No, no me he dado un golpe en la ducha ni Papá Estado me ha regalado una hucha llena de dinero público, para que coadyuve en la destrucción del país. La inmigración que nos llega es legítima y, por lo tanto (para un ácrata patrio como yo), legal. Pero, encima, está cada vez más legalizada. O sea, que hasta para los díscolos patriotas sometidos al Estado, dentro de nada será también legal y, por supuesto, necesaria.
Si te invito a subir a mi casa, te doy de comer, te preparo una habitación y te regalo cosas mías (y etc. de circunstancias que hacen los propietarios de una vivienda con sus invitados) tú no la estás allanando mi casa ni robando. Si te invito a copas, a subir a mi casa; follamos y te regalo las joyas de mi familia: ni te estoy violando ni contratando a una prostiputa.
Podría poner 1.001 ejemplos más sobre la diferencia entre ilegal y legítimo; y entre ilegítimo y legal.
En Espena hay leyes que impiden el allanamiento de morada (no os riáis, cabronx, que no hablo de okupas… hasta ese punto distópico hemos llegado), el hurto y el robo. También las hay que impiden la violación (y dale, hijes de pute, que no os riáis… ya sé la aberración de «leyes de género») y el proxenetismo (y dale con la risita, gilipolles, que ya sé lo del partido putisoe que nos sojuzga…).
Contrapunto a los 2 ejemplos mentados
Si entras , por la fuerza, en mi casa, me vacías la nevera y me robas lo que te salga de los cojones PERO (ojo, que te la cojo, esto es la clave de bóveda de mi diserto) NO TE DENUNCIO, tu acto será ilegal e ilegítimo, pero no punible. El colmo de la sandez es que si no te denuncio, pero te combato, mi acto será legítimo, pero ilegal. «¡Tócate los cojones, María Manuela!» como exclamaba mi egregia y adorable abuela materna. Y los esbirros del sistema sí caerán sobre ti.
Si ligo contigo, subes a mi casa y – por haber follado – te vas con las joyas de mi familia PERO NO TE DENUNCIO, tu acto será ídem que lo de arriba y el mío, ídem de lienzo.
A los inmigrantes ilegales las autoridades espenolas les invitan a venir y les dan todo tipo de prebendas. Son totalmente acogidos y protegidos por los esbirros armados por y para el sistema. La ley regula las relaciones humanas y, por lo tanto, muta por una suerte de derecho consuetudinario. Pero si quien legisla, y sus garantes, INCUMPLEN LA LEY, automáticamente esa ley torna en legítima y, pronto, en norma legal. ¡Los inmigrantes no tienen culpa de nada!¡ni que fueran gilipollas!
APOSTILLA Toda esa inmigración (que abarca a la mayoritaria, también a la «legal» de verdad de la buena, palabrita del nene Jesús) es mantenida con tu expolio legitimado y tu sometimiento físico, ético y espiritual. ¿Asumes ya que vives en un Reino de Satán que, esta vez, ha optado por llamarse democracia?
Qué bien se entienden los gilipollas, sean de donde sean.
Queridos niños, cuando descubráis a un ladrón, jamás le señaléis con el dedo y le dejéis ir con lo que es vuestro, porque entonces sabrá que os puede seguir robando y que su único castigo será tu puto dedo señalando. Mirarán ese dedo, y si lleva anillo, te lo robarán. Y si no, seguirán a lo suyo. Y, ni muchísimo menos, le denunciéis a las autoridades, pues entonces los criminales seréis vosotros al estar atacando a una persona “que tiene que recurrir a robar para sobrevivir”. ¡La culpa es tuya por tener propiedades! ¿Queda claro o no? El ladrón adquiere su propiedad privada robando la tuya, al igual que el okupa. Todo bien, ¿verdad?
Análogamente con el tema de la Cruz Roja, la invasión de inmigrantes y el Banco Santander, puedo decir exactamente lo mismo: no os atreváis a decir nada en contra de eso, pues seréis racistas, asesinos y… no sé como definir al que se opone a la Banca… antes eran antisistema y anticapitalistas, pero como ahora van de la mano de éstos… ¿qué coño somos los que nos oponemos ahora a la Banca? ¿Fachas y neonazis? Porque ahora los rojos son los banqueros… JAJAJJAJAJA
Me remito sólo a esta nueva etapa invasora, no a la que lleva produciéndose hace décadas y que ya nos ha traído a millones de extranjeros “buscando trabajo” en un país con millones de parados. Pero eran trabajadores necesarios ya que “hacían el trabajo que los españoles no quieren”. Vosotros sois muy jóvenes, queridos niños, y no habéis trabajado en vuestra puta vida, pero yo soy muy mayor y he trabajado de casi todo (incluso de barrendero y limpia potas –no botas – y meadas de garitos, sin duda trabajos que como español no debería haber querido hacer y por eso vinieron los inmigrantes… ¡qué hubieran venido antes, coño! ¡Qué gilipollas fui haciendo eso cuando lo tenía que hacer Mohamed o Wilson Kevin).
La nueva excusa para los imbéciles es que esta invasión no lo es tal, sino que son refugiados y como tal se les trata, con un protocolo que exige alojarles en hoteles y chalets de lujo, a pensión completa, fiestas con “las chicas de la cruz roja” y una paga que cobran en el Banco Santander, con cheques al portador (siendo todos ilegales y, por lo tanto, “sin nombre”) A ver… sin guerra no puede haber refugiados. Y Marruecos no está en guerra, que es de donde vienen la mayoría y el resto de países ídem… y con esos cuerpazos de pasar hambre y penurias… ¡Ay! quien fuera trucha para comerse esos pescados… porque vienen del mar. Vale. Unos tíos –no hay mujeres, pobrecillas, todas se han quedado en la guerra, cabrones de tíos que las han abandonado ahí – que llegan maqueados, cachas y con móviles de última generación con la batería en perfecto funcionamiento (las pateras y cayucos tienen enchufes, claro), sin deshidratar… ¡y en muchos casos en barcas sin motor ni remos! Bueno… precisamente eso no es hacer una travesía de cientos o miles de millas náuticas, escapando de la hambruna y de la guerra. Qué pereza me da hablar de esto.
Son cientos de millones de nuestros impuestos los que se llevan estas ONG (la N es una S, porque sí son gubernamentales) sobre todo Cruz Roja, ¡ay!, es que hasta el color les ha traicionado, si por algo viene de la bandera de Suiza, intercambiando colores… pobres suizos, coño, ese paraíso fiscal ultracapitalista que nadie me lo confunda con los rojos, así que nada de usar su bandera para esta ONG internacional (salvo en países árabes… donde la cruz se torna media luna, JAJAJAJAJAJA… esos ya no dirán que vienen de Suiza) . Y por si no fuera suficiente aparece el Banco Santander y ¡zas!… se pone a repartir pasta de nuestros impuestos, a cambio de un interés, encima. Trata de ir tu a un puto banco a que te den pasta y luego me lo cuentas. Y me refiero la pasta QUE TE DEBE EL ESTADO ESPAÑOL, no la que quieres que te regalen como a los inmigrantes.
Iba a contaros mi experiencia personal con Cruz Roja, tanto como voluntario en el departamento de prensa y delegado internacional que no quise ser… y cuando los entrevisté en Rabuni (capital administrativa de los campamentos de refugiados saharauis, donde la única delegación internacional con 2 delegados era la española… todos tenían sólo 1 como debe de ser. Y de estos 2 uno era italiano que ni sabía español, y la otra una catalana separatista que sólo hablaba en qatarlán ¡Esa era la representación de Cruz Roja española!), o de cuando me jodieron la vida en el Hospital de la Cruz Roja de Madrid, con una operación nefasta y negligente de porra (septoplastia cerrada). Pero se me han quitado las ganas. No me gusta hablar de gilipolleces, y este tema lo es. ¿Qué más hace falta para que os deis cuenta de que los necesitados somos nosotros y somos los que estamos siendo expoliados? ¡QUÉ MÁS PRUEBAS NECESITÁIS! ¡Si os tienen acojonados en casa, en la ruina económica, embozalados y etc. etc. mientras que los “Refuggies welcome” que llegan en pateras sin rastro de travesía marítima bailan con “Las chicas de la cruz roja” en hoteles de lujo que pagamos todos!
Yo no hablo con gilipollas, así que, queridos niños, no os voy a contar mis experiencias porque no os las merecéis. Mis amigos, que por supuesto son muy pocos ya, sí las saben (y mucho enemigos también, sobre todo los que han estado conmigo en estos lugares). A los demás, que os den por el culo, que es lo que más os gusta, está más que claro. ¡Id corriendo a los hoteles que las chicas de la cruz roja os los van a quitar a todos! Aunque como estos inmigrantes vienen de países homófobos, por ley ojo, no sólo por carácter y usos sociales… no os recomiendo que vayáis con la vaselina, sino con la VISA, que eso sí les gustará.