Archivo de Sara Montiel

RAFAEL LÓPEZ: (cine) «Carmen la de Ronda».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on septiembre 25, 2026 by César Bakken Tristán

¡Una nueva píldora de cine “casposo”!, seguidores del magnífico Blog de Don César Bakken Tristán. Yo, como pueden, ver sigo a lo mio sin dejar la linde.

No soy devoto seguidor de Sara Montiel, aunque reconozca su carácter y cierta transgresión. De todos modos no conozco bien su figura como para escribir sobre ella y por lo tanto sólo mostraré algunas pinceladas sobre esta actriz española que dejo su impronta al ser pionera en el cine estadounidense. Doña Concha Piquer había estado, durante un lustro, en Brodway en los años 20, e incluso realizó un cortometraje durante su estancia allí, pero, indudablemente, es la manchega la que cuenta con un bagaje cinematográfico de mayor envergadura.

Así, a vuela pluma, creo que fueron “Veracruz” con Gary Cooper y Burt Lancaster, y “Yuma” con Marlon Brando las cintas de Saritísima y desde luego estuvo acompañada por actores de relumbrón. Antes de esas actuaciones ya había realizado algunos títulos en el cine mejicano.

Me contó una vez mi Esposa que en los descansos de los rodajes solía preparar huevos fritos. Los hacia siguiendo la tradición que había visto siempre en su casa, sofriendo primero unos ajos y cuidando que quedasen con puntillas. Por lo visto Marlon Brando sentía tal devoción por ese típico plato español que rememoraba a menudo esta anécdota. Hay que reconocer que la gastronomía useña no destaca por nada en absoluto y es comprensible que una cocina tan rotunda como la española llame la atención en cualquier parte del mundo. A mi me gustan mucho los huevos fritos (mejor si van bien escoltados de conserva o jamón de Teruel), así que no criticaré el paladar del actor yanqui.

Leí en una ocasión unas declaraciones de la imponente Maria Félix que decían algo así: “yo hago de india en Méjico, pero fuera sólo hago papeles de gran duquesa y princesa”. En su fundamental trilogía hispánica con el gran Rafael Gil tuvo la cortesía de flexibilizar dicho criterio (al fin y al cabo un mejicano no se debe sentir extranjero en España). No sé si la sentencia de la actriz mejicana fue anterior o no, porque Sara Montiel, después de sus dos experiencias hollywoodienses, dijo: “para hacer papeles de india, prefiero hacer películas en mi país”. Y así fue, volvió a España, donde fue agasajada como una gran estrella internacional, ofreciéndole papeles protagónicos con lo más granado del cine español y europeo.

La cinta que les presento hoy es del año 1959, pero cuenta con un portentoso despliegue de medios, a la altura de las mejores producciones. El elenco es de primerísimo orden, ya que estuvo acompañada por el imponente Jorge Mistral y el galán francés Maurice Ronet, amén de habituales del fondo de armario patrio de aquellos años.

Creo que la mayoría de las películas de doña Sara son musicales, género por el que no siento predilección. Esta película sólo la he visto una vez y fue hace bastante tiempo, pero recuerdo dos escenas que se me quedaron nítidamente grabadas en mi memoria. Sólo por ellas se justifica su visionado (aunque luego hagan trampas como yo y se salten los números musicales).

La historia gira sobre un triángulo amoroso en el que la parte masculina la conforman un oficial francés y un patriota/bandolero español. El francés, por amor hacia Carmen, creo que mata a un superior y es acogido, a regañadientes, en la cuadrilla que manda Mistral. Lógicamente la disputa entre ellos se convierte en inevitable y hacia la mitad de la cinta tienen una tremenda pelea a navaja, de la que sale victorioso Mistral quien acaba apuntando con la navaja al gaznate del gabacho, ofreciéndole la vida a cambio de que deje de mirar a Carmen. La cuestión es que, en ese crucial momento, le espeta el francés ¡Clava!

La otra escena es al final. Al francés le han preparado una celada para matarlo por traidor. Entonces Carmen se interpone y mueren ambos. Mistral inicia, en ese momento, la sublevación contra la guarnición francesa y al salir del edificio, roto de dolor por la pérdida de Carmen y lleno de ira contra el francés, abre la navaja con una furia tremenda (una escena conmovedora y llena de fuerza).

En fin, la cinta recomendada está en esa plataforma televisiva que cuenta con un catalogo de películas en español realmente notable. La calidad de imagen y sonido son estupendísimas. Seguramente por internet habrá opciones, aunque si pueden véanla donde les digo. La escena primera comentada es entre los tiempos 1:09 y 1:11. La segunda escena es al final, no tiene pérdida.

Y aunque haya reconocido mi escasa filiación por las películas musicales, les dejo un tema de una en las que interviene Sara Montiel que es de mi agrado, para que vean que no soy tan gruñón como parezco.Por cierto, una letra ideal como bálsamo intelectual para las desquiciadas femiprogues.