Archivo de Fernandel

RAFAEL LÓPEZ: Cine. «Don Camilo, Monseñor».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , on mayo 26, 2025 by César Bakken Tristán

Afronto mi última cita con este entrañable personaje cinematográfico, y su ‘alter ego” Peppone, con la emoción de haber revivido unos momentos muy agradables con el revisionado de estas grandes películas.

En esta ocasión, nuestros queridos antagonistas han conseguido sendas doradas poltronas en Roma. Don Camilo es, ahora, Monseñor y el señor Botazzi, Senador. En realidad, ambos anhelan los tiempos en que vivían en Brescello y las entrañables disputas que tenían. Así Peppone se duerme durante las áridas jornadas en el Senado y don Camilo tiene que atender, con un inglés sólo apto para el señor Bakken, a tres piadosas yanquis en busca de una audiencia con el Papa. Tiene don Camilo una frase muy divertida después de esa visita useña al exclamar después de hablar tanto inglés, nos limpiaremos un poco la boca”, jajaja, encendiéndose uno de sus habituales puros pequeños.

Afortunadamente para ambos, un asunto local los devolverá al lugar al que pertenecen, permitiéndoles rememorar tantas y gratas horas vividas. La cuestión es que existe un litigio motivado por la construcción de una edificación de viviendas sociales por parte del Ayuntamiento, en un solar en el que se encuentra una sencilla capilla a la Virgen. Don Camilo, siempre anticipándose a los acontecimientos, desbaratará los planes de Peppone para politizar la construcción de dichas viviendas, con un encendido discurso en el que destacará la humilde venida al mundo de Jesucristo en un pesebre. Tal es la vehemencia de don Camilo que Peppone le espeta “oiga, don Camilo, se confunde, que los comunistas somos nosotros, jajaja.

Atesora la cinta innumerables escenas que quedarán guardadas en sus más queridos recuerdos cinematográficos, pero no quiero estropearles el deleite de las sorpresas de su visionado anticipándoselas.

Una película emotiva, tanto es los aspectos trágicos como en los divertidos, que no dejará indiferente a nadie con un mínimo de sensibilidad.

Rodada en 1961, seis años después de mi anterior recomendación “Don Camilo y el honorable Peppone”, cuenta con una imagen y sonidos aceptables, aunque, como en las anteriores, son los diálogos y la trama el plato fuerte de la cinta.

Cine. RAFAEL LÓPEZ: El camarada Don Camilo.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones with tags , , , on abril 29, 2021 by César Bakken Tristán

Hace cuatro semanas, en mi recomendación sobre la película Ben-Hur, meditaba sobre las películas que mostraban, más adecuadamente , el significado de Jesús y de la fe. Entre ellas, mencionaba las seis películas que, en un tono de sano humor, giraban sobre el personaje don Camilo, un cura de armas tomar que tiene como antagonista, a Peppone, el alcalde comunista de la localidad donde se desarrolla la acción.

Don Camilo tiene el don de poder hablar con Jesucristo, circunstancia que no impide, debido a su fogoso temperamento, a que lleve sus disputas con Peppone a terrenos nada «litúrgicos». En fin, son seis películas deliciosas de ver y, por suerte, he encontrado una de la saga disponible en Internet, que no es otra que la que les recomiendo hoy. Sin ser mi favorita, en cuanto a ese mensaje cristiano que mencionaba al principio, resulta divertida de ver porque trata de, una forma entrañable, las disputas entre los dos personajes principales, y la influencia que tendrá, en ellos, un viaje de intercambio cultural a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Es una producción del año 1965, trece años después de haber salido la primera entrega de la saga. El director es Luigi Comencini, y, como en el resto de la serie, a don Camilo lo interpreta el actor francés Fernandel, mientras que Peppone corre a cargo del italiano Gino Cervi. Tiene una duración de 109 minutos que, estoy convencido, no se les harán nada tediosos, y mejor que continuar aburriéndoles con mi ‘parloteo’, sólo me resta decir «pasen, vean y disfruten».

No quiero «desbaratarles» el desenlace de esta entrega, sólo debo decirles que, para mi, es muy divertido y enternecedor. 

P.D.: ¡ojalá! los malnacidos socialcomunistas españoles fueran como Peppone y sus compañeros, ¡otro gallo nos cantaría!; y ¡ojalá! hubiera cientos de don Camilo que llevarán el mensaje de Jesús de esa manera tan natural y con esa convicción, y fuerza de ánimo.