Durante los últimos lustros, se han ido desarrollando una serie de métodos que permiten controlar a distancia grupos específicos de neuronas y sondear el funcionamiento de los circuitos neuronales. El más potente de ellos es un método llamado optogenética, que permite a los investigadores activar o desactivar poblaciones de neuronas entroncadas en una escala de tiempo de milisegundo en milisegundo con láser de pulsos de luz. Otro método desarrollado recientemente, denominado quimio-genética, utiliza proteínas modificadas que se activan mediante medicamentos de síntesis y pueden dirigirse a tipos de células específicas. Aunque son potentes, ambos métodos presentan inconvenientes.
Ratones, controlados cerebralmente
La “nueva” técnica, desarrollada en el laboratorio de Ali Güler en la Universidad de Virginia en Charlottesville, y descrita en la revista Nature Neuroscience, no sólo no es invasiva, sino que puede activar las neuronas de forma rápida y reversible. Proteína genéticamente modificada que puede hacer a los roedores responder al control “magnético” a distancia. Para lograrlo, se debe hacer “cirugía genética” en los canales iónicos, encargados de administrar las corrientes eléctricas que controlan el circuito neuronal.
Ali Güler, neurólogo de la Universidad de Virginia, y su equipo modificaron el canal TRPV4, un canal que responde a la presión mecánica, aglutinando dicho gen a una proteína que acopia hierro, conocida como ferritina, la cual responde ligeramente al magnetismo de fuentes externas.
Magneto, nuestra perdición humana, a través de “virus”
Y el resultado fue Magneto: una proteína híbrida genéticamente modificada. Cuando se “agita” un imán cerca de las células, Magneto responde y abre el canal iónico; esto provoca una corriente de iones en las células, lo que cambia la corriente eléctrica que recibe el cerebro.
Resumiendo: se insertó la secuencia de ADN de Magneto en el genoma de un virus, junto con el gen que codifica la “proteína verde fluorescente” y las secuencias de ADN reguladoras que “crean” la expresión de la construcción en tipos de neuronas específicas y especificadas.
Posteriormente, inyectaron el virus en el cerebro de los ratones apuntando a la corteza entorrinal, diseccionando el roedor cerebro para identificar las células que emitían fluorescencia verde. Mediante el uso de micro-electrodos confirmaron, entonces, que la aplicación de un campo magnético a los cortes del cerebro activaba a Magnetopara que las células produjeran impulsos nerviosos…
Tras los ratones, ¿nosotros? No lo dude
…Ahora con ratones, virus inoculados mediantes. ¿Y seres humanos? Pues eso, lo peor siempre está por llegar. Magneto y más allá. Lo de siempre. En fin.
26 países informan de un brutal incremento de los “casos”, lesiones y muerte bajo etiqueta covid. Curiosamente, ahora que los chutes de “vacunas” se están generalizando.
Antigua y Barbuda, Brasil, Paraguay…
Las caribeñas islas de Antigua y Barbuda, que comenzaron a meter chutes a la gente el pasado 17 de febrero, reportaron considerable aumento en el número de defunciones etiquetadas bajo el membrete covid. El más alto, de hecho, desde que se anunció la plandemia. Se necesitaron dos meses completos para que los números de casos volvieran a los niveles previos a la “vacuna”.
En Brasil, donde las «vacunas» comenzaron a administrarse el 16 de enero, las muertes atribuidas al “virus” se habían disparado, al decir de la versión oficial, hasta indecibles límites. Cuatro meses después, esas muertes son infinitamente más altas de lo que eran antes del lanzamiento de las “vacunas”.
Paraguay está experimentando inquietante repunte similar. Su programa de vacunas comenzó el 21 de febrero y las muertes han seguido aumentando exponencialmente. Cuantas más vacunas se administran, más número de muertes exponenciales brotan. Curioso.
Chile, Qatar, Maldivas, Mongolia, Estonia, Gibraltar, India, Usa…
Chile es uno de los países más vacunados del mundo. Aquí vemos el resultado con sus “fiscalizadores sanitarios”. Aterrador.
Qatar, que comenzó a vacunar a personas el 28 de enero, informó recientemente de un enorme aumento de muertes causadas por las “vacunas”. Han transcurrido más de tres meses desde que comenzaron las inyecciones y el número de muertes no ha vuelto a los niveles previos al primer pinchazo.
Y la lista se amplía infinitamente. Maldivas, Gibraltar, Mongolia, Estonia, India y, por supuesto, la Usa de Biden, todos reportando datos semejantes. Dondequiera que se administren inyecciones de fantasmagóricos o quiméricos “virus” atenuados, transgénicos o no, se topará con muerte y enfermedad.
Por supuesto, tras la “vacuna” comienza el horror
A pesar de una clara y obvia tendencia, el culto covidiano pro-vacunas insiste en que nada de esto prueba que las inyecciones sean las responsables. Según los tragacionistas, tan solo fútil coincidencia que, justo después de inyectar masivamente a la peña, las tasas de enfermedad y muerte se disparen. Peculiares sinos.
Eso, sí, innúmeros matasanos de las UCIs están informando de una inaudita frecuencia de secuelas fatales entre aquellos que recibieron el matarratas covid. Las personas «vacunadas” estarían inundando las salas de emergencia.
Y, desde luego, los yanquis Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) culpan de todo al “virus”, y denominan a estos eventos “infecciones revolucionarias”. Patética payasada, típicamente esperable de los CDC (por cierto, detrás de nuestra farsa colza), siniestra corporación privada, que nunca, bajo ninguna circunstancia, admitirá que una vacuna cause lesiones o daños.
¿Y si la “vacunación” masiva desencadena, al fin, una pandemia de verdad?
Son las vacunas, y no una “variante”, lo que está bosquejando el comienzo de la “tercera ola” del genocidio eugenésico. Y, sin embargo, los plurales gobiernos títeres continuarán culpando al “virus”, junto con aquellos que se niegan- y nos negaremos siempre y en todo momento- a ser pinchados con semejante y venenosa mierda.
Se estima que muy pronto el número de muertes posteriores al alfilerazo aumentará dramáticamente a decenas de miles. Tercera ola de muerte, pues, inducida por el matarratas transgénico: al final, se transformará, al fin lo consiguieron, en una pandemia real. Eso sí, provocada deliberada y criminalmente por ellos a través de la masiva inoculación de «vacunas» a toda la población mundial.
“Vacunación” generalizada, ¿próxima masacre?
“Estas inoculaciones básicamente destruyen tu propio sistema inmunitario, por lo que incluso el resfriado común mata más fácilmente”, escribió un genetista disidente. Apretada síntesis: el componente de ARN mensajero de las inyecciones convierte al inyectado en salvaje fábrica de proteínas de picos andantes potencialmente mortíferos…
…Y la apreciada doctora Tenpenny mencionó a un equipo de médicos en California que hizo una prueba de 55 células de órganos humanos diferentes que incluían el cerebro, el corazón, el hígado, los riñones, y largo etcétera, y se encontró con que el compuesto experimental inoculado atacaba a ¡¡¡28 de 55 tipos de células!!!
Aciaga y “terrorista” coda veraniega
Victoria electoral de la tirana Díaz Abuso: gana el poli “bueno” que durante la atroz sesión de tortura te concedió un vasito de agua. Papeles minuciosa y estudiadamente repartidos. Sin más…
…Y ahora que la asamblea de majaras nos «afloja» del inexistente virus, tras decir lluvia dice sol, Don Vito y cía afirman que en verano toca el miedo a las «bombas» y a los «terroristas» lobos solitarios.
…Si es que no somos más tontos porque no entrenamos. Canicularmente entretenidos…y sendereando hacia dantesca aniquilación. Sin infernales círculos en el ínterin. En fin.
Y la siniestra rifa solo acaba de comenzar, hasta el 30 de junio los fallos rayanos. Los dos primeros, Artes, y Comunicación y Humanidades, aciago presagio. La inmundicia de los premios de la nieta del Rey Elefante, que se sobrelleva anualmente en el ovetense teatro Campoamor, descubre definitivamente el velo de Maya, tan sobrados se saben.
Marina Abramović, el comienzo de su satánico desvarío
Añosa y añeja, rancia y revenida dama, allende los 60 y 70, muchos acusaron a Marina de hacer «extraños» rituales ocultistas que le permitían mantenerse eternamente joven, tan Alphaville. Comenzaron de hecho a llamarla vampiresa por ese «don» que parecía poseer.
Putos majaras satanistas
Y realiza poco después Ritmo 5, conocido como La estrella de fuego: prendió fuego a una enorme estrella de cinco puntas- celebérrimo pentáculo – forjada de madera, conocida como petokraka (utilizada, curiosa y «casualmente», para representar tanto al socialismo serbio y el pentagrama ocultista). La performance,verbigracia: Marina tajaba su cabello, las uñas de sus pies y se postraba en medio de la estrella. Perdió la conciencia por falta de oxígeno.
Más tarde realizó otra performance titulada Thomas Lips. En ella, Marina toma sacrílegamente la “eucaristía” mientras se halla sentada completamente en bolas. Se embaúla un kilo de miel y bebe un litro de vino. Después, en su vientre rubrica con filosa perica el pentagrama y comienza a flagelarse hasta sangrar. La performance finaliza con su postración en una cruz de hielo de la que tuvo que ser retirada al quedar, como en Ritmo 5, profundamente inconsciente.
Culminación del satanismo: Spirit Cooking
El 28 de junio de 2015, Marina invitaba a Tony Podesta y su esposa Mary, así como a su hermano John Podesta, jefe de campaña de Hillary, jesuita e íntimo de los Clinton y de los Obama, a una cena de Spirit Cooking, una cena que según Marina se compone de fresca leche de teta, esperma también fresco y lozano…y sangre, no sin antes haberse cortado el dedo corazón de la mano izquierda, para «comerse el dolor» (sic).
La performance titulada Spirit Cooking poseía, de todas formas, larga data. 1996, exactamente. Hace 20 años que Marina “guisa” con leche materna, sangre y esperma, una receta que el referente mundial de los satanistas, Aleister Crowley, utilizaba profusamente en sus rituales satánicos. En un momento de la performance Marina lanzaba un muñeco negro del tamaño de un niño de unos tres años a un cubo de sangre y luego con un pincel lo “adereza” correctamente. Tal cual…
Wikileaks filtración
…Y gracias a los correos electrónicos hackeados a John Podesta (consejero de los Clinton) y publicados por Wikileaks, se desveló parcialmente – muy parcialmente- lo consabido: élites de mucho – muchísimo poder, como las que manejan la actual plandemia – se hallan estrechamente vinculadas con el satanismo pedófilo, el canibalismo, la tortura y demás rituales que llevan perpetrándose siglos, tal vez milenios, de generación en generación.
CIA de verdad
Gloria Steinem, agente de la criminal CIA
Fundadora del feminismo moderno, Gloria Steinem, admitido por ella abiertamente, por si cupiesen dudas. Reconociéndolo sin ambages, explicando a la perfección por qué se hizo agente de la CIA (certera y agudamente siglada como Cocain Import Agency). Orgullosa de perseguir activistas que «si tuviera la oportunidad, volvería a hacerlo». El laurel a Gloria Steinem, a la altura del prestigio de ella y del premio.
Con Steinem todo encaja: comprender cómo un movimiento presuntamente marxista es apoyado por las organizaciones ultra-capitalistas, y cómo han surgido «casualmente» personajes de la calaña de Camila Vallejo (Chile), Alexandria Ocasio (Estados Unidos) o la propia Irene Montero en España. Falsaria e inducida guerra de sexos: es la demografía, idiota, como tantas cosas. Matarratas transgénicos (vulgo vacunas), incluidos.
Como siempre, la realidad supera la ficción
Lo consabido, parte de la peña comienza a intuirlo: fastuosa y sempiterna conspiración mundial. Subrepticio gobierno mundial de familias antiguas y poderosas, trece poderosas familias de sangre azul o negra, nigérrima, nobleza negra pues, manejando los hilos desde hace siglos de forma encubierta.
CIA criminal, metida en todo
Mediante sociedades y agentes secretos, pringados a través de sus plurales y tenebrosas argamasas: pedofilia VIP, rituales satánicos, sacrificio de críos, bebés incluidos, tráfico diversos (personas, drogas, armas, órganos…), blanqueadores bancos, tácticas y prácticas mafiosas. Todo tan Cosa Nostra. Los gobiernos títeres, valga el pleonasmo, empresas asesinas y terroristas, vulgares entidades corporativas sin más. Los mass-mierda, la inmensísima mayoría, apuntalando todo el horror mediante el lavado de cerebro planetario.
Élites psicópatas dirigen de modo totalitario y liberticida a una sociedad que acaba siendo motivada finalmente por valores puramente patológicos. La población mundial, siempre parte de sus experimentos. Químicos, radio-electromagnéticos, mentales. Hogaño, apresurando la despoblación mundial. Tan visto. Tan real como la vida misma en un mundo donde (casi) nada es lo que parece. Falsas pandemias y “vacunas”, ejemplo demasiado evidente…
…Cuando te han contado mentiras toda la vida, la desnuda verdad suena a teoría de la conspiración (burda terminología inventada por otra parte por la citada CIA). Y quien no quiera verlo es que está jodidamente ciego.
Se lo comentaba a César. Saturado– saturadísimo- por la plandemia, quería rendir un homenaje a un grandísimo maestro. Ha muerto Franco, el bueno. El grande. De Pata Corta, mejor espeso velo, necesario e imprescindible olvido, sin llegar a la masónica saña de profanar su eterno descanso. Pero olvido. Y nuestro César lo tuvo luminosamente claro, fines de octubre 2020: Franco el malo, muy malo – agregado mío – no iba a salvarnos de nada. Afortunadamente. Y memento entonces Franco el bueno, muy bueno. Battiato. O si prefieren, yo sí, Suphan Barzani. Extraordinario cantante, compositor, editor, cineasta, pintor, temporalmente político (sin sueldo), genio a tiempo completo y, sobre todo, ser humano bueno. Muy bueno.
Battiato, inicios
Vivió sumergido durante las postreras témporas vitales en un despiadado Alzheimer y sin memoria ya de un pasado en el que, como el Mr. Nobody de Jaco Van Dormael, semejaba haber vivido misteriosamente varias vidas en una sola. Su huida de los escenarios hace casi un lustro nos hacía temer que su salud le había abandonado definitivamente. Y así fue.
Con su inconfundible e innegociable voz nasal (prodigioso narigón incluido), voz que hipnotizaba a Renato Carosone, incógnito estilo, acordes electrónicos hibridados a sones tribales, buscó hacerse sitio en el trastornado paisaje de la canción italiana de finales de los 60. Y he ahí Battiato, Barzani, el músico alborotador, insurrecto y vanguardista que encandiló a Frank Zappa con sus primeros álbumes en setentera época. Fetus (1971), Pollution (1972) o Sulle corde di Aries (1973), memorables hitos. Y entrado 1981, se convierte en el primer músico italiano en vender más de un millón de copias de un disco cuya escucha no declina ni un instante, el legendario La voce del padrone, asociado para siempre al prodigioso hit Centro de gravedad permanente.
Battiato se movía con igual soltura en la música «culta» que en las listas de éxitos, el sumo situacionista pues, a los hechos me remito: en 1984 acudió al Festival de Eurovisión (este finde tan actual) con la hechizante Los trenes de Tozeur, cointerpretado con Alice. Temazo que deviene superior al 99% de los temas que se han ejecutado en toda la historia del certamen (incluso así quedó quinto).
Y recordemos tres colosales jalones: L’arca di Noè y otra de sus canciones más recordadas, Voglio vederti danzare (Yo quiero verte danzar). Orizzonti perduti (1983), Mondi lontanissimi (1985) o Echoes os sufi dances (1985). Y, pequeña confesión, mi predilecta, Perspectiva Nevski, del álbum Nómadas (1987).
Battiato, místico y cineasta
El cantautor escudriñaba en insondables abismos y galaxias distantes, mientras se sumergía en la música sacra con su maravilloso Genesi (1987), tema a tres voces – soprano, tenor y barítono – con letra en sánscrito, persa y/o griego. El trinomio «experimentación + electrónica + música culta» se hallaba bosquejado y se mantendría a lo largo de toda su fructuosa carrera. Battiato era en realidad un “monje cantor” de la Modernidad que se imbuía con asiduidad de los textos de nuestros señeros místicos. San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, sobresaliendo. Y, sobre todo, allende nuestras fronteras, el inclasificable Gurdjeff.
En los noventa, entre discos pop y música clásica, cine. Con la banda sonara de la película Una vita scellerata, incontestable obra maestra. En 1991 publica Come un cammello in una grondaia, con peculiares versiones de Wagner, Beethoven o Brahms y el tema Povera patria, pobre Italia ( o pobre España) que enseguida se transforma en himno protesta, al tiempo que se dedica al esforzado quehacer de pergeñar su segunda obra lírica, Gilgamesh, estrenada con estruendosa e indeleble ovación en la Ópera de Roma.
Con el nuevo milenio Battiato, siempre camaleónico, se estrena como director de cine con la estimable Perduto amor, una cinta basada en su amada ínsula Sicilia, en la que atraviesan sus recuerdos de juventud mixturados con su elevadísimo pensamiento metafísico. Dos años después, en principio, preparaba su segundo largometraje, Musikanten, sobre los últimos días de vida de Ludwig van Beethoven, publicando de paso un nuevo disco, Ferro Battuto (2001).
Battiato, lúcido político
Battiato no ignoró la política, tema que aborda en canciones como Bandiera bianca o Radio Varsavia: siempre feraz y feroz opositor del masónico mafioso berlusconismo. Acerado crítico de toda la política italiana, en particular del citado duce futbolero (y dueño de «nuestra» MediaSet) e inclemente debelador de la generalizada tolerancia, cuando no connivencia, con una Cosa Nostra que ha abocado a su Sicilia natal a la más absoluta de las perdiciones.
Fue también consejero de Turismo y Espectáculos en el gobierno regional de Sicilia en 2012, en manos del centroizquierda. Y su gran instante político: fulminantemente cesado después de llamar “putas” a las parlamentarias italianas en la Eurocámara y de arremeter en el ínterin contra toda la clase política de su país. Una puta basura, como la española, tan semejante ambas.
Battiato regresará siempre
Su último disco, 2019, con catorce versiones sinfónicas de algunos de sus himnos más recordados, y de regalo un inédito. Sonaba de hecho a despedida, aunque su título pudiese presagiar lo contrario: Torneremo ancora (regresaremos de nuevo), una promesa que no ha cumplido, aunque en realidad el maestro nunca se irá del todo. Imposible…
…Y claro, mi preferida. Perspectiva Nevski, una de esas poquitas canciones que tengo que escuchar solo en mi covacha, incluso sin Larita, porque el lagrimal termina definitivamente coagulándose. Decir sublime es quedarse extremadamente corto. Sobrenatural….
…Battiato, lo dicho, no es humano, o tal vez es demasiado humano. Divino. O casi. Gracias, maestro, enseñándome desde el inicio cuán difícil es descubrir el alba dentro de las sombras. En fin.
Rememoremos el genio de Arthur Schopenhauer. «La verdad pasa por tres fases. Primero es ridiculizada; segundo, se la opone violentamente; y tercero, es aceptada como evidente». Expresado de otro modo, estación termini: la desnuda (y tantas veces dolorosa) realidad se impone, cual brutal, brutalísima, bofetada. La verdad termina siendo aceptada. Eso sí, en tantas ocasiones demasiado tarde…
Ni olvido ni perdono
Algunos, ocurra lo que ocurra, ni olvidaremos ni perdonaremos. De la necesidad se extrae luminosa virtud, tal grotesca pantomima plandémica. Algunos confirmamos lo consabido. No era muy difícil. Otros comenzaron a darse cuenta de la realidad, el mundo real, el desierto de lo real. Pues eso, apreciado Neo, eres un esclavo. Neo, naciste en cautiverio, naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Y de ti siempre dependió. O pastilla azul, como hasta ahora; o pastilla roja, abriendo un poquito los ojos.
Y tal vez puedas llegar a entender estas diez sencillas conclusiones del criminal y covidiota sainete. Y aunque, aparentemente, la mayoría no ha aprendido nada de lo ocurrido, eventualmente, acabarán poniéndose al día. Imagino. Y una vez que algo se sabe, transitar de la epistemología a la ética. Del kantiano qué puedo saber al qué puedo y debo hacer. Y como expresó H.R. Haldeman tan acertadamente, en un determinado momento «no se puede volver a poner la pasta de dientes en el tubo».
Ilimitada corrupción de todo
Uno. Nuestros sistemas políticos se hallan irremediablemente corrompidos. Podridos hasta el tuétano. Prácticamente todos – diríase todos – los políticos son extremada e irremediablemente corruptos. No se puede confiar en ningún partido político. Todos pueden ser, y han sido, alquilados. Sobre todo comprados. Y votar significa legitimar tal horror. No hay mal menor que elegir. Solo bien razonable. Y ninguna urna lo proporciona.
Dos. La democracia es una farsa. Democracia, flatus voci: mucho más cuando estamos siendo dirigidos por maquiavélicos y sádicos psicópatas del más alto calibre. Democracia, basura: desde siempre. Nunca habrá una verdadera democracia cuando el dinero y el poder siempre se dirigen a más de lo mismo. Como la burra al trigo. Y lo más martirizante es que carecemos de alternativa razonable: aparta de mí los amargos cálices genocidas- como fue el tercero- de una suerte de cuarto reich. Por favor, no insultéis mi inteligencia.
Tres. El sistema no se detendrá ante nada para mantener su poder. Y si es posible, incrementar sus niveles de control y explotación. Carece de escrúpulos. Ninguna mentira es demasiado escandalosa, ninguna hipocresía demasiado nauseabunda, ningún sacrificio humano – ritual, preferentemente- demasiado grande. Hijoputistas, al servicio de los hijos de puta que manejan el mundo desde inmemoriales témporas, te llamarán “negacionista”. Qué cosas.
Disidencia controlada, controladísima…
Cuatro. Los movimientos supuestamente disidentes no son generalmente nada de eso. Sea cual sea la dirección en la que pretenden atacar al sistema, sólo lo fingen y sirven para canalizar el descontento en direcciones inofensivas para la genocida caterva en el poder. E incluso cristalizan útiles – recuerden el concepto de tontos útiles-para las globalistas agendas.
Seis. La mayoría de la gente de nuestra sociedad deviene infinitamente cobarde. Están dispuestos a renunciar a todos los buenos valores, a la vida buena, y a principios que han difundido durante toda su vida, simplemente para evitar el más mínimo riesgo de crítica pública, molestias o incluso minúsculos quebrantos económicos.
Siete. Los grandes medios de comunicación no son más que un aparato de propaganda del sistema, el mejor vocero pues. Y los periodistas que trabajan en ellos han alquilado o vendido sus almas, poniendo sus habilidades de escritura (a menudo mínimas), totalmente a disposición del poder. A cualquiera de sus sórdidas ramificaciones. Una preguntita fácil de responder. ¿Conoce algún gran medio en España, de «derecha» o «izquierda», que cuestione siquiera levemente la campaña de «vacunación»? Pues ya está. Blanco y en botella suele ser leche.
Ocho. La brutal y maltratadora policía – junto a los fumigadores milikitos- no está al servicio de la gente ( la que paga sus sueldos, tras previo expolio fiscal), sino al servicio de una minoría poderosa y extremadamente pudiente que controla y explota al populacho para sus propios intereses, siempre estrechos y muy codiciosos. Y enormemente depravados, claro.
Basurientos expertuzos y la barbarie bautizada como progreso
Nueve. Ningún «científico» o expertuzo es de fiar. Utilizarán el poder hipnótico de sus batas blancas y su condición de autoridades para beneficiar a quienes financian su trabajo y su estilo de vida. El que paga manda. Fíjense el panorama: tiranía sanitaria, Estado policial/militar, dictadura tecnocientífica…Ya lo dijo Cum Fraude, «acelerar» procesos previos. Perfeccionar el tecno-horror bicéfalo, estatal-gran capitalista.
Diez. El progreso es una ilusión engañosa. La historia del progreso es la historia de la barbarie, es la historia de los vencidos, como aseveró luminosamente el genio del egregio judío Walter Benjamin. Progreso, una mierda pinchada en un palo. Deviene espejismo utilizando como tenebrosa coartada la creciente automatización e industrialización. Más «progreso», infinita peor calidad de la vida humana. De hecho la reducirá «progresivamente» hasta extinguirla por completo.
Del saber al hacer
…Y lo dicho. Del qué puedo saber al qué puedo y, sobre todo, qué debo hacer. En fin.
Tantas veces explicado desde hace más de un año. Jamás fue un virus el que originó nuestra actual farsa plandémica. Síntesis recordatoria: cinco armas contra la población mundial. Una. Todo da comienzo con el lanzamiento del arma biológica covid-19 y sus plurales variantes de bioingeniería. Dos. Lanzamiento de armas biológicas y químicas mediante la pulverización sistemática de aerosoles chemtrails (con sus tóxicos aerosoles), pieza clave de la geoingeniería. Tres. Masivo despliegue militar de armas energéticas 5G (y 4G). Cuatro. Administración, también, masiva, de los programas anuales de vacunación (con sus deletéreos componentes) contra la gripe estacional utilizados como armas biológicas híbridas. Cinco. Inyección de vacunas covid de bioingeniería como armas biológicas, nuestro hoy, nuestra arma homicida.
Jamás fue un virus: un atentado mundial contra la población, pues
¿Y entonces? Pues lo previsible. Los fallecidos covid lo hicieron por las primeras cuatro armas combinadas. Los próximos por la quinta, vacunación masiva. Y sus muertes fueron y serán por deterioros cardiovasculares, no respiratorios. Tan evidente. Ninguna autopsia encontró virus alguno que no existe. Eso sí, un ejemplo de tantos: extrañísimos trombos por doquier.
Proteínas locuelas adheridas al fantasma vírico jiji
Resumiendo, según reciente estudio: covid-19 es una enfermedad cardiovascular producida por una proteína, la proteína espiga exactamente. Ningún virus, pues. Ni SARS-CoV-2 ni nada. Dicha proteína, además, la producen las vacunas covid, curioso (ironic mode), súper-propagadoras de dicha proteína porque, precisamente, los matarratas transgénicos están utilizando un agente «hueco» al que se le embute la espícula completa. Y poco importa que no estés vacunado: los vacunados son ahora las nuevas armas biológicas. Semovientes, claro.
… Y nota aclaratoria contra la teoría microbiana de la enfermedad
A aquellos cuatro gatos que negamos de raíz la teoría microbiana de la enfermedad, cuyo factotum fue el delincuente intelectual Louis Pasteur, impugnando el vínculo entre virus y bacterias y enfermedades (por supuesto, causadas por una tenebrosa y múltiple etiología), nos resulta imposible asumir que una proteína (parte de los virus) origine dolencia cardiovascular alguna. Pero el estudio se lo enlazo. Cardiólogos covidiotas podrían estar interesados. Vete a saber.
Frenopático plandémico, para advertirlo de forma plena y con precisión tiren de la simbología, rituales y liturgias varias. El parque temático del terror covidiota, la presente superchería (la mayor de la historia) jugó siempre con lo más hondo de cada uno de nosotros: el thanatos, el miedo a la muerte, el instinto de supervivencia. Aquí se difuminan “derechas” e “izquierdas”, españolísimos y anti-españoles: el citado thanatos desactiva y aniquila las más primordiales nociones de lógica y sentido común.
El efecto apotropaico del bozal
De condón a bozal: cuatro decenios de gigantescas trolas. Del timosida al coronatimo. Y recuerden el decisivo efecto apotropaico al llevar unas bragas sucias en la boca. Es un término antropológico para describir un fenómeno cultural que se enuncia como mecanismo de defensa mágico o sobrenatural evidenciado en determinados actos, rituales, objetos o frases formularias, consistente en alejar el mal o resguardarse de él, de los malos espíritus o una acción mágica maligna en particular, purificándose (catarsis) con este rito u objeto ritual.
Deviene necesidad psicológica de hallar cierta seguridad ante lo incierto y desconocido, lo que comúnmente se relaciona con lo peligroso y posiblemente dañino. Pero, lo imaginarán, y siento decírselo: nada sanitaria la mordaza, basura ritual, sin más. Perentoria sugerencia: quítese ese puto trapo y póngase a respirar como Dios manda. Desobedecer órdenes injustas: deber y necesidad.
Manicomio en coles
Geles hidroalcohólicos, PCR y bozal: transferencias de sacralidad
Asistimos a multitudinario y falsísimo acto de fe. Siniestras transferencias de sacralidad. Geles hidroalcohólicos, tal agua bendita. El hisopado nasofaríngeo, PCR, ritual iniciático, molesto e incómodo, como todo ritual iniciático. Sacramento penitencial, pues: fuiste «irresponsable».
El signo del sacramento deviene tan importante como el sacramento mismo en nuestro actual culto covidiota, fanático y totalitario y aplastantemente mundial. No hay covacha donde huir. Y el bozal, la clave de bóveda de la demente liturgia.
El ritual de iniciación del bozal
Los ritos de iniciación, en los jueguecitos ocultistas que tanto practican las genocidas élites, se encuentran destinados a transformar (masónicamente) a una persona. De un estado anterior a un nuevo estado. El uso de una máscara oculta la personalidad verdadera.
Con el bozal, nueva personalidad. Esta es una parte clave de la mayoría de los rituales de iniciación oculta. Esta iniciación implica el asesinato simbólico del iniciado y devolverlo a la vida. Morir y renacer. Tal Shiva, por poner un ejemplo CERN. El individuo “anterior” que se ha sometido al proceso, murió.
Los bozales, recordemos también, se encontraban entre los instrumentos de tortura, control y deshumanización que utilizaban las élites criminalesnegreras para secuestrar y esclavizar a quienes intentaban domeñar. La máscara también ha tenido durante mucho tiempo un papel más oscuro en los esquemas de sacrificio, transformación y control social.
El imprescindible experimento de la prisión de Stanford de 1971 de Philip Zimbardo (clave junto al de Milgram y Asch) mostró que el hecho de cubrirse el rostro facilitaba sobremanera la deshumanización absoluta: el primer gran propósito de los colosales estafadores criminales del Nuevo Orden del Inframundo.
Marina Abramović y Jacob Rothschild frente a ‘Satanás convocando a sus legiones
El antropólogo John Watson, conclusiones similares
Los bebés y los niños en desarrollo aprenden habilidades sociales y empatía al vislumbrar rostros humanos. Los covidiotas que buscan pervertir y menoscabar a la sociedad utilizan el enmascaramiento obligatorio y generalizado para aniquilar esta habilidad social. Esto conduce indefectiblemente a psicosis y reacciones asociales. Y memento: los satanistas suelen sacrificar a sus propios hijos como prueba de su fe en Lucifer. Se lo adelanto: es lo que hará la gente que vacune a sus hijos.
Lydia Densworth escribe en su libro Friendship acerca de la importancia de la interacción humana de los niños con los otros rostros. Estar sometido a bozales conduce a feroz sociopatía debido a un desarrollo cerebral deficiente. Y no hace falta recordarles que los críos están siendo entrenados para la mentalidad de tecno-colonia penitenciaria, tan Kafka, la extrema sumisión y la servidumbre pasiva.
Covid: plan para esclavizar satánicamente a la humanidad
Un plan diabólico de larga data: siglos de antigüedad para esclavizar a la humanidad y controlar el mundo. A punto de dar sus frutos. La sin par estafa covid se caracteriza por un comportamiento semejante al de una secta: la insistencia en una obediencia ciega e incondicional. El bozal indica la senda del absoluto servilismo. La “vacuna” es la interfaz digital-biológica. La “vacunación” es el criterio para entrar en este culto, y la participación en la sociedad luciferina, es decir, el Nuevo Orden Mundial.
Covid es simplemente un pretexto para reorganizar la sociedad según los genocidas patrones anhelados por la sinarquía satanista. Sin duda, esto implica, entre otros espantos, la despoblación masiva. Nadie entrará en el Nuevo Orden Mundial a menos que se inicie luciferinamente. El matarratas transgénico covid (vulgo vacuna), tal y rotunda iniciación…
…Todo se reduce a aceptar o resistir la esclavitud. En fin.
El informe se titula Covid19: Make it the Last Pandemic. («Covid-19: asegurar que sea la última pandemia»). Se trata de las conclusiones publicadas por el Grupo Independiente sobre la preparación y la respuesta a las pandemias, que se recrea sobre el modo en que el mundo puede buscar la prevención de las «pandemias» en el futuro.
Seis conclusiones del informe
Tal grupo o grupúsculo «independiente» se halla presidido por la ex primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, la ex presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y otros plurales gallifantes (incluido el acérrimo globalista David Miliband). Fue creado el pasado mes de mayo de 2020 por el director general de la Organización Mafiosa de la Salud, el terrorista etiope Tedros Adhanom Ghebreyesus
Marty McFly viaja al futuro pasado con Arias Navarro
Ochenta y seis páginas de doble lenguaje – orwelliano doble pensar – extremada y tediosamente burocrático. 86 páginas, 86 látigos. Infumables, sin más. Sus principales conclusiones serían las siguientes.
Uno. Elevar al más alto nivel el liderazgo en materia de preparación y de respuesta a las amenazas sanitarias mundiales para garantizar una actuación justa, responsable y multisectorial.
Dos. Concentrar y reforzar la independencia, la autoridad y la financiación de la Organización Mafiosa de la Salud. Invertir ahora en la preparación para crear capacidades plenamente funcionales a nivel nacional, regional y mundial.
Tres. Establecer un nuevo sistema internacional de vigilancia, “validación” y alerta.
Cuatro. Instaurar una plataforma pre-negociada para la distribución de todo tipo de herramientas y suministros.
Cinco. Movilizar nuevos fondos internacionales para los bienes públicos globales de preparación y respuesta a la pandemia.
Seis. Los países deben establecer una coordinación nacional al más alto nivel para la preparación y respuesta ante una pandemia.
En el madrileño metro de Begoña lo clavaron
Primera traducción: hacia la tiranía planetaria
El informe elogia a los países que han adoptado las medidas «anti-Covid» más autoritarias (China y Nueva Zelanda). Y exige entregar a la OMS (y a sus acólitos) más pasta y más poder. Esta mafiosa organización de la Onu debe instituir una tiranía sanitaria planetaria: un nuevo sistema de vigilancia mundial, basado en la «plena transparencia» de todas las partes, que utilice herramientas digitales de última generación para conectar los centros de información de todo el mundo y que, de paso, incluya la vigilancia de la salud animal y medioambiental. Lo que significa, esencialmente: legalización de programas de vigilancia mundial a gran escala, 5-G mediante.
Segunda traducción: ¿Asesinando a la disidencia de la farsa covid?
Por el contrario, los países que habrían obtenido «malos resultados» en la lucha contra el covid – aunque nunca se les nombra en el informe – son brutal y burdamente censurados por su «negación de las pruebas científicas», su «erosión de la confianza en las medidas sanitarias» y sus líderes que «se mostraron escépticos o despectivos» ante la “pandemia”. Sic…
…Y recordemos una cosita, sin globalistas hipocresías. Cuando matan a una persona en Usa algunos lo convierten en perentoria causa internacional, pero cuando cuatro presidentes de países africanos que se enfrentaron a la Organización Mafiosa de la Salud (manejada por Bill Gates) mueren jóvenes en extrañas circunstancias el asunto deviene extraño, extrañísimo. Las vidas de los negros importan, claro (y la de todo cristo, obvio), aunque sean presidentes que cuestionen de raíz- insisto, de raíz- el teatro plandémico.
Cuatro negros cuyas vidas también importan
Los dos casos más «sospechosos»: el presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza y, por supuesto, el admirado dirigente tanzanés, John Magufuli: ambos fallecieron de manera inesperada, presuntamente, de sendas “crisis cardiacas”. Y no olvidemos otros dos nombres de presidentes africanos muertos en, otra vez, insólitas circunstancias: Ambrose Dlamini, jefe de gobierno de Suazilandia, muere el pasado 13 de diciembre del pasado año. Y Hamed Bakayoko, presidente de Costa de Marfil, fallecido el pasado 3 de marzo de 2021…
…Y, de momento continúa vivo Andry Rajoelina, presidente de Madagascar. Y Lukashenko, líder bielorruso, ya fuera de África. ¿Trump disidencia? No me hagan reír, por favor.
Totalitarismo global y fin de las soberanías, personales y nacionales
En todo momento el informe de la Onu elogia la centralización al modo bolche, la globalización y el totalitarismo en detrimento de la soberanía, el individualismo y la libertad humana. La dictadura sanitaria global OMS, anhelo.
Y echan de menos más liderazgo global. Y ambicionan estricta y férrea coordinación de las tensiones geopolíticas y, en el ínterin, ir desactivando los nacionalismos que debilitarían, al decir de los genocidas globalistas, el sistema multilateral, que, según ellos, debería actuar cuanto antes para mantener el mundo a salvo…
Amarga coda
…Los gobiernos nacionales de todo el mundo utilizaron esta falsa crisis sanitaria como coartada para ensanchar ilimitadamente sus dictatoriales poderes. Ahora las Naciones Unidas reclaman “lo suyo”: intervienen con la esperanza de ampliar su despótico mandato de poder mundial. En fin.
Porque con tu adiós me coagulaste con tristeza de acantilado, lágrima en lecho de trigo, ojos zurcidos al llanto. Zarpazo gélido, me faltó sobre mi nuca aterida, súbitamente, la torcaz caricia de tu aliento. Volaste al fin en libertad, con tus alitas de libélula, rasando el horizonte de mis sueños. Tantas veces tumultuosas pesadillas, tan bien lo sabías. Recordando cómo me susurrabas que eras de donde los instantes no se detienen en horas vacías, de donde los almendros germinan en verano, de donde la niebla impregna mi pelo hasta empaparme…
No te olvidaré
No te olvidaré, poderosa guitarra acústica, todo perfectamente orquestado (qué bellezón de violín), el magno Moi muy intenso…, vamos, una canción genuinamente emocionante. Y hoy la volví a escuchar, ains. “En el cielo hay estrellas. Por supuesto tú una de ellas. Blanca luz brillante. Perfecta mujer. Serás mi guía por siempre. Porque tú iluminas cada amanecer. Solo quiero que te encuentres. Muy feliz ahí arriba. Y esperando que estas letras. Las escuches, solo eso”.
Y, donde te halles, échanos un cable, esto se está poniendo jodidamente mal
No te olvidaré de los iruneses Mandrágora Negra. Portentoso Metal melódico. Sueños de realidad disco al que pertenece No te olvidaré, noviembre de 2012, editado por Heaven Musik. Nueve temazos, sobresale, claro, No te olvidaré.
Destaca sobre todo Moisés Montero (Moi), calidísima voz, plurales texturas, ápice de sutil e intenso romanticismo. Voz única también la de mi querida Eider Bailador, quien además se encarga de los teclados. David de Miguel al timón, junto al vocalista, de las seis cuerdas, mientras que la base viene diseñada por Maxi Fructuoso al bajo. E Igor Urtizberea a las baquetas…
…Y lo dicho. Te echo de menos. Mucho. Muchísimo. No te olvidaré. Jamás. En fin.
Los que no hemos llevado (ni llevaremos jamás) un puto bozal lo tenemos razonablemente claro desde el inicio de esta farsa. Bozal, nada que ver siquiera remotamente con la salud.
Bozal, clave para destruirnos psicológica y nacionalmente
El uso obligatorio de los bozales, además de una nueva agresión – otra más – a nuestra salud posee un nítido e innegable significado simbólico: es un símbolo de humillación y opresión y sumisión, además de un divertimento para los que, desde el poder y poderes que orquestan la presente farsa covid ven cómo el rebaño social que manejan, incluidos sus políticos y demás peones, marionetas y fantoches, llevan la marca (de la Bestia) de control que les han impuesto. Memento: los bozales son una marca, un símbolo y una herramienta – ora masónica, ora satánica- para irte debilitando física y psíquicamente.
La adhesión al discurso del poder deviene mortífera fijación a lo que dice el poder: resultado de una sutil y brutal técnica de sumisión en la cual quienes llevan el peso de la carga del sometimiento son los individuos mismos que se someten. Auto-esclavitud. Es una aceptación del mismo hecho de verse “aprisionado” por el poder. El esclavo acata pastueño. Bozal esclavo, pues.
El uso de un trapo en la boca es colosal consentimiento de las poblaciones a su propia destrucción, es la aceptación del gesto de deponer nuestro cuerpo, como se deponen las armas. Signo de capitulación y rendición. El cuerpo debe desaparecer para que pueda aparecer la plandemia. Los individuos se convierten en soldados de la falsa pandemia, actores de su propia aniquilación.
E, indudablemente, la mascarilla es el símbolo de un progresivo desplome de las fronteras colectivas e individuales, de las fronteras que delimitan los Estados-Nación todavía (frágilmente) vigentes. Ciudadanos del mundo, todos embozalados. Sin distinción de patria, sexo, credo, raza….Mestizos y andróginos, sueño húmedo de las élites para su ganado.
Bozal: deshumanizados hacia el transhumanismo…y posthumanidad
Los políticos y otros vendidos – y alquilados varios -, dóciles, manseando con sus mordazas, serviles con sus amos (el mundo). Criminal representación circense. Y dato clave: la centralidad del uso del bozal reside en el hecho de que al recordarnos constantemente la irreal pandemia, esa imposición nos pone también constantemente bajo la mirada del poder, confiscando brutal y definitivamente, de esa manera, nuestra sacrosanta intimidad. Y, nuestra sagrada imagen. Propia imagen, diría la Constitución Española (art. 18)
Y propio de las macabras élites: la obligación del uso de la mascarilla nos trae eternamente de regreso al trauma. Condicionamiento por trauma. Bozal, fábrica de psicosis y deshumanización. Además el bozal deviene sacrilegio del cuerpo social e individual, “renunciando” a la condición humana y aceptando así el paso hacia el transhumanismo, previa llegada del posthumanismo, o el fin de la especie humana.
Para las genocidas élites somos perros con bozal exterminables
La revista The Economist, propiedad de la familia Rothschild recordemos. Sus gloriosas portadas, “vaticinan” lo que le va a ocurrir al mundo en los siguientes meses tras cada publicación. Parte del tenebroso juego que se tienen con nosotros. Las genocidas élites se descojonan con todas estas cosas, son muy de símbolos (preferentemente masónicos) y todas estas exhibiciones (de fuerza y poder) les encantan y se hallan salpimentadas por todas partes.
Marzo de 2020, portada. El prediseñado juego que se tienen con nosotros y cómo se ríen en nuestra cara. ¿Continúa sin estar suficientemente claro? Somos para ellos como sus perros con bozal. El gran gobierno, el Nuevo Orden Mundial que están imponiendo donde lo tienen todo bajo control: incluso a ti, siento decírtelo, que vas con una inútil y estúpida braga (sucia) en la boca como paradigma de sometimiento y de absoluto y/o parcial desconocimiento de la realidad que te ciñe.
Cada vez que te pones el bozal, recuerda que para alguien eres como un manejable y dócil chucho con bozal. Piensa, no lo dudes, que ese alguien se está riendo de ti y que esas personas van a acabar amargándote la vida hasta un punto que, con lo aprendido en el presente y psicótico modus operandi de la presente plandemia, ya deberías poder ir imaginando. Sobre todo, el tenebroso futuro que nos aguarda.
Bozal: deliberado ataque a la salud
Las mascarillas enfermarán gravemente a la gente, sea a corto o largo plazo. Eso es ciencia, lo otro es política y parte del plan. El uso continuado del bozal es un crimen contra la humanidad. Innúmeros perjuicios que ocasiona en nuestro sistema respiratorio por el nivel de CO2 “respirado”, impidiendo un correcto intercambio de gases de tu respiración. Este simple hecho, te ocasionará, a medio o largo plazo enfermedades de todo tipo, incluso cancerígenas. Y si le sumas el caldo bacteriano que se genera, la cosa deviene fiera.
Les interesa una sociedad enferma y cualquier enfermedad o muerte provocada por el uso continuado de los bozales (y de los matarratas transgénicos, vulgo vacunas), será atribuida, por supuesto, a nuevas y manipuladas cifras covid («number games«), o a cualquiera de sus «creativos» y originales recursos: nuevas y falsarias cepas, espaciosa ampliación de “sintomatología”, “enfermedades” derivadas…
Las mascarillas son muy perjudiciales para la salud y no sirven, en absoluto, para proteger a nadie de un virus. El virus es tan minúsculo que los huecos o intersticios de las mascarillas no pueden impedir su fluido vagabundear bajo ningún concepto. Punto. Esto es ciencia. Lo demás es, como se dijo antes, (bio)política. Y, sobre todo, parte del plan. Sinsentido científico absoluto que solo demuestra, otra vez, que los bozales son un símbolo de sumisión y de control poblacional con el único fin de esclavizarnos y enfermarnos.
Bozal, una única opción: DESOBEDECER MASIVAMENTE
¿Te imaginas que todo fuera mentira? La buena y mala noticia es que lo es. Es una farsa y los bozales son el Gran Símbolo del Poder (en la sombra) para testar, a golpe de vista, nuestra capacidad de obedecer sin rechistar e identificar rápidamente a quien proteste.
Presentada inicialmente como una medida temporal, hoy rebuznan que, a pesar de la «vacunación», según el diabólico poder, el uso de la mordaza seguirá siendo necesario. Bozales para siempre, aterrador panorama. No lo consientan. Está en sus manos…
…Y lo que siempre les digo, solo resta un camino: desobediencia. Masiva, claro. Y pronto. NO PONÉRSELO. En fin.