Archivo de Espoir Sierra de Teruel

RAFAEL LÓPEZ: CINE e historia. «Espoir Sierra de Teruel».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on enero 16, 2025 by César Bakken Tristán

Les presento hoy una película del rojerío, cuyo titulo mezcla una primera palabra en francés (el director, la mayor parte del equipo y los medios técnicos eran del vecino del norte) que significa “Esperanza” con una de las batallas más duras de toda la Guerra Civil.

No saben lo dificultoso que me está resultando encontrar buenas películas franquistas sobre la Guerra Civil. Realmente se realizaron muy pocas que hicieran de lo acontecido, durante la misma, su eje argumental. En muchos casos, lejos de un severo y certero acercamiento a lo ocurrido, lo embadurnaron con historias romanticoides intrascendentes: como si les diese pudor mostrar la cruda realidad. Ya he mencionado, en mis artículos precedentes, que uno de los errores de Franco fue “pasar página” de la Guerra Civil, tanto a nivel educativo como de permanencia en la memoria colectiva.

Si escasa es la producción del bando nacional, en el lado del enemigo la producción es, si cabe, aún más escasa, principalmente porque – gracias a Dios –, no pararon de cosechar derrotas. Seguramente sabrán que la batalla de Teruel fue considerada como la única victoria del frente popular, motivo por el cual se le trató de dar una gran repercusión mediática.

Esta película del año 1938 se enmarca en ese efímero intento de glorificar las gestas militares del bando frentepopulista, aunque ni siquiera pudieran rodar en los lugares donde se sitúa la acción, porque Teruel sólo estuvo en sus manos durante mes y medio, y para cuando se realizó la película ya había sido reconquistada por los patriotas.

En contra de la ausencia de producciones cinematográficas de la época, sobre la Guerra Civil, nos han venido zahiriendo, en estos diez puñeteros lustros de “progresismo y democracia”, con un infumable e hipócrita revisionismo de la misma. No voy a hablar de áridos números y porcentajes porque TODAS las producciones del último medio siglo se han dedicado a glorificar a los rojos, siguiendo la lejana estela de la película que les presento hoy. Según su maniquea perspectiva los rojos (especialmente las brigadas internacionales ¡por supuesto!) eran personas cultas, respetuosas, organizadas, bellísimas, generosas, valientes, etc. etc. Mientras que los “fascistas” eran la mayor escoria antropoide sobre la faz de la Tierra ¡Con ese material humano no sé como pudieron perder la guerra (disculpen la ironía. Ya se que no se entiende, del todo bien, según el contexto)!

Tampoco resulta sorprendente, en estos tiempos aciagos, que las anteriores y contadas obras del enemigo hayan sido privilegiadas con ingentes cantidades de dinero para ser restauradas y recuperadas. La película propuesta es un buen ejemplo de ello, ya que, a pesar de sus menguados recursos técnicos originales, la Filmoteca de rtve ha puesto toda la carne (y la pasta) en el asador para dotar a su imagen y sonido de una notable calidad (el contenido, a pesar de ello, sigue siendo igual de grotesco y falsario).

En contra de las gabelas recibidas por las obras del frente popular, las no muy numerosas del del bando nacional languidecen sin mejora técnica alguna porque, JAMÁS, hay recursos para estas cintas. Como muestra un botón y, ahí, tenemos la muy deteriorada, en imagen y sonido, «Cerca del cielo (1951) que recrea, también, la batalla de Teruel, y que sí está rodada en la ciudad del Torico. Se muestran la Catedral, la casa del Deán, la torre mudéjar del Salvador, los Arcos; en fin, los lugares más emblemáticos y eternos de la ciudad de Los Amantes (les adjunto también el enlace para los osados que se quieran atrever con esta mejorable película franquista, que le dedica más tiempo a un trío amoroso que a lo esencial).

Más allá de estas cuestiones, como turolense que soy, esta cinta me brinda una ocasión inigualable. Por supuesto conozco los lugares que se mentan en la cinta, y ya les anticipo que ninguno de los hijos de perra que hicieron este panfleto cinematográfico han estado en Valdelinares en su puñetera vida (podría extenderme más al respecto de este municipio turolense, pero lo dejo por si hay algún intrépido que realice algún comentario al presente artículo). Esa escena final con el fervor frentepopulista de los vecinos del pueblo, con esas juventudes vigorosas y los venerables ancianos puño en alto, se la pueden meter por el tafanario. Es un insulto a la verdad y a los turolenses. Mi padre luchó en el bando nacional y dos de sus hermanos en el frente popular, pero todos ellos eran labradores y, en el fondo, tenían la misma ideología que una piedra de ródeno, porque engrosaban en unas u otras huestes en función de las levas que se realizaban entre los hombres y mozos de los pueblos.

Gracias a Dios, ninguno falleció en la contienda, aunque la misma, por diversos motivos, les dejase una amarga huella. De las pocas cosas acertadas que me dijo mi padre sobre la guerra fue el desasosiego y sufrimiento de su Madre por el devenir de sus hijos, tanto durante el propio conflicto como en la posguerra (cárcel, maquis, etc.), porque ninguno regresaba a casa.

Me ha resultado imposible ser indulgente con este burdo panfleto frentepopulista, que pinta a esa caterva de comunistas desquiciados englobados en las “filantrópicas” Brigadas Internacionales como la cumbre del ser humano. Respecto a la imagen que se proyecta de la población civil, me abstengo de realizar más comentarios porque sería demasiada concesión a este bodrio.

Nada de esta película tiene que ver con la durísima batalla por Teruel (años más tarde se la calificó, con motivos más que fundados, como el Stalingrado español), todo resulta muy aéreo (nunca mejor dicho), muy superficial y muy sectario.

Una curiosidad más, fue precisamente durante diciembre del 37 y enero del 38 cuando tuvo lugar la batalla de Teruel. Hoy hace 87 años de la misma y si escribo este artículo y recomiendo esta película es por el siniestro e ignominioso revisionismo de la Guerra Civil, de la figura de Franco y de su régimen. Estos inútiles, inicuos e infames sociatas, peperos y ‘separratas de 2 patas’ (como los llama el señor Bakken), están realizando una vergonzante labor de adoctrinamiento. Y, sólo por eso, los tormentos del averno son poca cosa para lo que se merecen estas acémilas ‘guitas’ (disculpen, es un aragonesismo cuyo significado desvelaré al primer seguidor, de este primoroso blog de don César, que me lo pregunte). Como le dije hace unos días a un amigo cibernético “estoy hasta los cojones de estar hasta los cojones”, ¡porque ya está bien de tanto hijo de Satanás! ¡Redios!

Cuando la División Azul estuvo en el duro frente ruso, durante la Segunda Guerra Mundial, ante el rigor del invierno ruso, los divisionarios tenían una consigna “Más frio hacía en Teruel”

Los enlaces son confiables. Pasen de las preguntas y ¡al ataque! (aunque les anticipo que ambas cintas no son merecedoras de su atención, -yo porque soy un maño gruñón y, al fin y al cabo, es el precio que debo pagar para escribir estos artículos-)

https://www.rtve.es/play/videos/filmoteca/sierra-teruel-1938/3918025/