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ARTÍCULO: «Cine con ínfulas de literatura, y congojavirus»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on julio 29, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/cine/827915705/Cine-con-infulas-de-literatura-y-congojavirus-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

 

 

En estos tiempos de congojavirus, donde el primo hermano de la gripe de toda la vida ha puesto patas arriba el Planeta, cualquier mente medianamente amueblada no puede evitar la congoja que supone no este virus, sino saber el desprecio que la población mundial hace de enfermedades verdaderamente graves y desoladoras; y cómo los jerifaltes mundiales han elegido a la enfermedad más común y fácil de contagiar, para destrozar la economía mundial y someter a toda la población terrestre. Han hecho de lo casi inocuo el todo inicuo: tremebundo. Esta saña de las élites dominantes es demasiado psicótica hasta para un pseudo misántropo como yo. Si ya estábamos sometidos, si ya estábamos heridos y con heridas imposibles de cauterizar… ¿a qué viene, ya no echar sal, sino obligarnos a meternos a retozar en las salinas?

Tres cuartos de lo mismo me ocurre con la literatura y el cine. A mis 45 palos he tenido la suerte de disfrutar del cine, todavía en sus momentos álgidos, y de la literatura anterior a mi nacimiento. Es curioso que mientras la literatura ha caído en picado, en cuanto a autores relevantes y a contenido excelso, el cine aumenta exponencialmente (incluyo aquí todo el espectro audiovisual, especialmente las malditas series de entretenimiento) y el talento y el contenido excelso es inversamente proporcional a la producción. La puta tele no sólo es la causante del congojavirus, y de tantísimos otros males sociales que no ha lugar comentar ahora, sino que también ha hundido al cine de verdad y ha matado a la literatura. Me acojona ver/oír al paisanaje dándoselas de eruditos al hablar de tal o cual serie, de tal o cual película. La analogía congojavírica es inevitable cuando esta misma patulea va con bozal y etc. de protecciones aberrantes y desprecia –o ni si quiera atisba – enfermedades reales y muy graves. El cine, queridos niños, es una cagarruta de mosca comparado con la literatura. Hablo a nivel de contenido, no de continente, pues como medios creativos, tanto uno como otra son válidos… pero que nadie me venga con que una película tiene más enjundia que una novela. Actualmente el cine es una herramienta para mostrar efectos especiales y/o tías buenas y tíos cachas dándole al sexo sin afán reproductivo, o dándose de hostias como si no hubiera otra forma de vida.

A ver, cómo os lo explico, queridos niños, para que me entendáis: la mejor de las películas ni se acerca a la peor de las novelas. No hablo de adaptaciones, sino de obras independientes. Me refiero a que el “universo” que un escritor crea (o recrea) en una novela, es potencialmente 1.001 veces superior al guión de una peli. No está constreñido a las limitaciones técnicas, y de producción, del cine. Un escritor tiene ante sí todos los recursos imaginables para hacer con sus personajes lo que le dé la real gana y para ambientar su obra donde le apetezca, inventando lugares o transformando otros reales a su total albedrío. Es por ello que la literatura es el género creativo más complejo, y por lo tanto más difícil de desarrollar bien. Hay mucho patán, pero mucho, en la literatura (sobre todo en la actual, precisamente ahora que cualquier famosete se las da de escritor… ¡con lo difícil que es escribir bien, coño! me cabreo, esto último lo he escrito a grito pelado). Como apuesta creativa el cine –el audiovisual – es una herramienta espectacular. Yo lo hago y lo disfruto, sé de lo que hablo. Pero al igual que adoro la buena ópera, jamás puedo decir que un libreto es mejor que una novela. Son sectores radicalmente diferentes aunque confluyan muchas veces. Y ojo, que a mí “La Traviata” me gusta más que “La dama de las camelias”, pero no pretendo hablar ahora de adaptaciones.

Para terminar, y a fin de hacerme entender, el cine actual es como si (pon un libro excelso) fuera meritorio por la edición y no por el contenido. Es decir, qué tipografía tan bonita, qué solapas, qué diseño de portada, qué textura de papel… El cine actual es básicamente una puesta en escena carente de enjundia argumental, con diálogos y tramas llenos de ínfulas. Es una tierra yerma que finge ser ubérrima. Tiene mucho mérito, ojo, hacer los efectos especiales, rodar las secuencias, dirigir a los actores, interpretar, producir la película, recrear un ambiente y etc. Podría hablaros semanas enteras sólo de buen cine y ensalzándolo hasta el paroxismo. Pero al igual que no me podéis comparar el congojavirus con las enfermedades cardiovasculares o el cáncer (por poner 2 ejemplos de cosas que matan mucho y bien y a las que todos estamos expuestos), no me podéis comparar una película con una novela. La gente inteligente no hace estas comparaciones, pero de sobra sabéis que esta gente brilla por su ausencia más que el sol a las 23h. en Espena. Y no se trata aquí de decir: “coge un libro”, no, sino de decir: “si la historia, y su desarrollo, de (pon aquí la peli/serie que más te guste) te apasiona, deberías leer (pon aquí una novela, si puede ser buena, aunque como os he dicho, hasta las malas sirven para esto) que ibas a flipar en colores.

En uno de mis múltiples trabajos de mierda –el cual desarrolló Bukowski durante décadas –recuerdo “la hora del bocata”, en la cual mis compañeros se aferraban a sesudos debates con el Diario Marca como base y de cuerpo presente. Hacían verdadera ciencia de tal o cual jugador de jurgol y de tal o cual equipo y sistema de juego. Debatían arduamente, con argumentos dignos de simposium científico o erudito a más no poder. Ejemplificaban esa soberana aberración, que se oye muy a menudo, de comparar una táctica de jurgol con una partida de ajedrez… Me bastaron 5 minutos de asombro contemplativo, para pasar esa “hora del bocata”, todo lo lejos posible de mis compañeros, y compañeras, por supuesto, que de las gilipolleces todos y todas entienden y comentan.

 

ARTÍCULO: «Los humanos con bozal, muerden»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags on julio 29, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/opinion/639178868/Los-humanos-con-bozal-muerden-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

 

Ayer, en un tren de cercanías, camino de Cercedilla (Madrid), sufrí un intento de linchamiento público, por el tremendo delito de ser un enfermo respiratorio. A ese nivel hemos llegado, y lo peor siempre está por llegar en Espena. Recalco lo de “intento”, porque gracias a mis cojones (podría haber sido más sutil, sin duda, pero menos explicativo en mi expresión) evité dicho linchamiento y, encima, eché del vagón del tren a los 3 psicópatas que lo iniciaron. Estamos en un punto de no retorno, hay que decantarse ya por un bando, pues aquí no sirven medias tintas. O estás con los alucinados del congojavirus, o con la ciencia. No hay más. Aquí va el relato de esta nauseabunda experiencia –una muesca más en mi atroz, y deliciosa, existencia humana –.

Sentado frente a esos 2 asientos de la foto (esa es mi mochila, mi bastón de los putos chinos y el libro “Victoria” de mi admirado Knut Hamsun) me hallaba tranquilamente leyendo y escuchando música con auriculares. Tras mi chepa, nadie (me siento, siempre que puedo, protegiendo mi espalda y con perspectiva de ver todo lo que me acontece por delante. Si no están libres estos asientos, me quedo de pie). Era un tren de vagones corridos, es decir, de esos con los vagones comunicados entre sí de 3 en 3. Yo iba en el vagón 1. Estaba ocupado a la mitad, huelga decir que TODOS los ocupantes con bozal. Llevo todo este tiempo de bozal usando el transporte público y JAMÁS he visto a nadie sin bozal, ni en los trenes ni en las estaciones. TODOS son potenciales psicópatas por acción u omisión. Huelga, también, mentar que TODOS me miran como si fuera una tía buena, pero sin lascivia, es decir: con odio, y extrañeza. Digo lo de tía buena porque es la única especie humana a la que sé que mira de manera recurrente todo el paisanaje: unos para babear y otras para criticar. A mí me miran con odio y extrañeza, como digo. ¿Por qué lo sé? Pues porque uno de mis talentos es la ubicación audiovisual, es decir: atisbo todo mi entorno (cuando quiero hacerlo) a nivel visual y auditivo.

Tras los asientos de la foto, nadie, hasta que suben los 3 psicópatas. Titubean un rato, pues tienen asientos de sobra en los 3 vagones que se dominan desde ahí… pero deciden sentarse delante de mí. Un hombretón de entre 40-50 años, una mujer ídem y otra de unos 20-30, con un carrito de la compra. Deduzco que serían matrimonio e hija (de puta, si esa era su madre) y así los llamaré. Los padres de espaldas a mí. Al sentarse, el asiento parece que les quema y se levantan súbitamente para girarse ante mí y, apoyados en el respaldo, empezar a gritarme: “¡La mascarilla, la mascarilla!”. Yo había aflojado, antes, el volumen de mi mp3, por lo que oía todo; y tenía las gafas de sol puestas, por lo que fingiendo leer veía todo. Me retiro un auricular y les pregunto qué quieren. Ellos repiten sus gritos y sus gestos. En una décima de segundo decido si vacilarles, reírme un poco… pero no me apetece y simplemente les espeto: “¡Ah! no puedo llevar eso, por enfermedad respiratoria”. Aquí me gritan lo de que es obligatorio y etc. que ya es del dominio público ignorante. Sin ganas de discutir y sí de seguir en mi lectura, permanezco sentado diciendo lo ya sabido de los casos eximentes de llevar bozal. Ojo que todavía no les había dicho “bozal”, que es el término adecuado para que sepan que me suda la polla lo que me digan. Supongo que confundieron mi pasotismo con resignación y acojone, pues el tío se levantó y vino hacia mí, mientras que su mujer se hizo fuerte insistiendo en sus gritos de que todos tenemos que llevar el bozal que ella llamaba “mascarilla”. En ese momento mi pasotismo desaparece y empieza la autodefensa, pues ya veía como otros bozaleros estaban mirando entusiasmados. “Si no te defiendes te linchan” – me dije –. Dicho y hecho. Me levanto, a la par que me quito los cascos y las gafas (si no te ven los ojos no expresas la verdadera violencia que llevas dentro). El notas se frena en seco ante mi “despertar”. “A ver, qué coño os pasa conmigo” digo para romper el hielo. Me reiteran lo del bozal obligatorio, pero ya menos irreverentes. Tras reiterarles lo de la eximente, me dicen: “Si estás enfermo tendrás papeles, a ver, ¡papeles, papeles!” gritan mientras que desde mi nueva posición atisbo como todos los bozaleros están mirando el esperpento y, sin duda, prestos a unirse a los psicópatas. Ante esa petición de papeles, asumo que estos tarados creen ser policías y, por lo tanto, tener licencia para matar (en este caso a mí. Esa licencia no me mola, así que actúo). “¿Papeles? ¿te refieres a los justificantes o informes médicos? ¿es qué eres un puto madero o qué?” Siempre hay que decir tacos para que salgan de su violento infantilismo y sepan que no sólo es mi vida la que pende de un hilo, sino la suya también.

Me acerco yo a él y el notas recula. Las 2 mujeres se quedan, de pie, entre los 4 asientos. Pero ellas no me preocupan, el peligroso es el maromo y el resto de bozaleros que siguen atentos. No le digo nada, pues pretendo que sea él quien cese las hostilidades. Pero como son hostilidades paranoicas, no las cesa y se atreve a decirme que me baje del tren. Los bozaleros que controlo con mi visión periférica aprueban el aserto del enano mental con bozal… ya no me queda otra que tomar la iniciativa: contraatacar con (casi) todo. ¿Me vas a echar del tren por no poder llevar bozal (insultos del tipo: hijo de la gran puta, me cago en Dios, te reviento y etc.). Le digo en voz baja que si no hubiera cámaras le iba a reventar y juro aquí y ahora que así hubiera sido, por lo menos mi intento, igual era Bruce Lee y me hubiera inflado… pero yo sé que el Lee este era un actor, así que me descojono de todos ellos. No hay que tener miedo a ningún mortal.

La mujer y la hija se rinden y empiezan a calmar los ánimos de 2 maneras muy curiosas y radicalmente distintas. La mujer se pone entre nosotros y me pide disculpas, y la hija agarra a su padre y le grita: “!déjalo ya, siempre estás igual, otra vez no, por favor, déjalo ya!” (yo recuerdo un tema de mi amigo Aute, de su genial disco “Segundos fuera”, que se llama “Déjalo ya” y mi mente canta el estribillo. Sí, estoy loco y la mente es multifuncional, por lo menos la mía). En ese momento comprendo que las mujeres no quieren bronca, lo cual es normal. Pero el notas recula, liberándose de su hija e invoca a “la policía y los seguridad” algo así dijo mirando hacia atrás. Al ver que no hay nadie de esos deshonrosos cuerpos represores cerca, se desola. Aprovecho su estado para ordenarle que tire de la palanca de alarma y “¡qué vengan todos esos, qué vengan (insultos) así te van a dejar las cosas claras por no saber la puta ley”. Él va hacia la palanca pero no la activa. Su mujer le ruega que no la active, ante lo cual decido empezar a divertirme y cojo la palanca. “Ya tiro yo de ella, no te preocupes, que les vas a explicar a los maderos todo esto”. La mujer y la hija me suplican que no lo haga, mientras que el notas está entre Pinto y Valdemoro (sigue enfrentado a mí, pero reculando cada vez que le enfrento. No hay nada nuevo bajo el sol: las mujeres ejercen su instinto maternal de protección de la especie y el macho su estupidez de darse de cabezazos contra una roca).

Al estar donde las puertas de acceso, son muchos los bozaleros que nos miran desde los 3 vagones, así que he de dar un golpe en la mesa para que no se solivianten contra mí. “¡Me cago en Dios! ¡ A mí no me tocáis los cojones! ¡Largaos de aquí ahora mismo, o te reviento! ¡ el puto bozal os lo ponéis si queréis, a mí me la suda! (le dejo claro lo de reventarle a él y que se larguen los 3, cualquiera toca a una mujer hoy en día, aunque te esté apuñalando… amén de que les dejo claro a los bozaleros que si ellos me ven como su enemigo, yo les veo exactamente igual: y entre 2 bandos enfrentados siempre hay bajas). La mujer y la hija cogen el carrito de la compra y sus bolsos y, agarrando al notas, me piden perdón y se alejan. Sigo, para no perder el respeto logrado: “¡Fuera de aquí, no tiro de la alarma para no joder el viaje a esta gente (aquí es un detalle para ganarme a los bozaleros)! ¡En la próxima parada os saco del tren, hijos de puta!” El tipo, lógicamente, viene a por mí librándose de las débiles manos femeninas. Pero como me quedo quieto, él mismo se frena. Esta es una muy buena táctica para evitar peleas. Cuando alguien viene como un victorino… ni correr ni enfrentarle: quedarse quieto y en posición defensiva. Recula y se va con las féminas. Voy a por ellos, para que aceleren su marcha y para que los bozaleros sepan quien manda. Y añado, para mi divertimento: “¿Creéis poder agredirme sin motivo?”. “No te hemos agredido”, me dice la mujer, en un arresto de psicopatía gallarda que aplaudo y me sorprende. “¿Qué no me habéis agredido tirándoos a por mí por no poder llevar bozal? ¿en vez de cuidar de los enfermos los queréis matar? ¡largo de aquí os he dicho, me cago en Dios!” Se van al último vagón corrido, pero todavía a mi vista (y yo a la suya). Esto último se lo digo a la hija, pues tiene unos ojos bonitos y está buena. No para de decir: “perdón, perdón” a mí, y “déjalo ya, siempre igual!” a su padre. Podría haber sido el inicio de una bonita historia de amor, pero no me va la zoofilia.

Me siento, cabreado. Y sigo diciendo en alto que no me toquen los cojones. Aprovecho que tengo una lata de cerveza y una pelotilla de papel albal de un emparedado previo que me hice en casa y comí en el puto tren; para levantarme 2 veces seguidas a tirar ambas cosas a la papelera, mientras me seguía cagando en todo, dando hostias a los respaldos de asientos vacíos e inanes, y la gente no dejaba de mirar de reojo a ese tipo sin bozal. Ya no me veían como víctima, sino como victimario.

Un día más en la oficina.

Como dije antes: no hay nada nuevo bajo el sol. Y yo llevo gafas de sol. Cuidado conmigo.

ARTÍCULO: «Dichosa videovigilancia»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags on julio 26, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/politica/701744814/Dichosa-videovigilancia-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

 

 

En ambientes humanos sanos y racionales, la videovigilancia es aberrante, una falta absoluta de respeto a quienes los pueblan y una flagrante violación de su intimidad. Pero la urbe, por si alguno lo duda, es un lugar terrible, un pandemónium con más demonios que humanos; o tal vez al revés, si atendemos al verdadero carácter de la mayoría de seres humanos que la habitan: delincuentes (de alta y baja estofa), fuerzas del orden y analfabetos empoderados es el paisanaje más abundante. Ante semejante panorama la gente honrada no tenemos (casi) posibilidad de defensa: nos dan por los dos lados. Si te defiendes de un delincuente o un analfabeto (y sales victorioso, que no quiere decir ileso), las fuerzas del orden te detienen. Si desobedeces las injustísimas leyes, ídem.

La única garantía del mínimo de seguridad que un urbanita honrado tiene es que todo lo que ocurre en la urbe esté grabado, y no sólo por las miles de cámaras públicas o privadas, sino por los móviles. Actualmente la mayor carga de prueba delictiva o ante abusos de poder policial es este medio. Los contestatarios como yo solemos enfrentarnos muy a menudo a (casi) todos en la urbe. El único freno a sus desmanes es saberse vigilados por el “gran hermano”. Sin él, cualquier aberración puede sucedernos. Puede pensarse que sin él, los aguerridos de fuerte carácter y cojones bien puestos también nos beneficiamos, pero qué va… el monstruo se retroalimenta y si te tomas la justicia por tu mano, o te defiendes legalmente pero “con uso excesivo de la fuerza” o “ante una minoría étnica” , sabe encontrarte, de manera legal o ilegal. No olvidemos que el atentado a la autoridad es prácticamente todo… hasta golpear su porra con tu cabeza… pero sabiéndose grabados… aunque sólo sea por la denuncia pública, se frenan. Yo me enfrento a policías y seguratas muy a menudo, pero actualmente sólo lo hago donde me sepa grabado, ya no soy tan temerario.

Siempre fui enemigo de todo tipo de vigilancia –la de vídeo incluida –, porque un irredento descerebrado para los altercados callejeros jamás puede tener miedo de eso. Pero con los años y los múltiples enfrentamientos, me he dado cuenta de que la vida es muy frágil en la urbe, demasiado, y que no merece la pena arriesgarla por estas empresas quijotescas. No obstante, para conservar la hombría, el honor y la autodefensa, nada mejor que enfrentar a los bárbaros en el albur de unas cámaras de seguridad o de un móvil cercano. Porque nosotros no matamos, ni atracamos, ni agredimos físicamente como hacen ellos, luego no necesitamos el anonimato en nuestra vida urbana. A mí que me graben todo lo que quieran (además, soy tan guapo que entiendo sus ganas de grabarme), pues no cometo delitos y cuando cometo alguno son de los injustamente tipificados, de esos ante los que si te rebelas, te puede caer una somanta de hostias policiales antológica. Hay miles de vídeos a este respecto.

Me di cuenta de la necesidad de la videovigilancia cuando en Hediondo Puente de Bellacos vi infinidad de carteles de grupúsculos mafiosos comunistas, quejándose de ella y exigiendo su retirada: “no a la ciudad policial” y soplapolleces encubridoras de sus delitos solían acompañar la cartelería. “¡Coño!” – me dije – si estos hijos de puta: comunistas, yonquis, violentos, inmigrantes ilegales y psicópatas están en contra de algo; alguien como yo ha de estar a su favor.

Por las estrechas calles de mi barrio pasan vehículos a toda hostia, poniendo en riesgo a todos, y con la videovigilancia esto no pasaría. Y como este 1.001 delitos más. A muchísimos delincuentes, asesinos entre ellos, se les ha cazado gracias a ellas (o a los móviles). Por lo tanto, dichosas cámaras (de dicha, no de molestia).

ARTÍCULO-CORTOMETRAJE: «Arte e industria: matrimonio de conveniencia»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , on julio 22, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/cine/875613874/Arte-e-industria-matrimonio-de-conveniencia-Cocina-Viral-mi-nuevo-cortometraje-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

 

 

Os presento mi nuevo cortometraje de ficción: “Cocina viral”

Sinopsis:

La guapa y alegre cocinera de un canal de cocina de internet nos enseña a preparar un delicioso plato… lo cual nos mostrará el peculiar e inesperado carácter paranoico de esta mujer.

 

Fue realizado hace 7 meses, pero por obligaciones de los Festivales a los que lo presenté, no he podido hacerlo público antes. Estos sátrapas subvencionados quieren la exclusividad de las obras presentadas, por lo cual muchos exigen que no hayan sido publicadas ni proyectadas. Las inscripciones a los mismos son todas de pago (bien a través de portales obligatorios de internet habilitados para tal efecto o, además, por cuotas extras de los Festivales. Es otro negocio más “privado” subvencionado. Miel sobre hojuelas. Negocio asegurado. Cero riesgo económico. Emprendedores de cartón piedra. ) Salvo algún certamen muy independiente , todos están manejados por las productoras audiovisuales y cinematográficas, los premios se los otorgan entre ellos, hasta el que llaman “premio del público” se da de esta manera, donde los criterios artísticos brillan por su ausencia. Los jurados tienen el mismo conocimiento audiovisual que el que tengo yo sobre física cuántica. Cuando rechazan una obra, no mandan ningún análisis sobre ella, sino una carta tipo, condescendiente y escrita con los pies (es encomiable lo mal que redactan, lo cual muestra un analfabetismo preocupante en un sector que se vanagloria de ser CULTURA). Los mayores premios de todos, los Goya, son un vivo ejemplo de esto: son premios que la industria se otorga a sí misma, no los críticos, ni el espectador… terrible panorama, y todo subvencionado, insisto. El envió de esta carta tipo sólo ocurre a veces, la mayoría de certámenes no comunica nada a los no premiados. ¿Qué más da el trabajo y el esfuerzo de la gente? Al final somos peces pescados con el anzuelo de la creatividad audiovisual, tan válido como el resto que nos expolian, en mayor o menor grado. Sarna con gusto no pica. “Te jodes, gilipollas”, que diría Camilo José Cela.

Este cortometraje está hecho sin producción y sólo por 3 personas: la impresionante actriz Natalia Braceli, el gran profesional audiovisual Santi Mansilla, y el extraviado mental que suscribe (amén de la certera colaboración de mi parienta en labores “de producción en rodaje”).

Dedicaré otros artículos a denunciar la mafia del sector audiovisual, con nombres y apellidos. Os enlazo 3 que publiqué hace tiempo en mi blog. Hoy no quiero cabrearme más de lo normal (que ya es bastante en la época que nos ha tocado sufrir) y sólo pretendo haceros llegar el cortometraje, que por cierto parece vaticinar la situación actual de la paranoia del congojavirus. Esta obra es un pequeño oasis cómico en este desierto creativo llamado cine español, una enorme industria en la que el talento y la creatividad ni siquiera brillan por su ausencia, ya que desde Luis García Berlanga (casi) nadie ha hecho nada bueno en ella. Arte e industria son un matrimonio de conveniencia que finge ser una familia modélica. Aún así, a mí por lo menos, jamás me quitarán la alegría. Esta obra es una pequeña muestra de ello.

PASEN Y VEAN

https://www.youtube.com/watch?v=UbnRNqWuBUg

 

https://cesarbakken.net/2009/12/19/harto-de-ladrones/

https://cesarbakken.net/2009/01/20/la-estafa-del-cine-en-espana/

https://cesarbakken.net/2015/12/07/la-corrupcion-del-cine-espanol-segun-tinieblas-gonzalez/

 

 

ARTÍCULO: «El Credo del congojavirus»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags on julio 21, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»:https://elcorreodeespana.com/opinion/769187584/El-Credo-del-congojavirus-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

 

“Creo en el congojavirus, Padre todopoderoso, destructor del cielo y de la tierra…” Así empieza El Credo del orden mundial, el mayor dogmatismo, el más terrible fundamentalismo que ha padecido (y lo que te rondaré morena) el ser humano. Tan todopoderoso que ha sometido al resto de religiones, al resto de leyes positivas, al resto de leyes naturales, al sistema económico, al sanitario, al policial… a todo, ABSOLUTAMENTE A TODO. Y sobre todo, a sojuzgado a la población mundial. Aquí es donde yo me aprieto los machos, pues un gusano de mi clase, con menos poder económico que Carpanta y menos actividad social que un eremita…ha perdido lo único que tenían, que por cierto era todo lo que le importaba en la vida: la libertad y el libre albedrío. Un Estado teocrático es atroz… un Mundo teocrático es terriblemente atroz.

Es muy cruel para un intelecto desarrollado, para un alma sensible, estar sojuzgado por los más tontos de todos, por los más incapaces, por los más malvados y psicópatas; una patulea tan poderosa que gozan de un poder omnímodo y tan arbitrario que puede ser ejercicio sin tan siquiera aplicar las leyes al respecto, que pese a ser injustas deben ser contempladas. Es un placer para mi misantropía comprobar, a estas alturas del cuento del congojavirus, que todavía hay esbirros del sistema que no saben las órdenes ministeriales que regulan, por ejemplo, el uso obligatorio del maldito bozal. No es que ignoren el texto de dichas putas órdenes, sino que ni siquiera atisban su existencia. “¡nosotros cumplimos órdenes, caballero!” ¿Pero cómo van a cumplir órdenes que ignoran, “porque se lo ordenen los mandos”? Es terrible, jamás el estado de derecho cayó tan bajo, sus esbirros tan alto, ni sus sometidos (salvo yo y 4 más) callaron tanto.

La sicopatía de los esbirros del sistema (entiéndase toda la gentuza legalmente armada) se ha desbordado y la de los lacayos más serviles del sistema (entiéndase toda la gentuza con trabajo fuera de su domicilio) se ha disparado a cotas que ni Hannibal Lecter imaginó para sus propios desmanes. Dar poder a los ignorantes es el don más nocivo para el interés común. Es tremendo que un puto tabernero (sirve cualquier ejemplo de actividad económica y laboral con clientes) imponga “su ley”, siguiendo y malinterpretando normas viciadas de origen. Poner un cartel en un W.C que diga “usar sólo en caso de urgencia y por clientes de la terraza” y tener, además, capada la puerta del retrete y echar a gritos al cliente que entra al bar para usar dicho servicio… eso es de una estupidez, de una brutalidad mental y psicopatía colosales. Antes de que inventaran el congojavirus, el derecho de admisión reservado alcanzaba cotas de estupidez notabilísimas, del tipo no poder entrar en un local por llevar un calzado y/o vestimentas “no adecuadas”. “Lo siento, caballero, pero en este local no puede acceder con ese calzado”. ¡Qué frase más colosal y qué henchido se ponía el orangután que la decía!

Ahora, con el congojavirus, 1.001 situaciones mejores que estas pueden disfrutarse. ¿Servilleteros? ¡prohibidos! límpiate en el pantalón, cabrón. ¿Sentarse en una silla sin desinfectar? ¡ni de coña! y etc. ¿Qué sabrá esta gente de higiene y asepsia, si en su puta vida lo más parecido que han hecho es lavarse los sobacos un par de veces a la semana? ¿qué sabrán del correcto uso de una mascarilla, si las están usando como campo de cultivo de 1.001 virus y bacterias? ¿qué sabrán de salubridad del sistema respiratorio si fuman como carreteros y viven bajo una contaminación apabullante? Pero, vamos… yo he estado 3 veces en quirófano y ahí también “los especialistas” usaban el material aséptico como el culo, y los guantes ni te cuento. Ver a esos profesionales fumando y rascándose los cojones en la puerta de los hospitales con sus uniformes de quirófano es una imagen icónica que todos hemos visto. Y qué decir de los dentistas que metían sus zarpas enguantadas en varias bocas a la vez…

A mí nada de esto me ha pillado por sorpresa, pues llevo toda la vida sufriendo los abusos y los malos usos de poder de la gente con uniforme. Su brutal ignorancia de la profesión que desarrollan. Desde el cocinero sin higiene, ni casi conocimientos culinarios, hasta el militar descerebrado que dispara cuando no debe. Somos una especie animal muy cruel, que disfruta haciendo todo el mal posible al prójimo. Pero, sobre todo, somos muy ignorantes. Por eso lo de El Credo del congojavirus. No necesitan más que un dogma de fe, en este caso disfrazado de orden por imperativo legal sanitario, para dar rienda suelta a su ignorancia y crueldad. De ahí que no sepan las nociones básicas de cómo se transmite un virus del tipo de dicen combatir. De ahí que no sepan las nociones básicas del uso de una mascarilla sanitaria. Pueden obligarme a decir que el COVID-19 existe y es la pandemia más mortal de la historia… pero no pueden negarme que no tienen ni puta idea de evitar su contagio ni de usar el bozal. Sólo con estos 2 ejemplos, el mayor feligrés del congojavirus debería tirar el bozal, revelarse ante la psicótica autoridad e intentar hacer vida normal, dentro de las posibilidades de cada uno y el pírrico margen de libertad que nos dejan actualmente.

Bienvenidos a la mayor teocracia del mundo:  la globalización llamada “nueva normalidad”. Menos mal que soy mortal.

Artículo-poema: «A mi madre. Hoy 18 de julio»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on julio 21, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/politica/520969637/A-mi-madre-hoy-18-de-julio-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

Hoy se cumplen 84 años del fundamental Alzamiento español contra el comunismo internacional asentado en España. Por desgracia, las aguas fecales han vuelto a su cauce (que es el de los ríos que nutren nuestra vida, por todos los lugares de Espena) y estamos otra vez sometidos a él y sin posibilidad de Alzamiento. Sólo nos queda el abatimiento o el autoengaño patrio. No en vano, ahora el enemigo se vanagloria sabiendo que cuánto más camaleónico parece, más arcaico es. Jamás hemos vivido una época, a nivel mundial, con un mal tan homogéneo y diciendo ser tan dispar.

No sigo efemérides, pero cuando se juntan 5 en un mismo día, no puedo girar la cabeza. Hoy es el santo de mi padre y la comunión de mi sobrina, y es también el duodécimo aniversario del entierro de mi madre (María Pilar Tristán Alcázar), y el décimo quinto del entierro de mi mejor amigo (Juan Diego Caballo Méndez). Este día luctuoso nunca le he tenido en cuenta, pues hago oídos sordos al calendario y ambos hechos los llevo siempre a cuestas y jamás dejarán de pesar en mi maltrecha espalda, y son una mochila etérea que jamás dejaré en el suelo: me gusta su peso. Me da vida el peso de esas muertes tan desgarradoras para mí.

Las efemérides del santo y el Alzamiento tampoco las he tenido en cuenta, pues no me interesa el santoral y no celebro lo del 36, pues mi abuelo materno fue obligado a luchar contra los alzados, sin saber a sus 17 años lo que era esa movida por la cual se iba a jugar la vida. Simplemente habitaba en Ciudad Real, con 10 años ya “cotizados” (para seguir esa puta jerga laboral de los malditos cabrones que nos expolian a todos), y como era “zona republicana” fusil al canto y a morir intentando matar rebeldes… Creo que la persona que más veces me ha dicho: “Ojalá volviera Franco” es mi abuelo materno. Tela el ojo clínico de los rojos eligiendo a su tropa. Falleció hace poco, por suerte para él y ahorrarse, en casi su centenaria edad, toda esta ignominia del congojavirus. Por suerte la ruleta bélica de nuestra última Guerra Civil no eligió el número de su nombre, y por eso estoy yo aquí escribiendo esto. Y si no celebro el Alzamiento, es porque jamás debería haberse producido en un país coherente, que al ser el mío, me niego a decir que era tan nauseabundo como realmente era. ¿Ser español bajo esta perspectiva tan atroz? Terrible gentilicio el nuestro. Sé que Franco pensaba algo así, por eso no tuvo más remedio que unirse a tan noble y temeraria lucha, y acabar encabezándola. Yo no soy él, ni ganas, pero vivo en un país como el que él habitó y nací 7 meses antes de su muerte; por eso le entiendo perfectamente y alabo su valor y lo que nos dio a los españoles de bien (y a mucho hijo de puta que se subió al carro sin querer ir en él).

Pese a mi desidia con las efemérides, la comunión de Alba (que estoy celebrando ahora mismo) me trae, inevitablemente, éstas que he citado. El año que viene no prestaré atención a esta fecha, pese a saber su importancia en mi vida. Hoy, 18 de julio de 2020, celebro que el catolicismo sigue – pese a todos mis rechazos a la Iglesia como lobby y aborregamiento – presente en Espena. Porque eso me recuerda que pese a lo ridículo que para mí es la liturgia, todavía queda algo de esa España (incluso de esa Hispania) que no quiere ser una teocracia islámica y, ni mucho menos, un totalitarismo comunista o ultracapitalista.

Aprovecho este portal comunicativo para rendir mi homenaje a la persona que más he querido –y querré –, en mi vida; y con la cual compartiré lecho físico en Ciudad Real (espero que dentro de muchos años, no por ganas de no estar con ella, sino por ganas de estar con y contra muchos vivos). Por ello recuerdo el poema (“versoma”) que la dediqué a las pocas semanas de su fallecimiento, y que tantos consuelos ha dado a tanta gente de mi familia y a tantas personas anónimas que los azares de Internet y la poesía internacional han establecido, y así me lo han hecho saber.

Anhelando otro Alzamiento contra el comunismo y contra el “orden mundial” (lo de “nuevo” es tan ridículo como “nueva normalidad” y la autarquía franquista fue la mejor época de nuestra historia contemporánea ) hoy os enseño este canto a la vida, a través de la muerte: el texto íntegro y original que dediqué a mi madre. En él tiene cabida el hijo de un comunista muerto en Atocha, el abogado laboralista Valdelvira. La vida, por lo menos la mía, tiene mucha holgura, tanta que la última mujer condenada a muerte por el franquismo era prima hermana de mi madre, era una terrorista del FRAP (Concha Tristán) y la última vez que hablé con ella fue cuando me llamó por tlf. , estando yo en el tanatorio de Leganés donde velamos a mi madre, para darme el pésame. Son historias encadenadas que explican una manera de estar en el mundo conociendo, o por lo menos atisbando, todos los frentes, entre los cuales yo me quedo con uno, ante el que soy irredento: el anticomunista radical.

 

A mi madre

 

la muerte es una cosa muy seria

 

según todas las estadísticas una vez en ella se acaba la vida

que es lo único que tenemos todos en común

da igual la vida que hayas llevado

todas acaban en el mismo lugar

en el mismo sumidero

o en el mismo altar

según como se mire o según quien seas o quien te entierre

 

todos vamos a morir

eso no lo dicen las estadísticas

porque las estadísticas no dicen verdades

solo hacen aproximaciones

 

 

la muerte es una cosa muy seria

o eso parece…

 

nos advierten de ella a cada instante

vigila tu colesterol

no bebas tanto

no corras con el coche

no te drogues

búscate un trabajo

no te acuestes con cualquiera

cotiza

ponte el cinturón

no te metas en líos

hazte un plan de pensiones

no salgas por la noche…

 

la muerte es una cosa muy seria

nos advierten de ella hasta en los paquetes de tabaco

 

para mí las cosas que me rodean no son tan serias

son buenas o malas

pero no serias

para mí la muerte es mala

y lo digo porque la he conocido…

y he sido su representante

 

un día inesperado me llamó al móvil

a través de mi padre que me dijo llorando

 

hijo

tú madre está muy mal

se muere…

 

en ese momento dejé todo

toda mi nada

y me fui a hablar con la muerte

empecé a trabajar para ella

esperando que una vez que tuviéramos confianza me dejara libre albedrío

 

quise engañarla para poder acusarla de moving

o lo que fuera

y que me despidiera aunque fuera procedentemente

pero la muerte es un jefe muy bueno

no puedes engañarle y sabe joderte

 

aún así seguí trabajando para ella

 

pero antes lancé un SOS por móvil a mi amigo Valdelvira

y le expliqué que estaba jugando con la muerte

para salvar la vida de mi madre

y él me consoló porque es mi amigo

fui corriendo al hospital

aunque dopado de metro

y antes de entrar lancé otro SOS por móvil a mi amigo Vicen

y lloré con él todo lo que puede llorar un hijo al que le van a quitar a su madre

 

 

eché su placenta por los ojos

fui a su lado

una camilla en un pasillo del hospital Severo Ochoa

 

en ese momento dejé de trabajar para la muerte porque yo ya era parte de ella

 

ella no sabía nada

mi madre

la muerte lo sabía todo

pero no había hablado con ella

con mi madre

 

cáncer

fue el veredicto de la doctora

porque los médicos no hacen diagnósticos

sentencian

 

hice del hospital un sayo y dormí con mi madre varias noches

 

y la hice reír con bromas que ella reconocía

porque para mí la risa es el motor de la vida

y aunque mi madre había perdido el motor seguía viva y se reía conmigo

 

y tumbados en la cama de su habitación vimos la luna

y la expliqué que la luna es mentirosa porque cuando decrece tiene forma de “c”

 

yo seguía siendo amigo de la muerte aunque no quisiera

 

el hospital no mantiene a los amigos de la muerte

por eso a mi madre la echaron a su casa

la de ella

la que fue mía

la de mi padre

la que fue de mi hermana…

la que era ahora de la muerte

 

inquilina que siempre estuvo ahí

sin ocupar ningún cuarto

pero que se alojó cuando tuvo motivo para hacerlo

 

y allí convivimos con la muerte mes y medio

un mes y medio más de lo que la doctora decía que viviría mi madre

porque la doctora no había hablado con la muerte

y no conoce el amor

y como yo hacía todo por amor la muerte me concedió ese tiempo

porque el amor es el hilo entre la vida y la muerte

 

y en ese tiempo pacté con la muerte volverme la madre de mi madre

y que ella fuera mi hijo

 

la di de comer

la abracé

la levanté del suelo

la levanté de la cama

la llevé al baño

la lavé

la di de comer

la mediqué

 

para qué

me preguntó la muerte

 

para que esté un rato más conmigo

la contesté

no seas tan acaparadora

hija de puta

 

y la muerte me dio su visto bueno

 

crié a mi madre el mes y medio hasta que se murió

y lo hizo en mis brazos

morirse

 

la abracé

la di cientos de besos y miles de caricias

 

y cuando la muerte llegó

empezó a llorar mientras yo le decía a mi madre que mejor así

durmiendo

se está mejor durmiendo

descansa

duerme

tranquila

que se está mejor así

duerme

duérmete mama

que se está mejor así…

 

la muerte sólo miraba

 

cerré sus ojos con mi mano

como en las películas

sabiendo que nunca más volvería a abrirlos

 

y la muerte

secándose las lágrimas

cogió mi mano y me dijo que ella cuidaría de mi madre toda la muerte

y esto me lo dijo al oído

para no despertarla a ella

 

a mi madre

 

 

 

ARTÍCULO-VÍDEO: «El Cid Cobrador»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , , , on julio 11, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/opinion/925130970/El-Cid-Cobrador-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

Más que Campeador, fue Cobrador, pues cobraba por todas sus belicosidades (tanto a moros y cristianos y guerreando contra unos o contra los otros). Por este detallito que, incomprensiblemente, parecen pasar por alto muchos admiradores de Rodrigo Díaz de Vivar, es por el que yo no le guardo admiración alguna, como no se la guardo a ningún mercenario; pese a que a veces algunos hayan luchado en mi bando un rato. Y, ni mucho menos, respeto a quien haya guerreado al lado de los moros. Hasta ahí podíamos llegar… Eso sí, no me extraña nada que el Himno de Riego (el de la II República española) le incluya en su letra: es el lugar que merece.

En este vídeo desarrollo este asunto.

PASEN Y VEAN:

https://www.youtube.com/watch?v=fNaT8wWQ6-Y

 

ARTÍCULO: «Partidos políticos y relaciones sexuales»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on julio 10, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»:https://elcorreodeespana.com/opinion/927020326/Partidos-politicos-y-relaciones-sexuales-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

El que sea virgen o no haya votado en elecciones políticas, que evite este artículo. Aquí no sirve el voto en blanco ni la abstinencia sexual. El resto, adelante.

No voy a abordar el asunto del sátiro Che Pa Blenin y su bragueta sin cremallera ni botones, sino algo más original e importante: la analogía entre votar a un partido político u otro y mantener relaciones sexuales con una persona u otra. Debido a mi irredenta condición sexual de hetero y mi sexualidad masculina (el que se la quiera cambiar, perfecto, pero no con mi dinero ni siendo menor de edad – ese es otro tema, a parte –) hablaré de mis relaciones con mujeres. Debido a mi irredenta condición ideológica, que es la acracia españolista, hablaré de mis pocos –pero significativos – ejercicios del sufragio activo. El resto serán conjeturas y certezas sobre el paisanaje espenol.

Votar es muy parecido a follar. El 99% de las mujeres con las que he mantenido relaciones sexuales han sido sólo un momento de mutuo placer, un colofón a una jornada de asueto, un divertimento ocasional, un aburrimiento puntual, una cita premeditada sin visos de relación sentimental futura y etc. Vamos… nada serio ni planificado más allá de un par de miradas y un buen puñado de palabras, a veces palabrería. Luego he tenido 5 relaciones serias o con visos de serlo, en su génesis y por ambas partes (hay mucho chalado que se quiere casar con mujeres que ni conoce…), contando la actual que ya se ha perpetuado, para bien y para mal, como todo lo que nos acontece en la vida. “Elegir es renunciar” me dijo una vez el teniente coronel Ricardo Ramos Alcaraz, ya retirado del servicio y aferrado a la vida bohemia. Pues eso, que cuando votamos podemos (perdón por usar este tiempo verbal) elegir entre un voto útil o inútil pero temporal, por motivos de imperativos urgentes o circunstancias sociopolíticas inmediatas; o podemos votar al partido que nuestra férrea ideología nos dicta.

Voté por primera vez en 1996, para echar al PSOE (bueno, para colaborar a echar al PSOE… ¡ay! si yo pudiera hacer estas cosas unilateralmente… ¡ay! si yo fuera dictador qué bien me lo iba a pasar y que mal lo iban a pasar los cabrones…). El voto tenía que ser, bajo esta premisa, para el PP de Aznar. Era la primera vez que podía ejercer mi derecho de sufragio activo. No volví a ejercerlo hasta casi una década, en unas elecciones municipales o autonómicas de Madrid (no recuerdo). Acompañé a una amiga al colegio electoral y, ya que estaba allí y era también el mío, busqué la papeleta del partido más cutre que viera y lo voté “para solidarizarme con los más gilipollas” eso le dije a quien acompañaba. Era el Partido Comunista de los Pueblos de España, recuerdo su puto nombre. La siguiente votación fue en las Generales de 2015 o 2016 o en unas autonómicas madrileñas de esos años. Voté a Falange (no recuerdo a cual o si se presentaban todas o sólo una, pero era Falange), sobre todo para joder a los interventores que querían captar mi voto nada más entrar y me ofrecían sus putos sobres electorales como si fueran telefonistas de compañías móviles ofreciéndome sus inmejorables tarifas. Yo iba con una pulsera de España y aparté a los moscones preguntándoles en alto que dónde coño estaba la papeleta de “la Falange”. Quería votar a VOX, pero no se presentó en Madrid. El interventor del PP (con una pulsera de España versión pija) me dio la papeleta que demandé y me dijo algo así como: “ya que no nos votas a nosotros, está bien por lo menos votarles a ellos”. En las 2 últimas elecciones he votado a VOX. La penúltima ante la asustada mirada de una pareja de guarros que veían asombrados como alguien con pinta de macarra o marinero portuario, cogía las papeletas de VOX. La última fui con mi careta de Aznar, para que uno de la cola me hiciera una foto con ella puesta al introducir mi voto en la urna… pero la policía nacional me lo impidió. El sentido del humor es directamente proporcional a su espenolidad; menuda panda de amargados guardianes del cumplimiento de leyes a cada cual más déspota e injusta.

Mi voto a Aznar fue como mis relaciones “medio serias”, es decir: me tenía que molar física y mentalmente la tía y, sin pretender nada duradero no importarme si la relación (o relaciones, pues se pueden compaginar bajo esta premisa, ya que la fidelidad no existe en estos casos) duraba. Por eso no voté a Aznar, ni a nadie, el las siguientes elecciones. Ya sólo quería relaciones esporádicas, sin renunciar a que apareciera un “flechazo” o algo así que me hiciera asentarme sentimentalmente. Pero votar al PP es algo para una relación muy seria, por eso no lo hice y tampoco elegí tirarme a cualquiera. Lo del PCPE fue el típico polvo borracho con la tía más divertida de la fiesta, la más cachonda o la única que pasaba por allí, sin saber ni su nombre, ni ideología ni valorar casi su aspecto físico… Lo de Falange fue ir a ligarme a una tía buena y que esta me rechazara o no apareciera por el lugar donde yo la esperaba ver. Así que elegí a la menos mala del espectro follable, y a reír que son 2 días. El primer voto a VOX fue estar ya harto de tirarme a taradas, niñatas mentales, adultas mentales infantilizadas o mentirosas que con el cebo del sexo y las risas tapaban su anzuelo de relación estable. Necesitaba alguna tía que sin ser algo serio, pudiera serlo si me daba un golpe en la cabeza o algo así. El segundo de VOX (las últimas elecciones generales) fue despechado de amor no correspondido o fallido, anhelando una relación estable tras demasiados titubeos mujeriegos que a mi edad ya eran muy agotadores y casi deprimentes… pero sabiendo que liarme con la menos mala no es ninguna solución, pero es mejor que no intentar nada o que matarse a gayolas.

La única analogía imposible es la de mis 5 relaciones serias y mis votos. Jamás un partido político (JAMÁS DE LOS JAMASES) gozará de mi deseo, de mi anhelo y de mis ganas de confiar en él tanto como para querer compartir mi vida juntos y, si nobleza obliga, darla por la causa. Como mucho, con el tiempo y mi anhelada senectud, espero que haya un partido político al que pueda relacionarme como si fuera aquella mujer de la que te divorcias, pero sigues manteniendo el contacto al tener hijos en común o intereses económicos, valga la redundancia.

PD: soy Secretario General de un partido local en Leganés, inactivo (lo fundamos, una panda de jóvenes borrachos idealistas y emprendedores, a mediados de los 90). Eso es el onanismo que, a veces, es la mejor opción amorosa cuando es aledaño a la egolatría o a la misantropía, que pese a no ser lo mismo, lo son. El que lo sea, entenderá la paradoja.

 

 

 

ARTÍCULO-VÍDEO: «Expolio deportivo al erario»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , on julio 8, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/opinion/572724227/Expolio-deportivo-al-erario-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

En Espena los más depravados morales y los más analfabetos, suelen ser los más admirados socialmente y los que mayor fortuna acumulan, a base del expolio público variopinto (subvenciones, salarios públicos elevados, usurpación de espacios públicos, fraudes fiscales, exenciones impositivas y etc.)

Me centro en 2 entidades deportivas. Son entidades lucrativas, en realidad, pues su principal función es quedarse con la pasta del erario, con eufemismos tan molones como: “educación formativa” “promoción cultural” y 1.001 martingalas más que acuñan para camuflar su saqueo a las arcas públicas, que además de inicuo es innecesario… ¿qué país racional prioriza el deporte al resto de actividades culturales, muy especialmente las científicas e intelectuales? ¿qué país racional no cubre primero sus servicios sociales y, si sobra dinero, lo dedica al deporte? ¡acaso no podemos hacer deporte sin estas entidades lucrativas! ¿no podemos disfrutar, sin ellas, de lo mejor del deporte: el ejercicio físico y mental?

Hablo del Club de tenis y padel Villa de Leganés y del Club Deportivo Leganés (los del jurgol de élite). Podría haber elegido a cualquier club lucrativo de Espena, pero escogí a estos porque son de mi ciudad natal, a la cual sigo vinculado (de hecho tengo allí una Asociación Cultural y un Partido Político, ambos inactivos ya que YO NO EXPOLIO). Y elegí a estos del tenis, a los que yo apodo “club de tenis y padel villanos de Leganés”; porque fui amigo íntimo de uno de sus jerifaltes, que actualmente ha trepado a un alto cargo en la Federación Española de Tenis, y es una persona inmoral a más no poder. Sólo el hecho de que ha sido miles de veces (ojo miles) infiel a su mujer y a sus novias pasadas, lo dice todo. Yo sé de las depravaciones sexuales y morales a las que puede llegar este hombre y su entorno… porque he estado en él. Perversiones como la de estar durante años con la mejor amiga de su mujer por amante, y poner los cuernos a compañeros de trabajo, amigos… Bajo este auspicio moral es imposible que él, ni el resto, perciban lo atroz que es ganarse la vida con el dinero público y que, encima, eduquen y adoctrinen a los menores. En el resto de sectores sociopolíticos y laborales ocurre tres cuartos de lo mismo, ya he hecho otras denuncias y estoy elaborando un exhaustivo trabajo escrito sobre todo esto, con nombres y apellidos y hechos demostrables; pues me he movido en muchos entornos y conozco sus depravaciones de primera mano.

¿Conocen el escándalo de “la isla de las lolitas” de Epstein? Pues algo así, a nivel de pueblo, ocurre en el club villanos de Leganés, en el aspecto de entramados ocultos lujuriosos entre docentes, alumnos y padres de alumnos con docentes… ¡una Babilonia! No hablo del abuso de menores, pues esto no puedo demostrarlo ni me consta y, por lo tanto, no puedo denunciarlo. Pero jamás lo descartaría conociendo a estos sátiros y lo que me decían de lo buenas que estaban algunas alumnas… menores. Pero lo otro sí que lo he vivido personalmente. No sólo se comportan como monos intelectuales, sino sexualmente… todo el día dándole al tema entre todos… por lo menos hasta hace unos años. Corté el contacto con esta gentuza, pero sé que nada cambia en estas mentes depravadas… y aunque cambie el mal ya está hecho y no prescribe en este ámbito.

Estos 2 clubes lucrativos desarrollan su enorme negocio privado en base a las infraestructuras públicas. Juegan en instalaciones que son y mantienen otros. ¡Así es muy fácil montar una empresa! ¡Yo soy un gran emprendedor, así que dame toda la infraestructura, su mantenimiento y sus empleados gratuitamente…! ¿así cómo no voy a obtener beneficios si no tengo gastos… y ENCIMA, me dan subvenciones públicas para completar la aberración? ¡Y encima me aplauden por ello y me admiran! ¡y encima tienen sponsor e ingresos privados por publicidad y pagos de alumnos, que pagan un pastón por “hacer deporte” en lugares públicos que ya pagan con sus impuestos! JAJAJAJAJA. Menuda esquizofrenia. Tremendo síndrome de Estocolmo.

Soy discapacitado físico oficial, un lisiado de pelotas… y no recibo ninguna ayuda pública para la rehabilitación que necesito ni las terapias, ni una pensión para poder recibirlas de manera privada y/o desarrollar mi vida con más dignidad. ¡Y yo les pago a estos sátrapas sus negocios privados con mis impuestos! Y os aseguro que están forrados, cada uno a su nivel claro… ninguno de estos son Messi o Nadal… en dinero. Mentalmente son iguales o peores (no imagino yo a Messi fornicando con las amigas de su mujer).

En este video desgloso el asunto.

PASEN Y VEAN:

https://www.youtube.com/watch?v=aBnxo4mmk4c&t=224s

 

 

ARTÍCULO- VÍDEO: «Jurgol: la cura del congojavirus»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags on julio 4, 2020 by César Bakken Tristán

LEER EN «El Correo de España»: https://elcorreodeespana.com/deportes/915848515/Jurgol-la-cura-del-congojavirus-Por-Cesar-Bakken-Tristan.html

¿Por qué los jurgolistas de élite llevan bozal a ratos?

¿Por qué los seguidores fanáticos del jurgol son mesiánicos?

Porque… a saber… en este vídeo explico una pequeña parte del tema, que responde por entero a las 2 preguntas (no eran retóricas, no), ya que cuando hay una sola prueba de cargo, e irrefutable, la condena está justificada.

El jurgol es la panacea.

PASEN Y VEAN:

https://www.youtube.com/watch?v=6Imv3jP0jCU