
1 ¿Cómo historiador coherente, excelso y, por lo tanto, potencial pesimista antropológico, no es irónico tu primer apellido?
Con esta u otra formulación, la pregunta me la han hecho varias veces, supongo que por aquello de la compulsión del nombre de la que hablaba Jung, o del “nomen est omen” latino. La verdad es que soy persona pacífica, pero no pacifista; detesto la violencia gratuita, pero no creo que sea la peor de las actitudes humanas. Cuando se ofende deliberadamente a la justicia o a la patria, o cuando se actúa en defensa propia o frente a una fuerza superior, e incluso para obtener un bien que de otro modo no sería posible alcanzar, por supuesto que es lícita. En general, no soy pesimista. Creo que sí realista, y eso me lleva a considerar que el hombre es capaz de lo mejor y de lo peor, como muestra la historia. No sirve de nada hacerse vanas ilusiones acerca del ser humano, pero tampoco sirve de nada decir que todo es un desastre, porque además no es verdad.
2 Aunque lo grave sería sufrir lo que otros. Por ejemplo, a nivel paradójico: Iglesias (siendo anticatólico) o Guerra (siendo un casus belli bípedo). A nivel descriptivo soez, Rufián (siendo un bellaco) o Botín (siendo un usurero). ¿Tienes algo que decir de estos 4 sujetos, tan reconocibles?
Bueno, creo que la pregunta es un tanto retórica en cuanto a que en su misma formulación está la respuesta, dicho sea en su honor. Son cuatro personajes nefastos, a cual peor y cada uno en su terreno. Tres son políticos, pero el banquero no los mejora. De todos modos, dedicándose a la banca, hay que admitir que no lo tiene fácil.
3 Para zanjar la antroponimia, como “mafaldiano” (que no “quiniano”) tengo la obligación de que comentes esta viñeta:

En realidad, y aunque en nuestra sociedad resulte incomprensible, el amor obliga en ocasiones a recurrir a la violencia. Sucede con la educación de los niños. Muchas veces es la mejor forma de que comprendan lo que, de forma razonada, no les resulta accesible. Como advertirles con un par de azotes de que no metan los dedos en el enchufe cuando tienen dos años, por ejemplo. No se hace – o no se debe hacer – por comodidad de los padres, es decir, por amor a uno mismo, sino por amor a ellos. Otras veces es, simplemente, un acto de justicia. E incluso puede ser terapéutico. Un bofetón a tiempo evita mucho gasto futuro en psiquiatras.
4 ¿Si nuestros ancestros vieran la caótica situación mundial actual, no se reirían diciendo: “sois unos quejicas. En mis tiempos teníamos guerras mundiales y civiles”?
Nuestros ancestros eran mucho más duros, resistentes y arrojados de lo que hoy lo somos. Nacían dispuestos a arrostrar, sin grandes aspavientos, las incomodidades y adversidades de la vida. Y a entregarla por aquello en lo que creían; porque entonces se creía en cosas. La vida no se entendía de otro modo. A la gran época del cristianismo le sucedió la era de las ideologías, y a estas la “Edad de la Nada”, como la define Peter Watson. El nihilismo nos ha conducido a donde era previsible; la era de las ideologías le hizo la guerra a Dios, y el resultado fueron dos contiendas mundiales, el comunismo y sus muchas decenas de millones de muertos, y exterminios y genocidios sin cuento, fusilamiento masivos, guerras civiles, ideológicas, económicas, geopolíticas, etc…y, actualmente, a la generación de una sociedad de un materialismo soez que ignora la belleza, el bien y la verdad, incapaz de crear nada por simple indiferencia.
5 Viendo la tergiversación historiográfica actual, más que contrastable, ¿qué veracidad le das a todo lo acaecido más allá de la existencia de documentos audiovisuales?
La letra escrita es tan importante que marca el nacimiento de la historia. Si no hay escritura, no hay historia. Y aunque la historia se escribe a partir de documentos, eso no significa que esté sobradamente documentada desde el momento de su nacimiento. De la historia antigua lo ignoramos casi todo, y nos basamos en muy pocas fuentes, a las que otorgamos credibilidad en función de ciertos criterios que damos por buenos a falta de otros mejores. No es mucho mejor el panorama, documentalmente hablando, en lo relativo a la Edad Media. Hemos asistido recientemente a “desclasificaciones” de documentos, como si eso fuese a resolver algo. Los documentos, escritos o audiovisuales, hay que contextualizarlos, explicarlos en sus antecedentes e interpretarlos, además de conocer a sus protagonistas y sus creencias e intenciones. Esto cabe aplicarlo por igual a los documentos en papel, a los digitales o a los audiovisuales. Por no hablar de la llamada “historia oral”, de la que se ha abusado en los últimos decenios de un modo obsceno.
6 “¡Manolo, abre la ventana para que entre el fresco! Y entró el Fresco, desvalijó la casa y sodomizó a Manolo”. ¿La democracia española es el Fresco?
Entendiendo por democracia española el régimen del 78 y su epígono el del 2004 (o del 11-M), la naturaleza del régimen es la de la destrucción de la nación española. Esto puede parecer acaso excesivo, pero no lo es: toda una generación, que es la que aún dirige el país, ha crecido en la convicción orteguiana de que España es el problema y Europa la solución. En consecuencia, y aunque con distintas gradaciones, parece lógico quitarla de en medio. El resultado es que España se ha balcanizado en lo interno y se ha sometido a intereses extranjeros en lo exterior. Lo que ha caracterizado al régimen es la entrega de nuestra soberanía, su enajenación a mayor gloria del sistema. Todo lo que nos une es sistemáticamente preterido desde el poder en favor de los elementos que nos separan a unos de otros. La destrucción de la clase media a través de un proceso de proletarización o, por ser más exactos, de precarización: una de las características de nuestro país hoy (y de nuestra civilización, en términos más generales) es lo efímero de todo; y también, claro, en el terreno laboral, con lo que eso significa de imposibilidad de construir proyectos vitales sólidos. Sobre la precariedad no puede levantarse nada permanente. España ha muerto en el corazón de millones de españoles, lo que obedece a una decisión deliberada. No quiere decirse con esto que el proceso sea irreversible, pero deja una herencia letal para el futuro. Lo que hoy está planteado es nada menos que una guerra del Estado contra la nación. El Estado sirve intereses que tienen por objetivo destruir la nación.

7 Lo del fresco me ha recordado a al pintor griego. No hagas trampas consultándolo: escríbeme el nombre y apellidos de “El Greco”.
Domenikos Theotokopoulos. A los que estudiamos la EGB nos resulta un nombre muy familiar. Y si estudias arte, ni te digo. Por lo demás, es culturilla general.
8 Lo del fresco me ha recordado a la Quinta del sordo, por los frescos que la ornamentaban y su genial morador decapitado en Burdeos. ¿Prefieres el reportaje fotográfico o las pinturas de Goya?
Prefiero las dos cosas. Hay fotografía, y cine, que son extraordinarios. Y Goya, un genio español universal que, irónicamente, da nombre a unos premios supuestamente cinematográficos que, por muchas razones, compendian los más vomitivo de la sociedad española del siglo XXI. El gran Goya no se merece tamaña humillación.
9 Lo de “el pintor griego” me ha recordado a lo de “el pintor austriaco”. ¿Por qué nadie (que yo sepa, salvo mi amigo del espejo) dice la verdad, que era un pintor austrohúngaro? ¿Y por qué la mera lógica de afirmar el “Holocuento” te llevó a renunciar a la política como elegible?
Renuncié a presentarme, sencillamente, porque entendí que mi ausencia aportaba más que mi presencia para un proyecto que es vital para que volvamos a tener España. Nadie está por encima de España.
10 El régimen actual de gobierno, la memocracia (gobierno de, y para, memos) nos iguala a todos por abajo. ¿Los topos sustituirán a los chuchos, como animal de compañía? ¿serán los sarracenos quienes extingan al perro como mascota?¿Quién mató el anhelo por la excelencia?
Cuando tú igualas los setos de un jardín, no puedes tirar de los más pequeños para que lleguen a la altura de los más grandes; lo que haces es podar estos. No hay otra forma de igualarnos sino por abajo. El igualitarismo, – entendido como finalidad, no como condición de partida – es perverso. Por eso, la excelencia murió hace mucho, precisamente a manos de los igualitaristas. En España hay más animales de compañía que niños menores de 14 años. Si algún día los musulmanes terminan con los perros en España, será porque primero nosotros hemos terminado con los niños.
11 “Con la Iglesia hemos dado, Sancho” (no “topado” como dicen todos). Alonso Quijano confundió una iglesia con el ficticio alcázar de Aldonza Lorenzo. ¿Tenemos margen para evitar decir: “con la mezquita hemos dado, Sancho”, vista la deriva filoislámica de políticos y votontos?
Confío que estemos a tiempo de detener nuestra propia aniquilación; lo creo. Pero hay que sajar las tendencias suicidas en el seno de nuestro país y de la civilización occidental, y es urgente. Lo más urgente. Será duro, que nadie lo dude. Pero será.
12 ¿Qué opinas de la aporía de que el islam es la religión de la paz (con perdón, por lo de tu apellido), y los invasores sus heraldos, además, laboriosos cualificados imprescindibles para nuestro desarrollo económico? Por cierto, apellidarse “Matamoros” sí que no está mal, y no lo digo por Coto. ¿Os conocéis?
Decir que el islam es la religión de la paz implica un desconocimiento profundo de lo que es el islam. Y de lo que dice el Corán, que se presenta como contradictorio en este y en otros aspectos porque induce a engaño. Las suras del Corán hay que leerlas sabiendo que no están dispuestas en orden cronológico, sino según su extensión. Y las últimas en ser redactadas, que sin embargo no aparecen en el último lugar, son las más belicosas. Se da la circunstancia de que para la exégesis islámica, según el principio del nashk, las suras más tardías prevalecen sobre las anteriores. Y no, personalmente no conozco a Coto Matamoros.
13 Heraldo me ha recordado a Erasmo. ¿Qué te parece su (o el) humanismo cristiano? ¿Opinas que usar su nombre para las Becas Erasmus – mero calzador para el globalismo destructor de culturas – es una ignominia enorme?
Es una ignominia más. También se utilizan los nombres de Carlos V y de Carlomagno en ese sentido. Y se utilizan para un proyecto que niega a Europa.
14 El atraco de la Renta de mis padres superaba, por mil y poco calas, la renta mínima para que a mí me becaran. La única beca que me dieron fue en la UAM, cuando la presenté sólo con mis datos personales y bancarios, “para, por lo menos, haceros currar, estafadores” le dije a la esbirro del sistema que me demandaba toda la documentación necesaria. ¿Qué opinas de las becas?
Que me parecen estupendas, porque es un medio de que las rentas más bajas puedan acceder a niveles educativos altos. Ningún talento debe desperdiciarse por falta de medios económicos. Aunque no puede pervertirse su sentido original menguando la exigencia para acceder a ellas, porque entonces se convierten en un mero paliativo.

15 Aunque no me lo creo mucho, dices ser fan de los Beatles. A mí sólo me gusta “Yerterday” y su disolución. ¿Los melómanos deberíamos odiar el uso de la música con fines sociopolíticos y adoctrinadores, como fueron los de Liverpool? ¿Hay algo que escape a ese uso torticero?
Soy un apasionado del rock, lo puedes creer. De hecho, toco la guitarra, canto y hasta actúo en directo con un grupo del que formo parte. Me gustan los Stones, Led Zeppelin, ACDC, Dylan y, sobre todo, los Beatles. Tengo unos 400 vinilos, de los que una cuarta parte son de los Beatles, juntos o por separado. Por lo demás, procuro no mezclar la política con otras cosas. Por ejemplo, soy muy aficionado a la música clásica, y seguramente no hubiera estado de acuerdo con Beethoven en sus opiniones políticas. Y estamos hablando del mayor genio musical de la historia. Que admirase al Napoleón revolucionario no resta nada, a mis ojos, de su grandeza. Es más, el corso incluso inspiró algunas de sus obras, como la Heroica, o como una de las piezas para piano más grandes de la historia, su Concierto nº 5, el “Concierto Emperador”. Me hace gracia cuando se extrañan de que me guste el rock o sea seguidor del Barça…pues añadiré que Lorca es el mayor escritor en lengua española del siglo XX. Si algo no soporto es el sectarismo.
16 Opino que el madridismo es una enfermedad mental con diagnóstico reservado. Ambo somos culés. ¿Eres antimadridista, como yo, o tienes otra etiología para ellos?
Los “anti” son como tapones para las ideas: la frase es de José Antonio, y la hago mía. No soy “anti” nada. No entiendo estar en contra de algo sino como consecuencia de una afirmación previa. Porque posicionarse contra algo, como principio, implica aceptar cualquier otra cosa que no sea eso a lo que te opones. No, gracias. Por lo demás, es obvio que cualquier barcelonista se alegra de las derrotas del Real Madrid, exactamente igual que sucede al contrario. Es la gracia de esto. Pero sin hacer sangre. Por otro lado, tengo muchos amigos del Real Madrid, claro, y no me complazco en agraviarles: cuando el Barça pierde, sobre todo si es contra el Real Madrid, suelo recibir muchos “memes”. Yo jamás los envío cuando sucede al contrario. Pero eso no les disuade de volver a hacer lo mismo, una y otra vez. Es bueno para ejercitar la paciencia, amigo. Y, aunque soy muy futbolero, nunca debemos sobredimensionar lo que es el fútbol en sí mismo: la más importante de las cosas que no tienen importancia, como dijo certeramente Arrigo Sacchi. Dicho todo lo cual, y en el terreno estrictamente futbolero: sí, claro, soy antimadridista, aunque no como principio sino como consecuencia.
17 La balaustrada del salón desde el que grabas tus vídeos individuales tiene 11 balaustres. Soy conspiranoico pero esto me parece mera casualidad, ¿verdad?
Ja ja ja…¿qué otro número no inspiraría a un buen conspiranoico?
18 En mi breve etapa granadina paseé cientos de veces por el Palacio de Carlos V. Como gato, he pasado – por esa zona no se pasea – 1 millón de veces por la Glorieta del Emperador Carlos V. A ambos lares yo les llamo “de Carlos I (quitando lo de emperador)”. ¿Piensas como yo?
Siento una enorme admiración por Carlos I. Si no fuese por Isabel la Católica, sería el mejor rey de España. Empezó regular tirando a mal y acabó gloriosamente jubilado en Cáceres. Él, que tenía medio mundo a su disposición, quiso morir español en un apartado (y maravilloso) rincón de nuestra península. Carlos I.
19 En la Caja de Pandora sólo queda la esperanza. ¿Va siendo hora de reventar esa caja para ver que se escape y la podamos tener? Haz de oráculo español sociopolítico, a corto plazo y gracias por esta entrevista.
Sí, yo tengo esperanza. Soy optimista. Te diré algo: en cinco años el panorama en España se habrá transformado como ahora quizá no alcanzamos a imaginar. Vendrán tiempos duros, pero saldremos adelante, y esta época desquiciada nos parecerá un mal sueño. Van a suceder, eso sí, cosas estremecedoras.