
La enfermedad COVID-19 provoca delirio, psicopatía, perversidad, bochorno, corrupción, frivolidad, estulticia y etc. El patógeno no es un inexistente virus, sino los peores seres humanos del orbe y el paisanaje más oligofrénico.
El culmen de todo esto, su brutal paroxismo ocurrió ayer en Iberoamérica (cómo no, esa zona del mundo con tantas carencias intelectuales, con tanto borrego complaciente, con tanto criminal empoderado… esa zona igual que Espena). Durante un «súper partido de jurgol». Al minuto 5 el NOM cometió el acto más ridículo de la historia de la humanidad: suspendieron un partido, saltando al césped cual espontáneo reivindicativo… porque había 4 jugadores argentinos que no «pasaban el protocolo covidiota de Brasil, y tenían que ser deportados de inmediato».
ACOJONANTE, ¿a qué sí? Hago el enorme esfuerzo de obviar la paranoia covidiota, pero me surgen inquietas cuestiones, que hasta a los oligofrénicos y analfabetos jurgolistas y técnicos les han surgido, de obvias que son:
¿Por qué esperaron a que empezara el partido y no actuaron los 3 días previos que llevaba allí la delegación argentina?
¿Qué pretende el NOM dando esta lamentable imagen al mundo entero? ¿reafirmar su absoluto dominio sobre todo y todos lanzando el mensaje de que son capaces de parar hasta uno de los partidos «más importantes», seguido por cientos de millones de telespectadores? ¿reafirmar su poder con un acto tan patético y peregrino, que deje a los covidiotas todavía más turulatos de lo que están? ¿confirmar que la ciencia y la sanidad están totalmente a su servicio y ejercer su misticismo y superchería como si fuera el capricho de un niño de 4 años malcriado?
Mucha desazón me deja esto… porque parace UN ACTO DE FALSA BANDERA COLOSAL. Es decir, una rebelión interna de parte del NOM (en este caso los sanitarios brasileños y las poderosas federaciones de jurgol de Brasil y Argentina y la todopoderosa FIFA), porque es impensable que esto lo hayan podido hacer en serio. De ser tan covidiotas y tan sátrapas, lo hubieran hecho de otra manera y no a la cara de todo el mundo y, literalmente, aplastando a la industria del jurgol, que es poderosísima y tiene todavía más feligreses que la PLANdemia.
A un Argentino jurgolerdo y covidiota le obligas a elegir entre Maradona y el COVID, y se pone a gritar canciones de ensalzamiento del drogata fallecido.Y esto es extendible a todo el Planeta.
¿Están jugando con fuego los del NOM? ¿Se han pasado de frenada? ¿Esto es el inicio de su fin?
Os dejo 2 pantallazos para que os abruméis y riáis de la noticia entera. Absolutamente el mayor delirio colectivo visto en este más de año y medio de PLANdemia

