Archivo de Pedro Sánchez

LUYS COLETO: Cuando Pedro Sánchez aún no se había pasado al lado oscuro de la Fuerza.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on junio 29, 2021 by César Bakken Tristán

Ceñidísima camiseta, engominado peinado estilo «cenicero», collar de cuentas, ojos ligeramente beodos, cautivadora y veraz sonrisa binaca, creíble despreocupación, pectorales diríase que tallados por el egregio Praxíteles: he ahí a un humano, razonablemente atractivo, de nombre, les sonará, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Alguien que, todavía, ignoraba, o aparentaba ignorar, ser un pura sangre woke. Entonces, un fascinado bon vivant, un despreocupado del futuro (político) que no atendía a premura alguna ni a lo políticamente correcto, sino que confiaba en el eficaz efecto balsámico de generosas y bien mixturadas dosis de ron con cola –y tal vez de otras nevadas sustancias- mientras en el chiringo de la playa sonaba, incansable, hasta el arribo de la alborada, uno de los cúlmenes musicales de Blur:  Song 2.

“Malo”, pero aproximadamente humano

Leve y noventera estampa, captado Sánchez en fausto instante, gloriosamente custodiado por ignota y, en principio, hermosa joven que luce un sombrero vaquero y con la que aparenta disfrutar de una parrandeada noche de fiesta. Él, Pedro, nuestro actual e ilegítimo títere NOM, humano, demasiado humano.

La imagen, muy aciagos años, tardofelipistas o aznaríes, ese tiempo en el que nos dijeron que fuimos felices. La moza que se abraza a Cum Fraude nos sirve para corroborar lo que siempre se ha comentado del Sánchez humano previo a la «escalada» (con su consiguiente «desescalada») en el aparato del PSOE – cuatro letras, cuatro mentiras – y acabar ennoviándose con la legítima (¿legítimo?), verbigracia: era un puto bala perdida, un ligón de playa (y de urbe), un perito en clausurar antros y garitos y boliches. Era, conjugándolo pésimamente, «malo». Pero aproximadamente humano.

Extasi Extano, porque no había un mañana

Esa camiseta ajustada, ese collar de cuentas, ese pelopincho deviene apretada síntesis de una España que hace tiempo feneció, corruptísimo tardofelipismo y atroz aznarato, su funesto España va bien, España funciona: la de las primeras ediciones del letal Gran Hermano, la nocherniegas rutas del bakalao, Chimo Bayo mediante, Extasi Extano, la de las frenéticas raves en los maños Monegros para cabriolear más allá del amanecida al son del sin par Carl Cox, las imperdibles expediciones agosteñas al castellonense FIB porque siempre tocaba Placebo de puta madre y, horror, el boom de los primeros tronistas.

Una España que ya no existe compendiada en ese pelo engominado, peinado hacia arriba con mimo y cuidado y sutil precisión, frisando el hortera, horterísimo estilo ‘cenicero’. Por desgracia, espantajo estético, el peinado del momento, sucumbiendo él y casi toda la peña a horrísonas modas. Pero, ojo, el collar. Punto de no retorno. Ese collar de cuentas, marfileñas y amarronadas alternándose, comprado a un hippie en ibicenca ínsula. De hecho, el collar de cuentas culmina a la perfección el conjunto, un toque surfero, muy Le llaman Bodhi, para acabar cincelando con todo ello un look completamente desinhibido. Sin un mañana por venir.

Esa afligida estética dominante – ese «inconsciente» y funesto y ominoso gregarismo que llevaba a cualquier menda lerenda a hacerse tribal tatuaje, perfilarse tenebrosa perilla o hacerse un alisado japonés -, pero que transitando las calendas, ains, abisman al personal en amarga y apesadumbrada y desconsolada nostalgia, tenuemente ribeteada de cierta vergüenza propia…

Hacia el lado oscuro de la Fuerza

…En 1995, Sánchez participó junto a la ONU para negociar el definitivo descuartizamiento de Yugoslavia promovida por la asesina OTAN, liderada en esos momentos por el criminal de guerra, Javier Solana, hermano de Luis Solana (memento Alcácer). El Clan de los Solana, pues.

A finales de ese año, en el núcleo de la inducida guerra balcánica, Sánchez se desplazó hasta Dayton, ciudad industrial de Ohio, donde se celebró la conferencia-farsa que pretendía poner fin al “conflicto”. Fue junto a una delegación española dirigida por Carlos Westendorp, ‘Alto Representante ‘ de la ONU durante dos años. En su equipo incluyó a Sánchez.

Dos años después, el Lenin de Tetuán participó en el programa de debate Moros y Cristianos presentado por Javier Sardá. En aquel momento, tal y como manifestaba Mediaset, el ahora presidente acababa de comenzar sus estudios de Ciencias Políticas, y en su intervención «ya se destilaba su espíritu inconformista y algo rebelde que los años y las responsabilidades han ido domando». Sic.

De Pedro Sánchez a Perro Sandez: cumpliendo genocidas agendas

En 2011, Pedro Sánchez formó parte de una delegación del sorosiano National Democratic Institute (NDI), que realizó un seguimiento de las elecciones marroquíes del 25 de noviembre del citado año para «supervisar la legalidad del proceso». El grupo, en representación del lobby del Partido Demócrata americano  – tal cual está inscrito en el registro de la masónica Bruselas – , se hallaba formado por Francesca Binda (Canadá), Tova Andrea Wang (Usa), Jeffrey England (Usa), director residente del NDI en el país alauí, y, claro, el propio Sánchez.

Luego, lo sabido. Idas y venidas en el PSOE. Mociones de censura. E ilegítimas presidencias, con masónicos saludos de “despedida” al ecto-plasma Rajoy. Sánchez virando hacia Palpatine. O, tal vez, Darth Vader. Ascendiendo grado y escalones en la Pirámide. Es lo que hay: el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. El poder, siempre corruptor. Para alcanzarlo, incluso microfísicas migajas. O para mantenerlo. Sánchez, otro verbigracia…

…El yayo Soros, cómo no, clave de bóveda. O Piedra Rosetta. Nueva York, cautivadora ciudad de citas. Una dócil marioneta puesta por los siniestros globalistas para reventar España del todo. Fase solve, hoy. En dos años, Cagado, fase coagula. Y las genocidas agendas, cumpliéndose a la perfección. La 2030. O la, menos conocida y más inhumana, 2045. Y más allá. Lo llevan con cierto retraso, pero sin tocar apenas comas. Ni puntos.

En fin.

RAFAEL LÓPEZ: La oferta de trabajo.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on noviembre 12, 2020 by César Bakken Tristán

Artículo inaugural del nuevo colaborador de mi blog, Rafael López, en su sección: RAFAEL LÓPEZ opina.

«Se necesita para un empleo de gran responsabilidad a persona de alto nivel académico, intachable comportamiento y bagaje ético-moral debido a la exposición mediática del puesto, y experiencia acreditada en puestos de similar exigencia. 

Discrecionalidad ilimitada para integrar en su equipo a amigos, sicarios, cónyuges, compañeros de clase, amantes, trepas, familiares, vecinos, secuaces y colegas. Debe estar dispuesto a residir, y veranear, en palacios a coste del erario público, y realizar continuos viajes, tanto institucionales como personales, a bordo de un avión privado con todo tipo de excelentes viandas y bebidas gratis». 


Creo que la segunda parte de la oferta de trabajo es la que le resultó atractiva a esa garrapata bípeda que se autocalifica de «Presidente de España» ¡manda narices! El problema es que incumplía, e incumple, a diario los requisitos iniciales de la oferta. No es un buen síntoma cuando un «Doctor en Economía» no sabe calcular una sencilla regla de tres que se aprende en primaria. Hay algo que chirría en ese tipo de detalles. 
Respecto al intachable comportamiento se le pueden poner tantas tachas que parecería una de aquellas antiguas puertas de los pueblos en las que se utilizaban aquellos clavos de cabezas vistas que servían, además de su función mecánica, como adorno. 


A esta alimaña lo de la exposición mediática si que le «mola». Decía Einstein que había dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana (sobre la primera albergaba algunas dudas). Tuvo suerte el sabio alemán de no conocer a Pedro «el MENTIROSO»,  porque de haberlo hecho hubiese incluido la fatuidad de este tiparraco en la lista de cosas infinitas (y, en este caso, sin albergar la más mínima duda). 


La experiencia en puestos de responsabilidad ni se le conoce en el ámbito privado, ni en el público. Porque no se le puede llamar experiencia profesional a cobrar sin hacer absolutamente nada en el Consejo de Caja Madrid, que creo era la «ocupación» de este manirroto inútil. 
Esta sanguijuela monclovita de haber nacido en la gloriosa época de los dioses griegos le hubiese robado el puesto a Narciso, por su superioridad funcional en el puesto, que no en belleza porque ¡vaya arretranco y desgarbado espécimen antropomorfo! Lástima que nadie le regale un espejo a este engendro ególatra para que tuviera el mismo fin que el dios original y nos dejara en paz de una puñetera vez.


Definitivamente a los españoles «nos ha mirado un tuerto» o veintitantos porque todos los compañeros de viaje del susodicho también tienen lo suyo, en especial ese desquiciado, e iletrado, matón cheposo transformado en HIPÓCRITA mayor del Reino de España.