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RAFAEL LÓPEZ: CINE e historia. «La legión del silencio».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , on enero 24, 2025 by César Bakken Tristán

Quiero cerrar esta primera pentalogía dedicada al cine franquista con una película del año 1956, firmada, ‘ex aequo’, por los directores José Antonio Nieves Conde y José María Forqué. Dado que “Raza” formaba parte de los cinco títulos dedicados al estupendo José Luis Sáenz de Heredia, no la he incluido, formalmente, entre las dedicadas a Franco, la Guerra Civil y la posguerra; aunque, indudablemente, a nivel de temática hubiese sido visita obligada, desbancando, forzosamente, a alguno de los títulos presentados.

Esta cinta está ambientada en la Unión Soviética y cuenta con la imponente presencia de Jorge Mistral, felizmente acompañado por muchos rostros conocidos del cine patrio de aquellos primorosos años. El de Aldaya (Valencia) es, para mi, el galán español por antonomasia: buena voz, atractivo, formidable presencia; en fin, lo tenía todo para resultar creíble en ese papel capaz de seducir a una mujer (quiera o no quiera la dama). El papel de galán lo han interpretado muchos actores, pero de los españoles no acabo de ver a ninguno con la rotundidad del mencionado.

Más allá de esta filiación personal, la trama gira sobre un comisario comunista que, para salvar su vida, tendrá que suplantar a un sacerdote católico fallecido en un accidente de tráfico cuando, casualmente, iban juntos en el autobús siniestrado. El contacto con una comunidad catacúmbica, en un pueblo ruso cercano a la frontera, le mostrará una luminosa faceta del ser humano incompresible para su ideología.

La cinta es muy entretenida y muestra, con gran lucidez, ese contraste (yo más bien lo calificaría como lucha) entre la fe y la ciega subordinación a una ideología que impone unas normas y una visión de la sociedad en la que sólo cabe la borreguil obediencia, sin trascendentalidad personal alguna.

Existe una responsabilidad, o culpabilidad según se quiera valorar, sobre el Mal. Personalmente, desde hace algún tiempo tuve claro que es más culpable quien, pudiéndolo evitar, permite que el Mal ocurra, más incluso que el propio sujeto activo que lo comete. Este último, indudablemente, no está exento de culpa, ya que carece de unos principios morales o, al menos, de unos rudimentarios valores éticos. El nivel de degradación de la sociedad española ha llegado a tal punto que vivimos hastiados, de tanto observar a una patulea de hijos de perra que no tienen esos principios morales, ni valores éticos, y, sin escrúpulo alguno, se están dedicando a un orgía maligna.

Sin embargo, recuperando esa primera reflexión sobre la responsabilidad última sobre el Mal, muchos (por no decir todos) de los abusos, crímenes, felonías, traiciones, etc., que se cometen, en estos tiempos aciagos y de tribulaciones, se deben a que no existen mecanismos de control que eviten la comisión de tales desmanes. Les pondré un ejemplo tal vez vulgar, aunque no lo creo: un majadero cualquiera, perteneciente a las miriadas de estómagos agradecidos y seseras ausentes que rondan por doquier, evacua unos comentarios mendaces e hipócritas, por ejemplo sobre Franco. Si al lado tuviera a un buen español, con un rotundo garrote en las manos, que le hinchase (o le fuese a hinchar) los morros y de paso le partiese todo los dientes de la boca, a buen seguro que contendría su viperina lengua.

Otro ejemplo más: vi, hace poco, un cartel para unas fiestas en honor de San Sebastián (creo que en Palma de Mallorca). Ya de por si, me supuso un gran escarnio por los emotivos recuerdos que me evoca la iglesia dedicada a ese santo en Cercedilla (Madrid). Bueno, la cuestión es que el cartel de marras no tenía desperdicio. Representa a San Sebastián con un “vestuario” indecente (es un burdo taparrabos) y, al lado, un súcubo en actitud sicalíptica. Junto a ellos había una hembra “arropada” por un íncubo con idéntica actitud que su compañero del averno. Todo muy soez y de pésimo gusto. Pero mucho más allá del dinero público ‘malfurnido’ en semejante engendro, si el autor de esa ofensa hacia los católicos y hacia cualquier persona de mente limpia – el concejal de turno que lo autorizó y el inane alcalde que promueve a toda esta chusma de garrapatas a puestos y actividades inmerecidas – tuviese, al lado, a ese buen español que les calentará las costillas, hasta que yo dijera basta, seguro que se contendrían.

Aún digo más: los indoctos y papanatas de los votantes que permiten que malgobiernen esa piara de degenerados, también necesitarían a ese buen español a la hora de evacuar su voto.

Es triste que haya que recurrir a estos métodos, pero cuando se han proscrito los principios morales y los valores eéicos, no quedan otros. Porque en España llevamos diez lustros de deliberada mutilación de cualquier contrapoder que suponga un control de los excesos de toda índole que se cometen, con profusión vergonzante. Somos un cuerpo amorfo, sin brazos, ni piernas (¡cabeza, para qué !), grotescamente engordado con palabrería vacua que da grima y asco. Y la guinda de este infecto pastel de hipocresías y corrupciones la forman la pútrida guardia pretoriana de estos hijos de Satanás. Sí, esos policías y guardias civiles que hacen deshonor al uniforme que cubre sus mamporreras anatomías y que, para más inri, pisotean continuamente su juramento de defender a la patria y a los españoles. Porque, al fin y cabo, son ellos los que impiden a ese buen español, no ya actuar, sino acercarse a 1.001 kilómetros de distancia.

Los católicos no necesitamos a ese buen español al lado porque, interiormente, nuestra fe nos determina las diáfanas diferencias entre lo que está bien y lo que esta mal. Por desgracia el mundo involuciona a pasos agigantados, siendo cada vez más imperfecto. Sólo la brutalidad parece abrirse paso como mecanismo de control de la acción humana. Al final, tanto denostar a la fe en el Nazareno, para acabar viéndonos abocados a la barbarie.

Como siempre, les adjunto el enlace de esta muy recomendable película franquista, que muestra como la fe es mucho más poderosa que la ideología; y que permite al ser humano sublimarse más allá de sus limitaciones terrenales.

https://m.ok.ru/video/3776323390134

Dejo para la despedida un recordatorio que nunca se nos debe olvidar: todo lo que sociatas, separratas de dos patas (neologismo de don César Bakken) y comunistoides de todo pelaje, están llevando a cabo en esta burda demonización de Franco y su Régimen, se debe a los traidores peperos. Porque fue José María Aznar López, y su purria de arrastraos y miserables, quienes, con mayoría absolutísima, permitieron en la sesión de Cortes celebrada el 20 de noviembre del 2002 (¡por unanimidad!) que se deslegitimase el glorioso Alzamiento Nacional (no hubo siquiera una lengua viva, entre ésos 350 sepulcros andantes, que dijera -parafraseando a Benito Pérez Galdos- que “Zaragoza no se rinde”). Con esta felonía otorgaban carta de legalidad al ignominioso Frente Popular, cuando esa banda de asesinos y corruptos no la tenía, ni la tiene, ni la tendrá jamás (elecciones fraudulentas de febrero del 36, golpe de Estado el 34, criminalidad y perdida de libertades durante su malgobierno, etc., etc., etc., etc.).

Con esa traición pepera ni Franco, ni la “democracia que nos hemos dado”, ni la monarquía tienen legitimidad alguna (los dos últimos no merecen más que desprecio y animadversión, porque son, desde hace mucho tiempo, estiércol ¡y del malo!, que ni siquiera sirve como abono para nada). Así que no miren a quienes atacan a Franco, en el quincuagésimo aniversario de su fallecimiento, que a ésos los conocemos de sobra; miren a esos ‘tibios’ hijos de perra peperos que ni lo han defendido, ni lo defenderán jamás. Recuerden que, para mi, siempre será más culpable quien, pudiéndolo evitar (o al menos haberse plantado con un adarme de gallardía), permite la comisión de un crimen, o una villanía.

Si mañana Dios me concediese un deseo sobre que partido político (sólo uno) quisiera que fuese fulminado del miserable panorama patrio, lo tendría muy claro: los malnacidos peperos.

Me despido de la única forma posible ¡¡¡ ARRIBA ESPAÑA !!! y ¡¡¡ VIVA FRANCO !!!

RAFAEL LÓPEZ: CINE e historia. «Sin novedad en el Alcázar»

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags on enero 21, 2025 by César Bakken Tristán

Ya he comentado en algún articulo anterior, de esta pentalogía dedicada a don Francisco Franco Bahamonde, la gran dificultad que estoy teniendo para encontrar buen cine franquista sobre la Guerra Civil. La producción fue muy escasa, pero se da la extraña circunstancia de que se quiso pasar página (cinematográficamente hablando) rápidamente de lo acontecido, como si les diese pudor relatar lo sucedido.

No hubiese incluido esta película, del año 1940, en esta revisión personal del cine franquista, porque la cinta es floja (o muy floja). Para empezar debo advertirles que fue rodada en Italia, por actores italianos, con director italiano y todo el equipo técnico italiano ¡demasiado italiano para mi! sinceramente. Lo único español de la cinta son la imagen del Alcázar, después del asedio (es una imagen real y que sale al final de la película), y las indicaciones de lo ocurrido con las que los spaguetti (como los llama don César) realizaron el guion de la película.

El motivo de presentarles esta película ha devenido por el cabreo que he cogido con determinada herramienta de búsqueda de información en la red, muy común en estos tiempos aciagos, por ser “biblioteca del conocimiento humano”. Esa luciferina “fuente de información”, seguramente útil para asuntos menores, vomita sectarismo hasta las trancas y, lo que es peor, falsedades históricas.

Sería indulgencia inmerecida especificar, y/o adjuntar, esas pútridas y sectarias referencias pseudo históricas del averno cibernético (bastante mal rato pasé leyéndolas, como para zaherirles a ustedes con ellas). Por desgracia el universo virtual está pringao, hasta las trancas, de mentiras históricas que no se deben a un inocente desconocimiento sino a una intencionalidad muy bien delimitada: tratar de reescribir la historia en base a los delirios de unos hijos de perra neo frentepopulistas. En fin, si quieren buena información cíñanse a historiadores patrios de la calidad de don Fernando Paz, don Pio Moa, don José Javier Esparza, don Pedro Fernández Barbadillo, don Jesús Lainz y otros que vienen realizando una labor divulgativa de primerísimo nivel.

Como les decía, la cinta tiene muy poca sustancia, excesiva parafernalia (especialmente romanticoide), demasiado metraje y sólo tiene un momento emotivo y relevante: la conversación del coronel Moscardó con su hijo, capturado y utilizado por los rojos para hacer rendir el Alcázar.

Desde mi punto de vista, esta historia necesitaba más austeridad (el personaje del coronel Moscardó es, desde mi punto de vista, el único que da ese perfil) y menos “amor”, ya que le confieren más minutos a una insustancial relación sentimental de dos de los protagonistas, que al hilo argumental que justifica la película. Además, en ningún momento, se consigue trasladar la sensación de agobio y sufrimiento que supuso el cerco al que se vieron sometidos.

En fin, en este caso, hagan lo que crean oportuno, y no me enfadaré si deciden no utilizar más de 100 minutos de su vida en ver esta almibarada recreación del asedio del Alcázar.

Como no quiero dejarles huérfanos de ver buen cine franquista, les adjunto, también, el enlace de la cinta “El santuario no se rinde”. Esta obra hecha por españoles, con director y guionista españoles, que cuenta con la presencia de buena parte de los primorosos actores patrios de aquellos años, encabezados por el solvente Tomás Blanco, ofrece una austera y adecuada visión de los asedios que se produjeron durante la Guerra Civil. Por supuesto la realidad aún debió ser mucho más dura de lo que se muestra en las películas, pero al menos ésta que les recomiendo la considero respetuosa con la misma.

Así como si este articulo fuese continuación de las agresivas propuestas comerciales para solventar ese problemilla de “la cuesta de enero” les ofrezco un 2 x 1, con la prevención de que consuman producción española.

Debo, por último, hacer extensiva la recomendación anterior a todo, especialmente en el tema alimentario ya que estamos siendo infestados por productos marroquíes con la criminal complicidad política y económica de los malgobernantes de este país.

Por cierto, dentro del mercado nacional también deben valorar la procedencia, porque hay regiones que nos humillan continuamente y cuyos productos son indignos de estar presentes en nuestras mesas y en nuestros hogares (y el que quiera entender que entienda y el que no que me lo pregunte, en la muy confiable utilidad de escribir comentarios, de este magnífico blog del señor Bakken)

https://m.ok.ru/video/4190499965521

RAFAEL LÓPEZ: CINE e historia. «Embajadores en el infierno».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags on enero 19, 2025 by César Bakken Tristán

Tuve conocimiento de lo que se narra en esta película hace muy poco, fue el año pasado en un interesante programa de “El gato al agua” del gran José Javier Esparza en El Toro TV. El relato de los sufrimientos, torturas y quebrantos, a los que – durante 11 largos años – se vieron sometidos los Divisionarios Azules apresados por el Ejército Rojo en la II Guerra Mundial; es el hilo argumental de esta película del año 1956. La dirige, con mano maestra, el mañico José Maria Forqué, director que ya había recibido mi atención, en este magnifico blog de don César, ¡y por partida doble!, con “Atraco a las tres” y “Vacaciones para Ivette”.

Dista mucho esta cinta de la simpatía y alegría que desbordan las otras dos obras maestras antes mencionadas, porque “Embajadores en el infierno” no admite la más mínima sonrisa (bueno tal vez alguna, pero muy tenue, como se verá después). Los desdichados Divisionarios Azules prisioneros de Stalin fueron objeto de un encarnizamiento que no sufrieron ni siquiera los nazis capturados por el Ejército Rojo. La película nos mostrará, entre otras muchas desventuras y adversidades, como todos los prisioneros del resto de nacionalidades fueron liberados con anterioridad a los nuestros (algo que está atestiguado) y que sólo la muerte de Stalin permitió que nuestros compatriotas fuesen liberados de su cautivero.

La película fue rodada solo dos años después del retorno de los Divisionarios. Tiene como base un relato escrito por Torcuato Luca de Tena, quien entrevistó al capital Palacios, un santanderino que sí pudo volver a casa, después de su terrible experiencia en los gulags soviéticos.

La siniestra rabia de Stalin hacia los españoles sólo se puede entender porque fueron Franco y los españoles el único país que derrotó a la Unión Soviética, y éso jamás lo perdonó el criminal líder ruso.

Participan en esta amena cinta buena parte de la flor y nata de los actores patrios de aquellos esplendorosos años, liderados por el luso Antonio Vilar. Conocí a este actor gracias al visionado de las películas del gran Rafael Gil, ya que fue un habitual suyo: “La calle sin sol”, “Reina Santa” y “Una mujer cualquiera” (que yo recuerde ahora) y es muy de mi agrado, realizando un papel muy lucido, al interpretar al capitán Abrados, el protagonista principal de la cinta. De las pocas cosas que sí me han hecho sacar una sonrisa es ver a entrañables actores, cuya mayor parte de su filmografía han sido intrascendentes comedias del desarrollismo de los 60 y 70, haciendo de terribles comisarios políticos rusos con una estética enternecedora. Por citar sólo a uno, interviene en la película Valeriano Andrés, presencia frecuente en la filmografía de otro ilustre mañico Paco Martínez Soria.

Hay varias escenas que merecen ser resaltadas, en especial tres, todas ellas rodadas con gran vigor narrativo y visual: la primera es la encuesta que les hacen a los presos sobre su filiación política, religiosa, etc., al llegar a la ergástula soviética (es partir del minuto 8). La segunda el alegato del capitán Abrados en el juicio al que se le somete (a partir del minuto 44). La tercera la emotiva escena final, cuando ya están en el barco de regreso a España, y escuchan por la radio a sus familiares.

Esa escena final con la llegada del barco al puerto de Barcelona son imágenes reales, excepto en la que se muestran a los actores en primeros planos.

Es una cinta que no languidece en ningún momento y cuyo metraje de 95 minutos es una de las mejores inversiones en cuanto a ver buen cine y, de paso, aprender algo de historia.

RAFAEL LÓPEZ: CINE e historia. «Espoir Sierra de Teruel».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on enero 16, 2025 by César Bakken Tristán

Les presento hoy una película del rojerío, cuyo titulo mezcla una primera palabra en francés (el director, la mayor parte del equipo y los medios técnicos eran del vecino del norte) que significa “Esperanza” con una de las batallas más duras de toda la Guerra Civil.

No saben lo dificultoso que me está resultando encontrar buenas películas franquistas sobre la Guerra Civil. Realmente se realizaron muy pocas que hicieran de lo acontecido, durante la misma, su eje argumental. En muchos casos, lejos de un severo y certero acercamiento a lo ocurrido, lo embadurnaron con historias romanticoides intrascendentes: como si les diese pudor mostrar la cruda realidad. Ya he mencionado, en mis artículos precedentes, que uno de los errores de Franco fue “pasar página” de la Guerra Civil, tanto a nivel educativo como de permanencia en la memoria colectiva.

Si escasa es la producción del bando nacional, en el lado del enemigo la producción es, si cabe, aún más escasa, principalmente porque – gracias a Dios –, no pararon de cosechar derrotas. Seguramente sabrán que la batalla de Teruel fue considerada como la única victoria del frente popular, motivo por el cual se le trató de dar una gran repercusión mediática.

Esta película del año 1938 se enmarca en ese efímero intento de glorificar las gestas militares del bando frentepopulista, aunque ni siquiera pudieran rodar en los lugares donde se sitúa la acción, porque Teruel sólo estuvo en sus manos durante mes y medio, y para cuando se realizó la película ya había sido reconquistada por los patriotas.

En contra de la ausencia de producciones cinematográficas de la época, sobre la Guerra Civil, nos han venido zahiriendo, en estos diez puñeteros lustros de “progresismo y democracia”, con un infumable e hipócrita revisionismo de la misma. No voy a hablar de áridos números y porcentajes porque TODAS las producciones del último medio siglo se han dedicado a glorificar a los rojos, siguiendo la lejana estela de la película que les presento hoy. Según su maniquea perspectiva los rojos (especialmente las brigadas internacionales ¡por supuesto!) eran personas cultas, respetuosas, organizadas, bellísimas, generosas, valientes, etc. etc. Mientras que los “fascistas” eran la mayor escoria antropoide sobre la faz de la Tierra ¡Con ese material humano no sé como pudieron perder la guerra (disculpen la ironía. Ya se que no se entiende, del todo bien, según el contexto)!

Tampoco resulta sorprendente, en estos tiempos aciagos, que las anteriores y contadas obras del enemigo hayan sido privilegiadas con ingentes cantidades de dinero para ser restauradas y recuperadas. La película propuesta es un buen ejemplo de ello, ya que, a pesar de sus menguados recursos técnicos originales, la Filmoteca de rtve ha puesto toda la carne (y la pasta) en el asador para dotar a su imagen y sonido de una notable calidad (el contenido, a pesar de ello, sigue siendo igual de grotesco y falsario).

En contra de las gabelas recibidas por las obras del frente popular, las no muy numerosas del del bando nacional languidecen sin mejora técnica alguna porque, JAMÁS, hay recursos para estas cintas. Como muestra un botón y, ahí, tenemos la muy deteriorada, en imagen y sonido, «Cerca del cielo (1951) que recrea, también, la batalla de Teruel, y que sí está rodada en la ciudad del Torico. Se muestran la Catedral, la casa del Deán, la torre mudéjar del Salvador, los Arcos; en fin, los lugares más emblemáticos y eternos de la ciudad de Los Amantes (les adjunto también el enlace para los osados que se quieran atrever con esta mejorable película franquista, que le dedica más tiempo a un trío amoroso que a lo esencial).

Más allá de estas cuestiones, como turolense que soy, esta cinta me brinda una ocasión inigualable. Por supuesto conozco los lugares que se mentan en la cinta, y ya les anticipo que ninguno de los hijos de perra que hicieron este panfleto cinematográfico han estado en Valdelinares en su puñetera vida (podría extenderme más al respecto de este municipio turolense, pero lo dejo por si hay algún intrépido que realice algún comentario al presente artículo). Esa escena final con el fervor frentepopulista de los vecinos del pueblo, con esas juventudes vigorosas y los venerables ancianos puño en alto, se la pueden meter por el tafanario. Es un insulto a la verdad y a los turolenses. Mi padre luchó en el bando nacional y dos de sus hermanos en el frente popular, pero todos ellos eran labradores y, en el fondo, tenían la misma ideología que una piedra de ródeno, porque engrosaban en unas u otras huestes en función de las levas que se realizaban entre los hombres y mozos de los pueblos.

Gracias a Dios, ninguno falleció en la contienda, aunque la misma, por diversos motivos, les dejase una amarga huella. De las pocas cosas acertadas que me dijo mi padre sobre la guerra fue el desasosiego y sufrimiento de su Madre por el devenir de sus hijos, tanto durante el propio conflicto como en la posguerra (cárcel, maquis, etc.), porque ninguno regresaba a casa.

Me ha resultado imposible ser indulgente con este burdo panfleto frentepopulista, que pinta a esa caterva de comunistas desquiciados englobados en las “filantrópicas” Brigadas Internacionales como la cumbre del ser humano. Respecto a la imagen que se proyecta de la población civil, me abstengo de realizar más comentarios porque sería demasiada concesión a este bodrio.

Nada de esta película tiene que ver con la durísima batalla por Teruel (años más tarde se la calificó, con motivos más que fundados, como el Stalingrado español), todo resulta muy aéreo (nunca mejor dicho), muy superficial y muy sectario.

Una curiosidad más, fue precisamente durante diciembre del 37 y enero del 38 cuando tuvo lugar la batalla de Teruel. Hoy hace 87 años de la misma y si escribo este artículo y recomiendo esta película es por el siniestro e ignominioso revisionismo de la Guerra Civil, de la figura de Franco y de su régimen. Estos inútiles, inicuos e infames sociatas, peperos y ‘separratas de 2 patas’ (como los llama el señor Bakken), están realizando una vergonzante labor de adoctrinamiento. Y, sólo por eso, los tormentos del averno son poca cosa para lo que se merecen estas acémilas ‘guitas’ (disculpen, es un aragonesismo cuyo significado desvelaré al primer seguidor, de este primoroso blog de don César, que me lo pregunte). Como le dije hace unos días a un amigo cibernético “estoy hasta los cojones de estar hasta los cojones”, ¡porque ya está bien de tanto hijo de Satanás! ¡Redios!

Cuando la División Azul estuvo en el duro frente ruso, durante la Segunda Guerra Mundial, ante el rigor del invierno ruso, los divisionarios tenían una consigna “Más frio hacía en Teruel”

Los enlaces son confiables. Pasen de las preguntas y ¡al ataque! (aunque les anticipo que ambas cintas no son merecedoras de su atención, -yo porque soy un maño gruñón y, al fin y al cabo, es el precio que debo pagar para escribir estos artículos-)

https://www.rtve.es/play/videos/filmoteca/sierra-teruel-1938/3918025/

RAFAEL LÓPEZ: Rojo y negro. CINE.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , on enero 8, 2025 by César Bakken Tristán

Continuando con mi humilde aportación en favor de la verdad y contra el fariseismo y mendacidad de estos hijos de Satanás neo frentepopulistas, les presento una nueva, y estupenda, película franquista. Me refiero a “Rojo y negro” de Carlos Arévalo, una cinta del año 42, realizada justo al año siguiente de “Raza”, que tuvo hospedaje en este magnífico blog, del señor Bakken, hace un par de días.

El título hace referencia a los colores de la Falange Española (aunque, también, fuesen los colores de la siniestra y criminal CNT).

Es una película que desconocía; ¡normal! este tipo de cine jamás lo emiten y menos en esa televisión ‘púbica‘ que pagamos todos, pero que sólo está al servicio de sus amos sociatas y peperos. En fin, la cinta me ha gustado mucho y me ha impresionado también. El núcleo de la historia es una pareja que, desde niños, profesan un gran cariño mutuo, pero cuyo afecto, tres lustros más tarde, se pondrá a prueba durante la Guerra Civil, ya que el chico comulga con las ideas del rojerío y la joven con la Falange. Indudablemente la Guerra Civil también mostrará la firmeza y verdad de sus compromisos.

La película se puede decir que no tiene desperdicio, y muy especialmente en su fase central y final. Muestra, con bastante acierto, como eran y operaban, las chekas; el fanatismo ideológico del frente popular (no esperen que lo escriba en ninguno de mis artículos con mayúsculas) y su carencia absoluta de moral y escrúpulos; también las peores facetas ético-morales a las que puede llegar el ser humano (si esa calificación pudiera aplicarse a determinados engendros).

Porque esta cinta nos muestra con justificada crudeza (que no con violencia innecesaria) cómo fueron las retaguardias en la zona roja: las delaciones entre vecinos y conocidos; el expolio (a veces de objetos personales sin un gran valor pecuniario, pero sí afectivo para sus dueños, -la escena en que el miliciano arrambla con unas sencillas bandejas de metal, resulta muy ilustrativa-); la tortura; la violación de las mujeres (la protagonista la sufre aunque es mostrada con fina sutileza para no herir, aún más, la sensibilidad del espectador); en fin, todo ese conjunto de límites morales y humanos que jamás deberían violentarse, pero que fueron azuzados y efectuados por una caterva de hijos de perra.

La escena de la cheka de Fomento (a partir del minuto 56) es, sencillamente, demoledora. Les contaré una curiosidad: yo estuve trabajando, durante dos años, en un edificio situado en esa misma calle y, nadie me nombró el terrible legado de ese lugar. Pasar página de la Guerra Civil, y de las atrocidades realizadas por el frente popular en la retaguardia, fue uno de los errores más graves de Franco, porque recordar y mostrar lo ocurrido era una cuestión de justicia hacia las víctimas y de verdad hacia todos los españoles, no de revanchismo.

El final es trágico, como no podía ser de otra manera, pero coherente con la línea vital de los protagonistas, que se verán arrastrados por la vorágine de violencia y muerte de la Guerra Civil.

Rememorando una película del estupendo José Luis Sáenz de Heredia “Las aguas bajan negras”, presentada en este mismo blog hace unas semanas, hay una frase, en la misma, de un labrador asturiano afectado por las minas del carbón que viene a decir (disculpen si no es literal) “las aguas bajan negras y se teñirán de rojo” (haciendo mención al efecto de la mineria en los rios y de las consecuencias que acarreará el conflicto entre mineros y labradores), pues aplicada a esta película se podría decir, perfectamente: “las aguas del Manzanares bajaron negras por tantos crímenes e ignominias y teñidas de rojo por la sangre de los inocentes asesinados por las hordas frentepopulistas”.

Se muestra en la cinta y no se exagera nada. A la Falange Española (acrónimo FE), se le acuñó la denominación Funeraria Española, debido al gran número de sus afiliados y afines que murieron durante la Guerra Civil. Sin embargo, fueron los católicos los que sufrieron, con más saña, la represión del frente popular: más de 7.000 clérigos asesinados (sacerdotes, monjes, etc.), 13 obispos, casi 300 monjas, en algunos casos con una CRUELDAD SALVAJE, como a las monjas que, después de violadas, para que sintieran el “amor” de los milicianos, fueron degolladas para, con su sangre, hacer morcillas y repartir “las morcillas de monja” entre las “vigorosas huestes del hombre nuevo”.

Pero hubo más, muchos más, decenas de miles de católicos que fueron masacrados sólo por su condición de ser creyentes en la fe del Nazareno (eran minoritarias pero no se observó ningún tipo de persecución religiosa, por estos hijos de Satanás, hacia otras confesiones).

Quiero destacar una escena (a partir del minuto 58) en la que el chico, en una reunión con sus camaradas, está discutiendo sobre la forma de actuar contra los “fascistas” (esos carnuzos incluían en esa categoría a cualquiera que no fuese un engendro antropoide como ellos). La cuestión es que Miguel (así se llama el protagonista) está poniendo objeciones a las ejecuciones sistemáticas y arbitrarias (“¡hombre!, matar por matar” llega a decir, tratando de mostrar la atrocidad del argumento planteado por la piara de sicarios que lo rodea), entonces un sibilino camarada le espeta “Tú deberías estar en el frente, que es donde mejor puedes ayudar a la causa, ¡vuelve allá!”, sencillamente caustico y demoledor.

Porque en la retaguardia no querían testigos, ni personas con criterio propio y humanidad, sólo asesinos despiadados con los más abyectos instintos.

Es una cinta de metraje reducido, 75 esplendorosos minutos de cruda realidad histórica ¡qué buena falta hace!

En mi vida, la política nunca había tenido hueco; familia y trabajo fueron mis principales motores vitales. Nunca he sentido filias franquistas (más bien todo lo contrario como expuse en mi anterior artículo), Franco, como todas las personas, cometió errores, pero tanto en su desempeño profesional (primero como militar y después como Jefe de Estado), como en su vida privada y, por supuesto, su legado fueron dignos de encomio.

Sin embargo, muy en el fondo, tengo que agradecer estos ataques, de las sanguijuelas neo frentepopulistas, a la figura del Generalísimo ¡A buenas horas estaría viendo estas interesantes películas y realizando estos artículos, si no existiese una sistemática profanación de su nombre y legado! (con su tumba ya lo hicieron, con la complacencia de la infame e inane jerarquía religiosa ¡manda cojones, tratar así a quien la salvó del exterminio!). Gracias a ese siniestro encarnizamiento, hacia la figura del Caudillo, he conocido estas grandes películas, que, con orgullo, ya forman parte de mi bagaje cinematográfico para siempre.

Es una cinta dura, que no violenta, como ya he mencionado en el artículo. Las desventuras de los protagonistas afectarán a sus Madres que se verán privadas de su bien más preciado. De hecho la figura de la Madre tiene un protagonismo simbólico desde el principio.

En fin, prefiero que no pierdan más el tiempo con las palabras de este juntaletras invernal y vean esta imprescindible y buena película.

https://m.ok.ru/video/7023973567064

RAFAEL LÓPEZ: «Raza». CINE e HISTORIOGRAFÍA.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on enero 2, 2025 by César Bakken Tristán

Empiezo este nuevo año, de la mejor forma posible, con una de las más emblemáticas películas del estupendo José Luis Sáenz de Heredia, me refiero a la cinta “Raza”, del año 1941. También cierro, con esta obra, el ciclo de cinco títulos dedicados a este director, manteniendo el mismo criterio, y trato, que el ofrecido a don Rafael Gil.

Ambos directores ya habían encontrado acomodo en este libérrimo blog de don César, hace algún tiempo, el primero con la emotiva “Historias de la radio” y el segundo con la soberbia “La guerra de Dios”. Ambas cintas entran, por derecho propio, en la categoría de obras maestras y, sin menoscabo de otras grandes obras de estos directores, son mis preferidas de ambos.

Aunque las comparaciones son odiosas tengo que admitir que, en su conjunto, me parece más rotunda la filmografía de don Rafael Gil, aunque uno y otro estén a un nivel estratosférico respecto de los mediocres (cuando no pésimos) directores actuales (reconozco que el listón, en esta época de asperezas y tribulaciones, dista mucho de ser un buen contraste con el que calibrar a los grandes directores del pasado siglo.

Tenía muchas ganas de enfrentarme a “Raza”, principalmente porque todo lo que había oído sobre ella había sido malo o muy malo. Nunca había visto esta película y aunque los prejuicios que hay sobre la misma me desalentaron siendo más joven, ahora han tenido un efecto inverso (está uno hasta los cojones del siniestro y cerril antifranquismo, en estos tiempos de miserables y emasculados).

Creo que la principal causa de las agrias, e injustas, criticas a esta película se fundamentan en que el texto, sobre el que se basa el guion, fue escrito por el Generalísimo Franco bajo el seudónimo de Jaime de Andrade. A Franco se le ha acusado de todo, también de ser una persona sin una gran cultura (algo que está demostradísimo ser falso) y, obviamente, cualquier actividad creativa suya ha sido vista con un profundo desprecio y animadversión.

Ya les anticipo que iré engarzando, en la media de mis posibilidades, grandes películas franquistas, por supuesto en riguroso blanco y negro, relatos olvidados por la dejadez y molicie de unos y la infamia de los otros. Cintas que muestren la realidad de lo sucedido durante la Guerra Civil, la posguerra y ésos primeros cuatro lustros de primorosa dictadura franquista, porque estos hijos de Satanás no pretenden otra cosa que vilipendiar al mejor Jefe de Estado de los dos siglos y medio últimos y – modestamente – yo no acepto, ni me resigno, a ese escarnio hipócrita a su figura, a nuestra historia y a los españoles.

Antes de nada, debo indicar que siempre he tenido una imagen muy negativa de Franco y su régimen. La causa principal se la debo a la visión que mi padre proyectó al respecto; uno cuando es niño confiere a las opiniones de su padre (mi Madre estaba a lo importante, sacar adelante a sus cinco hijos) la categoría cuasi de dogma de fe, no cuestionándose su veracidad y si las mismas tenían algún fundamento. En España, ya desde tiempos del Caudillo, uno de sus errores más graves ha sido evitar dar una rigurosa y adecuada formación sobre nuestra historia, muy especialmente sobre la reciente, lo cual ha sido germen y causa de muchos de los desastres actuales.

No crean que mi padre luchó en el bando republicano, fue en el nacional ¡y durante 6 años!, del 38 al 44 (por culpa de los maquis). Creo que esos años de plenitud perdida (nació en 1920 y perteneció a la llamada “quinta del chupete” por su juventud) le produjeron un amarga huella. Sin embargo, eso no justifica que se tragara toda la podredumbre frentepopulista y la vomitara después, en una opiniones desacertadas y, en muchos casos, falsas. Él debería haber tenido un espíritu crítico con el que buscar la verdad y no asumir, sin pestañear, las mentiras del rojerio.

No seria necesario este humilde ensalzamiento franquista si las cosas fuesen como Dios manda, pero nada de éso ocurre. Sólo se admite una visión sectaria y pútrida de Franco y su régimen; se menosprecia y se le envía al ostracismo civil y mediático a cualquier voz discordante con el discurso oficial; se ningunea y entorpece cualquier estudio o análisis acrítico sobre la dictadura del Caudillo y se impone una visión histérica (que no histórica) y memocrática (que no democrática) del último siglo, obviando que el Alzamiento Nacional fue legítimo, justificado y necesario; que durante la Guerra Civil ambos bandos cometieron crímenes y excesos, en muy desigual estadística (mucho peor los rojos); que los rojos, en la retaguardia, ejecutaron infinidad de asesinatos y torturas sin que en el bando nacional hubiese una ‘praxis’ tan siniestra y generalizada; que en las fosas comunes las dos terceras partes de las victimas fueron del bando nacional (es una absoluta mentira la patraña de que son víctimas del franquismo); que durante la posguerra no existió represión debido a un control judicial independiente bastante garantista y que los 40 años de franquismo supusieron un notable Régimen de libertades individuales y un progreso económico y social de primer orden. En definitiva, que ya es hora de que sean los historiadores quienes se dediquen al estudio de dicho periodo y se deje de manosear lo ocurrido en el mismo por las alimañas dedicadas a la política y/o sus mamporreros mediáticos de turno.

Considero que los siniestros 50 años de “democracia”, ejecutados (nunca mejor dicho) por la pútrida partitocracia de peperos y sociatas, ha convertido en imprescindible el disponer de una visión objetiva de Franco y su Régimen, lejos del fariseísmo y la mendacidad de la versión oficial.

Disculpen estas reflexiones personales.

Volviendo al eje del artículo, indicar que fueron Franco y José Antonio Primo de Rivera los únicos personajes relevantes de la Guerra Civil que no escribieron sus memorias. Respecto del segundo es de sobra conocido el motivo, ya que fue asesinado, a los 33 años, de forma ignominiosa. José Antonio era una persona de una gran cultura y cuenta con un poderoso bagaje como escritor, ya que tanto sus discursos, como otros textos suyos, son de notable calidad.

También Franco escribía bien. Esta película demuestra que sabía manejarse, con solvencia, incluso en un ámbito atípico para Él como es la creación literaria. Yo esperaba, equivocadamente, que su relato, materia prima con la que el director confeccionó el guion, fuese el de un juntaletras ocasional y no permitiera una trama dinámica e interesante, incluso contando con el buen hacer de don José Luis para adaptarlo cinematrográficamente y mejorarlo.

Aunque el señor Saenz de Heredia no era precisamente zurdo de las dos manos a la hora de escribir guiones, y adaptar novelas, creo que buena parte de la calidad de “Raza” se debe al vigor del texto del Generalísimo. Es cierto que de textos o novelas regulares se han realizado buenas películas, pero dudo que éste haya sido el caso, porque hay un trasfondo de verdad en la historia que subyace más allá del trabajo adaptativo del director-guionista.

Otra cosa que me ha llamado la atención de esta película es la prudencia con que se cuentan las visicitudes de los protagonistas, y que en ningún momento se “carga la mano”. Bien podía haberlo hecho, teniendo en cuenta las atrocidades de los rojos en la retaguardia, sin embargo el relato es mesurado y nada revanchista (yo diría que hasta indulgente).

Como es habitual en don José Luis, al metraje – posiblemente – le sobren diez minutos, y el final sea algo almibarado pero, aún con todo, merece la pena. Por ofrecer unas pinceladas de la historia, indicar que trata sobre los aconteceres de una familia de profundo abolengo militar y, en especial, de sus fidelidades y desventuras durante la Guerra Civil. El núcleo del relato es la confrontación entre dos hermanos: José, interpretado por Alfredo Mayo, y Pedro, por el solvente José Nieto, que es utilizada, con gran acierto, como personificación del conflicto entre nacionales y rojos.

Y ya no les aburro más, simplemente decir que si alguien ha llegado hasta este punto, le animo al visionado de esta imprescindible película, en un enlace perfectamente confiable (no hace falta que se suscriban a la filmoteca de rtve, pasen de la pregunta y denle al botón de puesta en marcha).

https://www.rtve.es/play/videos/filmoteca/raza-1941/3336985/

RAFAEL LÓPEZ: «Faustina». CINE.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on diciembre 10, 2024 by César Bakken Tristán

Cambio de registro, que no al director, de mis anteriores recomendaciones cinematográficas con una deliciosa comedia del año 1957, titulada “Faustina”

La obra se inspira en el “Fausto” de Goethe, emblemática obra del autor alemán que la estuvo puliendo durante más de seis lustros y que fue publicada, póstumamente, en 1833. Lejos de la trascendencia de la novela de marras, don José Luis Sáenz de Heredia realiza una notable metamorfosis convirtiendo a Fausto en Faustina y la tragedia en una entretenida y elegante comedia.

¡Qué les puedo contar de esta película!, lo primero que cuenta con la imponente presencia de una María Félix, exuberante a sus 43 años. La cinta ya es en color y además de la actriz mejicana hay excelentes habituales del director (y por ende, del primoroso cine franquista) como Tomás Blanco, Guillermo Marín y Rafael Bardem.

Les confesaré que nunca había visto una película europea de María Félix, hasta la revisión que estoy realizando sobre el más que notable cine franquista de los años 40 y 50. Me sorprendió que una actriz de su presencia y calidad llegase a actuar en ésa España tan “mala, atrasada y fascista”. Sin embargo, así fue, en concreto para don Rafael Gil en dos ocasiones, “Mare Nostrum” y “Una mujer cualquiera”, y en esta para el señor Sáenz de Heredia.

También salen unos empequeñecidos, ante la poderosa presencia de la señora Félix, Fernando Fernán Gómez y Fernando Rey en unos papeles muy prescindibles y poco estimulantes. Realmente opino que, son dos actores que han tenido unas glorias excesivas.

Sí han visto la entrañable “El diablo dijo no” de Ernst Lubitsch del año 1943 con Gene Tierney, Don Ameche y Charles Coburn asociarán, enseguida, ésa simpática oficina del averno de la película estadounidense con la española. El gerente de la misma (Mefistófeles) es cierto que viste más elegante en la cinta yanqui, pero la esencia es la misma, porque ambas abordan la estancia, los personajes y lo que sucede en ella, con un muy fino humor.

Para ir terminando, les relataré una escena que me gustó mucho: Faustina en su fogosa (nunca mejor dicho) búsqueda de ascenso social debe actuar, como cantante, en un local de prestigio; el diablo (interpretado por Fernán Gómez) que siempre está tratando de evitar que Faustina alcance el éxito, en este caso profesional, vierte unos polvos especiales que le privan de la posibilidad de cantar. Sin embargo, Faustina no rebla (disculpen, es un aragonesismo) ante tamaña contrariedad y ordena que le lleven un periódico para la actuación. Entonces, con enorme determinación, cierra con llave la puerta de su camerino, estando todavía el gerente del local (Tomás Blanco), y su Mecenas en ese momento (Santiago Ontañón), dentro y empieza a quitarse la ropa para poderse poner el vestido de gala. Sencillamente divertísima y nada sicalíptica (lo cual defraudará al cómitre que dirige esta estarranclada balsa de náufragos, jajaja).

La escena del concurso de belleza también tiene un desenlace inesperado e hilarante.

Y no me enrollo más, pasen y vean (enlace perfectamente confiable).

https://m.ok.ru/video/4260199467601

RAFAEL LÓPEZ: Las aguas bajan negras. CINE.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on diciembre 8, 2024 by César Bakken Tristán

Les presento una de las películas que más me ha gustado, del estupendo José Luis Sáenz de Heredia. En esta revisión privada de su obra, centrada en los años 40 y 50 (desde mi punto de vista la mejor de su filmografía), me estoy encontrando con grandes obras del cineasta, las cuales me están brindando muy gratos momentos y aún más, un fondo cinéfilo al que volver de vez en cuando.

Es una película de 1948, al igual que “La mies es mucha”, recientemente publicada en este insigne blog. Sin embargo, la temática es muy distinta y sobre todo la calidad de imagen y sonido, son notablemente superiores en la cinta que presento hoy.

La trama presenta varias facetas: una romántica con final trágico, al principio de la cinta, que tendrá repercusiones al final de la película; y la principal que es el conflicto entre los mineros del carbón y los montañeses astures dedicados a la agricultura y la ganadería. Por supuesto ese enfrentamiento llevará a tensiones personales de gran intensidad, afortunadamente sin final trágico, excepto para el sicalíptico contable de la mina, interpretado por el solvente Tomás Blanco.

Como siempre, en estas estupendas obras del cine franquista, figuran grandes actores de aquellos sanos y feraces años. Realizo mención especial a la entrañable Julia Caba Alba, que aparece en ambas películas, y cuya sóla mención me hace evocar esa escena suya en “La mies es mucha” en la que trata de juntar, con saliva, las piezas de un disco de vinilo roto, para luego, solventar el problemilla del acompañamiento musical de la Misa del Gallo con un disco de sevillanas, en una escena sencillamente delirante y destenillante.

La duración, como es habitual en este director, no se ajusta al canon de los 90 minutos, pero recordando el dialogo final de la divertidísima “Con faldas y a lo loco”: «¡nadie es perfecto!»

Hoy que, en España, las aguas bajan negras de tanta inmundicia, o rojas por la sangre de nuestros compatriotas asesinados por la inanidad de una partitocracia criminal, supone un milagro visual efímero trasladarnos a los agrestes parajes de la Asturias profunda en una historia emotiva y sincera.

Les dejo a continuación un enlace, perfectamente confiable, donde visionar esta notable película:

https://m.ok.ru/video/3166207216275

RAFAEL LÓPEZ: La mies es mucha. CINE.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on diciembre 3, 2024 by César Bakken Tristán

No pensaba incluir esta película en la selecta lista de recomendaciones cinematográficas del estupendo José Luis Sáenz de Heredia, pero sólo por la escena que voy a comentar, obviaré ese primer impulso.

Quisiera ser don César para, con su poderosa y privilegiada prosa, relatarles la hilarante secuencia en cuestión. Antes debo advertirles que la historia trata sobre un misionero español en la India, donde tendrá, como competidor, a un pastor anglicano, cuyos regalos y gabelas a los parroquianos lo convierten en el favorito de los mismos. Este clérigo inglés cuenta, además, con un armonio con el que dar cobertura musical a sus cantos, lo que le otorga una ventaja competitiva imbatible para el precario estado de recursos musicales y de toda índole de nuestro paisano.

La cuestión es que el misionero recibe, de un anónimo benefactor español, un gramófono y un par de discos con el que competir musicalmente con el hereje inglés. La intención es poner uno de los discos, cuyo contenido son unos villancicos, durante la Misa del gallo, pero la impericia de sus ayudantes hace que el disco se rompa al poner una escalera encima de él. Sin embargo, sus ayudantes no son de los que se arredran ante los infortunios y preparan un desternillante plan alternativo.

Y ahora viene la escena en cuestión que me hizo reír como hacia tiempo y me hace sonreir al recordarla, desde entonces:

La iglesia anglicana está abarrotada, el español apenas cuenta con media docena de fieles. Justo en el momento acordado ponen en marcha el gramófono con el único disco disponible, que es ¡¡de sevillanas!!, JAJAJA. El misionero se queda, obviamente, paralizado pero la música sigue sonando a toda pastilla y los presentes en la iglesia anglicana van siendo seducidos, o más bien abducidos, por la música de la católica, huyendo de la misma hasta dejar al pastor solo, mientras nuestro misionero se lleva la sorpresa de su vida.

En fin, lo dicho, don César lo hubiese contado con más gracia. Para los holgazanes indicar que la escena en cuestión es a partir de la hora y 1 minuto (tienen el enlace donde visionar la película al final del artículo).

Dudo que tenga tanta intensidad como viendo la película completa, que no es dada precisamente a la sonrisa, pero menos da una piedra.

Sobre la cinta, indicar que es del año 1948, con una imagen y sonido manifiestamente mejorables en algunas partes de la misma, aunque, plenamente, disculpables por lo interesante de la historia.

En la línea habitual del director tiene una duración superior a los 100 minutos, y resulta enternecedor ver a la pléyade de actores españoles “haciendo el indio” jejeje, porque el guion marca la acción en aquel lejano país, así que a los actores se les aplicó el oportuno maquillaje para oscurecer sus rostros y anatomías.

No me gusta Fernán Gómez, que es el protagonista (transmite el misticismo de una patada en los riñones), pero la primera parte de la cinta cuenta con la estimulante presencia del gran Alberto Romea, un actor de gran versatilidad que mejoraba cualquier producción en la que participara.

El director, como es habitual en El y también con don Rafael Gil, cuenta con un elenco de habituales (¡qué estupendos actores había cuando Franco!). Respecto de cuestiones técnicas, sólo aptas para extravagantes, pues buceen en esas cibernéticas y luciferinas herramientas, tan comunes hoy en día, que yo me voy a reír un rato recordando la escena que he relatado.

https://m.ok.ru/video/1087949572696

RAFAEL LÓPEZ: «El escándalo» J.L. Sáenz de Heredia. CINE.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on noviembre 25, 2024 by César Bakken Tristán

Una vez efectuada mi sucinta revisión de la obra del gran Rafael Gil, quisiera ofrecer un vistazo a las películas de otro gran director franquista. Me refiero al estupendo José Luis Sáenz de Heredia.

Ya, en estos lares, realicé un artículo sobre una de sus obras más conocidas, para mi gusto de las más afinadas, me refiero a la deliciosa “Historias de la radio”. Hoy, sin embargo, les traigo una historia, posiblemente, menos amable (aunque también cuente con un final feliz), pero muy interesante del director matritense, me refiero a la cinta “El escándalo”.

Es una película del año 1943, con guion del propio director, que narra una historia con muchas facies y, salvando las distancias, con no pocas similitudes con el Juan Tenorio de Zorrilla. Cuanta con muchos de los gloriosos actores secundarios del cine franquista y la historia es contada de forma amena. A pesar de que este director solía realizar en sus obras metrajes superiores a los 100 minutos (como es el caso de la cinta recomendada) en ningún momento el relato se hace largo o aburrido.

No les hablaré más de la película, porque prefiero que la vean y opinen, en la primorosa sección de comentarios, con sus criticas o felicitaciones.

Si que les diré que, desde mi punto de vista, el cine franquista de los años 40 y 50 gozó de una calidad no superada en los años posteriores. A pesar de disponer de mejores medios técnicos y económicos, con el desarrollismo vinculado a los tecnócratas del Opus, las temáticas se hicieron más mediocres, más insustanciales. Lo podría sintetizar en la siguiente sentencia: “Mucha carnada femenina, menguado cerebro y nulo corazón”

Cada vez coincido más con don César sobre las virtudes de la autarquía, porque creo que muchos de los males de hoy provienen de su etapa posterior, a partir de los 60, en que se inocularon las perniciosas costumbres e influencias de Europa occidental. Lejos de continuar la vigorización del espíritu firme desarrollado hasta ese momento y la pervivencia de la perspectiva histórica, se renunció a todo ello en pos de una vacua comodidad y el consumismo, contribuyendo a una molicie en la sociedad, que cada vez más ha ido agudizando su degeneración e infamia. Buena culpa la tuvo el Concilio Vaticano II, con su ‘aggiornamento’ que mutiló al franquisimo de una de sus razones de ser, llegándose a proponer la excomunión de don Francisco Franco Bahamonde, el hombre que había librado a la Iglesia de su exterminio en España.

https://m.ok.ru/video/3150164986515