Archivo de carnaval gran canaria

RAFAEL LÓPEZ: 22 de febrero del 2022. El averno es demasiado noble para las alimañas globalistas.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on febrero 22, 2022 by César Bakken Tristán

Hay algo en las celebraciones, y fechas reseñables, que siempre me ha subyugado. No podría precisar qué es, pero tanto en las que se cumplen las expectativas, como en las que resultan muy diferentes a sus augurios, suelen ofrecer realidades muy ilustrativas, tanto para bien como para mal.

Tal vez sea algún tipo de déficit funcional mío tan dado a elucubraciones, y remembranzas, numéricas, geográficas, cronológicas, emocionales, etílicas, astrológicas, y un largo etcétera, pero fruto de ése, tal vez, estúpido análisis me aventuro en un proceso celebracional, en fecha tan redonda, para recordar algunos aspectos de lo que ocurría, hace apenas un año. Se que no es mucho tiempo, pero considero apropiado ceñirme a mi historia con éste libérrimo blog, y resulta, cuando menos, un ejercicio discretamente entretenido.

Antes de continuar debo advertirles que la lectura de este artículo conlleva una dedicación de entre 15 y 20 minutos, según la rapidez e interés que pongan en ello, por lo que agradezco, anticipadamente, el esfuerzo a los temerarios, e intrépidos, visitantes que acometan la fatigosa tarea de llegar hasta el final. Teniendo en cuenta la inmediatez, y frugalidad, de las comunicaciones modernas es posible que algunos lectores, poco avezados, se vean sorprendidos por la extensión del texto, y sientan leves mareos, convulsiones y cosas por el estilo. Les recomiendo sofrológicas terapias para paliar esos incómodos, y pasajeros, vértigos.

¡Vamos al lío, estimados lectores!

Estos son los artículos que acababan de ser publicados, en el blog, el 22 de febrero del 2021:

– Luys Coleto: El genocidio de las vacunas avanza: una enfermera de 28 años fallece cinco días después de recibir la segunda dosis del matarratas transgenico de Pfizer

– Música. Rafael López: «Pescador de hombres»

– Música SIN mariconadas: Zaz «Si jamais j’obluie»

– Luys Coleto: La actual tortura psicológica de toda la población mundial ‘made in CIA’

– Artículo: Mejor un botellón de vermú que un botellazo de lo que sea

– Artículo: Sigue el latrocinio del PSOE-congojavirus

– Cine. Rafael López: «Rebeca»

– Artículo: Diaz ABUSO, pone en su sitio al psicópata Hazel

Por esa fecha el número de visitantes al blog era, aproximadamente, de 92.500.

En cuanto a los Autores:

– Cesar Bakken, había publicado unos 300 artículos.

– Luys Coleto, 70 artículos.

– Rafael López, 50 artículos.

– La reciente, por entonces, sección Música SIN mariconadas presentaba un total de 15 artículos.

Anécdota de la jornada: El lerdo Alberto Garzón, a la sazón malministro de Consumo del malgobierno socialcomunista, criminal, totalitario y liberticida, evacuó, ese día, dos autenticas majaderias que demuestran el paupérrimo nivel académico de esta gentuza del malgobierno, que ofenden, con ésta y otras sandeces, a la lengua española (y a la inteligencia de los pocos españoles, todavía no idiotizados, que quedan), día sí y día también, con sus zafiedades semánticas y del frenopático lenguaje exclusivo, sólo apto para tiorras incultas, transexuales histéricos e inmundicias antropomorfas de las piaras política y mediática. Las perlas en cuestión fueron las siguientes:

«se pone de manifestación»

«la ley que hemos proponido»

¿Y cómo estábamos el 22 de febrero del 2021?

Es más que necesario echar la vista atrás y anclar en la memoria, todas las veces que sea menester, las atribuladas, y no tan lejanas, fechas del primer aniversario del Estado de Alarma impuesto por el malgobierno socialcomunista, en el idus de marzo del 2020.

Las consecuencias que se han derivado de las acciones, e inacciones, de estos carnuzos, que malgobiernan en los diferentes ámbitos de la Administración del Estado, y sus secuaces, han sido brutales y devastadoras. El desbocado avance de su psicópata agenda globalista, y masónica, ha convertido España en un páramo desolador donde, cual jinetes de la Apocalipsis, ésta tiranía liberticida socialcomunista campa a sus anchas acompañada de sus siniestros lugartenientes corrupción, ruina y mendacidad. Pero resulta aún más lacerante, que todas las felonias cometidas por éstos fatuos desquiciados, la endémica, rastrera y emasculada sumisión de las malnacidas sabandijas peperas del centro centrado, y el lanar comportamiento de la mayor parte de la población que, debidamente alienada por los nauseabundos medios de desinformación, ha mostrado sus peores instintos de delación, cobardía y mediocridad.

Dan asco la envilecidas castuzas políticas que malgobiernan España, tanto los degenerados que se sientan en el banco azul, ignominiosamente arropados por sus pútridos mamporreros y sicarios, como los innumerables, y desaprensivos, reinos de Taifas autonómicos, y los sacamantecas ayuntamientos. La progresiva rapiña fiscal que se ha venido, y se está, aplicando, con saña inmisericorde, desde que  murió Franco, ha generado un régimen de pavor tributario, a cada paso más lacerante y criminal. Y, todo ello, con la espuria y corrompida finalidad de sufragar la elefantiasica, siniestra, y apesebrada, estructura política y las infinitas gabelas, y privilegios, de los malnacidos, y repugnantes, politicastros de todo pelaje y condición, que se han manifestado cómo unos entusiastas aprendices del Mal globalista (ni siquiera llegan a ser unos disciplinados siervos de Satanás, porque su carencia de alma, el anhelado botín del Señor el averno, lo tiene completamente desmotivado para llevárselos al inframundo, sitio, por otro lado, demasiado noble para éstas alimañas globalistas). Pero el expolio fiscal también está siendo utilizado, por éstos malnacidos ateos, en atender la insaciable voracidad de sus redes clientelares y sus masónicas agendas: globalista, la principal y vertebradora; pseudosanitaria (con la excusa de la plandemia); filosecesionista, siempre tan rapiñadora (catalana y vascongada principalmente); pseudoclimática y transexual, configurando, con todo ello, una obra de ingeniería social de primer nivel, ¡por desgracia!.

Y todo este caos, en ésta España ya más yacente que doliente, lo están consiguiendo, en buena medida, por un sistemático embrutecimiento de gran parte del vulgo, que manifiesta una dramática ceguera para lo obvio: destrucción de la institución familiar como pilar fundamental de la sociedad (ejecutada a través del divorcio y el favorecimiento de las familias monoparentales y desestructuradas); sanguinaria destrucción de la vida (aborto y eutanasia); paro desbocado; la dignidad, y la libertad, de las personas zaheridas por los propios Cuerpos de seguridad del Estado (vía multas, represión para forzar al uso del bozal o el cumplimiento de los toques de queda, y numerosos, y mezquinos, desmanes más), que han demostrado una siniestra, y vomitiva, sumisión a ése Estado totalitario y liberticida; el ignominioso, y esquilmador, bandolerismo tributario-fiscal, ejecutado, sistemáticamente, por los poderes políticos; y la siniestra deconstrucción de la sociedad a través, entre otros, de los inducidos, y untados, procesos inmigratorios ilegales africanos y las repugnantes políticas globalistas, transexuales y lingüísticas.

Pero no es casualidad que, todo ésto, esté ocurriendo sin rebelión alguna, porque se ha venido realizando, desde hace media centuria, una áspera, y desoladora, lobotomización de la población espenola (César Bakken dixit), con burdos líos de putos y rameras, y toda la bazofia mediatica, y audiovisual, que la borde, y bienpagá, escoria pseudoperiodistica proporciona para tal fin.

Desconozco quién fue la malnacida que engendro, en tan malahora, al heresiarca que  parió ésto del globalismo. Porque ésta repugnante ideica ha conseguido lo imposible: amalgamar a los malnacidos socialcomunistas con los malnacidos ultracapitalistas. Las siniestras élites globalistas han convertido el orbe entero en una gigantesca ergástula, imponiendo una desquiciada agenda para arrancarnos, de cuajo, toda humanidad y privarnos, hasta, de los más elementales derechos y libertades. El ser humano se encuentra en una encrucijada vital, sin parangón en la historia, por culpa de éstos malnacidos, disfrazados burdamente de filántropos, que buscan sodomizarnos a todos, por lo civil, o por lo criminal. Éstas élites ateas que, con sus vulgares instintos de soberbia, egoísmo y avaricia, asustan al miedo, además de ser unos carnuzos, son los causantes del depravado Mal globalista. Creo que Dios debe de andar con serias tribulaciones por el mal desempeño que el hombre ha realizado de los dones que Él nos entregó, así que, para descargarle algo de su pesada carga, pido, con desgarro, ¡Qué vengan los hunos, de una puñetera vez!, que yo me apunto.

Quiero evocar, ahora, un recuerdo personal de hace dos años, en febrero del 2020.

Era Carnaval, fiestas que se celebran con gran intensidad en la ciudad donde resido, Las Palmas de Gran Canaria. No recuerdo que día de la semana era, pero sí que había una calima terrible, la más intensa en muchísimo tiempo. La cuestión es que salía, ya de noche, a realizar unas compras familiares, cuando me cruzo con una pareja, de unos treinta años, primorosamente vestidos como egipcios, de la época en que eran un imperio, y referencia universal a nivel cultural, artístico y científico. Por un exceso de prudencia, del que generalmente suelo pecar, no me atreví a importunarles con el objeto de expresarles mi felicitación por tan excelente trabajo de vestuario, peluquería y maquillaje. Un año después, me sigue apenando no haberlo hecho, porque, en el 2021, se cancelaron dichas fiestas, por la puñetera plandemia del virus chino, y esa imagen del 2020, pocos días antes del inicio del desquiciado, y totalitario, estado de alarma, vuelve a mi mente, de forma recurrente, como si fuese el heraldo de un fúnebre presagio.

También recuerdo que sólo un par de semanas más tarde, el sábado de la víspera al Estado de Alarma, la locura era general, los comercios abarrotados, colas kilométricas, estanterías vacías y la icónica falta de determinados productos. Las condiciones draconianas del principio de la plandemia, con aquel tiránico arresto domiciliario, permiteron, al menos durante un par de meses, ir sin bozal por todas partes, dentro de las severisimas restricciones de movilidad fijadas. Cómo estas corrompidas boñigas bípedas del malgobierno no habían hecho provisión alguna, se justificaban aduciendo que no eran necesarios, ni en interior, ni en exterior. Visto lo que devino después con sus viscosas, y leoninas, represiones y multas, sólo puedo exclamar, con ácida resignación: ¡Qué rigor sanitario!, ¡Qué solventes criterios!

En aquellos primeros meses, el escenario era, realmente, apocalíptico nadie en las calles, ningún coche circulando, locales y tiendas cerrados a cal y canto, sólo se podía salir para ir a la farmacia, o a las tiendas de alimentación. Hay que recordarlo todo porque quién olvide lo que pasó, además de cometer una infamia y un crimen, es un malnacido.

Cómo ya  he mencionado, en el 2021, el malayuntamiento socialcomunista del lugar donde han transcurrido la mayor parte de mis días de los últimos tres lustros, prohibió todo acto relacionado con el Carnaval (en realidad prohíben todo lo que les viene en gana, esa es su naturaleza y, además, se lo encuentran hecho por la rastrera sumisión de un vulgo abotargado), y encargó, a costa del erario público ¡por supuesto!, una voluptuosa campaña de publicidad institucional para recordarnos que, aunque se eliminaban todos los actos relacionados con dichas celebraciones (tan profundamente arraigadas, por estos lares, y en algunos otros de la península cómo en Cádiz y su provincia), no importaba, porque «El carnaval está en el corazón», ¡vaya patulea de hipócritas!

Han sido muchas más las ocasiones, en los dos últimos años, en que el malayuntamiento de marras ha lacerado la inteligencia, y cordura, de sus, demasiado pacientes, administrados con zopencas campañas institucionales. Delirantes eslóganes como los siguientes: «Para estar unidos, no estemos juntos», «Mascarilla, multa u hospital««Orgullosa de ti» (éste último para blanquear a maricones estrafalarios y transexuales desabridos) y otros igual de romos y desquiciados, que son diáfano reflejo de la decadencia, y la putrefacción, de una castuza política corrompida, hasta más no poder, cuyas únicas funciones reconocibles son el desaprensivo, y masivo, saqueo a los siervos contribuyentes para malfurnirlo, después, en sus vaselinizadas redes clientelares, y en la implantación de sus siniestros dogmas socialcomunistas y globalistas.

¿Y qué previsiones puedo realizar para el 22 de febrero del 2022?

Desconozco si realizar augurios, a un año vista, sea cosa fácil. Entiendo que todo depende de la naturaleza de la previsión, y de los datos que se dispongan para realizarla. Puedo decir, ahora que faltan 365 días para el 22/2/22, que, tanto a nivel personal como general, ambas predicciones me parecen muy complejas y arriesgadas.

Normalmente, solemos trasladar nuestros propios deseos a este tipo de proyecciones, pero como soy demasiado viejo como para aventurarme en territorios tan inciertos, simplemente me acogeré a ésa frase atribuida al general estadounidense Patton, refiriéndose a un, no muy estimado, militar británico: «es un necio, quiere que la realidad se adapte a sus planes, cuando lo que hay que hacer es adaptar los planes a la realidad». De esta manera, no efectuaré previsión alguna, y me comprometo a detallarles, llegada la fecha, lo que considere más relevante de lo acontecido.

¡Por fin el 22 de febrero del 2022!

Cuando en noviembre del 2020 inicié mi colaboración, en calidad de juntaletras otoñal, el blog de César presentaba unos escuálidos 50.000 visitantes, arduamente cautivados, por su creador, en el par de lustros que llevaba funcionando. Desde aquel momento y debido al vigor aportado por la sangre fresca de Luys Coleto y un servidor, amén de los renovados, y desatados, bríos creativos del tirano, unidos a las puntuales aportaciones de Karen, se produjo una intratable efervescencia de nuevos, y casi siempre interesantes, materiales que redundaron en una autentica eclosión en el número de visitantes. Así el 22 de febrero del 2021, tal como informaba al principio, ya estábamos en los 92.500 visitantes; llegamos a los 100.000 el 15 de marzo de ese mismo año, y a los 150.000 el 24 de junio. El desenfreno fue, el 7 de noviembre del 2021, cuando alcanzamos los 200.000 visitantes, y para que comprueben el mantenimiento de la febril tendencia, indicarles que el número actual de visitantes es de 234.661.

Si ese incremento de visitantes es, y ha sido, sinónimo de que ésos lectores han analizado las verdades, casi siempre incomodas, que se muestran por estos lares, y éso les ha permitido adquirir una actitud mas critica, certera, y severa de ésta sociedad, putrefacta hasta el mismísimo tuétano, bienvenidos sean. De cualquier manera, y en lo que a mi aportación atañe, aunque no me arrepienta de nada de lo escrito, excepto un artículo (que por supuesto no pienso desvelar públicamente), retocaría, en poco o mucho, los ciento dieciocho restantes. 

Como no quiero ser descortés, con mis dilectos Compañeros de blog, y para dejar constancia, indicar que don César, con fiereza desmedida, ya está por los 900 y pico artículos publicados, el señor Coleto por los 325, y la interesante, y vigorosa, sección «Música sin mariconadas» camina por las 55 entradas.

César, con su inagotable búsqueda de nuevos retos, creó, en octubre del 2021, e incluyó, cómo soporte complementario del blog, una cuenta de Telegram, para dar una mayor visibilidad a los contenidos que aquí se publicaban. Todo lo contrario me ocurrió a mí, ya que, el verano pasado, sufrí una fulminante inhabilitación tecnológica, obligándome a un intermitente retiro cibernético. 

El suertudo del señor Coleto fue agraciado, a mediados de noviembre del año pasado, con sendos artículos publicados contra Él por parte de unos medios digitales socialcomunista y secesionista pancatalanista, miembros, ambos, de la miriada de sectarios, adoctrinadores y lerdos panfletos que tratan de infiltrar majaderías, y la doctrina globalista, por doquier (Don César publicó un excelente artículo al respecto, gracias al cual tuve conocimiento de este, cuasi, jocoso suceso si no fuese porque ejemplifica, a la perfección, la tragedia de la hipocresía, y la indecencia, mediática). Afirmo que ésas mostrencas meretrices dizque periodísticas son unas mentecatas, y unas mastuerzas (y no me extiendo más que no merecen tanto). 

Por la piel de toro, las cosas están mucho pior que hace un año. Nada nuevo bajo el sol, ¡por desgracia!. Relatar los crímenes, y las miserias, de éstas malnacidas alimañas que malgobiernan (en los diversos ámbitos, territorios e instituciones) ésta España esguazada, prostituida y saqueada me produce, desde hace demasiado tiempo, mala gana (es una expresión aragonesa que, al menos, mis íntimos, no maños, conocen). ¡Ojalá se fueran todos a hacer puñetas!

Tengo que agradecer la atención recibida por los lectores que se hayan acercado a mis escritos, con independencia de que, les hayan gustado, incomodado, o dejado indiferentes, y manifestar mi desaliento por la pusilanimidad de la gran mayoría de visitantes del blog, auténticos mirones incapaces de dedicarse al fornicio (literariamente hablando) a través de sus comentarios, opiniones y criticas. Porque para un medio que ofrece seguridad, atención de los propios Autores (especialmente reseñable la inicial en mayúscula y negrita), inexistencia de restricciones métricas para la exposición de las opiniones, nula censura, e incluso privacidad, otorgada por la posible utilización de un alias, resulta que ése voyerismo ramplón, y emasculado, de los visitantes, mutila el vigor de este maravilloso engendro cibernético, que es el blog de don César, el cual no logra alcanzar todas sus potencias, por esa estéril pasividad de sus lectores.

Posiblemente les parezcan excesivas mis apreciaciones, pero difiero profundamente de ésa previsible opinión, y para avalar mi postura les mostraré un par de ejemplos demoledores: Resulta que de los ciento y poco artículos míos publicados, el que más comentarios generó fue el 18 de junio del 2021, en uno de los  viernes de mis recomendaciones cinematográficas, en el que, por primera y única vez, burle dicho criterio sustituyéndolo por una serie de televisión «Vacaciones en el mar». Por oscuras razones, que no alcanzo a alumbrar, ése artículo tuvo la excentricidad de 17 comentarios, creo que tantos como entre todos los demás juntos. El otro ilustrador ejemplo es que, de los materiales publicados por mis Compañeros, ha sido la fiera, y abrumadora, tenacidad comentaril de César y un servidor la que, con mayor o menor acierto, ha complementado, criticado, e incluso bromeado, sobre los artículos en cuestión. Ahí, pueden hacerse una idea del páramo, a efectos de coadyuvación al blog, que suponen sus visitantes, resultando éste hecho aún más lacerante por los notables, y provocadores, materiales que aquí se ofrecen.

El señor Bakken me dijo, en una ocasión no hace mucho, «sí es que ya ni me insultan», y tenía mucha razón porque, cómo muy bien glosa la letra de una famosísima canción, es preferible que te odien a la indiferencia.

¡Busquen!, ¡busquen un medio!, cuyos Autores atiendan, con jovialidad y devoción, los comentarios de los lectores, ya les anticipo que no lo van a encontrar. En los pocos medios convencionales, y covachas virtuales, que no tienen capadas las opciones para comentar lo que allí se publica, comprobarán la imposible tarea de que ésos articulistas mercenarios, de tres al cuarto, den la cara y atiendan, como es debido, las opiniones de los lectores. Porque la caterva de medios apesebrados está habitada por una ponzoñosa grey de papanatas pseudoescritores que confeccionan, al gusto del amo, unos infames artículos, sin que se permita, a los lectores, decirles lo que se merecen (imagino que habrá honrosas excepciones, como en todo, aunque no me venga ninguna a la cabeza, en estos momentos).

Y ya ni les cuento de las denominadas redes sociales, en las que la inmensa mayoría de usuarios encuentra serias dificultades para componer una opinión, o comentario, que alcance las restringidísimas métricas que se permiten, recurriendo, para disimular, a la inclusión de dibujicos, emoticonos, copias y pegas, etc., etc., etc. Ninguna de ésas limitaciones están presentes aquí, y, por ello, me resulta aún más desolador éste desaprovechamiento.

Para ir finalizando, la Real Academia Española de la Lengua -RAE-, además de admitir el galicismo nombrado hace varios párrafos (voyerismo), ha cometido la ignominia de asociar palabras cómo masadaomasía a un origen catalán (no son los únicos casos, ¡por desgracia!, y no hablo del ignominioso asunto de la bandera de Aragón para no extenderme más, y en deferencia a los esforzados lectores que han llegado hasta aquí), cuando en Aragón ya se utilizaban, éstas y otras muchas, con la misma criminal casuística lingüística, desde el pleistoceno. Intuyo que la pervertida influencia de la entidad bancaria pancatalanista (aunque trate de disimularlo) que financia el tinglao digital de dicho organismo, habrá ejercido una poderosa, y ambisiniestra (delicioso neologismo bakkeniano), influencia. Además, esta vergonzosa tendencia, de la RAE, en asumir, e incorporar, palabros del lenguaje exclusivo, o de otras lenguas (especialmente anglicismos), sin el menor interés en realizar una adaptación respetuosa al español, es un síntoma más de la profunda decadencia cultural que acecha a nuestra lengua común, un patrimonio cultural de primerísimo nivel, que está siendo manoseado y prostituido por quiénes, cobrando inmerecidos emolumentos, deberían protegerlo con ferocidad.

Hace un año y medio me subí a un tren, que no había cogido en mi vida, sin comprar billete, y sin saber el destino, ni las estaciones, ni los viajeros con los que me iba a encontrar. Hoy puedo decir que, por unas cosas u otras que no vienen al caso, soy más malo, mas rancio, mas beato, más intolerante, y más gruñón, pero lo más grave, de todo, es que he abrazado, y llevaré mientras viva, el estigma de los malditos. Doy por bien empleados el viaje, los peajes, las estaciones, y el soportar a los Compañeros de compartimento, y, aunque, en este inciático viaje literario, ha habido luces y sombras, afirmo, con rotundidad, que ésta experiencia me ha permitido escribir criticas, opiniones, artículos y relatos, impensables antes de esta aventura. Pero, sobre todo, me ha permitido adquirir (ya hacia el final de mi trayecto) un estilo propio, y ya sólo por éso ha merecido la pena. Y es más, aunque me meta en un charco de cojones, afirmo que sin buscarlo, ni pretenderlo, porque he sido, y soy, muy subsidiario de la calidad escribiente de mis Compañeros, hoy son perfectamente diferenciables los tres estilos (el mío, seguramente, por carecer de ésa personalísima prosa de mis antagonistas), y que ésa variedad enriquece, y vigoriza, al blog.

Por último, a los benditos tripulantes del blog, ésos lúcidos, queridos, y titánicos Compañeros de esta experiencia inolvidable, mis mejores augurios. También manifestar, con humildad, el orgullo que me ha supuesto compartir el esfuerzo de remar en ésta estarranclada balsa de naufragos, y mi ferviente agradecimiento a don César, ése cómitre atípico que mima, en vez de zaherir, a sus galeotes, por dejarme ocupar lugar tan principal en su nave.

Adiós (siempre está bien despedirse correctamente, y ésta forma es tan buena como cualquiera y mejor que la mayoría, porque nunca sabemos cuándo será nuestra hora).

P.D.: cuando observo la exuberancia de artículos publicados, por mis Compañeros de blog, viene a mi mente de manera enternecedora y también, ¿por qué no?, un poco maliciosa, la máxima del señor Bakken Tristán: «importa más la calidad que la cantidad»

Re-P.D.: cuando se publique esta carta, don César intuyo que ya habrá completado la mayor parte de su mudanza, hacia parajes más nobles y recios. Para la ocasión, creo que, no hay palabras más acertadas que las del gran Fray Luis de León:

«¡Qué descansada vida

la del que huye del mundanal ruido,

y sigue la escondida

senda, por donde han ido

los pocos sabios que en el mundo han sido!»