, condicionamiento y practicidad, obediencia. Otro ejemplo en sentido opuesto: Si un colectivo humano agrupado en un discurso del Gran Hermano es sometido a una frecuencia gratificante, se emitirá una frecuencia concreta y todos se sentirán felices por haber escuchado al amado líder. ¿Exactamente como en 1984? No, seamos sinceros: con mucha más eficiencia.

control mental

¿Qué cabe hacer para librarnos de tan monstruosa amenaza?

1. No vacunarse bajo ningún concepto. El inconveniente: lo sabrán, estarás en una lista negra de refuseniks, te cazarán tarde o temprano, azuzarán a los vacunados contra ti como si fueras un terrorista … A menos que seamos muchísimos y nos mantengamos interconectados y unidos: todo un ejército alzado en armas, aunque desarmado. Esto se producirá en cuanto ataquen a nuestros niños. Veremos escenas dantescas con miles de muertos que serán noticia tergiversada en los medios, pero que en la Internet profunda se verán como un toque de campana a rebato.

2. Si ya te has vacunado y no quieres ser manipulado, tendrás que esforzarte. No te revacunes nunca más. Aíslate, utiliza tecnologías que ya existen: No vivas cerca de una antena. Como con el 5G eso será imposible, implementa aislamientos en el hogar contra las microondas que derivan toda su energía a tierra; aislamiento en tejidos y prendas de vestir; desconecta wifis, teléfonos móviles, blueteeth y microondas, así como toda clase de aparatos modernos: auriculares bluetooh, electrodomésticos inteligentes, cámaras de seguridad wifi. Utiliza Internet sin wifi, mediante cable Rj45. Utilizando Internet, no uses Windows ni Google ni Jewtube ni Facebook … olvida las redes sociales. Pronto tus amigos habrán cambiado su personalidad tanto que no los reconocerás.

3. No permitas que nadie a quien quieras se vacune. Cuéntaselo todo. Dale una tarde de “vídeos educativos escogidos”. Va a flipar y puede que a llorar. Abraza a esa persona después.

4. Conocemos a los responsables con nombres, apellidos y cargos. Si llegan a estar al alcance de tu mano, edúcalos y explícales con un buen ejemplo cómo será su “nueva normalidad”. La Humanidad necesita héroes…

…Hasta aquí las palabras de Ricardo. Gracias, Ricardo. Como siempre, a pesar de los referidos matices y diferencias. Y a luchar. La historia continúa sin estar escrita del todo. Memento Karl Popper. En fin.