Para cualquiera que no se haya caído de un guindo, el título de mi artículo es una pregunta retórica. Sin insinuar que usted, lector, sea uno de esos cretinos, tal vez este artículo breve refuerce la pregunta retórica.

Escasas calendas ha (guiño a Luys Coleto) los narcos han asesinado a 4 Guardias Civiles, por culpa de los picolerdos que son sus mandos y, por supuesto, del jefe de todos ellos: Marlaskón (a la sazón el chupapollas de Perro Sandez y su marido – ignoro si en las saunas de su suegro o en la Moncloa, el Falricón volador o en todos lares).
El negocio de las drogas duras es el más rentable del mundo, porque todo es dinero negro. Los oficialmente más rentables son la nauseabunda farmafia y las criminales armas. Pero si las drogas (para mí igual de duras que las ilegales) alcohol, tabaco y farmafia son legales… ¿Por qué no las otras? Muy sencillo: las legales dejan ingentes cantidades de dinero, por el brutal expolio impositivo y sus precios abusivos; pero las otras más aún, porque los beneficiarios máximos son menos que con las anteriores y es dinero que no puede perseguirse y, por lo tanto, permite 1.001 usos y goces, mientras que el otro sólo puede ser malversado (digamos que el pastel a repartir es mucho más pequeño con las drogas legales).
Un ejemplo fácil: si el dueño de 1 garito tiene un beneficio de 5 mil euros mensuales, con la venta de productos legales, al trapichear puede tener un beneficio muchísimo mayor. Otro ejemplo aún más fácil: si maderos, milicos y picolerdos están pringados en el narco, no es por hobbi, sino por el lucro que obtienen… que mueran algunos de ellos es parte «del acuerdo» con los narcos primigenios.
La burda excusa para no legalizar las drogas es «la salud!. Despollante. Las drogas legales son «tan sanas»… No cuela, gerifaltes y estúpidos en general. El negocio del tráfico de drogas en tan abrumador, y abarca a tantísima gente, que es imparable. La única manera de pararlo es legalizándolo. Seguiría siendo un enorme negocio, pero muy pequeño, casi inexistente al actual, debido a la bajada enorme de precios que acarrearía y a que los consumidores de estas drogas son una cantidad ínfima comparados con los de las legales (curiosamente, los yonquis de drogas ilegales también suelen consumir las otras).
Un Estado que se preocupa por sus ciudadanos, legalizaría las drogas. Con ello se aseguran el fin de las mafias criminales, 1.001 reyertas diarias, 1.001 indeseables que tendrían que abandonar el país y la garantía de que las drogas no estarían adulteradas. Luego, por supuestísimo, sus consumidores deberían estar fichados con un carnet personalizado para adquirirla sólo en los lugares habilitados para ello, para que en el caso de que su adicción provocara daños sociales colaterales, cayera sobre ellos todo el peso de la ley.
APOSTILLA
En cualquier pedanía puedes conseguir todo tipo de estupefacientes y/o ver como se consumen / trafican en público ¿Pero no están prohibidos? Si esto ya no denota la falacia de «la lucha contra la droga» que venga (poned aquí a vuestra deidad preferida) y lo vea.