Archivo de Goya

ARTÍCULO: ningún español, adulto antes de 1931, esta vivo (*).¿Por qué, entonces, el guerracivilismo actual?

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on abril 16, 2025 by César Bakken Tristán

(*)Aplico la mayoría de edad actual (18 años), no la de 1931 (23), lo cual reforzaría, aún más, mi razonamiento. Todavía quedan españoles longevos, como mi abuela paterna (112´5 años), pero ni ella era mayor de edad en esa época. Los que lo fueran no estarán, precisamente, para dar mítines o coger un fusil.

1913 es el año máximo de nacimiento para haber sido adulto y, por lo tanto, haber estado mental y físicamente activo tras el golpe de Estado del 14 de abril del 31. ¿Por qué, entonces, la Guerra Civil (Alzamiento nacional contra el comunismo internacional usando de satélite al nacional) lleva lustros en el candelero, mucho más que cuándo se produjo – pues entonces no había a penas medios de comunicación ni de comunicarse salvo con «tu vecino» –? Ahí va mi explicación (y al ser politólogo me arrogo cierta credibilidad o, cuando menos, el derecho a ser escuchado).

Motivos, de mayor a menor:

1º La psicopatía ancestral de más de la mitad de habitantes de España

nos lleva a estar permanentemente enfrentados. Muy grosso modo: desde el 710 (no fue el 11), con la traición de parte de los visigodos y su conchabe con los sarracenos; los afrancesados del XIX; los traidores del 98; la entrada en la ONU, OTAN y UE y hasta ahora mismo que leen este artículo; pasando por «Puerto Hurraco» y tantísimos ejemplos de «amor fraternal» (entiéndase odio cainita).

2º La filia incondicional, y casi invencible, de la mitad de españoles por el dinero y la corrupción

sobre todo si sojuzga al prójimo (enlace inevitable con el punto 1º). Y, ni mucho menos, me refiero solo a las corrupciones conocidas, juzgadas y sentenciadas o investigadas; sino a que más de la mitad de habitantes de España siempre han aspirado a ser corruptos y enriquecerse expoliando y sojuzgando al resto. El Desastre del 98 es un ejemplo palmario, aunque pueril comparado con el latrocinio durante el Alzamiento (el Oro de Moscú, su punta de lanza) y el actual (con Hacienda y el Truño climático, como arietes). Al igual que Roma no pagaba a traidores, España siempre los ha parido, criado y engordado.

3º La idiocia, oligofrenia y alergia al intelecto de la mayoría de españoles

incluidos muchos de «nuestro bando» provocan la futilidad del raciocinio, la dialéctica, el pensamiento crítico y la consonancia cognitiva. Somos un país dominado por la irracionalidad, la vehemencia, la violencia física y verbal, la sensiblería y las emociones febriles e iracundas. Tenemos que enlazar los puntos anteriores como coadyuvantes imprescindibles de este. «Papá Estado» ha sabido apesebrar a más de la mitad de habitantes de España y expoliar al resto para que el enfrentamiento entre ambos bandos sea inevitable y atávico. ¿Es casualidad que los guerracivilistas sean del bando apesebrado…? Causa-efecto, nunca mejor explicado. ¡Ni la física y química tienen ejemplos más obvios e irrefutables!

4º La persecución de la espiritualidad

es la clave de bóveda de los anteriores puntos, pero no por ello el principal, sino su consecuencia lógica. Los desalmados son la escoria de la raza humana. Y no entro en creencias religiosas ni metafísicas, sino en el alma, el espíritu: lo que nos diferencia de las bestias (salvo la mayor de la religiones actuales, esa teocracia psicótica y cainita llamada Islam). Pese a tener rituales y costumbres ahora desfasadas, desde la Grecia y Roma clásica, a las creencias asiáticas, las tribales ancestrales de medio mundo, el Renacimiento y etc. Hasta hace relativamente poco, la espiritualidad ponía cierta mesura en la barbarie mundial. Ahora ya no existe, salvo en el alma de muchos que no podemos combatir a tanto hijo de puta satánico.

5º Los intereses económicos internacionales e invasores hasta del municipio más pequeño de España

han nutrido todo el mal que padecemos ahora, como nutrieron los anteriores (curiosamente, sus 2 mayores «logros» hasta la PLANdemia, que es insuperable: I y II Guerra Mundial no afectaron de manera directa a España). Puede parecer que este punto es el principal, pero no lo es debido a que sin los 4 anteriores este no existiría.

6º La falta de gallardía y defensa de valores

evita el orden natural de los animales de cualquier ecosistema. El colectivismo mata la convivencia racional de los pueblos. Este último punto, al igual que el anterior, podría merecer ser el primero de todos. No lo sitúo ahí porque soy el único ácrata patrio que conozco; y explicar por qué este punto no es el más importante me llevaría un ensayo sociológico y filosófico que no viene al caso, ahora.


Apostilla

No hay absolutamente nada que hacer ya, salvo parapetarse lo mejor posible con nuestro pequeño entorno humano virtuoso, no ceder ante el enemigo y asumir las consecuencias de esa legítima defensa.

LUYS COLETO: La Tacones Roures dando lecciones de castidad en los Premios Goya.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on febrero 15, 2022 by César Bakken Tristán

Jaume Roures, el sepa-rata de dos patas. Rebuzna acerca de “tambores de guerra” pero no gritó, como ningún otro chiripitiflático, “no a la guerra”.  Roures, el liquidador y “despedidor” de Público y fabricante de innúmeros parados. Roures, el mal, el pésimo patrón, pues.

Malhablado, maleducado

Roures vindicaba el 25% en catalán y, para “robustecer” su delirante petición, pronunció gran parte de su discurso en ese idioma, sin que Televisión Espantosa subtitulase o tradujese sus palabras, que no fueron entendidas por casi nadie que ignorara esa lengua.

Otros premiados pronunciaron algunas palabras en las distintas lenguas oficiales, pero no despertaron el mismo rechazo, sobre todo porque no pasaron de hacerlo durante unos pocos segundos, cual fórmula de inequívoco paletismo.

Jaume Roures, oxímoron hecho Premio Goya

Roures produce la gran vencedora, la interesante El buen patrón de León de Aranoa (a años luz de la mejor con diferencia, el espléndido cine neoquinqui de Daniel Monzón, Las leyes de la frontera). La izquierda divina, eterna, eternamente farisea. Nuestros antipatrióticos zurderos de oro: producir una película que defiende los derechos de los trabajadores cuando se despide a multitud de empleados del diario ‘Público’ sin pagarles adecuadamente lo que les debía. «La reforma laboral del PP que ha criticado Fernando León de Aranoa bien que la aplicaba su patrón Jaume Roures… Hipócritas», fueron alguna de las quejas más leves que pudo leerse en Twitter la pasada noche del sábado.

«Tápese un poco, señor Roures, que ha mandado usted al paro a mucha gente, que ha acabado cobrando de Fogasa», escribía otra persona. La gran mayoría de las protestas, con mayor o menor sarcasmo, más o menos blandas, iban en la misma dirección: «O sea, que Roures produce una peli ‘El buen patrón’ ideada hace 10 años para criticar la reforma laboral a la que el propio Roures sometió a la redacción de ‘Público’ al cerrarlo…». Y la más brillante: «Jaume Roures y ‘El buen patrón’ es un oxímoron hecho premio Goya»…

…Roures y sus suculentas jamadas: Iglesias y Junqueras. También, jefazo de la Sextapo. Y dueño absoluto del fútbol en Bozalistán. En fin.https://www.youtube.com/watch?v=AvtCqK7Jv3o

RAFAEL LÓPEZ: El regalo envenenado de Reyes, a.d. 2021

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , on enero 5, 2021 by César Bakken Tristán

Si existe una festividad en el calendario vinculada a los niños esa es el día de Reyes, pero han cambiado, significativamente, los usos y costumbres de la celebración asociada a tan emblemática fecha en el último medio siglo. Los recuerdos de cómo eran las Navidades en mi infancia creo que tienen poca traslación a la actualidad: para empezar se ha producido un cambio en la propia dinámica de las Navidades, ya que, cuando yo era pequeño, lo de «Papá Noel»  ni se conocía. Normalmente cuando nos daban las vacaciones escolares (solía coincidir con la celebración del emblemático sorteo de la lotería de Navidad) íbamos a casa ilusionados para poner el Belén, y esa representación, del nacimiento de Jesús y la adoración de los Reyes Magos, presidía la estancia donde se celebraban las reuniones familiares en esas fechas tan entrañables. Por aquellos años los recursos gastronómicos y tecnológicos poco parecido tienen, en general, con los de ahora, no había televisión, gracias a Dios, y aunque las viandas eran más «austeras» (ahora con las colas del hambre hay muchas personas que están peor que estábamos entonces), la intensidad religiosa y emocional eran mucho más sentidas. 

En mi época los regalos, eran justicos y «prácticos» (normalmente alguna cosica de material escolar), y sólo se recibían en la noche de Reyes. Siempre te acostaban pronto tus Padres porque no podías ver a los Reyes Magos cuando llegaban a casa. Al poco tiempo las influencias anglosajonas, la funcionalidad de entregar parte de los regalos en Nochebuena para que se pudiera «disfrutar» de los juguetes durante las vacaciones fue generando un proceso involutivo por el cual el simbolismo de la noche de Reyes ha ido perdiendo protagonismo paulatina e inexorablemente. Ahora el árbol de Navidad, con su hegemónica presencia en instituciones, tiendas, comunidades de vecinos, centros comerciales, etc., ha enviado casi al ostracismo a los belenes públicos y domésticos. Es una lástima esta deriva, por lo que supone de pérdida de nuestras tradiciones y de nuestra esencia cristiana. 

Detalles como dejar comida para los Reyes y pienso para los camellos en la ventana de la habitación de los niños o en la entrada de la casa, ya resultan cuasi anacrónicos y poner el Belén para presidir, en intimidad, la celebración de la Navidad resulta cada vez más atípico. Pero no debemos entristecernos demasiado con esta nostálgica exhortación de tiempos pretéritos, aunque no haga tanto de ellos, porque la realidad, a nivel general, que se vive en España ya está mostrando su fúnebre semblante: el de un Estado opresor y dictatorial que sólo trae ruina y desolación, y lo peor de todo es que trae un regalo envenenado para este 2021: que nuestro país acabe el año pareciéndose más a las pinturas negras de Goya que a la bucólica representación del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. 

RAFAEL LÓPEZ: La muerte de España

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , on diciembre 11, 2020 by César Bakken Tristán

Inicio este artículo con un poderosísimo soneto del gran D. Francisco de Quevedo :

Mire los muros de la patria mía
si un tiempo fuertes, ya desmoronados 
de la carrera de la edad ya cansados 
por quien caduca ya su valentía. 

Salime al campo; vi que el sol bebía 
los arroyos del hielo desatados
y del monte quejosos los ganados 
que con sombras hurto su luz el día. 

Entre en mi casa ; vi que amancillada 
de anciana habitación eran despojos 
mi báculo, más corvo y menos fuerte. 

Vencida de la edad sentí mi espada 
y no hallé cosa en que poner los ojos 
que no fuese recuerdo de la muerte. 

El segundo terceto es sencillamente sublime, plasma con una aspereza y una desesperanza realmente desgarradoras la sensación de un país moribundo. Han pasado cuatro siglos desde que Quevedo escribió estos versos y, si viviera ahora, podría volverlos a escribir porque, por desgracia, tienen plena actualidad y vigencia.

La percepción de Quevedo fue fruto de un momento en el que España mostraba algunos signos de agotamiento en su reciente grandeza. En la actualidad, ya no existe nada de la grandeza de aquella época, y lo único, a nivel político, destacable de los últimos dos siglos y medio se remonta al régimen del General Franco, y ello con serias reservas. 

España es hoy un Estado fallido que lleva, casi medio siglo, languideciendo por culpa de los políticos, prácticamente todos ellos, corruptos, manirrotos, cobardes, criminales y traidores, y de una sociedad hundida en la más profunda degeneración moral. No, no existe grandeza alguna en el zaherido solar patrio, pero la descripción de Quevedo sería incluso más agria si viese que campan a sus anchas la mendacidad y la hipocresía, quienes tienen en esta desquiciada y criminal dictadura socialcomunista a su más ignominioso «paladín».

Hasta ahora me venía refiriendo a este sanguinario y criminal malgobierno como socialpodemita, pero dado que a esa boñiga ególatra que se autoproclama «Presidente de España» le parece inadecuado, para su «exquisita sensibilidad», el término socialcomunista, usaré esta última denominación, a partir de ahora «ad aeternum’.

Sin demérito del resto de grandes pintores españoles (que es lo mismo que decir mundiales) opino que ha sido D. Francisco de Goya quien mejor ha captado, no la imagen de España y los españoles sino su carácter, su esencia interior. Él vivió una época terrible (la invasión francesa) con la naturaleza humana llevada a sus límites de crueldad, heroicidad y ferocidad. También analizó, en muchas de sus obras, de una forma áspera y sin contemplaciones, la verdad de la sociedad en que vivió. 

Hace dos siglos que Goya pintó sus demoledores cuadros, escenas crueles y reales que, al paso que vamos, no creo que tardemos mucho en que se vuelvan a reproducir en España, porque el hambre ya asoma su fúnebre semblante por todos los rincones; y la ruina, la desesperación y los brutales agravios y felonías de los malvados son los heraldos de grandes males, porque en España la catarsis (purificación) de la sociedad la hemos realizado siempre, como en el cuadro de Goya,… a garrotazos.

España hiede a muerto que ofende, aunque no sintamos el olor porque, en mayor o menor medida, nos ha impregnado a todos. Este nauseabundo «aroma» atrae a los buitres que esperan aprovecharse de los exiguos despojos del titán que asustó al miedo, cristianizo el mundo y fijó los límites del orbe.