No toda la curia española está tan corrompida como Osoro u Omella, desnortados paladines del feminismo más cutre o del secesionismo supremacista más abyecto, aspectos ambos que los acercan más a la apostasía que a otra cosa. Hay, todavía, voces libres que, en vez de actuar como mamporreros del malgobierno o de los traidores a España y la proguez más burda y liberticida, dicen lo que deben decir, que no es otra cosa que la «transgresora» doctrina de Jesucristo. Por supuesto reciben todo tipo de insultos y descalificaciones por parte de la maldita patulea socialcomunista, tanto de la corporativa como de la «untada».
Uno de esos escasos exponentes, que inspira a los cristianos patrios, es Monseñor Reig Pla, alicantino de pro y que ocupa actualmente la diócesis de Alcalá de Henares. Vaya para él, por su coraje y buen juicio, este humilde reconocimiento.
Adjunto una noticia publicada en, el medio digital, Rebelión en la granja, el pasado 25 de marzo, para conocer un poco más de este buen clérigo. WordPress no me permite enlazar esta página directamente, así que INTRODUCIR, PRIMERO : https:// y pegarlo al enlace de abajo.
La «inclita», y más lerda que un adoquín, vicepresidente primera del malgobierno de Espena, egabrense de cuna y sectaria de natura, harta de que un diputado estuviera diciendo ‘Carmen Calvo dixit’, dijo aquello de «Pixie y Dixie» o algo parecido. Me ha enternecido, siempre, esa salida de pata de banco porque, además de reflejar el «fuste» formativo de la susodicha, demuestra que vio los mismos dibujos animados que yo. Esta «buena señora», socialcomunista de pro, cuando vio a la parca de cara, en forma de coronavirus, no corrió, galopó a la muy privadísima clínica Rubber para ser atendida (¡ya saben hay que apoyar la Sanidad pública!). Nunca ha sido una ‘Afrodita’, la interfecta, pero cuando salió de la clínica parecía el vivo retrato de la muerte, aunque ello no ha sido impedimento para proseguir con su zafia, y criminal, labor liberticida.
La hemeroteca dispone de un ingente fondo documental con las gansadas, y estupideces, de esta, muy poco recatada, lenguaraz.
Volviendo a mis queridos Pixie y Dixie, indicar que no tienen nada que ver con los dibujicos recomendados por don Luys Coleto en este blog, que asustan más que otra cosa, y tienen de infantiles lo mismico que nuestros malgobernantes de hombres probos, y preparados para hacer algo bueno. Los tales Pixie y Dixie eran dos simpáticos, y ágiles, ratones que estaban siempre enzarzados con un gato llamado Mr. Jinks, al que le pusieron un acento andaluz de lo más divertido y cuya frase fetiche era «malditos roedores», que con ese acentazo tan patrio se te quedaba esculpido en la memoria.
Los dibujos animados de ahora ni los califico ¿para qué perder el tiempo?, pero puedo afirmar que no cambiaría un solo episodio de aquellos entrañables dibujos por toda la producción del presente siglo.
Me tendrán que disculpar este improvisado preámbulo porque «yo venía a hablar de mi libro» (Francisco Umbral dixit), y ese «libro» trata sobre el «tirano» amo de este blog, don César Bakken. El motivo deviene en que, este «maldito», es el «culpable» de haber «inoculado», en mi vocabulario, términos creados por él, los cuales utilizo con significativa profusión sin tener la cortesía, y bien hacer, de citar su autoría.
Aunque es cierto que las primeras veces si dejaba constancia de ello, la realidad pone de manifiesto cuán he declinado esa reconocedora costumbre. Don César, con su amabilidad habitual, jamás me ha advertido sobre la cuestión, pero es de justicia que tenga un mínimo detalle hacia ese lucrativo «aprovechamiento» de su ingenio. Por todo lo expuesto, considero que la mejor manera, que tenía de realizar un justo reconocimiento, era detallar algunos términos del «vocabulario Bakken»:
Espena: lúcida traslación de España. Al contrario de lo que decía ese criminal mamporrero de Maduro, el carnuzo de Zapatero, España no es un concepto discutido y discutible, es una realidad, aunque terriblemente zaherida, desde hace nueve lustros por los hijos de Satanás que nos han malgobernado, y nos malgobiernan.
Perro Sandez: desconozco como el señor Coleto, auténtico filántropo de los «felpudos cuadrúpedos», le dirige todavía la palabra a don César por tan inadecuado uso de la palabra perro, porque, al fin y al cabo, los animales también tienen su «dignidad» y semejante comparación es una ofensa a su «sensibilidad». Mismamente si yo fuese perro (creo que cualquier perro «decente» haría lo mismo) y tuviera al alcance de mis fauces a este mentiroso compulsivo dejaría buena huella de mis caninos en su fatua anatomía, ya que el hecho de esa terrible cercanía en su nombre de pila (se me olvidaba que está sabandija es socialcomunista y esos no se bautizan, bueno creo que si pero en el averno) justifica ampliamente dicha acción (¡ya le podían haber llamado Judas, o «mentira fresca» que ligan mucho mejor con su carácter y ‘modus operandi’!). Fuera de esa posible controversia con el nombre, el apellido le va como anillo al dedo y aun se queda corto, pero teniendo en cuenta que criminal-sacamantecas-traidor- presuntuoso-hipócrita- corrupto-inútil-falso- malnacido-carnuzo no rima, entiendo que la síntesis, y adaptación semántica, es la correcta.
Memocracia: régimen político dirigido por memos para memos, diametralmente opuesto a la democracia, por más que quiera aparentar serlo.
Y no les doy más pistas, ¡Redios! Al fin y al cabo este artículo va dirigido al señor Bakken y él sabe, mejor que yo, de lo que hablo.
P.D.: como no quiero que don César «se venga arriba» indicar que no llevo intención de realizarle más reconocimientos públicos sobre esta cuestión, al fin y al cabo, desde que soy su huésped (por la cortesía que se debe tener para con el anfitrión) me abstengo de realizarle comentarios negativos a los artículos, de su autoria, que me desagradan (aunque escasisimos, ‘haberlos, haylos’), y eso también vale lo suyo (los de don Luys son harina de otro costal). Tal vez no sea buena moneda de cambio, pero ¿quien fija el canon en estas cuestiones?
Tras este paréntesis de la Cuaresma, culminada por la Semana Santa, en el que he contemplado, en mis recomendaciones, temas más acordes con dichas fechas, regreso a canciones más mundanas de la mano de T-Rex y su «Get it on», canción compuesta por el líder de dicha formación, Marc Bolan, en 1971. De esta manera, el «tirano» amo de este blog podrá comprobar que yo, también, mantengo «relaciones» con músicos que son la ruina de las barberías.
Tal como me había comprometido, sirva la presente para dar cumplido aviso a don César, y al resto de lectores, de que ayer, domingo de Resurrección, fue el último día de la Cuaresma. Han sido unas jornadas de reflexión, siempre, necesarias, y más en estos tiempos de zozobras y «ruido» que dificultan nuestra comunicación con Dios.
Les adjunto la versión original y otra posterior, del año 1985, a cargo de The Power Station, que se incorporó en un episodio de la popularisima serie policíaca «Corrupción en Miami». Por cierto, me reafirmo en que las voces de los actores de doblaje españoles les dan mil vueltas, en general, a las originales, en este caso de Don Johnson y compañía.
Confío que les guste y voten por su preferida, o si quieren den su opinión sobre la serie de televisión de marras.
P.D.: les relatare una anécdota que muestra el nivel de éxito que obtuvo la citada serie: resulta que estaban grabando un episodio junto a un edificio de oficinas, cuando los actores protagonistas se percataron de que empezaban a caer prendas íntimas de mujer, en una cantidad tal como para abrir una tienda de lencería y disponer de género durante varios lustros. Según comentaron los «afectados», por ofrenda tan singular, es cuando se empezaron a dar cuenta de la dimensión que estaba adquiriendo su popularidad.
(Advertencia: es un texto cuya lectura conlleva una dedicación de unos 20 minutos, y que trata de ser una muy humilde, y condensada, «jornada de reflexión»)
Una vez concluida la Cuaresma, que ese si que es un periodo para reflexionar realmente importante, quiero exponer los aspectos, que considero, más relevantes en lo referente a las diferentes opciones políticas, sea en una jornada de reflexión, o en cualquier otra fecha. De la misma manera, la mayor parte de este análisis es igual de válido para las elecciones que se celebrarán, el 4 de mayo, en la Comunidad de Madrid, como para las que pudieran realizarse en cualquier otro rincón de España.
Siempre se ha dicho que los españoles tenemos «memoria de pez» a la hora de votar, dando a entender nuestra limitada capacidad para recordar el bagaje realizado por los políticos en el pasado, más o menos, reciente. Es también habitual la expresión «votar tapándose la nariz» para referirse a que se deposita el voto en una opción política por considerarla la menos «mala». Para tratar de ofrecer una sucinta perspectiva histórica, y de conjunto, de la «oferta» política presento este artículo. No pretendo, con ello, solicitar el voto para ninguna formación, aunque en una ocasión no fuese tan «aséptico», hará cosa de medio año cuando, públicamente, solicité el voto para Trump en las últimas elecciones estadounidenses. Así pues, entiéndase que es un análisis personal sobre quienes son, la mayor parte, de los principales actores en este «baile de máscaras».
Me resultará extremadamente sencillo definir lo que coloquialmente se denominan como «izquierdas», porque no hay varias, sino sólo una: mala, criminal, ladrona, totalitaria, liberticida. Sus líderes son mendaces, e hipócritas, hasta el aburrimiento, de hecho están reñidos con la Verdad misma, y si alguna vez la dicen es porque esconden una sucia intencionalidad. Estas sanguijuelas antropomorfas «izquierdosas» son capaces de cualquier cosa con tal de alcanzar al poder, para llevar a cabo sus infinitas felonías y corrupciones. Si ha habido una doctrina política sanguinaria, y esquilmadora, esa ha sido el marxismo, en sus diversas ‘facies’: socialismo y comunismo principalmente. Los «aprendices de brujo» actuales demuestran unos niveles de psicopatías merecedoras de estar debidamente atendidos en un manicomio, pero, lejos de ello, están muy presentes en nuestras vidas:
– Robando con pedigrí, a través de la Agencia Tributaria, institución ante la cual los bandoleros del siglo XIX eran ejemplos de probidad.
– Imponiendo sus desquiciadas políticas sobre la vida, la inmigración, el sexo (me niego a utilizar el manoseado término ‘género’ por sus aberrantes connotaciones actuales), la educación, «memorias histérica y memocrática», el derecho a la propiedad privada, y tantas cosas más.
– Realizando una repugnante labor de ingeniería social. Desde hace más de un año, y con la excusa de la ‘plandemia’ por el puñetero virus chino, se puede constatar en los «arrestos domiciliarios», toques de queda, abusiva y delirante obligatoriedad del bozal, etc., etc.
– Corrompiendo a la sociedad misma, gracias al «untamiento» y sumisa prostitución de los llamados medios de comunicación (en realidad son medios de adoctrinamiento).
– Imponiendo un Estado totalitario, y liberticida, a través de la siniestra represión ejercida por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Policías locales y autonómicas.
Porque todo en ellos es impostado, falso e hipócrita merecen mi más profundo desprecio. Podría escribir hasta el día del Juicio Final, pero quien no los haya calado, además de estar más ciego que un gato de escayola, dudo que estas líneas le «abran» la mente a la Verdad.
Siempre he sido indulgente con quienes han votado, de buena fe, a este tipo de opciones políticas, porque he conocido a personas, realmente buenas, que lo hacían con convencimiento, incluso yo he sido uno de ellos. Pero, tras nueve lustros de delictiva y lacerante ‘memocracia’, en la que han tenido un papel principal, ya no puedo ser comprensivo con los papanatas que eligen esas opciones políticas izquierdosas. Quien, a estas alturas, no ha sido capaz de haber descubierto su auténtica naturaleza, y comportamiento, con el bagaje corrompido y criminal que llevan a las costillas estos sacamantecas progres, es que no se entera de nada, y es uno de tantos majaderos alienados que se creen, a pies juntillas, las mentiras que sus amos vomitan a través de sus apesebrados medios. Por supuesto están en otra categoría las garrapatas bípedas socialcomunistas que nos malgobiernan, y quienes siguen, sectareamente, sus dictados, todos ellos encarnan, a la perfección, el concepto de malnacidos, unos para perpetuarse, en sus poltronas, vicios, «enchufes», privilegios, «coimas», chalés y gabelas sin fin, y otros como tontos útiles lobotomizados.
Esta patulea luciferina consigue distraer al vulgo con auténtica basura mediática, que provoca un embrutecimiento, y una enajenación, aún mayor del mismo, hasta convertirlos en seres sin alma, ni voluntad.
Abordaré, a continuación, esos partidos autodenominados de centro-liberal y centro-derecha, y que no son otra cosa que unos travestidos partidos socialdemócratas cuya única, y espuria, intención es confundir a sus muy cándidos votantes. Sí, me refiero a Ciudadanos y al Partido Popular, exponentes supremos del acomplejamiento y la doblez. El primero, venía a insuflar aire fresco a la política española y se han convertido en un ‘soufle’ todo aire, e impostura, para acabar siendo un mamporrero solicito de sociatas y peperos.
Sobre el Partido Popular, opción a la que nunca he votado y, salvo que pierda el juicio, jamás votaré, cuenta con una larga lista de componendas, traiciones y corrupciones, que, por cuestiones de espacio, resulta aconsejable mostrar sólo media docena de «detalles» que ejemplifiquen su naturaleza:
– El PP nunca ha tenido ideología, ni principios. Su posicionamiento tradicional ha sido, y es, estar un poco más a la «derecha» que la PSOE, si éstos proponían algo, los peperos simplemente decían «no tanto», o «un poquico menos, por favor». Ha ocurrido que, al radicalizarse el PSOE a posiciones más ultramontanas, el PP, por esa inercia, ha ido desplazándose proporcionalmente, y así nos encontramos con que el PP de ahora con lo que más parecido tiene es con el PSOE de los primeros años de Felipe González, y en algunos asuntos, como en el aborto, es aún más izquierdista que los sociatas de entonces. Por esa razón el PP ni ha dado, ni dará nunca, una batalla por los principios, o las ideas, porque nunca los ha tenido. Jamás han realizado un planteamiento autónomo sobre las cosas que deben realizarse para tratar de perfeccionar la sociedad, y el régimen político, simplemente han mirado al PSOE y han aplicado el concepto vaselinístico de la moderación. Para hacerse perdonar, y que les incluyeran en el grupo de «demócratas» legítimos, han llegado a «escupir» sobre el legado del 18 de julio, y no se les conoce hasta la fecha un concepto claro de sociedad a la que aspiran, simplemente se pierden en encuestas, en mirar a los lados para ver lo que hacen los demás y en ponerse en medio pensando que eso es el «centro».
– No hay un Partido Popular, hay diecisiete, cada uno con sus características propias y muchas veces equidistantes: así tenemos a Feijoo en Galicia, con su criminal regionalismo lingüístico tan deudor del ‘puyolismo’, y su histérica represión tributaria ‘covidiota’, el pancatalinista en Baleares, el inexistente en Cataluña, y los buenos para nada, o al dictado de su amo «genovés», en el resto de España. El PP es culpable junto al PSOE del elefantiasico estado autonómico, y de las lacerantes prebendas tributarias, fiscales, educativas, de seguridad y justicia que han ido concediendo a los secesionistas vascos y catalanes. Y no en modo de colaboración contingente, sino en grado de coautoria, y además agravada, porque fueron sus gobiernos los que se «bajaron los pantalones» al conceder todos esos privilegios a esos malnacidos enemigos de España. Por esa responsabilidad son, y serán, unos malditos (¡sin comillas!) ‘ad eternum’.
– El maricón de Maroto: sí, ese tiparraco que «intimaba» con una peluquera de Bildu y blanqueaba con ese «buen rollo» a esa partida de filoetarras. Si D.Gregorio Ordoñez levantara la cabeza le iba a estar dando hostias a este petrimetre hasta que Lucifer lo acogiera en su feudo (si es que lo admitía, porque un traidor redomado como Maroto no es plato de gusto ni en el averno). A propósito de D. Gregorio Ordoñez, el maricón de Marlaska, ¡otro que tal baila!, ha acercado al País Vasco a la alimaña etarra (¡vaya estúpida redundancia! porque todos los etarras, y filoetarras, son alimañas) que lo asesinó, junto a otros, muchísimos más, asesinos etarras (ya saben «hay que volver a casa por Navidad»). Ya se, ya se que no es Navidad, pero es muy oportuno que, todas estas alimañas, sanguinarias y criminales, estén en esa pútrida Comunidad antes del mes de abril del 2021, fecha en la que estos malnacidos del PSOE han acordado la transferencia de prisiones a los recogenueces del PNV. Así, estos sátrapas, falsos hasta la abominación, que tienen las manos tan manchadas de sangre (por complicidad endémica), como sus sicarios de Bildu, podrán darles los oportunos privilegios penitenciarios, y homenajes, a estos «valientes gudaris» de alcantarilla que han «convertido» el tiro en la nuca, y los siniestros coches bomba, en muestra de «arrojo y gallardía». La viuda de D. Gregorio, su Familia y los miles de familiares de las otras víctimas, asesinadas por estos criminales hijos de Satanás, hace lustros que ya ni tienen Navidad, ni la esperan, pero sí ni los «propios» les respetan, que se puede esperar de los enemigos. Hablando de beneficios penitenciarios han observado cuán lustrosos (cada vez que salen dan más kilos en la romana) y rejuvenecidos salen los condenados por el golpe de Estado en Cataluña, ¡y con que frecuencia! Es de conciencia hacer el recordatorio de que fue la PSOE de Felipe González quien transfirió las competencias penitenciarias a dicha Comunidad y ¡qué «buen uso»! están haciendo de dichos privilegios, los golpistas pancatalanistas, y supremacistas, en el malgobierno de la Generalidad de Cataluña. Resulta ofensivo para cualquier persona con un mínimo de integridad, y dignidad, observar como estos «valientes» golpistas «sufren» un régimen penitenciario «despiadado, severo e inmisericorde», que, por paradojas de la vida, resulta ser el anhelo del resto de la población reclusa en España. Retomando el hilo, resulta que Maroto, al ser una nulidad total (tal vez por ello siempre ha tenido un puesto relevante en el partido), obtuvo, no recuerdo en que elecciones, un resultado desastroso en el País Vasco (donde siempre se había presentado, intuyo que por ser de allí, aunque me da igual), así que se encontró como un novio homosexual al que le da plantón, en el Juzgado, el otro novio. Rápidamente «operación rescate»: lo empadronaron, creo que en un pueblo de Segovia, y lo nombraron senador. Perfecto ‘modus operandi’ de estos corruptos buenos para nada.
– La patrimonialización del voto que, con frecuencia satánica, realizan estos peperos sobre los votantes de VOX resulta inconsistente, estúpida y nauseabunda. ¿Se corrigen? Que va, ellos a lo suyo, igual que aquel entrañable personaje de D. Paco Martínez Soria «don erre que erre», pero sin la gracia del actor maño. Personalmente conozco a muchos más votantes, afiliados y simpatizantes de VOX que nunca han votado al PP, que de los que si. Estos malnacidos dirigentes peperos seguramente lo saben, porque VOX recibe votos en las zonas de los cinturones industriales y más deprimidas donde estos, hijos de Satanás, no habían obtenido un voto en sus puñeteras vidas, pero antes se colgarán una piedra de molino al cuello y se tiraran al mar que renunciarán a esa espuria patrimonialización. Ese estúpido concepto de «casa común de la derecha» lo pueden utilizar estos cretinos peperos como un supositorio de vaselina, que buena falta les hará para lubrificar esa zona, tras lustros de relaciones «sadomasoquistas e incestuosas» con el PSOE.
– Es preciso, también, nombrar el sempiterno contubernio entre peperos y sociatas para repartirse canonjías, prebendas y dineros. El amor entre estos históricos «rivales» esta garantizado porque el bipartidismo es «lo mejor» que le puede pasar a España. Ahora nos repartimos unos jueces (si no lo han hecho ya, ha sido por las elecciones en Cataluña, y ahora en Madrid ¡hay que cuidar la imagen!, ya saben), ahora televisión ‘espantosa’, ahora te crítico vehementemente pero me abstengo oportunamente en la votación, ahora acepto tu desquiciada agenda ideológica y globalista pero refunfuño un poco para disimular, ahora no saco tus trapos sucios para que tu me pongas «crema en la espalda», etc., etc., etc., etc., etc., etc. Son como esos matrimonios mal avenidos que aparentan reñir a menudo, pero que por las noches se van muy junticos a encamarse y «susurrarse» mutuamente.
– A nivel del «ganado» humano, aunque hay mucho malo donde elegir en esta grey de «emasculados» (el malgobierno de esa siniestra sabandija de Rajoy ofrece, por si solo, un material antropomorfo ingente), me centraré en el ‘presidente’ Casado, ese faltón, ese inútil integral que es más malo que un dolor, más falso que Judas Iscariote, y que tiene los mismos escrúpulos, honradez y decencia que sus congéneres de izquierdas. Ese «homérico líder de la derecha» que, cuando fue a Cataluña, en las recientes elecciones de febrero, se licuo en una emisora de radio pancatalanista (por supuesto, como todas, sufragada con el dinero público de los españoles) para afirmar, sin sonrojo, que también «habla catalán en la intimidad», y que le parecieron mal las cargas policiales cuando el referéndum ilegal del 1 de octubre del 2017, entre un sinfín de sandeces y gansadas que ilustraban, a la perfección, su concepto de «moderación genupectoral». Pues resulta que este «paladín de las causas justas y del bien hacer», ese «titán» que asume, sin complejos, las bondades de la inmigración ilegal, la putrefacta ley del aborto del siniestro Rajoy, ese que considera que el sistema educativo en España no precisa del pin parental que evite el adoctrinamiento en las aulas, ese malagradecido (a pesar de que donde gobierna se lo debe, por entero, a la generosidad de VOX), ese que considera que las Autonomías es lo mejor que le ha pasado a España, esa gominola antropomorfa (perfecta, y acomodaticia, «oposición» a Sánchez), ese que se abona al rancio y progue feminismo, pues, esa sabandija viscosa de tres al cuarto, dijo el 24 de marzo que sería una locura que VOX quisiera entrar en el gobierno de la Comunidad de Madrid (¡faltaría más!), asumiendo íntegramente, ¡y sin pestañear!, el histórico posicionamiento de Ciudadanos para quien VOX era un partido tan impuro que no podían ni sentarse en la misma mesa (no tuvieron tantos escrúpulos para lucrarse con los cargos públicos que obtuvieron gracias a su generosísimo apoyo, y así poder seguir chupando de la «teta»). Este hipócrita y mentiroso redomado, junto a sus secuaces, sicarios y mamporreros, se pueden introducir, sus posicionamientos «moderados», a modo de enema, por donde la espalda pierde su honorabilidad.
A un mes vista desconozco el resultado que obtendrá la ‘Partida’ Popular en las elecciones a la Comunidad de Madrid, porque ahora vendrá un eslalon de muchísimo «ruido» y titulares que, por desgracia, influirá en la parte más «manejable» del electorado. Aunque es manifiesta, desde hace tiempo, la completa inutilidad del PP, he sido, también, indulgente con sus votantes de buena fe. Sin embargo, mi percepción actual, respecto de ellos, es idéntica de quienes votan a los partidos socialcomunistas: son unos papanatas. Siendo un partido que ha tenido personas con valía y calidad, el resultado final del «experimento» es putrefacto, porque, en definitiva, han acabado haciendo algo que los de izquierdas nunca han hecho: traicionar a sus propios votantes, y lo que decían que eran sus «principios». Como estos tiparracos peperos, que siempre se han mostrado encantados con la vomitiva, y pútrida, partitocracia española, no se van a ir ni con agua caliente, solo me queda tratar de mostrar sus vergüenzas (al menos unas pocas, porque todas resultaría titanica empresa), y confiar en la divina providencia para que los incautos que les suelen votar vean la luz.
Resulta paradójico que después del trompazo que se dieron en Cataluña, donde VOX cuadruplico sus escuálidos escaños, vayan sacando ahora pecho, y que sus amos (Casado y Teodoro) se arroguen el posible tirón de Díaz Ayuso, en Madrid, para salvar los muebles y «asaltar» la Moncloa, ¿no sé para qué? si no tienen ninguna ideica buena. Recordarán que el único análisis tras los pésimos resultados catalanes fue «que había que vender el edificio de Génova, 13», como si hubiese entrado una aluminosis galopante, y el edificio fuese a derrumbarse de un día para otro ¡qué profundidad de pensamiento!
Escuchaba, a mitad de marzo, un programa de mi paisano, filopepero hasta las trancas, Federico Jiménez Losantos y un oyente realizó la siguiente manifestación «yo en unas generales votaré a Santiago Abascal, pero ahora votaré a la señora Díaz Ayuso porque se lo debo». Desorientado anda este señor porque si es de VOX, como manifiesta, no se cómo no se ha dado cuenta que votar a Díaz Ayuso es votar al aparato pepero de Génova 13, es votar a esos tipejos de Casado y Teodoro (ese Maquiavelillo liliputiense, romo y fatuo), quienes fagocitaran, seguro, el posible éxito de Díaz Ayuso en Madrid para vender esas mercancías averiadas de «la casa común de la derecha», y de ser la «única» alternativa al malnacido de Sánchez.
La señora Díaz Ayuso ha demostrado algo de instinto, materia prima ignota en su partido, y una notable resistencia a los ataques de Sánchez y sus «mariachis» (ataques que, desde mi punto de vista, le han beneficiado al producir un efecto de encumbramiento de su figura, que personalmente considero excesivo). Pero los aciertos en su gestión se deben, principalmente, a haber fagocitando buena parte de las propuestas de VOX. Que haya tenido el coraje de convocar elecciones, ante la pusilanimidad de sus cobardes amos, no puede convertirse en deuda para ningún votante, porque hizo lo que se debía hacer (ante la celada que le había preparado Ciudadanos), por más que la realidad nos ha impuesto la rareza de este tipo se acciones. Además, el PP hará algo bueno en Madrid si va debidamente cogido del ronzal por parte de VOX (y me refiero a que forme parte, o lidere, el gobierno de la Comunidad), porque la historia reciente, y pasada, nos demuestra cuán acomplejado es el PP y cómo ha tragado, cual faquir, con toda la agenda ideológica socialcomunista entre otras muchas «lindezas». Como el PP y el PSOE son los dos actores que nos han convertido a los españoles en súbditos cuyo único «derecho» es pagar impuestos, que han llevado a España a la ruina, y a este liberticidio totalitario en el que estamos instalados (el PP por sumisión acomplejada endémica), es imprescindible «atarlos muy corto», porque de lo contrario saldrá su naturaleza cobarde. Que sean, sólo un poco, menos malos que los socialcomunistas, ni los convierten en virtuosos, ni en tipos de quienes fiarse.
Algo que retrata, a la perfección, a los partidos de izquierda, a Ciudadanos y al PP es como acuden, puntual y sumisamente, al club Bildeberg y a todos esos «antros» de corrupción satánica globalista donde Soros, Gates y la restante patulea se pavonean y fijan «el orden del cosmos». Al igual que meretrices, los líderes patrios se revuelcan con la peor escoria del mundo, para luego aplicar sus criminales dictados con total saña y desvergüenza.
En definitiva, unos por ser unos carnuzos, y otros por cobardes amén de callarse, como «geishas», ante los corrompidos dictados de sus amos en Génova, considero que son opciones indignas de recibir el voto.
P.D.: Y también tengo una crítica para VOX, porque percibo cierto «mal de altura» en algunos de sus líderes. Éste no es momento para flojos, en primer lugar, porque esa no ha sido la esencia que ha puesto a VOX donde está; en segundo lugar, porque lo que toca ahora es pisar el acelerador a fondo y darles, de una vez, una patada en el tafanario a los inútiles del PP que no hacen otra cosa que estorbar; y, en tercero, porque la situación está tan degradada (paro brutal, despilfarro del dinero público galopante, descomunal deuda pública, etc.) que no hay tiempo para tacticismos. En las elecciones que se celebrarán en Madrid, dentro de un mes, considero innecesario focalizar la crítica en Ayuso porque, además de ser el «hombre» más válido de su partido, muy posiblemente se «arreglen» después con doña Rocío Monasterio, a no ser que reciba ordenes de sus amos para formar la «gran coalición» con los sociatas, que de todo podría pasar (ya saben ¡hay que hacer frente a la «terrible ultraderecha» y los «populismos»!). Me creería antes esa posibilidad que la de una colaboración honesta con VOX.
Toni Cantó, en un personaje de travesti…
Porque el Mal habita en la agusanada estructura del PP, esa covacha de colocación sin norte, ni criterio, que sólo tiene postureo (el cutre fichaje de ese peso muerto de Toni Canto es una muestra significativa de como Génova hace, y deshace, sin contar con la Comunidad de Madrid). VOX debe dar un puñetazo en la mesa y ser ambicioso de verdad, desmontado la burda hipocresía del PP, quien está muy «crecido» sabiendo que VOX nunca apoyará opciones socialcomunistas. Hay que exponer todos los incumplimientos, miserias, y cesiones de los peperos para retratarlos cómo lo que son. Si VOX no consigue un excelente resultado, y hablo de más de 30 diputados, ya puede ir cambiando de estrategia y empezar a dar unas buenas patadas en los morros a esta patulea de especuladores de alcantarilla del PP, que se han LUCRADO políticamente a lo bestia con su apoyo, sin darles, si quiera, un mínimo reconocimiento, agradecimiento o muestra de respeto. Y es en la plaza más difícil (por el «endiosamiento» mediático que se le está realizando a Díaz Ayuso) donde debe producirse este punto de inflexión en el que VOX ponga de manifiesto que es muchísimo más que la muleta del PP.
Tal vez algún día no vote a VOX (mi actual filiación no padece de la habitual «arteriosclerosis» de la mayoría de los votantes patrios), pero si puedo afirmar que de las dos veces que lo he hecho, hasta ahora, todavía no me he arrepentido. Y si hay una cosa de la que estoy seguro es que, salvo una enfermedad me produzca una degeneración mental brutal e irreversible, jamás votaré a un partido de izquierdas, a Ciudadanos (a estos chicos me tendría que dar prisa porque les quedan dos telediarios) o al PP.
Este blog del señor Bakken ofrece un estupendo material para crear conciencias críticas, gracias a él y otros muchos contenidos de gran nivel, amén de mi propia experiencia, y análisis, personal creo haber adquirido una comprensión más afinada del pasado, y del presente, de la política española. A mis queridos Compañeros nunca les he leído posicionamiento político concreto, ellos relatan los males, y corrupciones, de nuestra sociedad y eso lo respeto. El hecho de que sean unos patriotas enjuga, suficientemente, las disparidades de criterio político que hemos tenido y, seguramente, tendremos.
Re-P.D.: este artículo es un medicamento. Tome una pequeña dosis, vía lectura, en cada jornada de reflexión, y, cada cierto tiempo, como profilaxis ante devaneos «moderados» e «izquierdosos».
Abordo mis recomendaciones cinematográficas, en fechas de tanta importancia para los cristianos, con un clásico, entre los clásicos de la Semana Santa, «Ben-Hur». Aunque es una película que no trata directamente sobre la vida de Nuestro Señor, nos presenta dos detalles de ella imponentes y sobrecogedores. El primero de ellos es una escena que ya relate en mi recomendación musical del pasado 30/11/2020 sobre el tema «La roca fría del calvario» de la zarzuela «La dolorosa» del maestro Serrano y que copio literal a continuación:
*»Sobre la película Ben-Hur siempre he considerado un acierto el que no se le vea la cara al actor que hace el papel de Jesús de Nazaret ¿Qué actor puede representar a Nuestro Señor Jesucristo? Hay en esa cinta una escena demoledora: es cuando la cuerda de galeotes pasa por Nazaret para que beban agua caballos, soldados y galeotes. El centurión, un hombre de aspecto fiero e inmisericorde, le niega el agua al extenuado Ben-Hur, entonces Jesús se acerca y le da de beber. Cuando el centurión se acerca látigo en mano para evitar la acción de Jesús, éste se levanta y le hace frente, la cara del centurión lo dice todo. Es una escena sencillamente magistral y conmovedora.»*
En lo de no mostrar la imagen de Jesús de cara, desconozco si William Wyler se inspiró en la notabilisima película española de 1954 «El beso de Judas» del gran Rafael Gil (adjunto, al final, un enlace donde poder visionar esta cinta). Este film presenta, con gran acierto, un enfoque muy interesante ya que nos muestra a un Judas Iscariote como personaje sobre el que pivota la acción, huyendo del enfoque clásico que se centra en Jesús, sobre el cual, personalmente, nunca he encontrado un film que consiga hacerle justicia. Esta película se enmarca dentro de la poderosa filmografia española de los años 50, que abordó muy solventemente algunas de las cuestiones de la fe cristiana.
Para quienes deseen escuchar la romanza, antes citada, en la voz del estupendo Alfredo Kraus, que cuenta, como fondo visual, con imágenes de la película que recomiendo hoy, les adjuntare, al final, el enlace de dicho artículo.
La otra parte de la película de Ben-Hur que sobrecoge es la del juicio a Jesús y su crucifixión. El sonido de los martillazos, para clavar a Jesús en la cruz, y cuando la misma cae, pesadamente, en la caja acongoja cada vez que los escuchas; esos golpes secos y ásperos que «hieren» el corazón de los cristianos, siempre que se presencia esa escena.
Pero centrándome en cuestiones puramente cinefilas indicar que el director fue el gran William Wyler, a quien ya tuve de invitado con su excelente «La heredera», y que el elenco de actores es de primer nivel, encabezado por Charlton Heston en el papel de Ben-Hur, y acompañado por notables compañeros de profesión como Stephen Boyd, Hugh Griffith, Jack Hawkins y Frank Thring.
Es una película con una duración potente, son 212 minutos en que se desarrollan intrahistorias potentes, y hasta cierto punto independientes: la reunión de dos viejos amigos, Ben-Hur galeote, la famosisima carrera de cuadrigas (ella sola tiene una duración de 45 minutos), la madre y hermana leprosas, etc. En fin es un regalo visual, y lo que nos muestra de Jesucristo, lo hace con respeto e intensidad.
Personalmente, tal como comentaba antes, no me gustan las películas que relatan la vida de Jesús porque son «imposibles» de hacer. Me ocurre, humildemente, como a Caravaggio que pintó, en un cuadro, a un apóstol negro al lado de Jesucristo y cuando el prior, que le había hecho el encargo, le recriminó, diciéndole que no había apóstoles negros, el artista le contestó que lo sabía, pero que, para destacar la infinita luminosidad de Nuestro Señor, tuvo que recurrir al contraste pictórico que suponía un apóstol negro. En mi opinión hay otras películas que trasladan, más adecuadamente, el mensaje y significado de Jesús: indispensable «Nazarín» de Buñuel (a pesar de las «cosicas» de don Luis), la mencionada antes de Rafael Gil o «La guerra de Dios» del mismo director, pero incluso películas como mi recomendación de hace un par de semanas «7 mujeres» de John Ford, «La mano izquierda de Dios» de Edward Dmytryk, «Púrpura y negro» de Jerry London, o hasta, en un tono más de comedia, las seis películas del padre Camilo, con el actor Fernandel, ofrecen esos sencillos detalles que permiten visibilizar el sentido cristiano, llevados a cabo, en muchísimas ocasiones, por personas que, como el buen samaritano, no eran seguidores de Jesús.
Es complicado hablar de fe para alguien, como yo, que carece del nivel para proponer, o discutir, sobre una cuestión de tanta relevancia. Para mí, las películas «literales» respecto de los relatos bíblicos, no se porque, no consiguen dar la medida de la relevancia de Jesús. Cintas como «La historia más grande jamás contada» (¡vaya título!), «La túnica sagrada», «Quo Vadis», «El cáliz de plata», incluso en versión más moderna y aventurera «Indiana Jones y el santo grial», o esa «incalificable» recomendación de mi Compañero Luys que revisiona, con acento catalán y nulo acierto, esa historia sobre los poderes mágicos del cáliz donde bebió Jesucristo en la última Cena, no dan una adecuada dimensión (en algunos casos es, incluso, estrafalaria) del sentir cristiano. No, no encuentro, apenas, a Jesús en tales obras, porque, para mi, en mayor o menor medida, ofrecen una visión, o demasiado «historiografica», o demasiado superflua al llevarla a un territorio cuasi frívolo alejado completamente de la importancia de la fe. En mi opinión, la esencia de Jesús se manifiesta en las cosas cotidianas; aspectos como la piedad, el amor al prójimo, la humildad, ejemplifican, todos los días, el verdadero legado del mensaje de Jesucristo.
Lamento no poder ofrecerles un enlace donde disfrutar del visionado de esta película que, por lo demás y para quien disponga de ella, no cuenta con ningún elemento visual, ni verbal, que impida compartirla en Familia. Sólo me consuela el hecho de brindarles, al menos, la escena de tres minutos que relato al principio de mi recomendación, la película «El beso de Judas» que por su calidad bien podría haber ocupado esta mi primera recomendación cinematográfica en el Viernes Santo, y mi recomendación de hace unos meses sobre «La roca fría del calvario», por si quieren escuchar al gran Kraus.
P.D.: la noche del Jueves Santo se «rompe» la hora en Hijar, Albalate del Arzobispo, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, La Puebla de Hijar, Samper de Calanda y Urrea de Gaen. El viernes a mediodía será en Calanda.
Un sincero, y emocionado, homenaje a los nueve pueblos de la ruta del Tambor y el Bombo del Bajo Aragon turolense, y a esa poderosa tradición.
Una persona, muy querida, me contó, hace algo más de un lustro, una historia personal que me dejó sin palabras (y eso ya saben que no me ocurre con facilidad), y que trataré de exponer de la forma más fiable que recuerdo. Antes de iniciar el relato, debo advertir, a los lectores, que mi Amigo, esa persona tan querida, es muy reservado en aquellas cuestiones, que él considera, íntimas y personales. Tipo de trato agradable, algo regruñon para algunas cosas, y conversación heterogénea, pero que presenta una característica no muy frecuente, entre los varones «hispanicus», nunca habla de fútbol.
Eran tres Compañeros de trabajo, uno de ellos mi Amigo, buenos Compañeros, trato cordial, colaboración desinteresada, gran respeto; en fin ese tipo de relaciones laborales que anhelamos todos los que hemos tenido alguna experiencia en esas lides. Resulta que estaban realizando juntos, un desplazamiento por motivos de trabajo, en el vehículo particular de uno de ellos. Mi Amigo iba en el asiento de atrás, y el contacto visual lo realizaba a través del retrovisor con el conductor, y gracias a los frecuentes giros de cabeza que realizaba el copiloto. Estaban charlando distendidamente cuando salió el tema del fútbol. Sin ser, los Compañeros de mi Amigo, ese tipo de sujetos que pierden el «esme» (es una palabra aragonesa cuyo significado podría compatibilizarse con juicio) por su afinidad hacia cierto equipo, lo cierto es que uno de ellos tenía simpatías por el Atlético de Madrid, el otro por el Real Madrid, mientras que mi Amigo, el tercero en discordia, les manifestaba que a él no le gustaba el fútbol.
Los Compañeros «futboleros» le preguntaron cosas habituales de una conversación informal, y amigable, como aquella ¿hombre, de algún equipo serás?, ¿seguro que habrás visto algún partido de fútbol? y cosas por el estilo. Ante los requerimientos de sus Compañeros tuvo, al final, que confesar lo siguiente :
– *En efecto, aunque no siento afinidad por ningún equipo de fútbol, tengo que admitiros tres cosas: la primera es que una vez vi un partido de fútbol en vivo, fue aquí en Madrid, en el Santiago Bernabeu, hace treinta y tantos años de aquello, y se debió a la petición de un Compañero de mili para que lo acompañara. La segunda es que, hace unos cuatro lustros, jugué unos pocos minutos en un partido entre solteros y casados que se celebraba en las fiestas del pueblo de mi Esposa. No creo que fueran ni cinco minutos, y salir al campo de fútbol se debió, sobre todo, a que era hacia el final del partido y los titulares, con Libro de Familia propio, ya estaban exhaustos. Como el banquillo era realmente «escuálido» me dijeron que saliera, pero enseguida se hartaron de lo mal que lo hacía y me mandaron «a la ducha». Y, la tercera, que a mi Padre sí le gustaba mucho el fútbol, y recuerdo sus «servidumbres» ante el televisor siempre que se emitía un partido, con aquellas viejas publicidades de Seat «Seat le ha ofrecido las jugadas más interesantes». Yo siempre pensaba, «si eso era lo más interesante, ¡vaya aburrimiento!»; pero mi Padre no se aburría, y aunque se quedaba solo en el salón, con aquellos tipos en calzoncillos corriendo frenéticos de un lado para otro detrás de una pelota, nunca perdió su afición televisiva. Aunque tengo que reconocer que, una vez, sí vi un ‘trozo’ de un partido por la televisión, y, en aquella ocasión, la intensidad del partido hizo que, tanto mi Madre como mis Hermanos, presentes en aquel momento, también se animarán. Creo que fue hacia el año mil novecientos ochenta y pocos ¿vosotros os acordareis mejor, seguro? -les preguntó a sus Compañeros-, era un partido entre España y Malta, que permitía la clasificación para una competición internacional. La cuestión radicaba en que España debía ganar por una diferencia de 11 goles, algo que por lo visto era y es muy difícil. Durante la primera parte, mi Padre solo en el salón y aquello, por lo visto, con muy mala pinta, pero, en la segunda, se empezó a animar, y hasta el locutor cambió su pausado tono habitual cuando empezaron a marcar goles los jugadores patrios, fue en aquel momento cuando nos acercamos, curiosos, para observar la «gesta» que se estaba llevando a cabo. El resultado lo conocéis de sobra, España ganó por 12 goles contra 1 a Malta, gracias a un frenesí goleador hispano que emocionaba, y contagiaba, consiguiendo la clasificación para la competición internacional, con el júbilo compartido de hasta quienes no nos gusta el fútbol. *
Después de relatada esa experiencia, los Compañeros le dijeron:
Pero hombre, ¿aunque no te guste el fútbol, cómo es posible que no vieras las recientes victorias de España en las Eurocopas, o la final donde España se proclamó campeona del mundo, si esos partidos los vio la España entera?
El interpelado les dijo: «de verdad que no vi ese partido, ya os he dicho que no me gusta el fútbol». Sin embargo, sus Compañeros, no contentos con una respuesta que consideraban evasiva, volvieron «a la carga» y le dijeron: venga, reconoce que lo viste aunque fuera solo un poco, si la victoria conseguida en ese partido fue de tal importancia que hasta en los lugares más hostiles, de esta patria zaherida por malnacidos, salieron jubilosos a celebrar el triunfo con la bandera de España. Es por fuerza que te tuviste que enterar, y que, al menos, verías algún trozo de aquel épico partido, y celebrarias, como todos, aquella victoria; venga dinos la verdad, si no lo viste ¿qué es lo que estabas haciendo como para no ver el partido en el que España alcanzó el cenit, de su historia deportiva, proclamándose Campeona del mundo de fútbol?
Y él les respondió:
– *Enterrando a mi Madre. *
El resto del trayecto, según me dijo, el silencio fue sepulcral, y jamás aquellos cordiales Compañeros volvieron a hablar de fútbol delante de aquél a quién no le gustaba.
Hace unos pocos meses, me reencontre de nuevo con mi antiguo, y querido, Amigo, y me contó que, ahora, tenía relación con otros dos nuevos Compañeros de profesión, buenos Compañeros, trato cordial, colaboración desinteresada, gran respeto, y que a ambos también les gustaba el fútbol, aunque en esta ocasión uno era del Real Madrid y el otro un «feroz» Boixos nois del Barcelona. También me contó que no les había relatado esta história, ni del porque sólo hubo, una vez en su vida, que se emocionó viendo ganar a un equipo de fútbol, en aquella lejana ocasión cuando España venció a Malta por 12 goles contra 1. Tampoco les había contado el motivo por el cual, aunque la selección española de fútbol ganara todos los campeonatos del mundo, él jamás vería ni un solo minuto de esos posibles partidos, ni del porque, desde hace más de dos lustros, el único sentimiento que le provoca, ver a unos tíos corriendo frenéticos de un lado a otro detrás de una pelota, es el de la más profunda tristeza.
Y les relato hoy está historia en este estupendo blog, de mi apreciado don César Bakken, por si, esos nuevos, y buenos, Compañeros, de mi querido y viejo Amigo, son habituales lectores de este portal de libertad, para que tengan la ocasión de conocerla, y eviten hacerle aquella pregunta, sin malicia, que él tanto odió responder.
Continuando con mis recomendaciones melomanas, después de un ruso (Tchaikovsky) les ofrezco la compañía de un austriaco y, no precisamente de uno cualquiera, ya que se trata del grandisimo autor clásico, Wolfgang Amadeus Mozart, con una de sus obras más emblemáticas el «Réquiem» KV 626.
Considero estúpido añadir una palabra más dada la trascendencia, y reconocimiento universal, de la propia obra, y de su autor. Les facilito un enlace donde podrán deleitar sus oídos con esta misa de réquiem del genio de Salzburgo, composición que creo muy adecuada para hoy, Lunes Santo; porque una misa de difuntos, en la Semana Santa, es el mejor acompañamiento musical que puede haber para hacer balance de nuestra fe.
Es un video de una duración de 52 minutos, grabado en la catedral de Toledo, hace lustro y medio, y que lleva unos interesantes subtítulos para conocer más detalles de la obra. La interpretación empieza a partir del minuto y medio, y esta a cargo de la orquesta, y coro, del Teatro Real.
Sencillamente ¡SOBRECOGEDOR!
P.D.: con esta entrega dejaré, temporalmente, las recomendaciones de música clásica que he venido realizando durante las últimas cuatro semanas, de la Cuaresma, para retomar temas, y composiciones musicales, más mundanos.
Confío que este modesto (por mi, no por los autores y sus composiciones que eran todas de primerísimo nivel) periplo musical haya sido de su agrado, y se hayan convertido en buenos compañeros sonoros con los que realizar la tan necesaria meditación, y recogimiento, de estas fechas.
Re-P.D.: para despistados como yo, indicarles que este domingo 28 de marzo se ha cambiado la hora, por lo que deberán adelantar los relojes una hora ¿o no?, porque, en esta continua «jornada de la marmota» que vivimos en Espena desde hace un año, a lo que hay que estar es a los lúcidos artículos de mis Compañeros de blog.
Después de John Ford, otro grande del cine estadounidense, el estupendo Leo McCarey y una de sus películas más conocidas «Las campanas de Santa Maria», cinta del año 1945 que narra la visita del padre O’Maley a una congregación de monjas, en apuros económicos, que atienden un centro educativo para niños y jóvenes.
La historia ya había sido tratada, más o menos, por el mismo director (incluso el personaje y actor protagonista eran los mismos), un año antes con «Siguiendo mi camino» aunque, en aquella ocasión, no eran unas monjas sino un viejo, y regruñon, cura irlandés. Ambas son grandes películas, realizando el papel del padre O’Maley el gran Bing Crosby poseedor de una voz melódica realmente de primer nivel. Mientras que en la primera acompañaba a míster Crosby el gran Barry Fitzgerald, en la película, que nos ocupa hoy, es la estupenda actriz sueca Ingrid Bergman quien realiza el oportuno contrapeso al padre O’Maley. Acompañan a la pareja protagonista un elenco de actores de primerísimo nivel: Henry Travers, Una O’Connor, Ruth Donelly, Rhys Williams, entre otros. Ambas películas contienen un número ajustado de canciones donde disfrutar de la aterciopelada voz del señor Crosby, concretamente, en la hoy, son sólo media docena de temas (o fragmentos de ellos) que no alteran, en lo más mínimo, el dinamismo de la trama.
Película totalmente recomendada para verla en Familia, considero que forma parte de lo mejor que se ha hecho para ese tipo de público. Tiene una duración de 126 minutos, y les adjunto un enlace donde poder visionarla en versión original, ideal para «tiranos», y estudiantes de inglés ya que la dicción de los actores es de notable calidad, y el sonido es aceptable para una producción de aquella época.
Sólo me queda despedirme recomendándoles una escena: es una de las primeras, cuando llega el cura y al presentarse, a las monjas, hay cierto «Dartacat» que hace de las suyas con su sombrero. Si esa escena no consigue una sonrisa de don César, dimito de mi condición de «maldito». (visionar en el 8:30h.)
Tras el paso, por mis recomendaciones musicales, del gran Haendel, les propongo esta semana un clásico entre los clásicos, el «Concierto para piano número 1», opus 23, de Tchaikovsky, y su celeberrima obertura. En esta ocasión la pieza, representada en el enlace adjunto, está ejecutada por la Orquesta de Israel dirigida por el solvente Zubin Mehta, y teniendo al piano a la carismática pianista georgiana (de la Georgia europea, y no del Estado estadounidense) Khatia Buniatishvili.
Aunque el célebre autor ruso es más conocido por sus ballets («La bella durmiente», «El lago de los cisnes»), auténticas referencias universales, también demostró su enorme calidad en otros tipos de composiciones musicales, como la que les presento hoy.
Teniendo en cuenta el tipo de «música» que se hace en la actualidad, opino que mis humildes recomendaciones clásicas no es que estén a otro nivel, que lo están, es, simplemente, que nos proporcionan una elevación del espíritu, a través de su audición. Confío disfruten de los treinta y pocos minutos de duración de esta estupenda obra, que como toda la buena música es compatible, incluso estimulante, para la realización, simultánea, de otras actividades.
P.D.: la semana pasada falleció, el compositor musical turolense, D. Anton García Abril, autor prolífico y de gran calidad, notable exponente de la «Generación del 51», y que fue popularmente conocido por sus bandas sonoras de películas y series de televisión. De entre las primeras, quiero destacar «La ciudad no es para mi», recomendación cinematográfica realizada, en este blog, el pasado 28/11/2020; pero su, amplio y poderoso, bagaje contiene muchas, y estupendas, composiciones para películas realizadas tanto en la etapa del general Franco (la mejor época del cine español con diferencia) como, en menor cuantía, en los primeros años de la «memocracia» actual. De las segundas, resaltar sus excelentes, e iconicos, trabajos en series como «Curro Jiménez», «El hombre y la tierra» y tantas otras.
Vuelve a acompañarnos el gran John Ford, y, en esta ocasión, con su obra póstuma, «7 mujeres», una película a la que la calificación de ‘rara avis’ dentro de su filmografía no resulta ni gratuita, ni aventurada.
Desde mi punto de vista, poco tiene que ver, la película de hoy, con la presentada la semana pasada («La diligencia»). Aborda el director, en esta cinta, la condición humana, y la religión, de una manera muy incisiva, ofreciendo al espectador los dilemas existenciales de dos mujeres (las otras presencias femeninas tienen un menor protagonismo): una mujer que ha hecho de la religión un dogma de fe rígido y claramente estéril para si misma, para los objetivos que tiene fijados, e incluso, para quienes la rodean; y por el otro lado una doctora mundana que, a la hora de la verdad, realizará un supremo sacrificio por el prójimo, acercándose muchisimo más a Dios, con sus hechos, de lo que estará, con sus mecánicas oraciones e inquebrantables dogmas, la «fosilizada» directora de la institución, donde se desarrolla la acción.
La historia, a nivel formal, relata la llegada de una doctora, que esta de vuelta de la vida, a una misión católica en la China de los años 30, y como su presencia pondrá a prueba las creencias de las seglares que rigen la institución, e incluso el futuro de sus propias vidas. No es una película amable, pero no hallarán en su contenido elementos visuales, ni verbales, que imposibiliten su visionado con niños, aunque, personalmente, no lo recomiendo porque su temática requiere de cierta madurez para disfrutarla y sacarle provecho.
Del elenco de actrices destaca la gran Anne Bancroft, que realiza el papel de la doctora, Margaret Leighton que interpreta, con solvencia, a la directora de la institución, y algún que otro viejo rostro conocido de la filmografia de Ford como Anna Lee («Que verde era mi valle»), o Woody Strode («El sargento negro» y «Dos cabalgan juntos»). Sólo me resta indicarles que es una cinta del año 1966, con una duración de 94 minutos.
Les adjunto un enlace donde visionar esta cinta en versión doblada al español. Y si algún lector se atreve a realizar algún comentario sobre la película le indicaré, por cortesía personal, mi escena favorita.
P.D.: como posiblemente publicará, don César, este artículo el 19 de marzo, pues aprovecho la ocasión para felicitar a todos los lectores que sean Padres, y a quienes se llamen José y Josefa.