Impresionante que un enfermo de gigantismo sea uno de nuestro médicos de referencia. ¡Qué cosas tiene el NOM! Los enfermos tornados galenos. Este desgarbado zanquilargo, con menos intelecto que la puta pelota que le ha hecho multimillonario… ¡dándonos lecciones médicas! Qué pena que él, como satánico privilegiado que es al ser multimillonario, no se haya inoculado más que placebo. Qué pena, de verdad… ¡cuánto bien haría la vacuna covidiota si no hubiera placebos!
Fijaos en el nauseabundo detalle que dice: «(…) por todas (…)». Además de satánico, planchabrabas. Normal, un tipo con ese físico es imposible que folle, si no es pagando, en este caso pleitesía al NOM. Pobre Pau Ganso…