Archive for the CINE crítica y reflexiones Category

Cine. LUYS COLETO: «Félix y el tesoro de Morgäa»: Telémaco busca a Ulises.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam, CINE crítica y reflexiones with tags on junio 1, 2021 by César Bakken Tristán

Apreciable cinta canadiense, Félix y el tesoro de Morgäa, dirigida por Nicola Lemay (No Fish Where to Go y Private Eyes)en la que su protagonista se embarca en inopinada contingencia marinera cuando sale en busca de su padre desaparecido.

La madre de crucero y tres buenos amigos

Félix, crío de  12 tacos está convencido de que su padre, evaporado en el mar hace dos años, sigue con vida. Un día, aprovechando la ausencia de su madre, la cual parte en un crucero para descansar y relajarse, Félix buscará a su padre, un pescador que desapareció en el mar dos años antes. Telémaco no se resigna a perder definitivamente a Ulises, pues.

Su locoide aventura la hará en compañía del Viejo Tom (un pescador jubilado), Squawk (un loro de una sola pierna) y Rover (ditirámbico félido que se comporta cual peculiar cánido perro). Su viaje los llevará a la Isla de la Sombra Negra, ciudad subterránea donde se esconde tenebrosa sociedad secreta, de ribetes masónicos, liderada por el chiflado megalómano Morgäa, poseedor, en principio, de un tesoro de gran valor.

Up, siempre en el recuerdo

Todo recuerda poderosamente a la magna Up, película que se ganó en su día al público de todo el orbe al recrear de forma perenne e indeleble la amistad entre un crío scout y un anciano algo melancólico tras perder al amor de su vida.

En esta ocasión mayor hondura: padre e hijo. Eso sí, cinematográficamente muy lejos de la inmortal joya de Pixar: los cinco primeros minutos, hondón. Posiblemente Up el mejor inicio de la historia del cine. Con permiso de los Malditos bastardos de Tarantino. O, puede, de la wellesiana Sed de mal. En fin.

Cine. RAFAEL LÓPEZ: La guerra de Dios .

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones on mayo 21, 2021 by César Bakken Tristán

Retorno al hogar, en mi cita cinematográfica de los viernes, con una muestra del estupendo fondo de armario del cine franquista, sin lugar a dudas, de la producción patria, el de más calidad tanto en obras como en directores, guionistas y actores. 

Traigo un título de temática religiosa de la mano del gran Rafael Gil, «La guerra de Dios», notabilsima obra que aborda la llegada a un pueblo minero de un cura recién salido del seminario y de como, poco a poco y con gran sacrificio, irá desarrollando su actividad pastoral y reconduciendo enquistados rencores. Como les adjunto al final un enlace donde poder visionar esta gran película, prefiero que la vean y saquen sus propias conclusiones. 

El director contó para esta cinta con algunos de los mejores actores de la época, destacando: Julia Caba Alba, José Marco Davó, Jaime Blanch, Claude Laydu, Fernando Sancho, Francisco Rabal, Ricardo Calvo y José Sepulveda entre otros. Es una película del año 1953, cuyo guión es manufactura del prolífico Vicente Escriba, y que soporta, a la perfección, el paso de los años por su temática actual e imperecedera. 

Y como se está convirtiendo en costumbre, en esta mi segunda «vida» en el blog de don César, abordare, desde el ambon que me brindan mis recomendaciones cinematográficas de los viernes, cuestiones de tipo político o social. 

Hace una semana leí una noticia en la que se anunciaba que la diócesis de Barcelona cerraría el 75 % de las iglesias ubicadas en dicha circunscripción eclesiástica. Era un artículo, desde mi punto de vista, insuficiente porque no ahondaba, en profundidad, en la cuestión, limitándose a detallar aspectos cuasi pueriles como la disminución de ingresos, la falta de fieles al culto, reducción del número de bodas, bautizos y comuniones, la ausencia de vocaciones, o tener las ratios más bajas de España en contribuyentes que seleccionan, en la declaración de la renta, la «X» para el sostenimiento de la Iglesia católica, o en personas que se reconocen como católicos. 

Es evidente que el mensaje de Jesús hace muchos lustros que ha sido paulatina, e inexorablemente, «reemplazado» en Cataluña por un nacionalismo exacerbado, sectario y supremacista. Que el gordo Junqueras se confiese católico, con la ideología política que defiende, demuestra lo mucho que se han echado a perder en esa región. Pero lo peor, desde mi punto de vista, ha sido la vomitiva y pérfida influencia ejercida por el clero en aquella región, y muy especialmente, por el monasterio de Montserrat, auténtico núcleo destructor de los valores cristianos, y feroz coadyuvador del pancatalanismo más desquiciado. Cuenta este satánico centro con casos de abusos de menores silenciados, criminalmente, por los responsables del propio monasterio en connivencia con los mandamases de la Generalidad de Cataluña (ya saben Pujol y compañía) con la que conformaron, y conforman, un siniestro contubernio luciferino. 

Ahora está a cargo de la diócesis de Barcelona, un turolense desnortado, Monseñor Omella, que compadrea con el pancatalanismo día si, día también y el del medio, y que pretende hacer «Caja» con los bienes de la Iglesia (¡que vergüenza!). Ya escribí sobre él, en un par de ocasiones, y no merece semejante personajillo más dedicación por mi parte, sus obras ya lo han retratado ampliamente, situándole más en la apostasía que en lo que debería ser. De todos modos me resulta tristisima esa rendición de la fe cristiana ante los delirios de unos malnacidos. Mal está que se malvendan los bienes eclesiásticos, en un «pan para hoy y hambre para mañana»,  pero hundir en el lodo supremacista, y ateo, el legado cristiano, en aquella región, lo considero un pecado capital. 

La Iglesia en el mundo, y muy particularmente en España, hace tiempo que actúa de manera sumisa, y vergonzosa, ante el poder civil, y de las obligarquias globalistas, lo que, desde mi punto de vista, la está conduciendo a la peor crisis de su historia.  La asunción de una posición (desde el mismo Vaticano) nada beligerante hacia asuntos tan graves como la inmigración, la transexualidad, la renuncia a su función evangelizadora, la «mercantilización» de la fe, e incluso el ecologismo están socavando, muy seriamente, el papel y la función de la Iglesia. Por ejemplo, en España, basta que los malgobiernos socialcomunistas realicen veladas amenazas sobre la inmatriculación de sus bienes a efectos del IBI, o la educación concertada, para generar unos efectos causticos sobre la defensa que la Iglesia debería realizar respecto de sus legítimos derechos y posicionamientos morales. Además está el gravísimo hecho de su burdo consentimiento ante la profanación de la tumba de Franco en el Valle de los caídos, asumiendo, vergonzosamente, un atropello jurídico, y moral, sin precedentes, sólo por saciar los desquiciados, y espurios, interéses electorales de la PSOE. Hechos de esta naturaleza ejemplifican una cobardía ya cuasi endémica de la iglesia hispana, y una inexplicable falta de respeto de la misma hacia el propio hecho en sí, ya que se produjo en un lugar sagrado, agravado por haber sido, el vilmente ofendido, un baluarte en la defensa de la fe cristiana, cuyo legado fue mancillado por una jerárquica indigna, y degradada moralmente hasta las trancas (hay alguna excepción, pero son gotas en el océano).

Hace un par de semanas oí unas declaraciones de la infame, y sectaria, ministre de las cosas sociales (creo que se llama Ilone Belarra, o algo así), que en su defensa de la ley He-Rhodes (supuestamente es una ley de defensa de la infancia, pero su finalidad es justamente la contraria, al eliminar el vínculo familiar como referencia vital para los niños, y permitir su siniestro adoctrinamiento con todas las porquerías LGTBI) criticaba, ferozmente, a la Iglesia acusándola de abuso generalizado de menores, e infinitas felonías más. No puedo admitir semejante argumentación, que universaliza casos singulares, como si fuese un ‘modus operandi’ institucionalizado. Esas realidades deben ser perseguidas en todo contexto, y lugar, pero ajustándose a la Verdad y no a malintencionados, y grotescos, intereses que focalizan sólo en los clérigos la comisión de dichos crímenes. Poco nombra esta comunista, más mala que un dolor, los casos en otros ámbitos como, por ejemplo, los deportivos, asociativos y académicos, por no hablar de los causados por la vomitiva, y lacerante, inmigración ilegal (manadas que agreden, o violan, a niñas). Pero resulta especialmente sangrante que sus ‘compis’ de Baleares, tanto en el Gobierno de dicha Comunidad como en otros gobiernos locales de dicha región, han tapado, criminal, y nauseabundamente, los casos de niñas tuteladas por la Administración que han sido prostituidas en la calle, y obligadas a realizar actos sexuales repugnantes a los carnuzos que debían velar por su protección y seguridad; o el caso del vicioso, y malnacido, ex-marido de una relevante dirigente comunista en la Comunidad de Valencia (Mónica Oltra) que violo a una menor tutelada, en varias ocasiones, con la complicidad silente de la Administración socialcomunista de dicha región. 

Resulta, igualmente, hipócrita y repugnante que estos «defensores de la infancia y de las mujeres» se callen como rameras (mis disculpas a las profesionales) ante las sistemáticas violaciones de sus admiradas guerrillas socialcomunistas en hispanoamerica, tanto a nivel civil como a aquellas jóvenes que secuestran para «nutrir» sus siniestros grupos terroristas; o a esos satrapas socialcomunistas nicaragüense y boliviano (Ortega y Morales) que cuentan con un asqueroso historial de violaciones a menores y del cual no dicen ni media palabra estas hijas de Satanás; y eso por no hablar de los «derechos civiles» de las mujeres y niñas en su querido Irán y esos países islámicos tan «super guay».

Una de las vilezas más grandes que puedo llegar a imaginar es el abuso de menores (tocamientos y esas porquerías que hacen esas alimañas), y respecto de la violacion considero que es un crimen merecedor de la pena de muerte, y sólo siendo muy indulgente, y en el marco del buenista sistema penitenciario español, cadena perpetua, en régimen carcelero riguroso, sin revisiones, ni custodias de ningún tipo, porque los primeros matan la inocencia de los niños y quienes cometen las segundas la más íntima dignidad de las mujeres.  Pero si hay algo que deteste más que todo esto es cómo los políticos pervierten la realidad de estos asuntos (en realidad lo hacen con todos) para acomodarla a sus criminales, y degenerados, intereses y, cómo los medios de des-informacion se prostituyen para ocultar y tergiversar los hechos con el objeto de crear una determinada conciencia social adecuada para los rastreros objetivos de sus amos. 

https://gloria.tv/post/q2UGzV6CjSw71yxJjBVZWcLHp

P.D.: quién no esté aburrido ya de leerme, le dejo de propina un artículo mio de hace medio año titulado «Las aves migratorias» 

 19/11/2020
https://cesarbakken.net/2020/11/19/rafael-lopez-las-aves-migratorias/
Las aves migratorias

Cine. RAFAEL LÓPEZ: Frenético «con C», de Roman Polanski (y Pablo Casado)

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones with tags , on mayo 14, 2021 by César Bakken Tristán

Con los más «espurios» fines, presento esta semana «Frenético» del director Román Polanski. Es una película del año 1988, en su conjunto aceptable, con algunas escenas, que a mi me parecen, de buen nivel.

Esta cinta la vi de estreno en Madrid, fue el año antes de casarme. No recuerdo el cine, aunque creo recordar que estaba en Gran Vía. Por aquellas fechas, me encontraba en la capital del Reino realizando un curso formativo de la empresa en la que trabajaba por entonces. Recuerdo que fui al cine con una buena compañera de curso, turolense como yo, Mari Tere. 

Como no les voy a adjuntar enlace para el visionado de la película (desgraciadamente no lo he encontrado) y ‘trailer’ tampoco he podido encontrar, les contaré algunas impresiones sobre la historia que se cuenta y el porque, cuasi accidentalmente, he decidido incluirla en mi selecta filmografía de los viernes. 

La historia es la de un doctor estadounidense en un viaje a París, con su Esposa, para dar unas charlas. Sin embargo, por desgracia, y debido a un lio de equipajes, se verán envueltos en una operación de robo y contrabando, de un dispositivo para el accionamiento de un arma nuclear, que provocará el secuestro de la Esposa del doctor Walker, que así se llama en la ficción el personaje que interpreta Harrison Ford. Así, lo que prometía ser un viaje sosegado, y de placer, se convertirá en una experiencia muy traumática que pondrá a prueba al matrimonio, y especialmente al marido inmerso en una vorágine de tensión e impotencia. La presencia femenina más relevante de la cinta es la protagonizada por Emmanuel Seigner, pareja, por entonces, del director, y que en la película realiza el papel de la mujer que hace de «porteadora», del cacharro de las narices, desde Estados Unidos a Francia.

Contrastan la vida familiar, y ordenada (hasta ese momento), del doctor con la de esa chica buscavidas que consume sus días, sin rumbo y sin más filiación que ella misma. Los contrastes de personalidades, de ambientes y temporales siempre han dado mucho juego, tanto en el cine como en la literatura, y está ocasión no es una excepción. Hay una canción que se escucha en varías partes, y que llega a convertirse en una especie de banda sonora de la película, interpretada por Grace Jones y titulada «I’ve seen that face before» o «Strange» (según unas u otras fuentes), de la que les adjunto un enlace al final del artículo, que cuenta con el añadido de que el fondo videográfico son escenas originales de la propia película. 

Con las aviesas intenciones antes nombradas, destacare una escena: resulta que Ford llama a la embajada de su país para informar, a los inútiles jefes de seguridad de la misma, que tiene en su poder el dispositivo de marras, y el taciturno funcionario no para de hacerle preguntas intrascendentes, y fuera de lugar, hasta que hace una que enerva definitivamente al protagonista. Más o menos el diálogo es así :

– Ford: estoy en el bar.. (como se llame, no recuerdo el nombre, pero indudablemente era un nombre en francés) 
– Funcionario de la embajada: ¿como se escribe? 
– Ford: se atribula durante un instante ante pregunta tan estupida (¡vaya «jefe de seguridad» de la embajada estadounidense en París!), hasta que preso de la tensión que lleva acumulada, por todo lo que está viviendo y sufriendo, le espeta «con C de Cabrón» (y cuelga de una mala hostia) 

Y ahora la parte espuria de mi recomendación. No me considero la persona más perspicaz de este zaherido país, pero, con todo y con ello, me ha bastado para augurar la fagocitación que Pablito Casado iba a realizar del triunfo de «Santa Isabel» (la endiosan como si fuera la reencarnación de Agustina se Aragón ¡manda narices!). El nivel de mediocridad del Máster-fraude es tan elevado que hasta el más torpe de los pitonisos es capaz de desentrañar, sin esfuerzo alguno, sus infantiles y manidos «movimientos estratégicos». Los medios de des-información, durante la última campaña en Madrid, le mimaron, vergonzosamente, poniendo tri-sordina, y tres capas de «difuminaciones», a las sandeces, y mamarrachadas, que dice, día si, día también, y el del medio, este emasculado moral e intelectual. Lamentablemente, ahora, como no hay elecciones avizor, este deslenguado (en Aragón se le calificaría como ‘bocarón’, aunque el castizo bocazas también puedo llegar a admitirlo) se ha «soltado el pelo» y profana el silencio realizando estúpidas emisiones verbales de dióxido de carbono, a diestro y siniestro, sin que los ecologistas le pongan freno, ¡válgame Dios! 

Este zangolotino, este tipejo, este traidor sin escrúpulos, esta garrapata bípeda, este mamporrero oficial de su intimísimo amigo Sánchez «el mentiroso», este espantajo antropomorfo, este hijo putativo de Aznar y Rajoy (mismas mañas, mismos resultados), este miserable, este grotesco tiparraco más falso que un duro de dos caras, este botarate, este alumno aventajado de Satanás (es su único currículo académico cierto ¡y además el único que ha obtenido con nota!), este cobarde, este hipócrita fatuo, este inútil cuyo única «habilidad» es batir su propio récord mundial de decir gansadas por minuto, este salvapatrias con menos sangre que una babosa, este mentiroso, este ridículo saltimbanqui que durante la celebración de la victoria de la señora Díaz Ayuso efectuó bochornosos ejercicios acrobáticos para «pillar» «cacho» de cámara junto a la susodicha, este globalista, pues este impresentable ha dicho, recientemente, entre incontabes chorradas (¡y sin sonrojarse!), que el éxito de Ayuso se había debido a su ‘nauseabunda y  criminal’ (esto lo digo yo) oposición a Abascal durante la moción de censura de VOX a la PSOE, tratando de hacer pasar por «acto homérico» lo que no deja de ser una villania como pocas se recuerdan, y obviando, con toda la mala intención, su debacle pepera en Cataluña, de la que fue único responsable, y en la cuál se calló como una «geisha» (tiene infinitos más «Debes» pero no quiero degradar, aún más, esta recomendación con este romo personajillo liliputiense de tres al cuarto). 

Como este bocarón va a seguir ofreciendo ingentes muestras de su estupidez y majadería, trataré (en la medida de mis posibilidades) de citarle lo menos posible, de ahora en adelante, pero no he podido evitar «retratarle», para lo cual realizaré, finalmente, una analogía entre el diálogo antes mencionado y el que viene a continuación, germen de esta selección cinematográfica, y de este artículo:

– Lector anónimo: ¿cómo se escribe Casado?
– Rafael López: con C de CARNUZO (y en lenguaje «mañico» con éso se sintetiza todo)

https://m.youtube.com/watch?v= aY-E8RS9vo4

P.D.: y para que no digan que tiro la piedra y escondo la mano, ahí va mi humilde augurio político a corto, y medio, plazo de lo que está orquestado con el ‘colaboracionista’ de Casado: «salvo que Dios se apiade del zaherido personal de bien que aún queda en este Estado fallido tan » democrático y progresista», la PSOE después de desguazar, criminalmente, España permitirá que Pablito llegue, oportunamente, a la Moncloa para «comerse el marrón» de los recortes y la ira. El traidor pepero apelará al patriotismo y a la «gestión» para crujirnos a impuestos (igualico, igualico que hizo el satánico Rajoy que los elevó mucho más de lo que contemplaban los comunistas), manteniendo el elefantiasico gasto autonómico, y político, amén de sus redes clientelares. Por supuesto, no eliminará ninguna de las leyes liberticidas y totalitarias implantadas por los sociatas, ni renunciará a las viejísimas componendas con sus inseparables colegas de ese contubernio del Mal (PP-PSOE). Después, cuando haya «pasado la tronada», vuelta al poder de los carnuzos socialcomunistas, bilduetarras y separatistas.

Para ese» jueguecito», tan manoseado ya, no hacen falta alforjas, ni más traidores aventureros de la política, sin oficio ni beneficio.» 

Cine. LUYS COLETO: Una obra maestra del cine: Los Mitchell contra las máquinas.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam, CINE crítica y reflexiones on mayo 11, 2021 by César Bakken Tristán

La insurrección de las máquinas deviene aterrador y escalofriante y verosímil escenario apocalíptico clásico en la ciencia ficción más distópica, tanto en la literaria como en la cinematográfica. Las máquinas capaces de inteligencia artificial se sublevarían contra sus creadores, la especie sapiens sapiens. El miedo, paranoico pánico tal vez, a que las obras humanas se vuelvan contra sus creadores parece estar muy enraizado en el inconsciente colectivo, un miedo que Isaac Asimov dio a conocer como el Complejo de Frankenstein, evocando la colosal obra de Shelley, enraizada al fin y a la postre con el paradisiaco motín de Adán y Eva contra su Creador.

Magnos antecedentes

Rememoremos grandes obras de sediciones maquineras. Metrópolis de Lang/ Thea von Harbou. 2001 de Kubrick. Yo, robot, de Alex Proyas. Terminator, I y II de Cameron. La trilogía Matrix de las hermanas Wachovski. Tres excelentes series, Westworld, Futurama y Galáctica. ¿Y en animación cinematográfica? Hasta ahora la mejor revuelta cibernética,  sin duda Número 9, dirigida a la sazón por Shane Acker y producida por Tim Burton y Timur Bekmambetov. Estaba basada en el cortometraje homónimo nominado al Óscar, dirigido también por Acker. Y, ahora, hace escasos días, Número 9 destronada por la mejor del género: Los Mitchell contra las máquinas.

Dos robots raritos ayudan a la humanidad

Los Mitchell contra las máquinas: grande, muy grande

Prodigiosa opera prima del director Mike Rianda, el film cuenta entre sus productores con Phil Lord y Christopher Miller, responsables entre otros de dos joyitas: Lego, la película y Lluvia de albóndigas, el título con el que más se emparenta con el que ahora nos ocupa, sobre todo su agudísima relectura distópica. En Lluvia de albóndigas, el apocalipsis llegaba en forma de tormenta perfecta –perfectísima, diríamos- de comida basura.

En Los Mitchell contra las máquinas son los letales dispositivos electrónicos, tan cotidianos, liderados por una asistente personal inteligente, tipo Siri o Alexa, los que se rebelan contra una humanidad absolutamente idiotizada y alienada y zombificada por su feroz adicción a las pantallas de todo tipo y pelaje.

La familia, si es buena, lo es todo

Hermosa canto a la familia, atrabiliaria y alocada, algo disfuncional pues, del estupendo estilo de la indeleble Pequeña Miss Sunshine. Sobreabundante amor familiar desplegado,  la futura estudiante de cine, Katie, será acompañada por toda su familia – chucho con aires porcinos incluido, un Monchi superlativo y un hermano devoto de los dinos – en un ruta coincidente en el tiempo y en el espacio con la antedicha insubordinación de los bots, hartos y hastiados con una humanidad que apenas ya da más de sí. Una humanidad irreversiblemente echada a perder. Sin sentido, sin propósito, sin un por qué profundo que la anime o vertebre.

Con su destartalado cuatro ruedas, toda una águila de hierro, además de la asonada de los cachivaches tecnológicos, sobresalen durante todo el metraje los intentos de un padre para volver a conectar con su hija. La huella de esa magnífica y bastante olvidada cinta, Goofy e hijo, impregna profundamente la presente. Obviamente, toda familia que se ama tiene sus propios retos.

PAL ,la encarnación corporativa del Mal

Peliculón, salvo algún matiz

Divertida, divertidísima, mordaz y jocosa, imaginativa y juguetona, irónica, deliciosa en todos los aspectos, sensible que no sensiblera, casi perfecta, Los Mitchell contra las máquinas, optando siempre por un enfoque más cartoon en lugar de esa discutible tendencia actual al hiperrealismo Pixar style, acontece brillante golosina cinematográfica, familia unida combatiendo y venciendo al poder oscuro en la sombra, tan actual y presente en nuestros tenebrosos tiempos de plan-demia, simbolizado todo ello en un tétrico rombo subyugador. Tan semejante y evocando masónicos compás y escuadra.

El arsenal de chacotas, desde aquellas anhelan ser desternillantes consiguiéndolo con creces, hasta otras que contagian una ternura sin comparación, deviene abrumador. La peli lo tiene todo, o casi, para atrapar al espectador que sigue fascinado el liberador itinerario, tan Joseph Campbell, de tamaña familia cuya misión, aparentemente imposible, de intentar salvar a la humanidad comienza a dar, poco a poco, jugosos y sustanciosos frutos.  Guerreros apocalípticos que salvan el mundo, pues.

De grana y oro

En ese rocambolesco trayecto, con abigarrados y múltiples guiños cinéfilos, hay momentos más divertidos, otros en los que prevalece la emoción o el espectáculo visual, sin olvidar la necesidad de que realmente se sienta el peligro y, al mismo tiempo, funcione como eficaz entretenimiento familiar. Sencillamente lo tiene todo. Un goce de principio de fin, salvo leves, levísimos desajustes, donde todo – o casi todo –  funciona a las mil, diez mil, cien mil maravillas.

Salvo matices, de grana y oro. En fin.https://www.youtube.com/watch?v=uh1XOu2GQcw

Cine. RAFAEL LÓPEZ: «La momia», de Karl Freund.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones with tags , on mayo 7, 2021 by César Bakken Tristán

Me acompaña el gran Boris Karloff, a mi cita cinematográfica de los viernes, con uno de sus papeles más icónicos «La momia», película del año 1932, dirigida por Karl Freund cuya trama gira sobre un sacerdote del Antiguo Egipto que vuelve a la vida después de cuatro milenios. 

Esta cinta se enmarca en aquella primorosa época del cine de «terror», lo pongo entre comillas, porque al lado de la producción moderna parecen cuentos para niños de pecho (eso sin mencionar alguna recomendación realizada en este mismo blog de cuyo nombre, acordándome, no quiero acordarme), con títulos tan emblemáticos como «Drácula» con Bega Lugosi, o «Frankestein» por el mismo actor de mi recomendación de hoy. 

Como suele ser habitual, tan buen material fue manoseado en un ‘remake’ cutre, y zarrapastroso, hace unos pocos lustros que, para colmo, dio pie a una serie de películas que estiraban el «chicle» de la historia hasta límites grotescos. A todos los que intervinieron en semejantes bodrios si que les debía caer la maldición de la momia, de Osiris, de Anubis y del dios Min, o de todos juntos (¡como poco!).

Por desgracia, el magnetismo que genera la cultura, e historia, del Antiguo Egipto ha sido prostituido en un significativo número de películas, las cuáles ultrajan ese legado para mostrarnos burdas representaciones de dioses y seres mitológicos del panteón egipcio, cuando no a hipermusculados ‘faraones’, o advenedizas damiselas de la corte, cuyo vestuario es tan limitado como sus diálogos, y que se dedican a enseñar anatomía y ‘posturillas’, más que a cualquier otra cosa. 

Museo Británico

Un detalle de esta cinta, que no pasa desapercibido, es la idílica, y benefactora, imagen que reflejan del Museo Británico, el gran expoliador de las más nobles obras de las culturas antiguas (junto a los franceses, todo sea dicho, que tan amarga huella dejaron en España). Cuando pienso en todos esos carnuzos, con títulos de Lord que saquearon y robaron los tesoros de los países zaheridos por ellos mismos, se me remueven las entrañas. Ahí está Lord Elgin y su «filantrópico» expolio de los frisos y metopas del gran Fidias, pertenecientes al Partenón, piezas que no ha habido gobierno griego que no se haya desgañitado por recuperar, con el consiguiente ‘flemático’ resultado, o Lord Carnavon y las piezas que saco de «estrangis» de la tumba de Tutankamon. También de España tienen lo suyo estos carnuzos robones pero el hecho de que uno de los más lacerantes expolios se llevará a cabo con el beneplácito del rey felon, Fernando VII, debería ser motivo para coger sus siniestros restos y echarlos a una osera de esas en las que se echan los cadáveres de las reses, porque ese pervertido, y criminal, no merece menos. Puestos a hacer limpia, en el panteón del Escorial, hay bastantes familiares, del anterior, merecedores también de un cierto «ajuste de espacios» ya que su presencia en lugar tan privilegiado supone un insulto a la decencia y a la memoria. Respecto del trato que merecen estos saqueadores isleños viene pintiparada una cita atribuida al gran Blas de Lezo: *»Todo buen español debería mear siempre en dirección a Inglaterra»* (¡y eso que no vio lo que aconteció después de su muerte!, aunque de haber habido Hombres con su temple y calidad, otro gallo hubiera cantado en algunas cosicas). 

En fin, que me desvío del asunto, es una película ajustadisima de duración, son sólo 74 minutos, sin apenas efectos especiales (más allá de las casi ocho horas que tenía pasar, en la sección de maquillaje, el señor Karloff para convertirlo en momia), ni chorradas de esas modernas en las que se pierden las producciones de ahora, que tienen la espuria intención de tratar de paliar, con esas parafernalias, unas obras yermas de buenos diálogos y guiones solventes e ingeniosos. Se que es el devenir de los tiempos, pero ¡que negros augurios! provocan la severa degradación intelectual, y moral, de los «creadores» (patanes) artísticos y de los «gustos» del público, desde hace lustros. En contra de esta siniestra tendencia cinematográfica actual, la película recomendada hoy, además de su calidad visual y verbal, es muy respetuosa con el significado, y trascendencia, del culto mortuorio en el Antiguo Egipto, así como con su contexto histórico. El sonido y la imagen denotan la antigüedad de la cinta pero la historia permanece igual de poderosa que cuando se hizo, hace casi noventa años, y justifica ampliamente su visionado. 

Hay algunos detalles, y diálogos, que quiero reseñar: al principio, en un despliegue de elegancia y economía de imágenes, aparece el arqueólogo joven, impetuoso e inexperto, leyendo con gran mimo, cuasi como una oración, los terribles conjuros del pergamino que devolverá la vida a la momia, y ya se intuyen las consecuencias que traerá, entonces la cámara focaliza la cabeza de la momia y, casi imperceptiblemente, va apareciendo una finísima línea de negra luz en sus ojos. Después el siguiente plano no nos muestra a la momia haciendo ejercicios «acrobáticos» (tan socorridos, y habituales, en las cutres producciones modernas), simplemente se visualiza su mano y como, con gran delicadeza, recoge el pergamino, cuya lectura le ha devuelto a la vida, y cuando se va de la escena sólo se ven unos vendajes de lino que se arrastran al pesado, y lento, caminar de la momia (para mi, sencillamente de primerísimo nivel). 

Y ahora un diálogo: es cuando está la momia, con la reencarnación de su amada, delante de esa gran mini-piscina en cuyo líquido puede visualizar imágenes de otras épocas y de otros lugares y le dice *»le despertaré recuerdos de amor, de crímenes y de muerte»*. 

Afortunadamente, les puedo adjuntar un enlace donde visionar esta estupenda película, en versión doblada al español. 

https://archive.org/details/ LaMomia1932Espaol

Cine. LUYS COLETO: Ebrio (y magnífico) celuloide marinero: Capitán Diente de Sable y el diamante mágico.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam, CINE crítica y reflexiones with tags on mayo 3, 2021 by César Bakken Tristán

Borrachuzo y chisposo y locatis – eterna gloria a Baco – celuloide de animación noruego, sus directores – Marit Moum Aune y Rasmus A. Sivertsen-, nos ofrecen enloquecida y demente singladura marina, arracimándose en ella dos púberes y neófitos piratillas, peculiarísimo vampiro silueteado con quemaduras solares, una surrealista monarca, además de endiablada y juguetona muchedumbre de simios.

Locuelos cabotajes

Esta simpática y divertida troupe recorrerá siete mares y lo que falta haga. Y, en el ínterin, Verónica y Pinky echando un cable sin dudarlo. Y anhelos diferentes, cuando no antitéticos: Pinky solo desea una vida fácil; Verónica, su mejor coleguilla, al contrario, bosa y rebosa avideces de lances y sucesos, plurales navegaciones, travesías y singladuras.

Coleguillas

La película se sosiega, tras chifladísima navegación, en las Mermeladas, extravagante archipiélago aterrorizado por una banda de rufianes -rufiancillos, precisión- liderados por el Capitán Dientes de Sable,  malvado  extraña y difusamente simplón, portando atrabiliario pelucón estilo Luis XIV, a fuer de imposible mostacho. Y tal pirata ansía poner entre sus manos un legendario diamante mágico que, aladinescamente, concede hondos deseos tras hacer acto de presencia, alba albísima, la diosa Selene.

Maga Khan y la esposa drogata, tal vez drogoide…

En determinado instante, diríase de linaje mesiánico, el citado capitán malandrín secuestra a Pinky, a quien erróneamente atribuye el hurto del suculento y diamantino botín. En realidad, el ladrón es otro criajo, un huérfano descalzo medio muerto de hambre bautizado Marco que se asemeja inquietantemente a Pinky. Otro par de villanos – este dueto con más hechura y prestancia – también lo persiguen: Maga Khan, curioso dueño y señor de una de las ínsulas y su esposa, extremada y alucinantemente drogada, Sirima.

Momento bailongo

Chef franchute, escobas voladoras y malditos roedores

La trama avanza con ritmo trepidante, palpitante, trémulo casi. Matizada con un brillante colorido, la historia guarda otros tesoros aparte del citado diamante. Por ejemplo, el chef del barco pirata. Un gabacho extravagante y temperamental que hace todo lo posible con los escasos suministros que posee. O  el roedor – memento glorioso Ratatouille – al que ocasionalmente el cocinero antedicho zahiere con su escobón.

E, íntima confesión, algo más de capa y espada le hubiese venido pintiparada a nuestra historia. El resto, de nácar. Frenético y extraviado. En fin.

Cine. RAFAEL LÓPEZ: El camarada Don Camilo.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones with tags , , , on abril 29, 2021 by César Bakken Tristán

Hace cuatro semanas, en mi recomendación sobre la película Ben-Hur, meditaba sobre las películas que mostraban, más adecuadamente , el significado de Jesús y de la fe. Entre ellas, mencionaba las seis películas que, en un tono de sano humor, giraban sobre el personaje don Camilo, un cura de armas tomar que tiene como antagonista, a Peppone, el alcalde comunista de la localidad donde se desarrolla la acción.

Don Camilo tiene el don de poder hablar con Jesucristo, circunstancia que no impide, debido a su fogoso temperamento, a que lleve sus disputas con Peppone a terrenos nada «litúrgicos». En fin, son seis películas deliciosas de ver y, por suerte, he encontrado una de la saga disponible en Internet, que no es otra que la que les recomiendo hoy. Sin ser mi favorita, en cuanto a ese mensaje cristiano que mencionaba al principio, resulta divertida de ver porque trata de, una forma entrañable, las disputas entre los dos personajes principales, y la influencia que tendrá, en ellos, un viaje de intercambio cultural a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Es una producción del año 1965, trece años después de haber salido la primera entrega de la saga. El director es Luigi Comencini, y, como en el resto de la serie, a don Camilo lo interpreta el actor francés Fernandel, mientras que Peppone corre a cargo del italiano Gino Cervi. Tiene una duración de 109 minutos que, estoy convencido, no se les harán nada tediosos, y mejor que continuar aburriéndoles con mi ‘parloteo’, sólo me resta decir «pasen, vean y disfruten».

No quiero «desbaratarles» el desenlace de esta entrega, sólo debo decirles que, para mi, es muy divertido y enternecedor. 

P.D.: ¡ojalá! los malnacidos socialcomunistas españoles fueran como Peppone y sus compañeros, ¡otro gallo nos cantaría!; y ¡ojalá! hubiera cientos de don Camilo que llevarán el mensaje de Jesús de esa manera tan natural y con esa convicción, y fuerza de ánimo. 

Cine. RAFAEL LÓPEZ: «La rebelión de los simios».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones with tags on abril 23, 2021 by César Bakken Tristán

Cuando en 1968 el notable director Franklin Schaffner (Papillon,  Patton) llevo a la pantalla, la exitosa, «El planeta de los simios», intuyo que poco pudo imaginar que  su obra fuera la génesis de un puñado de películas, que estiraron la historia hasta límites ridículos. Porque el éxito económico del original provocó una incontrolada voracidad económica del estudio, ávido de seguir obteniendo pingües beneficios con las historias de simios. De esta manera dieron «continuidad» a la historia original con «engendros» de nuevas, y lucrativas, entregas, aderezadas con eso que los técnicos llaman ‘merchandising’, que no es otra cosa que trasladar, a productos domésticos, y de gran consumo, las imágenes más icónicas de los personajes, y ambientes, de las citadas películas.

Tengo que reconocer que, la primera película de la serie, siempre me ha gustado y que mantiene bien el tipo, al paso de los años, porque fue innovadora y tenía contenido. Si las películas que se hicieron a continuación fueron mediocres (siendo indulgente), ni les cuento la opinión que me provocan esos dichosos ‘remakes’ modernos que vampirizan aceptables, y grandes, películas del pasado camuflando su total carencia de talento, con un número interminable de ceros a la derecha en la cuenta de los costes de producción relacionados con los efectos especiales. Por supuesto el resultado final vale lo mismo que los ceros a la izquierda. 

De todos modos volviendo a mi recomendación, indicar que la película que les propongo hoy es la cuarta de una serie de cinco, la mayor parte bodrios, que desvirtuaron una génesis más que digna. El año de producción es 1972, y su director, el artesano John Lee Thompson, consiguió sacar «petróleo» (a efectos de calidad y de recaudación) con un más que reducido presupuesto. La duración es ajustadísima, son sólo de 88 minutos en los que las partes de acción son, desde mi punto de vista, las más flojas y que menos aportan a la historia. A pesar de llevar el «estigma» del «dólar», la primera parte de la cinta aún mantiene algo el tipo y nos presenta la historia de un simio inteligente, y con capacidad para hablar, que, por ello, será hostigado, y zaherido, por el gran Leviatán, como diría mi querido Compañero don Luys Coleto. Desgraciadamente encuentro muchas similitudes entre esta cinta, de hace diez lustros, con el liberticidio y la represión totalitaria, globalista y ‘covidiota’ que nos están aplicando, con infame saña, desde hace un año y pico. Lo que no detecto son fuerzas vivas capaces de rebelarse ante tan criminal realidad. 

Volviendo a mi recomendación, mencionar al gran Ricardo Montalban que encarna al dueño del circo, que cría y protege a nuestro simio «parlante y pensante». Para que esta película obtuviera la calificación de apta, para público infantil y juvenil, reemplazaron el final, de la misma, en el que el gobernador era masacrado, a culatazos, por parte de los simios, por un discurso melifluo, perdonavidas y buenista, del protagonista «peludo» que lidera la revuelta. ¡Ay que ver que ‘estropicios’ se hacen por el vil metal!

Hay una escena que me gusta mucho y voy a tratar de relatársela: para empezar han de saber que la acción de esta película se sitúa en un mundo futurista en el que los simios son tratados como meros criados, o dóciles mascotas, y vendidos en subastas públicas cual esclavos, o ganado; resulta que el «nuevo dueño» del simio inteligente (ya han asesinado a su protector circense en un supremo sacrificio por salvarle) es el malvado Gobernador (quien personaliza al despiadado Leviatán), y le ofrece, con aire autoritario, y despectivo, un libro al simio para que elija su nuevo nombre, confiando en su naturaleza carente del menor atisbo de inteligencia. Entonces el simio se acerca al libro, y empieza a hojearlo, hasta que se detiene, cuidadosamente, en una palabra que, por supuesto no es ababol, lechuga o zaguán, es… CÉSAR. 

Sólo puedo ofrecerles un trailer que, por desgracia, se centra en la parte, desde mi punto de vista, menos reseñable de la película: las escenas de acción. 

Y la famosa secuencia del discurso de César (doblada en hispanoamericano):

P.D.: un sentido homenaje al «tirano».

Re-P.D.: imagino que el título de esta película no lo autorizarían, ahora, en España, ¡qué poco «inclusivo»!, ¡qué «desfachatez» no hablar de simias, ‘simies’ y simios! Cualquier día Lucifer empieza a reclamar «mejores condiciones laborales» (aunque desconozco cuáles podrían ser, estoy seguro que no sería en forma de una mayor cuota de almas, porque sus futuros «huéspedes» carecen de ella) ante el trabajo que se le avecina. 

Cine. LUYS COLETO: «¡Upss! ¿Dónde está Noé?…¿ Cine de animación a mayor gloria del NOM y de su implacable brazo armado, la absurda e injusta paranoia inmigracionista? «

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam, CINE crítica y reflexiones with tags on abril 22, 2021 by César Bakken Tristán

Dirigida por Sean McCormack y Toby Genkel nos encontramos ante la secuela de 2015 ¡Upss! ¿Dónde está Noé? En esta ocasión vuelven los zascandiles Finny y Leah, excelentes amigos, nestrian  y grymp, respectivamente.  Especies inventadas, pues. Y recordemos que un nestrian es un animal dudosamente identificable.  Es enano, peludo, con una suerte de trompa adosada, henchido de chillones colorines. Es anfibio, en principio, y posee un curioso y eficaz mecanismo de defensa: emite una potente luz, deviniendo repugnante e índigo gas cuando se halla amenazado por peligrosos «depredadores». Por otro lado, diríase que un grymp hibrida y cruza y mezcla en su apariencia la huella de un zorro y de un lobo.

¿Cine político?

Y da comienzo la cinta.  Viajan en el arca. El agua del diluvio ha dejado de caer y una paloma se dispone a desplazarse para encontrar señales de tierra firme. El arca de Noé (Gen. 6-9) a la deriva, mar abierto, noches reiterándose sí mismo. «Tiburones sedientes de sangre y kilómetros y kilómetros de nada». Después de 147 días sin tierra a la vista, las reservas de alimentos empiezan a agotarse. La arriscada y frágil paz entre carnívoros y herbívoros pareciera quebrarse por momentos. El asunto se complica.

Desbarajuste demasiado colorido

Nuestros dos protas, Leah y Finny, a lo suyo. Tras zascandileos y gamberradas, accidentalmente, se caen del arca y son arrastrados al mar. Allí se encuentran con Jelly, un nuevo personaje, simpática medusa. A bordo de una balsa, una tormenta separa al trío calavera. Finny, mientras, encuentra poco después una peculiar colonia preñada de nestrianos, morando bajo las aguas, dispuestos a celebrar una gran efemérides…

…Ahora leamos el propósito de los directores del filme. “A través de esta fábula, nuestro objetivo es reflejar la diversidad de la cultura en un momento de migración sin precedentes en Europa y entre la amplia red de patrones migratorios en todo el mundo. Hemos reinterpretado esta historia por una generación de niños que están experimentando un cambio extraordinario en la mezcla cultural de sus pueblos, aulas y unidades familiares. Se está haciendo un gran trabajo en las escuelas de toda Europa con iniciativas progresistas de igualdad y diversidad para los centros de primaria y secundaria que promuevan y apoyen un entorno de interculturalidad. Estos temas se debaten a diario en las mesas para cenar, en las aulas y en los patios de recreo del mundo. Nuestra película refleja las experiencias de la vida real a través de la lente colorida de un mundo animado”.

¿Propaganda globalista envuelta en chirriantes colorines?

Ahora leamos al lúcido cardenal guineano Robert Shara, prefecto de la Congregación del Divino Culto. Desde siempre el prelado africado ha rechazado el uso manipulado de la Biblia como coartada para propiciar la inmigración masiva. Su frase-síntesis. ‘’Es mejor ayudar a las personas a prosperar en su cultura que animarlas a venir a Europa’’.

Buenos amigos Leah y Finny

El globalismo apuesta indudablemente por una política de puertas abiertas. Con ella se propicia un efecto llamada que impulsa la salida masiva de personas de sus lugares de origen rumbo a un (presunto) próspero futuro. Pero por el camino se encontrarán con mafias que les cobran ingentes sumas de dinero que les será imposible de devolver una vez toquen tierra. Eso si tienen suerte y no pierden la vida por el camino en el ‘gran cementerio’ que se ha convertido el Mediterráneo.

Una vez en Europa, las condiciones no son las que les prometieron. “La mayoría termina sin trabajo ni dignidad y asumiendo la condición de esclavos’’, sostiene Sarah.  “¿Es esta la Iglesia que queremos? Dios nunca pretendió estas fracturas’’, se cuestiona. Y lanza un aviso a navegantes: ‘’Si Europa desaparece, y con ella sus valores de incalculable valor, el Islam invadirá el mundo y cambiará completamente la cultura, antropología y visión moral’’

Desde luego, propaganda inmigracionista de floja calidad

Dos paranoias del globalismo genocida: género e inmigración masiva. Reducciones y sustituciones poblaciones. El cine de animación, vanguardia propagandística. Último y deplorable ejemplo: Raya y el último dragón. Y tantos ejemplos. Y cavilaciones: el mea culpa de la líder de la colonia, Patch, impresionante poro abierto). Y tantas preguntas…

…¿Realmente es beneficiosa para España y Europa la entrada masiva y descontrolada de inmigrantes, en muchos casos pertenecientes a comunidades imposibles de asimilar? ¿Existe un deliberado propósito de islamizar el territorio nacional? ¿ Honestamente, este eclipse de fronteras y esta “invasión” de personas y productos es beneficiosa para nuestra sociedad?¿ De verdad es el multiculturalismo algo bueno?¿ Fue igual la emigración española en el pasado a la que estamos viviendo en el presente?¿Por qué durante los últimos veinte años toda rigurosa voz disidente del pensamiento único pro-inmigracionista es velada de manera sistémica y sistemática de los grandes mass-mierda?¿ Por qué cualquiera que pide un mínimo control ante esta situación asaz descontrolada es automática y pavlovianamente motejado de fascista, nazi, racista y criminal?

Nestrianos de todo tipo y pelaje

Inmigración, complejo asunto que merece honda reflexión (y no se ha hecho)

Huyendo siempre de pútridas endogamias, estimo la inmigración fenómeno altamente positivo. La masiva e inducida, en cambio, tenebroso e inquietante hondón. En la clara intencionalidad del inmigracionismo no se halla únicamente la necesidad de incrementar espectacularmente beneficios por parte del tiránico modelo político-económico actual. Por supuesto con mano de obra muy barata y extremadamente dócil. Sino también y, sobre todo, se pretende conseguir un mayor control sobre los pueblos y las naciones previa hecatombe de sus invariables constantes que más les identifican.

En ese sentido, las políticas de inmigración masivas poseen motivaciones puramente económicas, sin duda, pero también de evidente control social. La doctrina pro-inmigración, unida al multiculturalismo caótico, es una de las numerosas y feroces armas que tiene el injusto y despótico Sistema contra los pueblos y las peculiaridades humano-culturales con el propósito de obtener un omnímodo poder total sobre ellas, disolviendo definitivamente las específicas e innegociables peculiaridades populares, así como las identidades personales y las soberanías nacionales a mayor gloria de la plutocracia mundial capitalista. La que ahora nos quiere vacunar.

Y siempre, indomeñables, diremos a todo que NO. En fin.

LUYS COLETO: El imborrable final de Thelma y Louise: cuando eres libre, prefieres morir a dejar de serlo.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam, CINE crítica y reflexiones with tags on abril 10, 2021 by César Bakken Tristán

Tras el intento de violación de Thelma, y el posterior asesinato de su frustrado violador, dos fugitivas atraviesan varios estados, evitando Texas por las razones que cualquiera que haya visto esta obra maestra de Ridley Scott conoce a la perfección.

Hacia México

A bordo del fascinante Ford Thunderbird de Louise voltean rumbo a México, promisoria y anhelada tierra de libertad. La madera comienza a perseguirlas y, en su enloquecida y trepidante huida, cometen inauditos y descacharrantes atracos, hacen reventar gloriosamente un camión e, incluso, llegan a apuntar con un arma la jeta de un madero.

El final de la historia es de sobra conocido, indudablemente uno de los mejores de la historia del cine. La persecución desemboca a orillas del Gran Cañón, Arizona. Rodeadas por un enjambre de coches policiales, incluyendo un helicóptero, sentadas en el coche, ambas se cruzan las miradas y deciden avanzar hacia el abismo. Un beso final, el pie en el acelerador, las manos agarradas y la Polaroid que se habían hecho al inicio de su viaje, volando por los aires.

No podemos dejarnos coger

– Oye Louise, no nos dejemos coger.

– ¿Qué quieres decir con eso?

– Sigamos adelante.

– Pero ¿qué dices?

– ¡Vamos!

– ¿Estás segura?

– Sí, sí, sí…

Libertad, amistad, amor

Una vez que alcanzas cierta conciencia de la irrenunciable obligación de cualquier ser humano por despojarse de todas sus cadenas, no hay vuelta atrás y no importa cuándo ocurra esto ni por qué: convertirte en llegar a ser lo que eres es un descubrimiento que puede durar toda la vida.

Y en este viaje interior, puedes tener la enorme fortuna de tener al lado un compañero de aventuras y desventuras, con el que compartir tu intimidad y que te agarrará de la mano cuando tus fuerzas desmayen, sea lo que sea lo que os depare el horizonte.

En fin.