Archivo de Franco battiato

Música SIN mariconadas: Franco nos ayuda a luchar como patriotas.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO, Música SIN mariconadas with tags , , , on diciembre 16, 2024 by César Bakken Tristán

Mi dilecto narigudo nos ofrece una balada in crescendo que debería ser referente para todos los contestatarios irredentos disidentes de este país dominado por satánicos psicóticos.

Hace algo más de 1 año, en medio de una charla/chapa autocomplaciente comunista en el parque Pradoluengo (Cercedilla) oímos un glorioso: «¡Viva Franco!» exhortado desde fuera del parque; ante el cual el único ponente de la chapa soltó un infantiloide: «Viva Franco, sí, Battiato». No pongo signos de admiración porque lo dijo sucintamente, como son todos estos neocomunistas podemonguers: gente con horchata en las venas y con odio irracional por neuronas, pero que no trasciende, puesto que «en la calle» son más inofensivos que un cachorro de caniche.
Como anécdota os digo que el único ponente era mi antiguo catedrático de la UAM, en CCPP, Carlos Taibo. Cuando me daba clase (1999) era anticomunista y ahora se ha hecho comunista… qué cosas. Tuvimos un vigoroso, y divertido, duelo dialéctico al ser yo el primer «espectador» en hablar con él, micrófono en mano, rodeado por cientos de analfabetos que creen ser rojos y son unos jodidos pijos, pero desarrapados y con necesidad urgente de más de una ducha a la semana…

Os dejo con el tema, que da nombre a un espectacular disco del espolón de galera: «Povera patria» Os recomiendo oír el disco entero y las versiones tanto en espaguetti original como en espenol. Os pongo la espenola y, faltando a mi rigor habitual, no os enlazo las otras, porque – de vez en cuando – es conveniente mandar deberes. Pues eso, moved el culo y buscad la V.O. Y no olvidéis que Battiato no se refería a nuestra patria española, pero este temazo es inherente a cualquier patriota de cualquier país del mundo; pues todos estamos sojuzgados por los mismos satánicos globalistas.

Música SIN mariconadas (homenaje al maño gruñón y al que no es siervo): «Cucurrucucú paloma»

Posted in Música SIN mariconadas with tags , on enero 28, 2022 by César Bakken Tristán

Hagan sus apuestas, lectores. Ya les digo yo que el primer enlace es el que le gustará más a Luys, y el segundo a Rafael López. Y para que se vea que soy totalmente parcial, añado un tercer enlace, que es el que más me gusta a mí… y es una versión remasterizada de alguno de los 2 anteriores…

LUYS COLETO: Franco Battiato no era humano, o tal vez demasiado humano, o puede que divino, o casi.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on mayo 21, 2021 by César Bakken Tristán

Un capitano del centro impressioni

colto da esaurimento

venne presto mandato in esilio.

Mi preparavo

al lungo viaggio

( Via Lattea, 1985)

Se lo comentaba a César. Saturado– saturadísimo- por la plandemia, quería rendir un homenaje a un grandísimo maestro. Ha muerto Franco, el bueno. El grande. De Pata Corta, mejor espeso velo, necesario e imprescindible olvido, sin llegar a la masónica saña de profanar su eterno descanso. Pero olvido. Y nuestro César lo tuvo luminosamente claro, fines de octubre 2020: Franco el malo, muy malo – agregado mío – no iba a salvarnos de nada. Afortunadamente. Y memento entonces Franco el bueno, muy bueno. Battiato. O si prefieren, yo sí, Suphan Barzani. Extraordinario cantante, compositor, editor, cineasta, pintor, temporalmente político (sin sueldo), genio a tiempo completo y, sobre todo, ser humano bueno. Muy bueno.

Battiato, inicios

Vivió sumergido durante las postreras témporas vitales en un despiadado Alzheimer y sin memoria ya de un pasado en el que, como el Mr. Nobody de Jaco Van Dormael, semejaba haber vivido misteriosamente varias vidas en una sola. Su huida de los escenarios hace casi un lustro nos hacía temer que su salud le había abandonado definitivamente. Y así fue.

Con su inconfundible e innegociable voz nasal (prodigioso narigón incluido), voz que hipnotizaba a Renato Carosone, incógnito estilo, acordes electrónicos hibridados a sones tribales, buscó hacerse sitio en el trastornado paisaje de la canción italiana de finales de los 60. Y he ahí Battiato, Barzani, el músico alborotador, insurrecto y vanguardista que encandiló a Frank Zappa con sus primeros álbumes en setentera época.   Fetus (1971), Pollution (1972) o Sulle corde di Aries (1973), memorables hitos. Y entrado 1981, se convierte en el primer músico italiano en vender más de un millón de copias de un disco cuya escucha no declina ni un instante, el legendario La voce del padrone, asociado para siempre al prodigioso hit Centro de gravedad permanente.

Battiato se movía con igual soltura en la música «culta» que en las listas de éxitos, el sumo situacionista pues, a los hechos me remito: en 1984 acudió al Festival de Eurovisión (este finde tan actual) con la hechizante Los trenes de Tozeur, cointerpretado con Alice.  Temazo que deviene superior al 99% de los temas que se han ejecutado en toda la historia del certamen (incluso así quedó quinto).

Y recordemos tres colosales jalones: L’arca di Noè y otra de sus canciones más recordadas, Voglio vederti danzare (Yo quiero verte danzar). Orizzonti perduti (1983), Mondi lontanissimi (1985) o Echoes os sufi dances (1985). Y, pequeña confesión, mi predilecta, Perspectiva Nevski, del álbum Nómadas (1987).

Battiato, místico y cineasta

El cantautor escudriñaba en insondables abismos y galaxias distantes, mientras se sumergía en la música sacra con su maravilloso Genesi (1987), tema a tres voces – soprano, tenor y barítono – con letra en sánscrito, persa y/o griego. El trinomio «experimentación + electrónica + música culta» se hallaba bosquejado y se mantendría a lo largo de toda su fructuosa carrera. Battiato era en realidad un “monje cantor” de la Modernidad que se imbuía con asiduidad de los textos de nuestros señeros místicos. San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, sobresaliendo. Y, sobre todo, allende nuestras fronteras, el inclasificable Gurdjeff.

En los noventa, entre discos pop y música clásica, cine. Con la banda sonara de la película Una vita scellerata, incontestable obra maestra. En 1991 publica Come un cammello in una grondaia, con peculiares versiones de Wagner, Beethoven o Brahms y el tema Povera patria, pobre Italia ( o pobre España) que enseguida se transforma en himno protesta, al tiempo que se dedica al esforzado quehacer de pergeñar su segunda obra lírica, Gilgamesh, estrenada con estruendosa e indeleble ovación en la Ópera de Roma.

Con el nuevo milenio Battiato, siempre camaleónico, se estrena como director de cine con la estimable Perduto amor, una cinta basada en su amada ínsula Sicilia, en la que atraviesan sus recuerdos de juventud mixturados con su elevadísimo pensamiento metafísico. Dos años después, en principio, preparaba su segundo largometraje, Musikanten, sobre los últimos días de vida de Ludwig van Beethoven, publicando de paso un nuevo disco, Ferro Battuto (2001).

Battiato, lúcido político

Battiato no ignoró la política, tema que aborda en canciones como Bandiera bianca o Radio Varsavia: siempre feraz y feroz opositor del masónico mafioso berlusconismo.  Acerado crítico de toda la política italiana, en particular del citado duce futbolero (y dueño de «nuestra» MediaSet) e inclemente debelador de la generalizada tolerancia, cuando no connivencia, con una Cosa Nostra que ha abocado a su Sicilia natal a la más absoluta de las perdiciones.

Fue también consejero de Turismo y Espectáculos en el gobierno regional de Sicilia en 2012, en manos del centroizquierda. Y su gran instante político: fulminantemente cesado después de llamar “putas” a las parlamentarias italianas en la Eurocámara y de arremeter en el ínterin contra toda la clase política de su país. Una puta basura, como la española, tan semejante ambas.

Battiato regresará siempre

Su último disco, 2019, con catorce versiones sinfónicas de algunos de sus himnos más recordados, y de regalo un inédito. Sonaba de hecho a despedida, aunque su título pudiese presagiar lo contrario: Torneremo ancora (regresaremos de nuevo), una promesa que no ha cumplido, aunque en realidad el maestro nunca se irá del todo. Imposible…

…Y claro, mi preferida. Perspectiva Nevski, una de esas poquitas canciones que tengo que escuchar solo en mi covacha, incluso sin Larita, porque el lagrimal termina definitivamente coagulándose. Decir sublime es quedarse extremadamente corto. Sobrenatural….

…Battiato, lo dicho, no es humano, o tal vez es demasiado humano. Divino. O casi. Gracias, maestro, enseñándome desde el inicio cuán difícil es descubrir el alba dentro de las sombras. En fin.