Archivo de Cherry Laine: "Catch the cat

Música. RAFAEL LOPEZ: «Catch the cat»

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags on junio 20, 2021 by César Bakken Tristán

Manteniendo, a plena producción, la bailonga «caldera» musical de la semana pasada les presento, en esta ocasión, un auténtico temazo de la gran Cherry Laine: «Catch the cat». Porque la mejor forma de luchar contra los ardorosos días del estío no es con melifluas melodías «refrescantes», ni a través de raperos, y metaleros, greñudos, sino gracias a los poderosos, y «cálidos», temas musicales, como el que les presento hoy.

Esta canción del año 1978, fue compuesta cuasi un lustro antes de mi recomendación de la semana pasada, y comparte con ella vivir en el «olimpo discotequero». Sus autores son Patti Unwin y Bernt Moehrle, con arreglos de Johan Daansen. Estoy convencido que la coreografía del video le resultará familiar, y atractiva, al señor Bakken. 

Florence Evadne, nombre real de Cherry Laine, que, en la década de los 80, se afinco en España, no consiguió mantener, lamentablemente, el nivel, y éxito, obtenidos con sus incombustibles temas de finales de los 70.

La canción «Catch the cat» se la dedico al «tirano», que se las está teniendo tiesas con cierto gatazo negro okupa. Confío que no tenga periquitos, mi querido César, porque la letra, de este tema inolvidable, dice que uno de ellos tiene un mal encuentro con el gato musical de marras.

Si es que hay felinos que son incapaces de respetar la propiedad privada. ¡Qué cosas pasan!

De regalo, para los que quieran más, les adjunto un enlace donde escuchar, y visionar, «Night in Chicago» Este tema del año 1977, surgido del talento de Bernt Moehrle, productor, y compositor, habitual de la artista jamaicana en aquella fulgurante, e inicial, etapa, y creo que complementa, a la perfección, mi recomendación de hoy. 

P.D.: no me atrevo, sin embargo, a mencionar el muy mejorable tema «I’m hot» de 1979, porque los estragos que pudiera causar en las hormonas de César y Luys serían antologícos (vida monacal y dieta monastica, es lo que necesitan esa pareja de «licenciosos», amigos de felpudos cuadrúpedos). 

La última vez que escuché «Catch the cat» (en un local público), fue en compañía de un antiguo, y querídisimo, Amigo, en un bar de copas llamado «El gato negro», pero de eso hace, por lo menos, media docena de lustros. Vaya por ese tierrabajino entrañable este emocionado recuerdo.