Toda persona cuyo genoma haya sido modificado irreversiblemente por la transferencia genética que ejecuta la mal llamada «vacuna Covid» pasa legalmente a ser un «transhumano», un híbrido patentado por la FARMAFIA. Desde ese instante se transforma en «propiedad».
Renunciaste a ser humano
En ese sentido, la globalista y genocida élite pedófila y satánica que está guiando este siniestro teatro plandémico ovilla fino, muy fino. Establece las bases para que ningún «vacunado» pueda acogerse a la Ley Natural (incluso a la Ley Positiva) en lo sucesivo, dado que, como Organismo Genéticamente Modificado, pasa a ser una «cosa» y no un sujeto de derecho, con el matiz decisivo de que, al no ser la vacuna legalmente obligatoria, la renuncia a la condición de ser humano se realiza voluntariamente, sin menoscabo de libre albedrío alguno.
La daliniana tentación de San Antonio desierto de lo real
De humanos a transhumanos. Más allá, posthumanos. Las consecuencias de este hecho son excepcionalmente atroces: el sujeto cuyo sucuencia de nucleótidos ha sido descompuesta artificialmente tras el pinchazo covid pierde la condición de «humano natural», lo que significa que los Derechos Humanos intrínsecos e inalienables que le asistían en tal condición precedente ya no le serían aplicables. Se convierte en cosa.
Apretada síntesis: a la persona que haya recibido la «vacuna covid» no se le reconocen ya derechos humanos. Pasa a ser algo parecido a los «replicantes» de Blade Runner, mero instrumento de corporaciones que pueden disponer de su organismo cual un banco de pruebas para posteriores intromisiones tecnológicas, ante las que ya no cabe oposición ni protesta (las «cosas» no tienen ni el derecho ni la opción de protestar). Sus funciones fisiológicas, su neuro-motricidad, su hasta ayer innegociable subjetividad…deviene vulgar «sistema operativo» sin más, sempiternamente modificable según el criterio de sus nuevos propietarios, habiendo desarrollado sobradamente en el ínterin la letal tecnología CRISPR-9 de reprogramación (y edición) genética.
patente
patente de criptomonedas, Gates.
Proyecto «Frankenstein», pues, hackeando irreversiblemente el organismo, el burdo pretexto del biomejoramiento (y la curación de ciertas enfermedades) siempre en lontananza. Pero frente a tanta “filantropía” lo que la investigación reciente permite maliciar es que esta diabólica tecnología abre la puerta al definitivo control totalitario del ser humano. Pensemos en la patente WO2020060606( World Order– Fecha del truño- Número de la Bestia), en principio un sistema de criptomonedas que utiliza datos de la actividad corporal, escudriña la actividad física o las reacciones de un humano a ciertas tareas utilizando para ello una enorme variedad de sensores. Mientras, se generan, como respuesta, las ansiadas criptomonedas. Bill Gates, detrás de la vaina, obvio. Y esto tan solo es el inicio del horror.
El principio del fin (de la especie humana)
Vamos camino de convertirnos en vulgar (y prescindible) combustible para el Sistema. La perturbadora distopía de las hermanas Wachowski, Matrix, cada vez más próxima. Abriendo sus puertas de par en par con solo aceptar la «vacuna»…
…Bienvenidos al desierto de lo real, Morfeo dixit. En fin.
Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la libertad ( Braveheart)
Biden hace un llamamiento nacional a la vacunación ante un preocupante frenazo. Incluso ofrece, tras “permitirte” quitarte temporalmente el bozal, “vacunarse” en peluquerías. Lo dicho, que el miedo cambie de bando. ¿Y España? Cumplido, en principio, el segundo gran objetivo del Gobierno dentro de la campaña de vacunación contra la covid: cerrar la primera semana de junio con 10 millones de personas con la pauta vacunal completa.
Datos oficiales
El ilegítimo presidente del Gobierno, Cum Fraude, ha anunciado, a través de Twitter, que el 21% de la población española, se ha chutado ya dos dosis del veneno transgénico. Concretemos, el Ministerio de Sanidad ha reportado este viernes que 10,2 millones de personas (el 21,6% de los españoles) han completado la pauta vacunal.
Con la campaña de inmunización ya avanzando a velocidad de crucero y las comunidades inmersas en la inoculación de los fármacos contra la covid a los grupos de edad de 50 a 59 años —algunas, incluso, han comenzado ya con el colectivo de 40 a 49—, el próximo reto del Ejecutivo de Pedro Sánchez es llegar al 20 de junio con 15 millones de personas plenamente vacunadas.
Impidámoslo. Desafíen a la tiranía. Covid, hogaño.
La libertad es el oxígeno del alma
Sean dignos. Y libres, defiendan su libertad. Ahora está en sus manos. Mañana tal vez sea demasiado tarde. Con el enfermante y liberticida bozal les dieron jaque. Con el mejunje transgénico, si pasan por el aro, jaque mate. Y ya sí que no habrá vuelta atrás.
Porque, entiéndanlo, nadie te puede conceder libertad alguna. Nadie te puede dar igualdad o justicia ni nada de nada. Si eres un hombre, la tomas. La libertad nunca es dada; se gana. La única manera de lidiar con un mundo sin libertad es llegar a ser tan absolutamente libre que tu misma existencia se transforme un acto de rebelión continuo. La libertad es la única posesión segura de aquellos que tienen el inexcusable coraje de defenderla. Los que esperan cosechar las bendiciones de la libertad deben, como hombres, sufrir el fatigoso quehacer de realizar óptima labor de siembra.
Mejor morir luchando por la libertad que ser preso todos los días de tu vida. Los que no se mueven, no se dan cuenta jamás de sus cadenas. Y tengan siempre en cuenta que la libertad es el bien más alto que los cielos dieron a los hombres, pero recuerden también que el hombre es libre solo en el momento en que desea serlo. Es difícil liberar a los necios de las cadenas que veneran, lo admito. Pero merece la pena intentarlo.
Debemos estar dispuestos a pagar un precio por la libertad
Ser libre no es sólo deshacerse de las cadenas de uno, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás. La libertad, cuando comienza a echar raíces, es una planta de vertiginoso crecimiento. Para ti, para los demás. La libertad es, sobre todo, la oportunidad de ser mejor. Y recuerden también: los que niegan la libertad a otros no la merecen para ellos mismos.
Debemos ser libres no porque reclamamos la libertad, sino porque la practicamos. A diario. Y contra corriente. La libertad, no encontrarte con tu ex. Para mear y no echar gota la parida de la liberticida Ayuso/Abuso. Nadie está más esclavizado que aquellos que falsamente creen que son libres. Y recuerda, funesta presi, poli bueno de la tiranía covid: no hay tal cosa como un poco de libertad. O eres totalmente libre, o no eres libre.
la liberticida Chucky Abuso
Los hombres libres son los más fuerte, se respira mejor
El que ha superado sus miedos será verdaderamente libre, ignorando siquiera parcialmente el miedo a la muerte. O a la enfermedad. Exponte a tu miedo más profundo; tras eso, el miedo no tiene poder, y el miedo a la libertad se pliega y desaparece. En tan gloriosos instante puedes afirmar que eres libre.
Vístase por los pies. La libertad significa que no tienes obturado vivir tu vida como tú desees responsablemente escoger. Algo menor es una forma de esclavitud. Sin más. La libertad es la voluntad de ser responsables con nosotros mismos. Y con los demás.
una amiguita de Abuso…
Gente libre, recordar perennemente este axioma: podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera si se pierde una vez. Merece la pena pagar por la libertad, empeñar vida y hacienda. Y dilatados etcéteras. Los que pueden renunciar a la libertad para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad (sanitaria, por ejemplo).
No espero nada. No temo nada. Soy libre. Y moriré como tal. Y humano. Por libre. Y libre. Por humano.
Lo que más me gustó siempre de Thierry Baudet fue que comenzase su primer discurso parlamentario en latín. Y momento, momentazo, de soberbia, tal vez de legítimo orgullo: se autodefine como «el intelectual más importante de su generación en los Países Bajos». Jurista, político, historiador, publicista e interesante escritor.
Profetas de las pelotas, 2010
Orgullo patriótico
Fundó y lidera el partido político Foro para la Democracia (FVD). Hace nueve años defendió en la Universidad de Leiden su tesis en la que abogaba por el retorno al Estado-nación, oponiendo el concepto de identidad nacional a los de supranacionalidad y multiculturalismo. Como lleva la contraria, le llaman con harta frecuencia «nazi» o «ultraderechista”. Te despollas la extrema facilidad con que la chusma genocida globalista te casca una etiqueta.
Denunciando la plandemia en un ¡¡¡parlamento!!!
El primer escenario escrito en 2010 calco a lo vivido hoy
Ante el Parlamento holandés, hace unos días, bisturí: la trama completa de la Operación Covid. En este blog ya se la describí minuciosamente. Baudet describe el documento de la Fundación Rockefeller del año 2010 (de la específicamente ya les hablé en otro digital que compartíamos Rafael y César) que ha servido de minuciosa de hoja de ruta para la escenificación de la conspiración y del falsario teatro: la plandemia en sede parlamentaria. Se agradece. Estamos muy vendidos, pero tal vez no del todo. ¿A qué esperan algunos diputados españoles? Pues lo de siempre: se sigue buscando, en España, político decoroso que denuncie falsa pandemia.
Con el debido respeto, señor, se me están empezando a inflar los cojones (Clint Eastwood en El sargento de hierro)
Hace escasa semana, 31 de mayo, 2021, la Secretaría de Estado de Sanidad recogía un número total de 65 muertes durante la semana precedente. ¡¡¡Nueve!!! fallecidos por la presunta Covid al día ( cuando de media mueren España unas 1200 personas por causas múltiples y variadas) … supuestamente claro, repito, dado que no hay autopsias concluyentes sino estrictas consignas políticas de hinchar en lo posible unas cifras que ya no dan más de sí. Un 0,0001% de la población, y punto. Pero no se preocupen, mientras jueguen con la infinita sumisión poblacional, estirarán el chicle lo que estimen oportuno. Se descojonarán en tu cara hasta el día del juicio final porque la mayoría del personal se dejó sodomizar. Hasta el fondo. Y sin vaselina.
Lo vuelvo a repetir: no hay pandemia alguna
Las demás cifras oficiales no justifican bajo ningún concepto la inducida y liberticida paranoia de masas con la que se está excitando a la peña – cual perros de Pavlov – a inocularse un veneno transgénico que se hace pasar por vacuna. Veamos tales dígitos nacionales.
– 3,78% camas ocupadas por covid
– 13,33% camas ocupadas en las UCI por Covid
– Altas ultimas 24h: 679
– Ingresos covid últimas 24h: 469
– Balance total= 210 a favor de altas
…¿Dónde está la pandemia? Desde hace quince meses, todo deviene brutal insulto a la inteligencia, a la racionalidad, al sentido común, a la lógica, a la más desnuda humanidad. Todos los datos demuestran que la denominada curva de infección (tras fraudulentas e inducidas políticamente pruebas diagnósticas) se encontraba absolutamente “plana” y controlada desde el pasado mes de enero de este año, mucho antes de comenzar con los brebajes transgénicos.
Los terroristas autoridades prosiguen con la tortura poblacional
De la misma manera, el año pasado por estas fechas, con el incremento de temperaturas, no hubo apenas casos de la supuesta covid, pese a lo cualmis compatriotas se vieron sometidos a un proceso de inicuo tortura absurdo (eso sí, porque no se rebelaron, no es mi caso: deviene un deber imperativo incumplir leyes injustas), obligando a personas sanas a llevar el humillante, dañino e inútil bozal incluso en playas a más de cuarenta graditos. Un año después, Día de la Marmota.
No hay pandemia, pero sí envenenamiento mediante “vacunas”
A cuenta de esta plandemia, además falsa pandemia, lo que se sí está produciendo de verdad es un proceso de envenenamiento masivo contra la población con vacunas magnetizantes con la aparición de extraña nanopartículas, no endógenas, que se hacen perceptibles súbitamente en la sangre.
Aparentemente, nanopartículas de grafeno que se extienden por el arroyo sanguíneo y que acabarán penetrando invasivamente en todas las células del cuerpo, emponzoñando cerebro, corazón, hígado, órganos sexuales…El cuerpo nunca podrá deshacerse de tan tóxico material. Los efectos de esta inyección de la vacuna afectarán a la salud de los «vacunados» para el resto de sus “mutantes” y controladas vidas.
Células que degeneran tras el pinchazo
Quítate el dodotis (además del bozal)
Lo más doloroso de todo esta grotesca farsa covid es que la inmensa mayoría de la pobliación mundial abducida, hipnotizada, sofronizada por la caja tonta (y mugre propagandística similar), suplica para ser contaminada porque decidieron no pensar en términos estadísticos, y porque su fe covidiana/covidiota en los mass-mierda traspasa cualquier razonable umbral de fanatismo.
Y todo ello para «librarse» de una pandemia que NO EXISTE, propagada por un virus CUYA EXISTENCIA SIGUE SIN SER DEMOSTRADA, exigen a sus «salvadores» algo que NO ES UNA VACUNA, sino una «terapia» génica experimental sin garantía alguna…
…Si decidiste vivir con el dodotis cagado, asume las consecuencias hasta la hez, nunca mejor dicho. Y viendo que comenzamos a estar rodeados de Iron Man (o de Magnetos) por doquiera ya podemos continuar con la superlativa saga de Los Vengadores. O de X-Men.
Bozal, terrorismo (de Estado) destinado a la sumisión psicológica, a la definitiva domesticación de los esclavos. Nuclear sentido y propósito. O, sin duda, satánico ritual iniciático. Significado puramente simbólico. Efecto apotropaico, pues.
Las autoridades terroristas desean un ganado enfermo
Pero jamás tuvo ni tiene sentido sanitario alguno. No solo no existen pruebas de que los bozales protejan contra virus respiratorio alguno, sino que sí existen, y muchas, de que perjudica gravemente al que decide colocarse tal mordaza domesticadora en la mui. Por supuesto, acertaron: nuestras terroristas autoridades nos están enfermando deliberada y sañudamente.
Clarividentes 28 páginas: confirmando lo consabido. Un nuevo trabajo académico efectuado por siete médicos españoles – Rosa María Narros, Antonio Ruiz, Hilario Robledo, Sergio Mejía, Santiago de la Roca, Esther de la Paz, Saúl David Flores- , una farmacéutica – Inés Santa María y una analista – María Luisa García, que midieron los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en el interior de los distintos tipos de bozal que se comercializan, textil, quirúrgica, FFP2 y FFP3 y en la sangre de quienes lo han llevado largo tiempo, confirma lo consabido: médicamente inútiles extremadamente peligrosas para la salud.
El estudio realizado ratifica que todos los bozales sin excepción disminuyen en boca el nivel de oxigeno que entra y aumenta la cantidad de dióxido de carbono. El resultado es que pasa lo mismo con el nivel de ambos gases en las arterias lo que da lugar a una situación de hipoxia y, por ende una insuficiencia respiratoria.
Y memento cuantas veces sea necesario: cuando utilizamos una mascarilla impedimos que al respirar llegue a nuestro pulmón suficiente oxigeno pero también que se eliminen libremente “por el efecto barrera” el dióxido de carbono y los gases procedentes de los procesos digestivo. Gases que al permanecer parcialmente en ele interior de la mascarilla volvemos a inhalar.
Esta constatado que un déficit de oxígeno continuado hace disminuir su concentración en sangre mientras aumenta la del dióxido de carbono, algo que a su vez provoca una aumento de la acidez sanguínea, que rompe el equilibrio necesario para el correcto funcionamiento de células y tejidos.
Los resultados de los estudios fueron claros – TODAS LAS MASCARILLAS PROVOCAN HIPOXIA (DÉFICIT DE OXIGENO) E HIPERCAPNIA (EXCESO DE C0 2 EN SANGRE). A demás si la concentración de oxigeno desciende al 10% y la presión baja a 60 mmHg puede haber asfixia mortal.
Desguace neurológico y destrozos de todo tipo
Todo lo que es actividad mental, cálculo matemático, trabajo memorístico, asociación de ideas, etc., cuesta más trabajo y se desarrolla de forma mucho más lenta que cuando se trabaja con un nivel de oxígeno normal. En los mayores el envejecimiento se acelerará y aumentarán las demencias. En los niños entendemos que se verán afectadas la memoria, la capacidad de cálculo y la capacidad de juicio.
Todo esto ya se ha comprobado tanto en la población en general como en trabajadores que desarrollan su labor en situación de hipoxia. Y los efectos físicos en todos los sistemas orgánicos pueden ser innumerables: reinhalación de virus y bacterias, efectos neurofisiológicos, hiperventilación, hipoxia cerebral, hipoxia cardíaca, hipoxia en sangre, hipercapnia,cáncer, afectación del sistema inmunitario e, incluso, muerte súbita.
Multitud de estudios confirman lo que la lógica dicta
El trabajo español, con ser relevante por su metodología, no es el único que en los últimos meses ha denunciado el serio riesgo que significa llevar todo el santo día unas bragas sucias en la boca.
En enero pasado apareció en Medical Hypotheses un trabajo coordinado por Baruch Vainshelboim titulado Facemasks in the COVID-19 era: A health hypothesis (Máscaras faciales en la era COVID-19: una hipótesis de salud) donde se afirma que “los datos sugieren que tanto las mascarillas faciales médicas como las no médicas son ineficaces para impedir la transmisión entre personas de enfermedades virales e infecciosas como la del SARS-CoV-2«. Además asegura que su uso tiene importantes efectos fisiológicos y psicológicos. En este blog les hablé sobradamente de dicho estudio.
El estudio más completo lo vuelve a confirmar
Y el pasado 20 de abril un grupo de ocho investigadores alemanes del Departamento de Psicología de la Universidad de Ciencias Aplicadas FOM de Siegen (Alemania) dirigido por Oliver Hirsch publicó en International Journal of Environmental Research and Public Health un metaanálisis de los estudios ya publicados sobre las consecuencias del uso de mascarillas. Se titula Is a Mask That Covers the Mouth and Nose Free from Undesirable Side Effects in Everyday Use and Free of Potential Hazards? (¿Una mascarilla que cubre la boca y la nariz está libre de efectos secundarios indeseables en el uso diario y libre de peligros potenciales?).
El estudio analiza los datos de 44 trabajos y las evaluaciones de otros 65 y sus conclusiones son demoledoras. Según han comprobado, tanto las personas sanas como las enfermas que usan largo tiempo mascarilla pueden experimentar el llamado Síndrome de Agotamiento Inducido por Máscaras, además de aumento de la resistencia respiratoria, aumento del dióxido de carbono en sangre, disminución de la saturación de oxígeno en sangre, aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial, disminución de la capacidad cardiopulmonar, aumento de la frecuencia respiratoria, disnea y dificultad para respirar, dolor de cabeza, mareos, disminución de la capacidad de concentración, disminución de la capacidad de pensar, somnolencia, disminución de la percepción de empatía, problemas en la piel con picazón, acné, lesiones e irritación cutáneas, fatiga y agotamiento.
Es más, aseguran que a largo plazo puede dar lugar a un aumento de la presión arterial, arteriosclerosis, enfermedades coronarias y neurológicas, inmunosupresión y síndrome metabólico. Y añaden que a nivel celular puede provocar la inducción del factor de transcripción HIF (factor inducido por hipoxia) aumentando los efectos inflamatorios y promotores del cáncer además de agravar cuadros clínicos preexistentes…
DESOBEDIENCIA SIEMPRE
…Pues lo dicho en tantas ocasiones: DESOBEDIENCIA EN TODO MOMENTO Y LUGAR. Quítese el puto trapo tóxico de la boca. Y sugiera a los suyos que sigan su lúcido camino. Algunos – pocos, imagino – ni siquiera hemos tocado uno: qué puta grima. La benemérita desobediencia se halla muy vinculada al gusto por la verdad. Y por la innegociable libertad. Y por la salud, obvio.
En este blog también lo hice. Hablamos de una entelequia. De colosal ensueño, fastuosa ficción, alucinación planetaria, ceguera sin par, brutal ofuscamiento, infinita psicosis de masas: el SARS-Cov-2no existe. Ni existió. Ni existirá. El coronavirus jamás se aisló ni se purificó ni secuenció. De hecho, se utiliza la expresión «aislado» justo en el sentido contrario al que la ciencia le otorga. «Asumimos que tenemos el virus incrustado en una gran cantidad de otro material, y nunca lo extrajimos o purificamos». Delincuencia científica, pues. Y repetimos. Sin aislamiento no se puede hablar de la existencia de un virus. Punto final. El ABC de la virología.
Mienten como bellacos
Y por supuesto que deviene imposible extraer la secuencia genética de ARN de un virus que nunca se ha encontrado. A menos que, por supuesto, estés mintiendo como un bellaco. Y eso es lo que ha sucedido durante el último año y medio. Nada más.
Cuando la gente se enfrenta a un Himalaya de pura propaganda maquillada bajo presunta ciencia, a la mayoría de la peña le resulta imposible aceptar el hecho de que, en el meollo del enorme altozano, hay… ¡NADA! Absolutamente NADA. Nuestro hoy, ejemplo palmario. «Oh, eso no puede ser. Tiene que haber ALGO, y ese algo debe ser un virus». Lo mismito que cuando un crío afirma que «tiene que haber un fantasma en el armario todas las noches cuando me voy a dormir».
¿Todo ese miedo y horror vividos y no hay nada de nada? A la gente le resulta difícil, si no imposible, aceptarlo. Prefieren creer que debe haber ALGO. Eso es lo que quieren creer. Eso es lo que les han enseñado a creer. «Bueno, ya ves, cada efecto tiene una causa; una premisa, una inferencia y esa causa es en realidad el efecto de una causa anterior, y puedes retroceder más y más en la cadena». Tirando de aristotélicas causas eficientes hasta la Prima Causa, si tal es tu anhelo. Y tal axioma es de alguna manera la base para asumir que, si se anuncia una pandemia, debe haber un virus. «Tengo que tener un virus. NECESITO, exijo, requiero un virus: le temo al virus”.
Nada hay…y la gente murió de otras causas
Y pululando pues variaciones sobre el tema. “¿La pandemia? Debe haber algo en su núcleo. Debe haberlo». NO HAY NADA, siento decírtelo. Y si alguien responde con el familiar y tedioso grito de guerra, «¿entonces de qué mueren todas estas personas?». Soporífero asunto suficiente y largamente explicado.
La totalidad de la enfermedad y la muerte atribuidas a la etiqueta covid-19 pueden explicarse por plural y diversa y sombría etiología y ninguno de esos factores desencadenantes o coadyuvantes implica bajo ninguna circunstancia la presencia de virus alguno. Pura fantasía. Mundial…
…Pues nada, a salir del embrujo o hechizo o hipnosis. No cuesta tanto. En fin.
En este blog ya les hablé sobradamente de la pajarraca que nos tienen preparada: colapso digital en octubre. Incluso de su simbología satánica. Cyber Polygon, recuerden. En dos capítulos, julio 2020 y 2021. La plandemia al lado de la ciber-plandemia que nos aguarda, juego de mamoncetes de ubérrima y generosa teta. De momento, como la canícula pasada, el torturador afloja: te ofrece un vaso de agua antes de tu definitivo derrumbe y sometimiento y capitulación.
“Ola” de ciberataques
Blablabla, inane y cansina palabrería. “Luz al final del túnel” por los “avances” de la masiva inoculación del matarratas transgénico. En tres meses, respirar hondo, y resistir “la nueva plandemia”, pero no vinculada a cepa o mutación de un virus que no existe, sino a una plandemia cibernética.
En ese sentido, los diferentes acontecimientos que han acaecido en los últimos meses, relacionados a bloqueos cibernéticos en las empresas (privadas y de gobiernos plurales), indican que esta “nueva ola” va en aumento, deliberadamente en aumento, planificadamente en aumento. La misma que podría originar la madre de todas las crisis económicas y financieras. Por supuesto, la actual plandemia, etapa rompe-piernas, argot ciclista. En octubre, el Tourmalet. El mítico Mortirolo, tal vez. Precisemos, el Angliru, el infierno hecho puerto de montaña. O
Ejemplos de falsarios e inducidos ciberataques, tantos y tantos…
El ejemplo más reciente, sucedió en Usa con la empresa Colonial Pipeline Corporation, que controla los oleoductos más importantes de ese país, en donde unos piratas informáticos que se hacen llamar DarkSide bloquearon el sistema cibernético que fiscaliza dichos ductos, exigiendo un rescate de cinco millones de dólares. Según los hackers, el peculio se entregará a los más necesitados. Nuevos Robin Hood, pues.
Otro ejemplo similar, hace un lustro. Acaeció con la conocida empresa UBER. Los ejecutivos tomaron medidas para ocultar el ataque cibernético, que “mostró” datos de 57 millones de personas. Entre las medidas tomadas, un pago de cien mil dólares a los hackers que habían accedido a los datos a cambio de su promesa de guardar silencio y borrar toda la información sustraída.
Más recientemente centelleó estupefaciente ciberataque a la empresa Solar Winds a fines del pasado año (afectando a 18 mil compañías y oficinas gubernamentales en todo el mundo). Y como último ejemplo les cito el efectuado contra el sistema de salud estatal irlandés, que desactivó sus servicios virtuales, después de que fuera blanco de un ataque de “ransomware”, “extorsión” cibernética mediante. Ni se insinuó el monto de lo pagado…
Klaus Schwab un monstruo
…Mientras la peña se intranquiliza por un veneno transgénico y transgenizador, ¿debería ir apurándose y comenzar a “vacunar” sus respectivos dispositivos electrónicos? Juas.
Las casualidades no existen en los simulacros (de guerra)
El 18 octubre del 2019, el Gran Actor, el Gran Reseteo en lontananza, el Foro Económico Mundial, fundado por el genocida Klaus Schwab, avanzando hacia la atroz Agenda 2030 realizó un juego/simulación de guerra mundial, Hotel The Pierre, para tomar acciones en caso de presentarse una pandemia de grandes proporciones, bautizado como Evento 201. El otro gran genocida, Gates, inexcusable apoyo. Dos meses después, brota, casualmente, juas, el cuento chino pangolinero. Hasta hoy.
Dos meses antes del cuento chino pangolinero
¿Coincidencias? Franklin Delano Roosevelt, de nuevo. “En política, nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge, se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera”. Otra coincidencia, nacional en este caso: hace una semana, el ilegítimo gobierno de Cum Fraude ponía en marcha un gran Plan de Choque de Ciberseguridad. Sic. El «colapso» del SEPE, formidable pretexto. Ryuk, patrañero e inducido ransomware. Falsario virus, otra vez. Eso sí, las consecuencias reales.
El gobierno de Cum Fraude nos prepara ante la ciber-plandemia
Con la participación de los 22 ministerios gubernamentales. El Departamento de Seguridad Nacional (DSN), factotum del plan. La redacción del documento cuenta con el apoyo de todos los ministerios de la actual legislatura, del siniestro y amenazante y liberticida Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Secretaría de Estado de Comunicación. También con la colaboración de un grupo de expertuzos procedentes del ámbito académico, de la comunicación y del sector privado que han aportado sus perspicaces (ironic mode) propuestas.
Ladrones hackeadosjajaja
En el proceso se han tenido en cuenta, además, las consideraciones de los partidos políticos. El DSN sostiene que las campañas de desinformación o las ciberamenazas dirigidas a los españoles tienen implicaciones directas en la seguridad nacional. Otra vez acojonante sic. En la “gestión” de catástrofes (hediendo a pufo climático). Curioso, curioso. Y, claro, se reclama la «implicación de los ciudadanos» en ámbitos de seguridad (cuando lean seguridad traduzcan aniquilamiento de la libertad) como la sanidad, las catástrofes o la protección del medio ambiente, entre otros…
…Cómo apesta todo. Lo mejor, el desierto o las montañas. Qué fea se va a poner la cosa. En fin.
Investigadores de la Universidad de Miami han desarrollado nanopartículas magnetoeléctricas (MENP) que, integradas en el torrente sanguíneo, pueden llegar al cerebro, registrar la actividad mental y traspasar esa información a un ordenador externo. También podrán, se es su deseo, manipular nuestros comportamientos y opiniones. Esto podría tener perfectísima relación con las nanopartículas magnéticas que detectan sin problema alguno los imanes en los brazos de los “vacunados” y que se desplazan implacablemente hacia sus cerebros.
¿Nanotecnología a través de “vacunas”? Obvio
El artífice de esta tecnología, Sakhrat Khizroev, profesor de Ingeniería Eléctrica e Informática en la Facultad de Ingeniería de la citada Universidad de Miami, manifiesta que «hay 80 mil millones de neuronas en el cerebro, así que resulta muy complicado conectar tantos micro-electrodos. La única forma de llegar a todas las neuronas es de forma inalámbrica a través de la nanotecnología«.
Sakhrat Khizroev
La nueva tecnología introduce millones de nanopartículas, dos mil veces más delgadas que un cabello humano, por vía intravenosa en el cuerpo, permitiendo que se muevan libremente a través del torrente sanguíneo.
Manipulando nuestros cerebros
“Nuestros cerebros son prácticamente motores eléctricos, y lo que es tan notable sobre los MENP es que entienden no solo el lenguaje de los campos eléctricos, sino también el de los campos magnéticos”, explica Khizroev.
“Una vez que los MENP están dentro del cerebro y ubicados junto a las neuronas, podemos estimularlos con un campo magnético externo para que produzcan un campo eléctrico con el que podemos comunicarnos, sin tener que usar cables”, añade.
No podemos advertirlas, ni falta que hace, pero millones de criaturas microscópicas – bacterias, virus, hongos, protozoos…- ocupan cada milímetro cúbico del espacio que nos envuelve. Y por mucho que intentemos desinfectar y esterilizar, nuevos escuadrones de bacterias, virus y otros microbios, siempre estarán listos para suplir a sus compañeros eliminados y caídos en estúpido e injusto pugilato. Ni jabones ni antisépticos ni antibióticos ni pollas en cebolla ni mierdas varias podrán vencerlos. Batallones enteros se mantienen afortunadamente a la espera, dispuestos a infiltrarse con el bienaventurado primer aliento de un bebé recién nacido. Este aparente asalto mortal deviene fausto iniciar de una beneficiosa y muy provechosa relación mutua, feliz alianza corregida y afinada durante millones de años. Porque le duela a quien le duela, somos grosso modo, virus y bacterias.
Teoría Microbiana de la enfermedad: mentira al servicio de FARMAFIA
Tras el delincuente intelectual Louis Pasteur se esconde la brutal falacia de la Teoría Microbiana de la enfermedad que estima a virus y bacterias como agentes patógenos, facilitando tal majadera teoría a la criminal FARMAFIA una banal y burda excusa para guerrear a las distintas enfermedades por medio del uso de letales armas químicas que penetran en nuestros cuerpos. Una forma de proceder que se conjura frontalmente contra todos los procesos naturales, contra ancestrales y lúcidas sabidurías médicas, poniendo en irreversible peligro el ecosistema y, por ende, al ser humano que en él habita.
Desde la aparición de la primera vacunación en 1796, hasta el día de hoy con los matarratas transgénicos, la historia de la vacunación es la historia de la infamia, la mentira y el fraude. Tras su aparición, las defensas inmunitarias están disminuidas de tal manera que cada día aparecen nuevas enfermedades incurables y gravísimas. Y rarísimas, obvio.
Teoría Microbiana de la enfermedad: mentira al servicio del Gran Leviatán
La falaz y siniestra Teoría Microbiana de la enfermedad, perfecta para la doble testa de la tiránica Hidra de Lerna Gran Capital- Gran Leviatán, deviene necesaria para desposeernos de lo más sagrado, nuestro cuerpo, desguazarnos nuestro sacrosanto sistema inmunitario y, a cambio, intentar vendernos sus tóxicos y ponzoñosas drogas (legales) industriales, ignorando que la inmensísima mayoría de los microbios son endógenos y muy beneficiosos, presentes de forma natural en nuestro organismo, colaborando en el buen y razonable mantenimiento de la vida. Bendita microbiota, pues.
Eso sí, cuando un desequilibrio físico, químico, electromagnético o psíquico – inducido por supuesto desde fuera – altera el natural y saludable funcionamiento de los microzimas, se podrían, y solo puntualmente, transformarse en gérmenes o bacterias o virus patógenos…
Los ignaros, tediosos y malvados covidiotas
…Y antes de continuar regañando con heterogéneos covidiotas, hechizados miembros de la secta o culto covidiano, empréndase rechazo frontal a su falsísimo silogismo de inicio para no lleguen a aburrirnos del todo con sus inconsistentes y soporíferos corolarios. Rechazo de raíz de la Teoría ( ni a teoría llega) Microbiana de la Enfermedad. Origen de una concepción absurda y dañina de la medicina: tramposa, belicista, paranoica, productivista, hipertecnificada, deshumanizada y profundamente ineficaz. Y, por supuesto, hondamente letal. En fin.
El SM-102 es un amino lípido ionizable extremadamente tóxico que se ha utilizado en combinación con otros lípidos en la formación de nanopartículas lipídicas. La administración de ARN mensajero de luciferasa en nanopartículas lipídicas que contienen SM-102 induce la expresión de luciferasa hepática en ratones. Y en humanos.
SM-102: no apto para uso humano
El Departamento de Salud Pública de Connecticut ha publicado la lista de ingredientes del matarratas transgénico de Moderna, la que tanto molaba al siniestro Mengele voxero Juan Luis Steegmann. Esa hoja de datos confirma que contiene la sustancia química “SM-102”. Y tal hoja de datos de seguridad de materiales describe el citado producto químico como «no apto para uso humano o veterinario».
Moderna, veneno.
Destrozo sistema nervioso central, riñones, hígado y sistema respiratorio…
Según el fabricante Cayman Chemical Company, en su presentación ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), este químico causa «toxicidad agudafatal en contacto con la piel«, aseverando también que el SM-102 «provoca daños al sistema nervioso central, los riñones, el hígado y el sistema respiratorio a través de exposiciones prolongadas o repetidas«…
…Pues nada, déjense emponzoñar tan alegremente. En fin.