A mí siempre me han dado pena las chirigotas del Carnaval de Cádiz. ¿Dónde tienen la gracia a parte que donde las avispas, es decir, en el culo? Tal vez sea que yo me caí en la marmita (a lo Obelix) de la ironía, la creatividad, el humor y el talento creativo… y por eso nunca me reí con las cuadrillas de borrachos gaditanos, todos cantando con el mismo triste y cansino soniquete, gilipolleces con menos gracia que una patada en los cojones. ¡Y encima les subvenciona el erario! a esta panda de vagos y maletantes que son los miembros de las chirigotas y los que se ríen con ellas.
Esta vez, al ser covidiotas (lo tienen todo estos 3 gilipollas del vídeo) pues se meten con Miguel Bosé que, por supuesto, no está ahí presente para defenderse de estos 3 etílicos mamarrachos que no saben ni hablar español. Mi único consuelo: qué se jodan viviendo en la dictadura comunista de Kichi.
¿No se les cae la cara de vergúenza, a su avanzada edad, saliendo con esas pintas y diciendo semejantes barbaridades? La infantilación de la sociedad espenola tiene un grado preocupante de psicopatía.