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LUYS COLETO: Biólogos por la Verdad España vuelven a confirmar que la covid es un fraude monumental.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , , , , , on marzo 25, 2021 by César Bakken Tristán

Un grupo de profesionales de la biología y las ciencias ambientales se unieron en su día en la plataforma Biólogos por la Verdad.  Hace escasos días, el 15 de marzo exactamente, publicaron un exhaustivo y riguroso informe de revisión científica. Cincuenta y siete gloriosas páginas. Después de un año de trabajo, de divulgación, de protesta y de estudio profundo de la bibliografía y los datos estadísticos, con objeto de dirigirse a las organizaciones colegiales, a las autoridades sanitarias y al público general, y extremadamente preocupados por la falta de presencia de los representantes oficiales de su profesión ante la sociedad y por constatar que durante toda esta plandemia, además de falsa pandemia, la biología no ha asumido el liderazgo en un asunto como ha sido este manicomio de masas, que se supone vírico. Pero ya les he comentado en multitud de artículos: lo vírico/sanitario, patrañero pretexto. Nos encontramos ante una operación psicológica de falsa bandera. 100% Inteligencia Militar. ¿Recuerdan la colza, por poner un ejemplo entre tantísimos? Pues realicen su mutatis mutandis: nadie murió de tal aceite. CIA/OTAN y KGB de por medio. Obvio.

La falacia de la zoonosis y los virus sin aislar

Los citados biólogos -que incluye a los prestigiosos Mª José Martínez Albarracín, Almudena Zaragoza Velilla, Jon Ander Etxebarría Gárate, Francisco Molino Olmeda, Jon Ortega Rodrigáñez y Bartholomeu Payeras y Cifre- han adjuntado un informe de revisión científica con ¡¡¡101!!! referencias y argumentos suficientemente probatorios que les permiten certificar, con solidísimo fundamento, una serie de rotundas y clarividentes aseveraciones, de las que expongo las más sobresalientes:

Uno. El denominado Sars-Cov- CoV 2 es un virus quimera artificial, su origen proviene de un laboratorio debido a que en biología existe la estricta barrera de especie y ésta sólo se puede traspasar mediante cultivos de virus en células animales, hecho que sólo puede ocurrir en condiciones controladas y jamás en la naturaleza. Lo dicho, la colosal estafa intelectual para-científica de la zoonosis, triturada. Y los simpáticos pangolines, rehabilitados.

Dos. El supuesto aislamiento del Sars-CoV -2 deviene monumental timo para-científico, debido, entre otros factores, a que no se han obtenido cultivos virales – ni partículas virales- viables del mismo. Los virus de bibliotecas genómicas o bases de datos, no pueden considerarse patógenos reales sin demostrar su crecimiento directo en células humanas. Se debe demostrar su crecimiento directo en células del aparato respiratorio humano, para comenzar cualquier razonable debate científico. Y tal cosa jamás se ha producido durante los últimos quince meses, agrego. Ni se producirá, avizoro. Juas.

PCR, fraudulenta prueba diagnóstica

Tres. El protocolo para la prueba RT- PCR aprobado por la Organización Mafiosa de la Salud no es específico de Sars-CoV-2, detectando retrovirus endógenos humanos como el coronavirus humano NL63 en su fase extracelular y otra multitud de componentes del transcriptoma humano. Los citados biólogos afirman que los retrovirus endógenos tienen secuencias altamente conservadas y homólogas a los cebadores y sondas usados en los protocolos PCR, por lo que se estaría detectando simplemente la expresión de virus endógenos relacionados con el catarro común. La gripe de toda la vida, vamos.

Vacunas que no son vacunas: un experimento biológico muy peligroso

Cuatro. Biólogos por la Verdad estima que, desde el punto de vista científico, no sólo es un error sino también una praxis peligrosa y con total falta del cumplimiento de los principios deontológicos de la profesión, la inyección de organismos genéticamente modificados o fragmentos de material genético a personas sanas, mediante el engaño de unas sustancias denominadas vacunas, que no lo son y bajo la coacción de perder derechos si no acceden a un experimento peligroso y que se ha demostrado tiene graves efectos secundarios reportados ya a las agencias de medicamentos de medio mundo. Ni un solo efecto adverso merece ser tolerado. Y mucho menos, alterar y destruir tu sacrosanto material genético, añade quien estas líneas borronea.

Un virus que no existe no mata

Cinco. Finalmente, este grupo de científicos considera que la denominada covid-19 ha suplantado a la gripe, que no ha desaparecido y a la que han cambiado simplemente de nombre. «Con la salvedad -dicen´- de un pico inusual de mortalidad detectado entre marzo y abril de 2020». Estos biólogos consideran que hay evidencia clara de que dicha sobre-mortalidad se debe a factores como la vacuna antigripal de 2019/2020, un diagnóstico médico erróneo de lo sucedido, un mayor abandono de los mayores en las residencias – sector dónde fue más grave la actuación de la supuesta covid – y el inexcusable papel de las redes electromagnéticas de reciente utilización, es decir, las letales (además de totalitarias) redes 5G

…Esas pudieron ser las causas, y algunas más, agrego, pero jamás el virus Sars-Cov- 2, al que se acusó sin pruebas. Como a Oswall, imagino. O a Ricard y Anglés, nuestro J.F.K, Alcacer. O Alcasser si prefieren.

En fin.

http://www.biologosporlaverdad.es/informecovid19BxV.pdf

LUYS COLETO: Te echaremos de menos, John Magufuli. Y gracias.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on marzo 24, 2021 by César Bakken Tristán
El puto amo, y guerrero además. DEP.

Porque, aparentemente, te comportaste con rectitud. Y nobleza. Como también lo hizo el presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza. También él murió de un “paro cardíaco”, a la edad de 55 años el pasado 8 de junio. 2020, claro.  Todo ello sucedió poco después de haber expulsado de su país a algunos expertuzos de la Organización Mafiosa de la Salud (OMS) encargados de «asesorar» sobre la falsa pandemia. Tras la visita, Nkurunziza jamás tomó medida alguna de confinamiento, a diferencia de la mayoría de los países de la región. Curiosamente al igual que Pierre Nkurunziza, el dirigente de Tanzania,  John Magufuli, falleció de manera inesperada el pasado día quince de marzo, supuestamente, de una “crisis cardiaca” en el hospital Emilio Mzena en Dar es-Salam.

Más “extrañas” muertes

La “peculiar” muerte de Nkurunziza recuerda sospechosamente el misterioso accidente aéreo del presidente polaco Lech Kaczyński el diez de mayo de 2010, en el que murió poco después de rechazar para su país la vacuna contra denominada gripe A.  Asimismo, otros dos reveladores ejemplos: el presidente de Madagascar, Andry Rajoelina, afirmó que la Organización Mafiosa de la Salud ofreció a su país la suma de veinte millones de dólares como soborno para envenenar deliberadamente la cura natural para la presunta covid-19: un remedio a base de hierbas denominado COVID Organics realizado con Artemisia que podía curar a los pacientes, según dijeron, de la supuesta covid-19, en diez días.

Papayas cabras y cabrones

Y no podemos olvidar tampoco al presidente bielorruso: reveló que la ayuda del Banco Mundial conllevaba condiciones destinadas a imponer medidas de confinamiento extremos, modelar su respuesta a la plandemia como la realizada por  Italia e, incluso, modificar abruptamente las políticas económicas. Lukashenko lo rechazó tal ofrecimiento bancario por considerarlo «inaceptable”. Desde ese momento, Bielorrusia, blanco de las iras globalistas. Esperemos que a  Rajoelina y a Lukashenko no les dé un «súbito» infarto. En fin.

Y la bizcochable sustituta de Magufuli alcanza el poder

Ya saben, tras asesinar la Inteligencia Militar a J.F.K. (con multitud de abigarrados, complejos y mafiosos colaboradores), arriba Johnson, también detrás, por supuesto, del magnicidio. Hay ciertas cosas que no se tocan, por muy presidente de gobierno que seas. Y llega al poder un segundo de a bordo: la vicepresidenta de Magufuli ha jurado oficialmente su cargo como sucesora. Samia Suluhu Hassan es la primera mujer presidenta del país, lo que, naturalmente, los mass-mierdas del orbe occidental no dejan tediosamente de subrayar. Además de musulmana con encarnado velamen a cuestas.

En su discurso de investidura, pidió al país que se «se uniera» y advirtió que no era «el momento de señalar a nadie», lo que demuestra que es perfectamente consciente de lo extremadamente sospechosa que resulta esta transición de poder, y de lo frágil que será su control del poder en estos primeros días de sustitución de un líder muy popular. Y muy admirado por  una gran parte de su pueblo (incluso entre los que jamás le votaron). Y, al quedarse solito denunciando la dictadura, aprecio mundial.

Mala pinta de presidenta…

Y desde hace unos días loas y desmedidos ditirambos hacia la sucesora de Magufuli. La prensa la describe como «conciliadora», que es el lenguaje del biempensante perrodismo occidental para «alguien que hará lo que le digan». Chupará las pollas (¡¡¡por favor: metáfora pues, juas!!!) que sean necesarias. Recordemos que la Constitución tanzana estipula que, en caso de muerte del jefe de Estado, el vicepresidente debe sucederle en el cargo y terminar lo que reste de su mandato de ¡¡¡cinco!!! años, por lo que Suluhu llevará las riendas del país hasta 2025, ya que Magufuli había sido reelegido en las elecciones del pasado 28 de octubre. Curioso, pues.

Cagándose, desde ya, en la memoria de Magufuli

A la sazón, Human Rights Watch, por ejemplo, ha predicho que Tanzania verá una «renovación de la democracia» bajo su liderazgo, y el británico The Guardian ya garabatea lo siguiente: «DaMina Advisors, una consultora de riesgo político, ha pronosticado que es probable que la nueva presidenta dé un giro de 180 grados respecto a la política de negación de la covid y la actitud generalmente negativa de su predecesor hacia los inversores extranjeros«.

Pues eso. En fin.

LUYS COLETO: El parlamento español, como los nazis, aprueba una ley de eutanasia que estima que existen vidas indignas de ser vividas.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on marzo 23, 2021 by César Bakken Tristán

Perentoria e insoslayable rima: eutanasia y eugenesia, vidas indignas de ser vividas. Y si mencionas la palabra ‘eugenesia’, muchos la asociarán inexorablemente con los nazis y con la Shoah, el planificado y deliberado exterminio de millones de judíos europeos. Pero deviene hondo yerro atribuir al Tercer Reich originalidad  alguna en tal materia. De hecho, Hitler aprendió de lo que los yanquis ( y otros) habían ido realizando en tal e inicuo menester durante las anteriores décadas.

Eugenesia y eutanasia, siempre preparando un genocidio

El origen de todo se remonta, grosso modo, a 1883, cuando el británico Francis Galton acuñaba el término eugenesia (buen nacer, del griego: ains, los eufemismos) para designar las prácticas encaminadas a acrecentar la “calidad genética” de la especie humana. Galton pretendió inspirarse en las teorías de su abuelo, Charles Darwin, para proponer que el fomento de la descendencia de las “cepas o razas superiores” lograría producir “hombres de una alta clase”, sin taras genéticas de clase alguna.

A Pol Pot le lamaban el genocida agradable

El sórdido chantaje, pues, de siempre, además de burda coartada, del biomejoramiento. Como nuestro actual transhumanismo. Ignorando olímpicamente la cara B del asunto. De hecho, todo en sí es una cara monumental cara B. Un genocidio siempre en ciernes. Y perfecta y dolorosamente avizorado. Con los actuales matarratas (vacunas) transgénicas, las cosas cada vez más claras. Cristalinas, digamos.

Y vuelvo a repetir: Hitler nada inventó. Y los actuales defensores de la eutanasia/eugenesia/despoblación mundial, tampoco. A través de las vacunas, como comentábamos antes, por ejemplo. Y recordemos que ya en 1907 se aprobaba en Indiana (Usa) la primera ley destinada a “prevenir la procreación de criminales confirmados, idiotas, imbéciles y violadores”. La esterilización obligatoria de las personas consideradas «ineptas» se extendió paulatinamente por países como Japón, Australia y Canadá. Y las dos joyas de la corona antes de llegada del nacionalsocialismo al poder, Escandinavia y la citada Usa.

Yo acuso: propaganda nazi, perfecto ejemplo

Una película que nos puede aclarar las cosas. Ya desde el mismo título (Ich klage an, Yo acuso: todo tan retorcida y ofensivamente zolesco), esta película de la propaganda nacionalsocialista de 1941 rubricada por Wolfgang Liebeneiner resulta extremadamente falaz y manipuladora (tan deudora, por cierto, la “progresista” Mar Adentro de ella).

El problema se halla en el “acusador”, victimismo en vena: quien “acusa” es el protagonista, quién tras asesinar a su mujer víctima de esclerosis múltiple, reta a un tribunal que le juzga por haber aplicado a la enferma una eutanasia que el viejo orden, la antigua ley (¿cristiana?)alemana rechaza, pero que el nuevo Reich aprueba de manera explícita y suficientemete manifiesta.

La Aktion T-4(por cierto, dato “curioso”: asumida absolutamente por toda la falsaria historiografía revisionista del Holocausto) devino programa de eutanasia de la Alemania nazi. Y contaba con la explícita aprobación de Hitler y no ocultaba su pretensión de acabar con “los que sobraban”, algo que no sucedió con la Solución Final que los nazis siempre trataron de ocultar.

Recordemos que una persona con discapacidad costaba al Reich aproximadamente 60.000 marcos. Y recordemos también que Pedro Sánchez se ahorrará ingentes cantidades de guita con la eliminación progresiva de “sobrantes humanos”, lo vimos el pasado año: no fue ningún virus; sino, entre otras y despiadadas etiologías, gerontocidio de Estado. En Ich klage an (1941), el odio se manifiesta de manera subterránea, caracolero subterfugio, con muy poca parafernalia nazi, consintiendo que al verla todo – que no su mensaje – sea cómodamente digestiva.

Yo, acuso: manipulando sin parar

Esgrimiendo una estrategia melodramática, mixtura poco ingeniosa entre drama médico y drama legal, enfatizando y manipulando una luminosa arianidad (maternidad, veladas musicales, arrebatadoras quelis, grandilocuente caballerosidad…), nuestra protagonista, una valquiria de pro, se halla escindida entre dos amores. Entre su esposo y su anterior pretendiente quien, como Paracelso, cree que la medicina es amor.

En el fondo, dos concepciones de la medicina. Fiel o infiel al juramento hipocrático (qué decir del genocidio del aborto que exige la entusiasta colaboración de la inmensa mayoría de los matasanos). En ese sentido, la salvación de un niño con meningitis solidifica la perversión del mecanismo intelectual del film. Matar por amor, en definitiva.

El apacible dolor. El buen morir. Hanna, nuestra protagonista, le dice a su esposo: “Tienes que ayudarme. Quiero seguir siendo tu Hanna hasta el final, no quiero convertirme en otra que sea sorda, ciega e idiota. No lo soportaría. Thomas, si de verdad me quieres, prométeme que me librarás de eso de antemano”. Antes de morir Hanna susurra: “Me siento tan feliz, desearía estar muerta”. Ella muere mientras uno y otro se declaran por última vez su amor.

Vidas indignas de ser vividas

Entre la aparición de la novela Sendung und Gewissen (Misión y Conciencia. 1936) de Helmut Unger, en la que se inspira el filme y el estreno de Yo acuso en 1941 (retorciendo la alusión a Dreyfuss), ya se había puesto en marcha el programa de eutanasia de forma secreta. Pero la película buscaba su legalización oficial con la aprobación mayoritaria de la población alemana. Y siguiendo la depravada estela de la Trilogía Justificadora – El judío eterno (Der ewige Jude, 1940), de Fritz Hippler, Los Rothschild (Die Rothschilds Aktien auf Waterloo, 1940-1941) y El judío Suss (Jud Süss, 1940), de Veit Harlan – se trata de hacer justo lo injustificable: por qué hay que asesinar. Impunemente.

Y hay que acentuar que esta aceptación estaba también muy extendida en otras naciones. En Usa por ejemplo, una encuesta de los años treinta mostraba que un 45 por ciento de la población justificaba la eliminación de bebés nacidos con taras diversas. Durante el programa nazi, las categorías de personas a las que se aplicó la eutanasia se fueron ampliando en sucesivas fases: los bebés deformes primero, después los enfermos mentales, los discapacitados adultos, los enfermos terminales, los incurables, los ancianos con demencia senil hasta llegar a los grupos considerados lacras y plagas sociales, como judíos, homosexuales, gitanos y disidentes políticos.

Antes de llegar a las cifras de millones de judíos gaseados, los nazis asesinaron varias decenas de miles de seres humanos con la coartada humanitaria, la mismita que utilizan nuestras genocidas élites actuales, de que sus vidas no merecían la pena de ser vividas. Fueron, de alguna manera, pre-figurativos espejos de los seis campos de exterminios nazis: Chelmno, Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwitz-Birkenau (parte del complejo de Auschwitz) y Majdanek. Leyendo el escalofriante Los que sobraban de Götz Aly distinguimos el estrechísimo vínculo entre eutanasia y eugenesia. Rima, mejor, gemelos. Eutanasia, eugenesia: idénticos.

Vidas indignas de ser vividas, tanto física como psíquicamente. Una cuestión ideológica y, por supuesto, económica. Vidas no rentables e improductivas. Y una materia crudelísimamente estética. Nuestra estética contemporánea es una calculadísima mimesis de la estética nacionalsocialista (además de la tenebrosa “ética” del gulag comunista). Nos contaron que en Núremberg se enjuició a los responsables de la locura nazi, y que muerto el perro se acabó la rabia. Sin embargo, el estudio atento de los (contra)valores nazis y los actuales muestran sorprendentes similitudes. Pura degeneración, como los bolches.

Yo acuso o legitimando la eutanasia

Actos de resistencia, siempre tan escasos

Es revelador reiterar que la traba a estas prácticas apenas si vino de la profesión médica, esa atroz Iglesia laica y pseudo-científica, que colaboró vivamente con la jerarquía nazi e incluso le suministró la cobertura ideológica cientificista obligada. Véase hoy la inhumana y deshumanizadora sanidad del Leviatán, pura ideología y mercadería en vena. Las voces críticas en los cuarenta se restringieron a algunos pastores evangélicos y a pocos obispos católicos.

Los cristianos, en su inmensa mayoría, fueron groseros palmeros. Pero un remanente siempre acude salvador. El más recio en sus denuncias fue el obispo de Münster Clemens August Graf Von Galen. El 3 de agosto de 1941 terminó su prédica con arrebato en la iglesia de San Lamberto contra “esa terrible teoría que quiere justificar el asesinato de inocentes… cuando uno sostiene y practica el principio de que los seres humanos improductivos pueden ser matados, ¡ay de nosotros cuando seamos viejos y débiles!”.

El afán por organizar granjas humanas y extraerles todo su jugo, aniquilando de antemano la clarividencia y la sensibilidad, un clásico hasta hoy. Hogaño, con el falsario y deletéreo disfraz de la democracia  (estentóreas carcajadas). Desde La Vendeé, se produce una incomprensible atracción hacia la edificación física y mental de los nuevos hombres, de la integración de la muerte humana en el progreso del mundo, con las masas sumisas como vil corolario. Una habituación al horror, pérdida de la mente y el alma, durante un largo periodo desde después del final de la Segunda Guerra mundial hasta ahora mismo. Con la actual plandemia, acelerón histórico. Hasta el infinito. Y más allá…

…Post Scriptum. El obispo Von Galen fue deportado al campo de Sachsenhausen. Sobrevivió. Honremos su memoria. Amen. Un amen sin fe, claro.

En fin.https://www.veoh.com/watch/v20922442RYJS9ptC

LUYS COLETO: El veneno transgénico (vacuna) covid: arma biológica contra la población, además de experimento genético.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on marzo 22, 2021 by César Bakken Tristán

Tras inyectarte el matarratas transgénico, no hay vuelta atrás. Devienen devastadoras armas biológicas de guerra contra la población mundial, que lo han aceptado placenteramente a través de la propaganda y la manipulación/control mental. El organismo comenzará a ser modificado paulatina y ¡¡¡genéticamente!!! con secuelas, ramificaciones, corolarios y consecuencias previsiblemente demoledoras. Aunque los efectos nocivos con fallecidos y diferentes reacciones adversas se están produciendo, ya desde el inicio, no solo en los tóxicos de AstraZeneca (curiosamente, ¿ sí?, la única que no aplica, en principio, la tecnología de ARN mensajero), dentro de escasas fechas, todos  aquellos que piensan que todo ha ido bien se percatarán del gran traspié que cometieron al aceptar chutarse con semejante veneno transhumanizador.

Matarratas (vacuna) covid: reescribir nuestro código genético

Reiteremos. Las inyecciones contra el inexistente coronavirus que incorporan ARN mensajero y que se distribuyen actualmente en todo el mundo están diseñadas para  alterar y reescribir absolutamente nuestro código genético. Vacuna, arma de guerra, guerra multidimensional. De cuarta generación, contra tu propia población. Incluso quinta generación, en la que, en lugar de utilizar armas convencionales en el campo de batalla, se opta por otra cosa: los agentes biológicos encubiertos, la guerra económica y la propaganda devienen más eficaces para cambiarlo todo. Ya saben, Elliot: así es como el mundo acaba, no con una explosión sino con un gemido.

Y volvemos a repetir lo obvio. La gran y abisal diferencia entre las vacunas contra el coronavirus y las «inmunizaciones normales», ya de por sí ineficaces y letales. En las actuales se inyecta ARN mensajero en el cuerpo que posteriormente trastoca y trastorna todo su código genético para comenzar a producir su propia versión modificada del presunto nuevo coronavirus, que su sistema inmunológico teóricamente “aprende” a combatir. Lo que hacen los nuevos venenos es programar, grosso modo, el ARNm. Todo según la absurda e ilógica versión oficial.

Se llama ingeniería genética

Tenemos todo esto en la ingeniería. Este es el equivalente biológico. En este caso han fabricado un trozo de este ARNm para crear, en cada célula del cuerpo humano, esa proteína de la espiga (o al menos parte de ella). Pero la realidad es muy otra: están creando el patógeno en tu cuerpo. El espanto. Sencillo de comprender, pues.

Matarratas transgénico, arma binaria perfecta. Y la pregunta del millón. ¿para qué está programado ese ARN mensajero? Según el egregio estagirita, indagar en la causa final. Una necesidad. Insoslayable. En fin.

Cine. LUYA COLETO: Covid-23, Año 2024, ¿o el repugnante mundo que está por llegar? Película Inmune (Songbird)

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam, CINE crítica y reflexiones with tags on marzo 21, 2021 by César Bakken Tristán

Tras varios retrasos en su estreno, arriba a las carteleras española, Inmune (Songbird).  Y la trama nos sitúa en el año 2024: el presunto coronavirus ha devenido en covid-23. En esas fechas ya posee un 50% de mortalidad, por lo que el planeta entero se ve obligado a permanecer absolutamente encerrado. Nico (KJ Apa, Riverdale) es un mensajero inmune al virus que se enamora de Sara (Sofia Carson, Los descendientes), pero dadas las circunstancias que acontecen en derredor deben permanecer separados. Él intentará reunirse con ella a toda costa, mientras trata de descubrir cómo «salvar» a la humanidad. Songbird está dirigida por Adam Mason (Into the Dark), contando con la producción de Michael Bay (2012, El día de mañana, Transformers). Un mayúsculo truño, pues, pero con interesantes apuntes distópicos que resaltar. ¿Apuntalando el horror actual?

Check point estricto control militar

Tiranía sanitaria…

En Inmune ha muerto toda esperanza. En casi cinco años, el mundo expiró. Exactamente, 213 semanas.  Entre los locoides pangolines de Wuham y el relato presente, Dante y su pórtico del Infierno: abandonad toda esperanza.

Los humanos han devenido definitivamente ratones. Tal vez de laboratorio, tan Universo 25. Un mundo donde el contacto físico ha quedado definitivamente clausurado. El trabajo físico, fin. Todo es tele-trabajo. Un mundo donde rige una atroz dictadura sanitaria, y todo matasano o avatar porta su correspondiente y «espacial» NBQ. Los mass-mierda, acabados y perfeccionados terroristas mediante el pretexto del miedo al virus y a las nuevas «cepas».

La pantalla gana, el amor muere.

…dictadura militar y policial

Las relaciones personales se producen totalmente a través de pantallas. Los móviles llevan instaladas aplicaciones para escanear a todas horas la temperatura corporal. Si tienes fiebre, tu vida peligra. Si existe una remota posibilidad de infección, van a tu queli y echan la puerta abajo. También llevan por la fuerza, si les place, al «asintomático». Los drones policiales sobrevuelan a todas horas. La militarización es un aterrador e incontrovertible hecho. Los milikitos, todos, con máscaras anti-gas. Todo es «limpiado» y «saneado» a través de UV-C, «desinfectante» luz  ultravioleta. En la calle solo se encuentra personal autorizado e inmune (pulserita amarilla, a la manera de contra-estrella de David).  Y película, también, donde se avizoran los primeros bosquejos de transhumanismo: los denominados inmunes no serían estrictamente humanos.

Un mundo donde los hombres continúan yendo de putas

Y gente necesitada de afecto físico aunque lo disfrace de cópula mercenaria.  En el mundo de Inmune se venden pases de inmunidad en el mercado negro. La peña enchironada en sus casas lo asume con «normalidad». Los milikitos, si osas incumplir los férreos toques de queda, y no eres pillado por los citados drones, tienen absoluta potestad para tirar a matar. Con impunidad, desde luego.  Literal: » Si intentan salir de sus casas se les disparará en cuanto les vean«.

Los «disidentes», mientras, ven cine clásico protagonizado por Mickey Rooney. La gente sigue fumando. Escucha Tosca de Puccini. Se añora a Lebron James o al difunto Kobe Bryant. O van de putas si no les pillan. Rara e ineficaz forma de “rebeldía”. Seres humanos, “insurrectos” incluidos: fugitivos hologramas, digamos, de un mundo definitivamente clausurado.

Los amantes siempre separados

Campos de concentración…de donde no se regresa

Y, por supuesto, en este mundo, por supuesto, a la manera del Führer Feijóo, existen las Zonas Q (Q Zone), zonas de cuarentena. Sajar el eufemismo: campos de concentración, vamos. En tales campos, comentan los huidos de él, las condiciones bárbaras. De allí no regresas, aseveran los mismos fugados.

Recomendable, pasable, sin más. Híbrido perfectamente logrado entre ventana de Overton y programación predictiva. En fin.

Cine. LUYS COLETO. «Raya y el último dragón» (o cómo Disney ha matado definitivamente la masculinidad).

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on marzo 20, 2021 by César Bakken Tristán
El hombre más viril de la peli

Célebre e indeleble crossover en la segunda parte de Rompe Ralph. Abigarrado y apiñadísimo conciliábulo de plurales personajes.  ¡Reunión de princesas! Vanelope se cuela en un camerino. Y brotan por allá Blancanieves, Bella, Cenicienta, Aurora, Ariel,  Jasmine, Pocahontas, Mulán, Tiana, Rapunzel, Elsa, Anna, Moana, y Mérida.

De princesas a guerreras: involución

Deviene abracadabrante suerte de fiesta de pijamas donde las chicas intercambian distintas impresiones de lo que significa ser una princesa, una denuncia asaz satírica, en principio, una burla de su propia imagen: damiselas en apuros, necesitadas de príncipes, amenazadas por villanas a cada cuál más aviesa que la anterior, huérfanas de madre, cuya única compañía depende de unos animalitos. Ahora, en el camerino, las vemos en un entorno relajado, como si fueran actrices en su hora de descanso, sin vestuario ni antifaces, siendo ellas mismas (¿sí?) fiscalizando las exigencias del guión. Basta ya de princesas vulnerables, tímidas y dependientes de un varón. Empoderadas, pues. De «dóciles» princesitas a implacables guerreras.

Con Raya caen hostias como panes.

Lo último de la mortífera plaga feminista, Raya y el último dragón. Tal personaje no es una princesa en busca del amor verdadero, bah, cosa de pusilánimes. Al menos en Mulán existía un interés amoroso y acababa emparejada con un alto cargo militar (curioso, ¿sí?). O una cinta una película como Frozen pareciera revolucionaria, porque aunque había princesas -dos a falta de una-, era el amor de las hermanas lo que las salvaba. Los hombres, difuminados. Pero despojémonos de ardides, en Frozen, a la sazón, se hallabna todos los tópicos al uso: pretendientes, chicos, amor, canciones y ostentosos y ampulosos ternos…

Rememoremos. Vaiana rompía en 2016 la baraja, y ahora, pasado un lustro, después del deletéreo y liberticida movimiento Me Too, con Raya se apuntalan los nuevos y lastimosos paradigmas Disney (y de la animación y el cine contemporáneo en general). En el ínterin, fomentándose  el atroz militarismo de toda la vida. Guerreras. Dirigida la nueva película de Disney por el ganador del Oscar Don Hall (Big Hero 6) y por Dean Wellins, se nos narra la historia de Raya, la referida y despiadada guerrera solitaria.

El óptimo modelo femenino: la teniente O’Neill

Un filme que hubiera sido impensable hace diez años, porque aquí las protagonistas no son princesas ni damiselas en apuros, son guerreras. Feroces. Todos los personajes importantes son mujeres (los hombres, vaporosos, débiles o extremadamente feminizados). Mujeres que envainan magníficamente una espada y se lían a dar guantazos, cuchilladas a la primera de cambio. No hay interés amoroso. Ninguno. Solo guerra, militarismo.

La scottiana y siniestra Teniente O’Neill, perfeccionado modelo de mujer, pues. Y el opresivo y opresor Gran Leviatán, aplaudiendo con sus monstruosas orejas tal tiránica militarización de nuestras sociedades, bajo ropajes de falaz y patrañero patrioterismo. Patrioterismo, entonces. Además, otro impresionante poro abierto: las guerreras no se arrancan a cantar en ningún momento del filmen para no tener que mostrar y demostrar sus sentimientos. Aquí no hay Let it go que valga, sino un universo postapocalíptico y una maldición que desgarrar. Y una diosa/guerrera madre, redentora.

El periplo de Raya: tendrá que encontrar al último dragón para acabar para siempre con los pérfidos Druun. Cocteleen la joya de Ang Lee, Tigre y dragón, con la saga de Mad Max. Y tendrán nuestro desagradable destilado. Y, por supuesto, agreguen otro sello del nuevo paradigma Disney, tan genocida Nuevo Orden Mundial: falsaria diversidad. Además de impulsar la letal ideología de género, la compañía yanqui mira un poco más hacia el continente asiático. La geopolítica, tan presente. China, desde luego. El totalitario modelo político-económico chino, tan caro a las genocidas élites.

Raya y el último dragón: visualmente, potente, potentísima, sin duda. Narrativamente, asaz tediosa y muy reiterativa, es dable añadir. La ideología matando el cine, otra vez (¿y van?).  La estructura fílmica recuerda demasiado a un pésimo videojuego, ya que Raya tendrá que ir pasando “pantallas” y viajando por diferentes escenarios hasta llegar al enemigo final.

Raya y el dragón Diosa Madre.

Disney, eficaz vocero propagandístico del Nuevo (des)Orden Mundial

Y con la vacua y patética fraseología al uso impregnando toda nuestra historia. Términos como deconstrucción masculina, masculinidad tóxica, espacios seguros no mixtos, heteropatriarcado, empoderamiento ( utilizado cual comodín universal), sororidad, heteronormatividad, privilegios masculinos, cisgénero, lenguaje inclusivo, techo de cristal, brecha salarial, mansplaning (cuando un hombre, supuestamente, no deja hablar a una mujer), perspectiva de género, masculinidad hegemónica, cultura de la violación, “hermana yo si te creo”… han sido diseñados, recordemos cuantas veces sea necesario, completamente, en las factorías de género de Usa y exportados sin tributos arancelarios de ninguna clase a Europa occidental. Añádanle la correspondiente coreografía cartelera con sus consignas-leyendas y logotipos copiados al pie de la letra de las “hermanas feministas americanas”, payasescas marionetas en la agenda de George Soros y la CIA.

Todo este marasmo e indigesta verborragia de agresivo, fascistoide disgregador y totalitario feminismo viene y arranca de muy atrás. Los 8-M, hipnosis colectiva, incluye este fin de semana nuestra particular hipnosis Disney. Lo dicho, Raya y el dragón, desorejada y burda propaganda NOM. Sin más.

Y desde medios hegemónicos y sus periodistas-sicarias millonarias, hasta la Zarzuela, pasando por el conglomerado político neoliberal-progre, llegando al vicario de Cristo en la tierra (madrileña y más allá). Recuerden, en ese sentido, a Osoro, la Virgen apoyaría el 8-M, qué cosas.

Y todo el pelotón  sumándose al aquelarre lila, en rúas pobladas fundamentalmente por niñatas analfabetas repitiendo como loros amaestrados los consabidos ( y ferozmente antimasculinos) eslóganes barbijaputenses y cuya mayor opresión en sus vidas es no haber podido comprar el último modelo Samsung Galaxy.

Tres cerditos y tres mafias, para entenderlo todo mejor

Y siempre pululando los tres cerditos, sin los cuales no podemos entender nuestras actuales sociedades: el Informe Global 2000 del gobierno yanqui setentero, ampliando y dando continuidad a lo escrito en el Informe Rockefeller y el Informe Kissinger NSSM-200. Tres escritos que diseñan nuestro actual genocidio. Y siempre lo mismo: pufos víricos y farsas climáticas, siempre genocidas y calcándose: supuesta superpoblación, pobreza, sobre-explotación de recursos, extinción de ecosistemas, incremento de precios, desastres naturales e inestabilidad política. Blablabla. Todo trola, obvio.

Y tres mafias – feminismo, elegetebeí y género- se han transformado y devienen feroz herramienta de control social del Estado y de fundaciones “filantrópicas” (ironic mode) privadas de multimillonarios (Open Society, Ford, Rockefeller, Friedrich Ebert…), vinculándose al genocidio en ciernes citado. Feminismo, basura de los servicios secretos, destruyendo la familia y la natalidad, sin más.

No cabe la menor sombra de duda de que existe oscurísima senda hacia el inclemente cumplimiento de una agenda globalista feminazi/femibolche que, al igual que sucede con la migratoria, tan forzada e irreal, tiene unos conspicuos patrocinadores y colaboradores. Con unas metas que la ligan estrechamente con los eugenésicos propósitos del Nuevo Orden Mundial (Agenda 2030, Great Reset…), grandes inversores billonarios y criminales agencias de “inteligencia”. Todo ello para utilizar dicha agenda feminista como instrumento de aceleradísima desintegración social. Destrucción de la familia y de la natalidad. Nada nuevo bajo el sol, Eclesiastés dixit.

Pues lo dicho, hacia el genocidio y más allá. Y Disney cumple su papel. Como los actuales matarratas transgénicos (dizque “vacunas”), estupefaciente y falsario macguffin de nuestra actual plandemia. Hacia el transhumanismo. Y más allá (de la Tierra). En fin.

LUYS COLETO: Tanzania: La «extraña» muerte (¿asesinato?) de John Magufuli, el único presidente mundial que no siguió la tiranía covid.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on marzo 19, 2021 by César Bakken Tristán

Con la puntita, y con muchos – muchísimos- matices, lo hicieron Trump, Lukashenko, López Obrador y Bolsonaro. Probablemente, seguramente, disidencia controlada. Más que nada porque no cuestionaron la clave de todo esto: la misma existencia del virus y las «vacunas» transgénicas salvadoras. Pero Magufuli sí lo hizo

¿Desaparecido?

Primero, extraña «desaparición» durante varias semanas. El presidente John Magufuli no había  sido visto en público desde el pasado 24 de febrero. La cosa pintaba mal.  La oposición tanzana repetía que el presidente había sido hospitalizado por covid-19 (sic, resic) en Kenia o en la India, aunque no existían pruebas de ningún tipo en tal sentido. Y ahora, hoy jueves 18 de marzo de 2021, un súbito infarto. Versión oficial. Apesta, obvio.

Y recordemos la clave de todo. Solicitó a su oficina gubernamental  someter a test PCR cinco muestras sin etiquetar para su análisis  -de cabra, aceite de motor, papaya, codorniz y jaca- y cuando cuatro de ellas dieron positivo y una «no concluyente», prohibió los tests  de análisis y pidió que se investigara su origen y fabricación.

Desde ese momento, el fraudulento PCR fue agudamente rebautizado por muchos como el papayatest.  Y, por supuesto, Mugufuli cuestionó de forma contundente y clarividente la nula seguridad y eficacia de las «vacunas” transgénicas contra el covid y no permitiendo su uso en Tanzania.

¿Asesinado?

Y también recordemos que la cobertura mediática negativa del presidente Magufuli (El País lo definió como el Bolsonaro africano) era un fenómeno muy reciente. Al principio de su presidencia, incluso recibió artículos elogiosos de la prensa occidental y de grupos respaldados por ¡¡¡Soros!!!, que ensalzaban sus reformas y lo calificaban de «ejemplo» para otras naciones africanas…

…Todo eso cambió cuando declaró que la covid era un engaño. Monumental fraude. Hoy nos deja un gran hombre. Un noble ejemplo. ¿Asesinato? En fin.

LUYS COLETO: Nos encontramos ante el mayor fraude de la historia humana: el Sars-Cov-2 NO existe.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , , on marzo 18, 2021 by César Bakken Tristán

El Eterno aborrece a los de labios mentirosos( Libro de Mishlei 12,22)

Pétrea, vigorosa (y muy dolorosa) certidumbre de que el mundo en que vivimos se mueve sobre el andamiaje de la ocultación y el embuste. Sabido es que la solidez y permanencia de un mito (además de apoteósico timo) se fundamenta a menudo en la cantidad de veces que se le invoque. Esto lo supieron desde siempre los comunicadores, los propagandistas de todas las épocas, incluyendo al doctor Goebbels. Lo escribió con precisión Elias Canetti: «El mito es una historia cuya frescura aumenta con la repetición». Y todo lo acaecido desde hace quince meses con el coronamito, acción ejecutiva. En realidad, precisión, tenebrosa operación encubierta dentro de otra acción ejecutiva. Inteligencia militar, desde luego, por si cupieran remotas dudas. Operación psicológica militar de falsa bandera, bisturí. Experimento poblacional de tortura psicológica erigido sobre un falso culpable (las muertes de la presunta covid no pueden ser atribuidas a algo que no existe, como el aceite de colza no mató a nadie, lo mismo que Oswald no fue el tirador solitario: infinitos ejemplos, hasta aburrir). Y, desde luego, todo ello para acelerar o perfilar genocidas agendas pues.

Hacia la tiranía “global” y la ruina total

Sin guerra, al decir de las sociópatas élites, todo carece de sentido.  Su autoridad, sin igual sobre la vida y la muerte, inmejorables para perpetuar el miedo, argamasa de todo. Una nueva, cuasi-eugénica función de la guerra, en proceso de formación desde hace varios decenios. Y clave para cualquier proyecto de transición. Hacia la tiranía y la extrema pobreza, obvio.

Entonces, pues, la guerra por otros medios. Y para sostener una suerte de estabilidad belicosa «pacífica» es  absolutamente imprescindible una “amenaza”. Esta amenaza esencial ha de ser suficientemente aterradora y verosímil para ser suficientemente eficaz. El ´enemigo` debe implicar una amenaza de destrucción lo más inmediata, tangible y directamente percibida. Un virus mola, pues. Y un virus inventado, miel sobre hojuelas. En todos los sentidos, mejor virus ficticio.

Hacia la esclavitud absoluta

Al fin y a la postre se trata de apuntalar una esclavitud aproximadamente sofisticada. Planetaria, faltaría más. Mediante las sórdidas tecnologías, aceleración de perturbadas agendas.  Y el inexistente Sars-Cov-2, pretexto o coartada o alibi perfecto. Pero reiteremos, un virus que no existe. Y si el virus no existe, pues lo dicho, todo lo acaecido (y por acaecer) descomunal fraude y montaje. Nada que a algunos nos sorprenda.

Ni una sola prueba que atestigüe la existencia de dicho virus. Entonces, fraudulentos test (PCR, antígenos, anticuerpos), absurdos. Pero muy enjundiosos económicamente. Además de despiadado saqueo de nuestra sacrosanta información genética. Y absurdas e ilógicas las atroces y liberticidas medidas tomadas. Secuestros domiciliarios, cierres perimetrales, distancia social o mortíferos bozales. Y qué decir de los letales tecno-matarratas transgénicos, dizque vacunas. Si no hay virus carecen de sentido. Todo carece de sentido, pues. Si la viga maestra de la farsa deviene ficticia, todo debe caer. O debería hacerlo. Obvio.

La descomunal farsa del “aislamiento” del virus

Para afirmar con firmeza que un virus existe (más allá de su patogenicidad, esa es otra historia) debe procederse a su aislamiento, purificación y, posterior, secuenciación. Fin del asunto. Y, por supuesto, quince meses después, el denominado Sars-CoV-2 continúa sin ser aislado.

¿Y cuándo dio comienzo la farsa del «aislamiento»? Pues con una mentira, faltaría más. «A Novel Coronavirus from Patients with Pneumonia in China, 2019«. Y con la ayuda de dos biológos moleculares, rejoneé tamaña falacia científica. Pero, poco a poco, fue brotando la decencia. Recientemente Wu Zunyou, por ejemplo, máximo responsable de epidemiología de los CDC chinos («inspiradores» de A Novel…) lo admitía abiertamente en un reportaje en la NBC yanqui de título Back to Wuham one year after world´s first covid lockdown. Literal. “They didn´t isolate the virus. That´s issue» (Ellos NO aislaron el virus. Ese el problema).

Más ejemplos. Michael Lane, jefe de la división de Microscopía óptica y Electrónica y del Laboratorio Consultor Nacional de Microscopía Electrónica de Diagnóstico de Patógenos Infecciosos del Instituto Robert Koch ha admitido recientemente que no tiene conocimiento de ningún trabajo científico describiendo estrictamente el aislamiento y purificación del Sars-Cov-2.

Más. Christine Massey, tras innumerables gestiones y esfuerzos, acabó aseverando en su web que «las leyes de libertad de información estadounidenses revelan que NINGUNA institución del mundo tiene registrado el aislamiento y purificación del Sars-Cov-2«.

Massey se vio auxiliada para efectuar y realizar y culminar su titánico esfuerzo indagatorio por un nutrido grupo de voluntarios. Querían saber. Y supieron. ¡¡¡46!!! instituciones gubernamentales, científicas y académicas comunicaron lo mismo Lo esperado, claro. NINGUNA poseía trabajo alguno sobre el aislamiento del Sars-Cov-2.

Dos británicos, Roberts y Sears, lo mismo. Exigieron información fehaciente de su gobierno.  Nada. Un empresario alemán, Samuel Eckert, ídem de lienzo. Solicitó a las autoridades germanas y suizas información sobre el aislamiento del presunto coronavirus. Nada.

Y detalle curioso de Eckert. Según aparece en su página web existe jugosa y suculenta recompensa de 225.000 dólares al día de hoy a quien pueda demostrar que el virus está aislado, secuenciado y purificado correctamente. Y, por supuesto, por si lo dudaban, al día de hoy, NADIE ha presentado un estudio o análisis de un correcto aislamiento para poder reclamar tan importante suma de guita.

¿Entonces la secuencia genética o la micrografías?

Causalidad, sencillo de entender. Primero se aísla, después se secuencia. Y, como al día de hoy, NADIE ha podido demostrar la existencia de un supuesto nuevo coronavirus (dato importante, el resto de coronavirus continúan también sin aislarse, ergo no existen), la secuencia genética del ARN vírico que pueda estar pululando por el orbe terrestre deviene total y rotundamente FALSA

…Y las micrografías del Sars-Cov-2, más de lo mismo. Y eso sin olvidar un detalle fundamental de tales imágenes: virus o retrovirus son absolutamente INDISTINGUIBLES de otras partículas celulares como las vesículas de transporte o los exosomas. Se pongan como se pongan los censores (se autodenominan “verificadores”, tan Orwell).

Además con el añadido pitorreo que lleva acompañando a toda la colosal y anterior engañifa, sucintamente descrita. Las micrografías que uno puede ver sobre el inexistente Sars-Cov-2 son tan distintas, incluso opuestas entre sí, que obviamente no pueden pertenecer al mismo virus. Además de ser tan similares a otros virus que no pueden diferenciarse con exactitud y rigor las diferencias entre sí.

Esto solo acaba de comenzar…

Pues eso, sin piedra angular (Sars-Cov-2), el edificio hace tiempo tenía que haber caído. Les da absolutamente igual la verdad. Y, recuerden, utilizando argot ciclista, tan solo nos hallamos en la etapa prólogo. El próximo pedo, probablemente “apagón” digital, etapa rompe-piernas. Y, no lo duden, nos falta todavía el ascenso a Alpe D’Huez y el Tourmalet. Si prefieren, el infernal y asturiano Angliru…

Baruch Spinoza

…Y les dejo con otra mujer decente. Y guapa. La doctora Sam Bailey. Y en escasos catorce minutos tritura el falsario y nuclear pilar de la tramoya. El virus que jamás existió. Ni existe. Ni existirá. Por expresarlo en agudo e insuperable decir spinozista, la inexistencia del virus queda demostrada según el orden geométrico de las cosas propuesto por el incomparable genio judío nacido en Amsterdam. En fin.

LUYS COLETO: Ifigenia o…¿podemos luchar contra el aciago destino que nos espera?

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on marzo 17, 2021 by César Bakken Tristán
El sacrificio de Ifigenia. Francesco Fontebasso

Ifigenia, retoño de Agamenón, Ifigenia no eligió dónde nació. Tampoco tuvo la culpa del rapto de Helena que provoca la guerra de Troya. Ni se le puede atribuir la afrenta a Artemisa. Igualmente, sufre las consecuencias por el simple hecho de ser la hija del rey Agamenón. Y la hija de Clitemnestra. O la sobrina de Menelao. O la (falsa) prometida de Hércules, semidiós, hijo del mortal Peleo y la ondina Tetis. Y siempre en Áulide.

El implacable destino y el inevitable sacrificio

Fuerzas superiores a Ifigenia dominan la voluntad humana, más allá de favorables céfiros en trances belicosos homéricos. Los dioses ya decidieron por ellos. Siempre es preferible mantenerse alejado de los dioses. Sin duda. Lo mismo sucede en la Biblia, con los sacrificios de Isaac (Gen 22) y de la hija de Jefté (Jue 11, 29-40).

Recuerden, a la sazón, La fiesta del chivo del gran Vargas Llosa, sobre el funesto Rafael Leónidas Trujillo. Personaje «sacrificado» de Urania, dando una vuelta de tuerca al sentido «sacrificial» que planteaba en su gran obra maestra La Ciudad y los Perros, indudablemente uno de los cúlmenes literarios del siglo XX .

Tales personajes no pueden evitar lo que les depara la suerte. Siempre hay un agónico combate entre los hombres y Dios. O el Destino. No pueden abstraerse de un siniestro teatrillo de dioses sádicos. Los humanos tan solo espectadores de fantasmagórica tragedia, tragicomedia más bien, aguardando la catarsis que nunca llegará, fantoches de polichinelas humanos. Solo se es libre el hombre, nos recuerda Epicuro, sin miedo a los dioses y a la muerte.

Leonaert Bramer. The Sacrifice of Iphigenia

Retornando al magno Eurípides

En ese sentido, el libre albedrío se transmuta en engañifa mayúscula si no procedemos a una honesta y profunda profilaxis de súcubos e íncubos, tanto interiores como exteriores, tanto familiares como nacionales. O “globales”, como los plandémicos. Y les dejo con El Magno. No Alejandro, obvio. Eurípides, pues. En fin.

LUYS COLETO: Los matarratas (vacunas) covid están provocando aterradores efectos adversos y la muerte de miles de personas

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on marzo 15, 2021 by César Bakken Tristán

Países que han decidido, de momento, interrumpir la vacunación con las dosis de AstraZeneca. Noruega, Italia, Dinamarca, Islandia, Estonia, Lituania, Letonia y Luxemburgo. Lo más citado. Trombos y muertes. Y bastante más. Y parte de la peña empieza a abrir los ojos. En España. Y más allá.

Mientras experimentan con nosotros, nos matan y enferman

Y repitámoslo cuantas veces sea necesario. Estamos  presenciando en directo un genocidio llevado a cabo por parte de los políticos y las autoridades sanitarias, ambos ilegítimos (el año pasado por estas fechas, similar: gerontocidio y otros criminales factores, jamás virus alguno). Y ambos títeres a su vez de otros títeres. Elevados pináculos de pirámides. Ya saben, eugenésico detritus NOM. Y «vacunas» covid, transitando hacia el transhumanismo, explícito EXPERIMENTO con seres humanos a escala mundial. Inoculándonos veneno, di que sí.

En los casos de Pzifer y Moderna, adenda, experimento explícitamente transgénico. La propia Moderna, la compañía que tanto mola al siniestro Mengele voxero, Juan Luis Steegman, admitía que su matarratas transgénico devenía “sistema operativo” diseñado para “reprogramar” a los humanos y hackear sus funciones biológicas.

Y, desde el luego, el añadido, altísimamente probable, de una próxima esterilización, preferentemente en varones.  Las vacunas de ARN mensajero (ARNm), recordemos también, tienen el potencial de activar proteínas humanas para que vayan adoptando “configuraciones patológicas”. Traduzcan, pues: enfermedades neurológicas degenerativas crónicas. Y muy graves. Recuerden, desmielinizar, deterioros cognitivos y enfermedades neurodegenerativas en lontananza. Y no solo neurológicas, obvio.

Somos, para quienes mandan, ratas y cucarachas exterminables

La población mundial está siendo utilizada como exterminables cobayas. Se realizan dichos ensayos genéticos experimentales, de forma progresiva y extremadamente acelerada. Para sumir a la población en el pánico, mientras, durante el último año, se han introducido patrañeras medidas de “contención”, ilógicas y perniciosas, de uso obligatorio, innecesario y extremadamente peligroso. Bozales y “distancia” social. Todo absurdo, innecesario y contraproducente. Y muy mortífero, incluso para la economía. Además del añadido, clave, de buscada sumisión psicológica poblacional que conlleva.

La población, de esa manera asaz asustadiza, “discurren” las genocidas élites, se hallará “preparada” para el chute del letal brebaje. Todo tan “salvífico”. A falta de Mesías, el  matarratas redentor. Y la peña tratada, todavía más, cual ratoncillo sacrificable. O prescindible cucaracha. Y, esencialmente, porque decidió no desobedecer desde el principio. Non Serviam. Siempre.

Escabechina, solo acaba de comenzar

Y, colofón, Según datos oficiales – que no reales-, en toda Europa. Los efectos adversos de las inoculaciones son los siguientes. Fecha 6 de marzo:

Pfizer-BioNTech: 26.764 casos graves, 627.475 no graves

Moderna: 2.227 casos graves, 2.268 no graves

AstraZeneca: 15.291 casos graves, 5.881 no graves

Y sumando casos graves de los tres experimentos biológicos tenemos en toda Europa 44.282 casos graves, y 70.624 casos no graves – oficialmente, claro- según los datos que ofrece el programa de «presuntas reacciones adversas de la UE». Reacciones a corto plazo, claro. Qué pitorreo. Qué vacile. Qué masacre. En fin.